Passive 𖤐 Wonjay

Sinopsis

𖥻 Passive ፧ ❛ El tierno líder de enhypen comienza a desarrollar un comportamiento extraño hacia uno de los miembros; Park Jay. ❜ Al parecer Jungwon no es el pasivo tierno y tímido que todos creen que es. ‣ No permito copias y/o adaptaciones. ∅ ‣ Jungwon¡! Top // Jay¡! Bottom ‣ +18 ! ‣ Mini au.

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
hoon's gf
Estado:
Completado
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

01

Jay junta sus muslos con fuerza, sus labios están luchando por no soltar un gemido o suspiros entrecortados.


Maldice a Jungwon internamente al menos quince veces, desde hace días que el menor había comenzado a comportarse de manera extraña y aunque Jay no le prestara atención a la mayoría de sus actitudes, había una sola cosa que no podía ignorar.


Y eso era el hecho de que Jungwon jugara con su mente, el menor a veces le daba simples toques a Jay, toques que pasarían fácilmente por un roce inocente y sin malicia, pero era todo lo contrario en realidad. Jungwon acariciaba sus muslos cuando terminan sentados uno al lado del otro, cuando dormían todos juntos se acercaba a Jay hasta que podía sentir su fuerte pecho golpeando contra su espalda, cuando Jay decidía lavar los platos o acomodarlos, Jungwon fingía necesitar algo solo para terminar cerca del cuello u espalda del mayor.


Jay estaba comenzando a volverse paranoico gracias a eso y el hecho de que esos roces comenzaran a gustarle le volvía aún más loco. No se suponía que los compañeros hicieran eso, los amigos no deberían tocarse de esa manera, ¿o sí?


El resto del grupo veía a Jungwon como alguien inocente, así que cuando Jay intentaba desahogarse acerca del tema con alguno de los miembros, estos le veían como si estuviera loco y no le creían ni una sola palabra.


Justo en estos momentos los siete se encontraban en la mesa de la casa que compartían, Jay había intentado por todos los medios el no quedar sentado junto a Jungwon, pero al parecer el menor tenía otros planes y como líder no le fue muy difícil pedirle a Sunoo que se cambiase de asiento para poder sentarse justo al lado derecho de Jay.


La cena había transcurrido con normalidad hasta que Jay sintió el peso de una mano sobre su pierna, después comenzaron unas leves caricias en su muslo interno, el problema vino después, cuando las inocentes caricias comenzaron a acercarse peligrosamente a su entrepierna, Jay comenzó a ejercer fuerza en sus muslos, intentando inútilmente detener la traviesa mano de Jungwon.


Jay no lograba entender cómo es que el menor parecía tan tranquilo, conversaba amenamente con Ni-ki acerca de la coreografía de una nueva canción, se veía tan relajado, como si no estuviera toqueteando a Jay por debajo de la mesa.


Apretó el tenedor entre sus dedos y sin querer apuñaló su comida, sus piernas eran bastantes sensibles a las caricias y no quería que alguien fuera capaz de darse cuenta de lo que ocurría bajo la mesa, cuando sintió que estaba a punto de llegar a su límite, su mano soltó el tenedor de plata y tomo la muñeca de Jungwon con fuerza, apartándola de sus piernas bruscamente.


Le regaló a su líder una sonrisa con una clara advertencia detrás y continúo disfrutando de la cena como si nada hubiera pasado, habló con Heeseung a cerca de un nuevo juego que estaba por salir a la venta, acordó una salida al cine con Jake y le dió a Sunoo unos consejos para aliviar el dolor en sus hombros debido a las intensas coreografías.


Para cuando la cena llegó a su fin el reloj marcaba las once en punto, Jay soltó un suspiro aliviado y se levantó de su silla para caminar escaleras arriba hacia su habitación, ni siquiera se molestó en colocar el seguro y se dejó caer sobre el colchón, agotado.


Jungwon estaba poniendo a prueba su paciencia y a este paso, Jay terminaría con canas verdes o pasando la situación más vergonzosa de su vida frente al resto del grupo. Recostó su cabeza contra la mullida almohada, no quería seguir pensando en la extraña actitud de su menor y tampoco quería seguir imaginando escenarios parecidos a lo que ocurrió en la mesa, eso solo lograba alterarlo aún más.


Poco a poco su vista se torno borrosa y sin darse cuenta ya había caído en un profundo sueño.


03:00 a.m.


Un pequeño, pero llamativo sonido le despertó de golpe, confundido giró su vista hasta dar con el reloj sobre el buró a un costado de su cama, era muy tarde para que alguien estuviera despierto.


Frunció el ceño y se dispuso a salir para comprobar que todo estuviera bien, metió sus pies dentro de sus pantuflas y bajo las escaleras de manera perezosa, estaba tan cansado que sus sentidos ni siquiera podían estar alerta, vislumbró la luz que salía del refrigerador y se dirigió a la cocina.


Todo el cansancio abandonó su cuerpo en cuanto se encontró cara a cara con Jungwon, sentado tranquilamente en uno de los taburetes, sonriendo de lado mientras bebía una taza de café, como si hubiera estado esperando a que bajara.


—¿Qué haces aquí? —. Fingió desinterés aunque por dentro estuviera rezando a que alguien más bajara, Jungwon levantó la taza frente a los ojos de Jay como si aún no la hubiera visto.


—Creí que era obvio, bebo café.


—Uhm, ya veo —. Murmuró Jay, la tensión entre ambos estaba logrando ahogarlo.


Jungwon pareció notarlo,

inclinando la cabeza hacia un

costado y fingiendo confusión descaradamente. —Hyung, ¿está

bien? —. Jay casi bufa al escucharlo hablar tan cortésmente, como si hace apenas unas horas no lo hubiera manoseado sin pudor alguno.


Sacando valentía de quién sabe

dónde, Jay se acerca y coloca sus manos sobre la isla de mármol, acercando su rostro al de Jungwon hasta que sus narices están a punto de tocarse. —Escucha bien porque no planeo volver a repetirlo Yang Jungwon, no sé a qué estas jugando, pero estoy fuera. Y por tu bien, espero que mantengas tu distancia conmigo o de lo contrario, me veré en la obligación de olvidar que eres el líder del grupo.


El nombrado ni siquiera se inmuta, se pone de pie y acerca aún más sus rostros, sonriendo con ego. —¿Es eso una amenaza, hyung?


—Tómalo como quieras —. Jay casi maldice cuando escucha su propia voz flaqueando, Jungwon no podía ponerle así de nervioso.


—Los dos sabemos que no quiere

que me detenga, deje de engañarse, hyung —. La última palabra sale con cierto tono burlón, logrando romper todas las defensas impenetrables de Jay.


El chico sale de la cocina a pasos relajados, revolviendo sus cabellos castaños sin ser realmente consciente del desastre en el que ha convertido a su mayor.


Jay se queda en la cocina observando durante varios minutos la taza de café casi vacía, ¿cómo era posible que uno de sus menores estuviera jugando así con su mente? Jungwon le estaba volviendo un jodido desastre y Jay tendría que encontrar la manera de detenerlo antes de que su corazón terminará por ceder.