Prólogo - El inicio del conflicto
Hace mucho tiempo, existían dos reinos que convivían en paz en un mismo territorio por lo que juntos formaban una nación poderosa con la que nadie podía meterse, después de todo perderían.
Sin embargo, esta nación era conocida por tener dos gobernantes en dos lugares muy distintos, por lo que se formaban dos reinos diferentes. Uno de ellos era el reino de Eterner, siendo este un lugar muy frío y con escasez de vegetación, pero tenía un repertorio increíble de varias especies de bestias, incluso los extintos dragones habían llegado a vivir en esa zona.
Por otro lado, estaba el reino de Swortrict, un lugar que conectaba con las playas de la isla por lo que el clima era caluroso y húmedo, pero había una grave escasez de animales y los terrenos eran usados en su mayoría para servir como bases militares.
Ambos reinos se complementaban y se ayudaban el uno al otro, tanto que en las antiguas guerras Eterner usaba animales en batalla y Swortrict empleaba armas, así que eran invencibles. Pero lo que los unía más era la estrecha relación entre los reyes de ambos lugares, ya que eran amigos desde la infancia y desde ese entonces planeaban casar a sus hijos cuando llegara su momento.
En el reino de Eterner, el rey Kim Namjoon tuvo solamente un varón que fue llamado Kim Taehyung, un príncipe sabio y diligente, era demasiado serio entre los ciudadanos de su pueblo, pero en su casa él era un rayo de sol y una nueva esperanza para su reino.
Aunque desde pequeño se decretó su destino y ese sería comprometerse con la hija del rey Lee Taemin, siendo esta Lee Jieun. Aunque ella no era hija única, a pesar de ser la mayor después nació su hermano Lee Minhyuk y él heredaría el trono, por lo que Lee Jieun estaba bajo la presión de su padre para que se casara con el príncipe Lee Taehyung.
Después de unos años ellos se casaron, aún si se llevaban 7 años de diferencia, ambos chicos lograron complementarse bien y la unión de los reinos hizo felices a toda la nación. Ahora serían los más poderosos entre todos los reinos, más cuando del matrimonio nació su primer hijo.
Para este tiempo, tanto el rey Namjoon como el rey Taemin habían fallecido tras morir en una guerra contra un país vecino, pero logrando traer paz a la nación. Así que se decidió que el día donde Kim Taehyung sería coronado rey, sería el mismo donde se presentaría el hijo de los próximos reyes de Eterner.
En el caso del reino Swortrict, el príncipe Lee Minhyuk había acompañado a su padre a la guerra, así que en el lecho de la muerte de su progenitor él fue nombrado rey en el campo de batalla. Desde ese momento la nación veía a Lee Minhyuk como un héroe, mientras que Kim Taehyung era un cobarde que no había ido a la guerra.
Lo que no sabían era que Taehyung se había encargado de mantener el equilibrio monetario en ambas naciones y las había protegido de invasiones de otros reinos, pero los ciudadanos eran ignorantes y empezaron a esparcir rumores malignos sobre el príncipe Kim Taehyung.
Tanto así que el día de la coronación del príncipe de Eterner, hubo muchos ciudadanos que estaban molestos con aquella noticia. Sin embargo, ese no era el caso de Park Jisoo, la guardaespaldas de la princesa Lee Jieun y parte del ducado de Swortrict, quien veía a su hijo pequeño jugar en el vestíbulo del palacio mientras sus cuidadores lo vigilaban de que no le pasara nada.
La mujer pertenecía a Swortrict, pero había acompañado a la princesa para protegerla, después de todo era de conocimiento público que los altos mandos del reino de Eterner tenían mucha influencia en las decisiones del príncipe Taehyung, por lo que en cualquier momento todo podría venirse para abajo y la responsabilidad de Jisoo, mejor conocida como Jihyo, era cuidar de la vida de la princesa y su hijo.
Esto le había traído beneficios, porque vivía en el palacio junto a sus dos hijos, los cuales en ese tiempo tenían 8 y 5 años. Pero ese día no estaban a su lado debido a que ellos querían pasear por el pueblo, entonces les había dado permiso con la condición de que no se perdieran.
Estaba feliz de ver a sus hijos divertirse, entonces estaba agradecida por la oportunidad de cuidar a la princesa y su hijo, el niño que jugaba en ese instante con tanta alegría sin saber que pronto sería conocido por todo el pueblo.
Jieun había llegado al lado de Jihyo y sonriendo ligeramente le preguntó— ¿En qué tanto piensas?
Jihyo estaba muy tranquila ese día y con alegría le respondió— Princesa, después de tanto tiempo en este reino siento que las cosas han mejorado. Mis hijos están cómodos viviendo aquí, por lo que estoy agradecida de que nos mantengan bajo su cuidado.
Jieun tenía puesta una capa invernal, la cual se quitó para ponérsela en los hombros a Jihyo, quien la miraba sorprendida porque la princesa carismática le contestó— Usted es quien me ha cuidado desde que llegué aquí, es lo mínimo que puedo hacer.
Sin embargo, en la mirada de Jieun se asomaba una oscuridad espeluznante y mientras miraba hacia su hijo le confesó a Jihyo— Tuve una pesadilla, pero fue tan real que no me he sentido bien en todo el día.
