Prólogo
El cielo estaba cargado, gris y pesado, como si la atmósfera misma se negara a respirar tras la muerte de Adam, el primer humano y líder de los ángeles exterminadores. Su ausencia no solo había dejado un vacío en el orden celestial, sino también un rastro de miedo y confusión entre los ángeles y los pecadores por igual. El exterminio anual, ritual que marcaba el equilibrio entre el cielo y el infierno, ahora pendía de un hilo, cancelado indefinidamente, y con él, la estabilidad de ambos mundos.
En el infierno, Charlie Morningstar, hija de Lucifer y Lilith, luchaba por mantener viva su visión de redención. El Hazbin Hotel no era solo un edificio; era un sueño, un acto de desafío contra el ciclo de exterminios que había definido la historia de la humanidad y de los pecadores durante siglos. Sin embargo, aquel sueño se sentía frágil después de la desastrosa reunión con Adam, que había adelantado el exterminio y dejado a Charlie y sus aliados bajo una presión insostenible.
Mientras tanto, en el cielo, Lute, ahora líder de los ángeles exterminadores, volaba de regreso tras una intensa sesión de entrenamiento. Su cuerpo era fuerte, pero el peso de su cargo y el recuerdo de Adam la cargaban más que cualquier peso físico. La prótesis robótica que reemplazaba parte de su pierna brillaba al reflejar los rayos del sol celestial, un recordatorio constante de la última batalla y del precio que había pagado por sobrevivir.
Lute:mirando su prótesis con el ceño fruncido—Juro que esto no quedará impune...
A lo lejos, una presencia la hizo tensarse. Era la serafín Será, flotando con la suavidad y autoridad que solo un ser celestial podía imponer.
Será: —Lute... necesito que vengas conmigo. Es urgente.
Lute: —¿Tiene que ver con el exterminio?
Será: —No exactamente... es algo que tiene que ver con Adam.
Lute frunció el ceño, un gesto mezcla de sorpresa y desconfianza.
Lute: —¿Adam?pausa¿Qué quieres decir con eso?
Será: —Ven conmigo y lo verás por ti misma.
Lute suspiró, cruzando los brazos, pero decidió seguirla. Mientras volaban hacia el consejo del cielo, su mente no dejaba de repasar la última vez que vio a Adam, su cadáver, y la impotencia que sintió al ver a Charlie y sus aliados derrotarlo. La rabia aún ardía en su pecho, mezclada con la confusión por lo que estaba a punto de revelarse.
Al llegar a la oficina de Será, esta se aseguró de que nadie interfiriera y luego le entregó a Lute una carta con el sello de Adam y una brújula dorada, igualmente marcada con el símbolo del primer humano.
Lute: —¿Esto es para mí?
Será: —Sí. Cuídalo con tu vida.
Lute guardó los objetos con reverencia y un dejo de incredulidad.
Será: —Prepárate... esto no es algo pequeño.
En la palma de Será apareció un pequeño disco. Al activarlo, un holograma de Adam surgió, serio, sin su máscara, sus ojos reflejaban tristeza y culpa.
Adam: —Será... Lute... tal vez se sorprendan de que haga esto, pero siento que debo hacerlo. Antes de morir, decidí dejarles algo, algo importante... —sus ojos se nublaron un instante—. Hubo un tiempo, antes del exterminio, en que volví con alguien... mi primera pareja. De ese encuentro nació un niño, Cail... nunca lo supe hasta después.
Lute sintió un golpe en el estómago. La revelación la dejó helada, incapaz de pronunciar palabra.
Adam continuó: —Quiero que, si algo me llega a pasar, alguna de ustedes lo encuentre y lo proteja... que no sufra lo que Caín sufrió... lo dejo en tus manos, Lute.
El holograma terminó y Lute cayó de rodillas, respirando con dificultad. Será se acercó, colocando una mano firme sobre su hombro.
Será: —Tranquila, Lute. Respira... solo respira.
Lute: —¿Cómo... cómo pudo ocultarnos esto?susurró entre lágrimas
Después de varios minutos, Lute logró calmarse lo suficiente para sostener la carta y la brújula. Observó la foto de Cail, un adolescente de 14 años que llevaba en sus ojos la mezcla perfecta de Adam y su madre. Su corazón se llenó de una determinación férrea.
Lute: —No te defraudaré, Adam. Protegeré a Cail... te lo prometo.
Esa noche, en su apartamento, Lute no podía dormir. La carta y la brújula estaban sobre la mesa, iluminadas por la tenue luz de la ciudad celestial que se filtraba por la ventana. Recordó las caras de Charlie, Vaggie y los pecadores del Hazbin Hotel, y cómo todos habían luchado por un sueño de redención. Inspirada por ellos, Lute tomó su decisión: cruzaría la barrera entre el cielo y la tierra para buscar al niño de Adam, para protegerlo y asegurarse de que nadie, ni siquiera los ángeles exterminadores ni los demonios del infierno, pudiera dañarlo.
Al día siguiente, mientras volaba sobre las nubes doradas del cielo, su mente repasaba el plan. Cada paso debía ser medido. Sabía que Lute no era solo una líder temida, sino también alguien capaz de desafiar el destino mismo si eso significaba salvar una vida inocente.
Lute:susurrando al viento—Cail... no te fallaré.
Unos metros más abajo, entre las nubes, sombras comenzaban a moverse. La amenaza de Lute y su misión recién comenzaban, pero la historia estaba lejos de terminar. Algo oscuro y antiguo observaba, esperando que su próximo movimiento fuera un error...
El Hijo del Pecado - Hellverse
Hola amigos espero les haya gustado este Prologo de esta reescritura de la historia que ando haciendo
Y en si quiero pedir disculpas por si no eh publicado mucho aquí, más que al haber entrado ya a la universidad se me ah dificultado un poco al estar más activo aquí pero en fin espero les haya gustado y sin más que decir nos vemos hasta la próxima

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