0.1 Prólogo
"Me estaba muriendo y a nadie le importaba, ni siquiera a mi."
—Charles Bukowski
"Los libros existen para salvarnos y la música para levantarnos”
Es muy propio reflejar nuestros traumas al comportamiento de los otros, si alguien es feliz lo criticamos a tal punto que el odio nos domina. La venganza es como el agua en el desierto, los sedientos lo buscan con desesperación, los perdidos ruegan a Dios por encontrarla, los resignados permiten que suceda y los rotos nos dejamos morir culpándonos por su ausencia.
A menudo las tendencias ponen en alto los estándares sobre la depresión, siempre sonríen o siempre están tristes, pero en realidad el sentimiento de vacío sin importar que tus manos estén llenas, lo atribuyo más a un huracán de situaciones; un minuto lloras, al segundo ya estas riendo, al tercero te enfadas con todos y al cuarto no quieres hacer nada, solo dormir o ver el techo durante horas.
¿Hasta qué punto puede una persona hundirse en la desesperación sin que nadie lo perciba? ¿Cuánto sufrimiento puede soportar en silencio?
No sabía la respuesta, hasta que me toco estar de este lado. Soy Cirene Dutt y sí, estoy viva, estoy aquí, no he desaparecido, ¿Por qué nadie lo nota?