Preocupada por el estado de la princesa, Jihyo le preguntó— ¿Está segura de querer salir hoy? Si se siente mal puede quedarse en el palacio junto a su hijo mientras es la coronación del príncipe.
Jieun negó mientras sonreía cálidamente y alzando la voz exclamaba— ¡Seungmin! ¡Ven aquí un momento!
El niño sonrió ante el llamado de su madre y dejó de lado sus juegos para ir con la bella mujer, después de todo la quería más que a su propio padre. La abrazó con fuerza mientras le decía— Mamá, estoy muy emocionado.
La mujer cargó a Seungmin entre sus cálidos brazos, ya que el frío no se sentía debido a las ropas abrigadas que ellos usaban. Así que, Seungmin sentía la protección y confianza de su madre en sus brazos, entonces con singular alegría le confesó— Por fin veré el exterior, padre me prometió que hoy daríamos un paseo por el pueblo y que me comprarían muchos dulces.
Jieun sonreía por su hijo y compartiendo la alegría con su hijo le respondió— Pronto saldremos, así que debes estar listo y bien arreglado cuando nos vayamos. ¿Lo prometes?
Seungmin asintió repetidamente irradiando una energía tan inocente que impactaba a Jihyo, a lo que después Jieun le preguntó— ¿Y dónde están sus hijos? No es normal que no estén en el palacio.
Jihyo ante el interés de la princesa se sorprendió, entonces rápidamente le contestó— Decidí dejarlos hoy libres, Chan estará cuidando a su hermano mientras recorren el pueblo. Después de todo, hoy es un día de celebración.
Jieun sabía que Seungmin estaba escuchando la conversación, así que a propósito le dijo— Que mal, Seungmin quería conocer a tus hijos y pensó que hoy podría verlos.
El menor sé puso rojo y avergonzado exclamó— ¡No es así! ¡Ni siquiera los conozco!
Jieun sonrió burlonamente mientras le decía a Jihyo— Seungmin nunca ha salido del castillo, pero siempre veía por la ventana de su cuarto a tus hijos. Después de todo, los dos siempre juegan en las afueras del palacio, así que siempre ha querido jugar con ellos.
Seungmin estaba muy avergonzado y dando ligeros golpes a su madre le respondió— Yo soy un príncipe, no puedo relacionarme con ciudadanos...
Había dicho eso para defenderse y proteger su imagen, pero Jihyo sonreía tiernamente hacia el niño y con sinceridad le dijo— Mis hijos también sienten curiosidad por conocerlo, al fin y al cabo ellos no son ciudadanos normales, son duques pertenecientes de Swortrict.
Seungmin la miró asombrado y sonriéndole le preguntó— ¿Ellos me quieren conocer?
Jihyo asintió, entonces Seungmin olvidó la vergüenza mientras era devuelto al suelo y yéndose a su cuarto exclamaba— ¡Iré a cambiarme!
Sus sirvientes fueron detrás de él porque sabían que el niño solo se pondría un camisón y un pantalón, así que tenían que arreglarlo con sus ropas más elegantes y protectoras contra el frío. Tanto Jihyo como Jieun sonrieron por la alegría de Seungmin, una que la princesa buscaba proteger con toda su fuerza.
— Siento que hoy será un día inolvidable, por fin veré a mi hermano después de tantos años, y Seungmin será presentado como el príncipe de Eterner. No puedo darme el lujo de quedarme en el palacio porque estoy enferma.
Y no podía romper las ilusiones de los altos mandos, que la vigilaban en secreto y siempre tenían una mirada afilada en todo lo que ella hacía. Entonces sonreía hacia su guardaespaldas para que no sintiera el peligro que las rodeaba.
Jihyo sabía que no podía desobedecer a su ama, entonces se quedó callada mientras la mujer se alejaba y ella se iba a su lado. Después de todo habían acordado verse con el príncipe Taehyung a las 12:00 p.m., la hora donde la familia real saldría de su palacio para llegar a la catedral de Eterner para la coronación.
Por otro lado, el frío pueblo pasaba de alto el clima y todos sonreían mientras decoraban las calles con banderines de varios colores y pintaban las grises casas en señal de alegría. Había varios puestos de feria y la música de los instrumentos retumbaba por todo el pueblo, dando una calidez extraordinaria.
Entre las concurridas calles estaba corriendo un niño pequeño con rizos oscuros, que sonreía con tanta felicidad como si el frío no lo estuviera consumiendo, después de todo él prefería mil veces el calor de Swortrict, pero su madre trabajaba en Etener desde hacía 5 años y tenía que vivir en ese frío lugar.
Aunque dejaba eso de lado mientras corría divertido y viendo hacia su hermano gritaba— ¡Felix! ¡No te quedes atrás!
El niño de 5 años seguía a su hermano con la misma sonrisa, pero su velocidad era similar a la de su hermano y emocionado vociferó— Tenemos que llegar a la coronación, espero que las donas estén abiertas.
Chan asintió mientras daba un gran salto hacia el local y sacando el dinero exclamaba— ¡Aún no cierre! ¡Queremos dos donas de chocolate!
El dueño de la tienda suspiró hastiado y señalando las dones respondió— Solo queda una de chocolate, las demás son de piña.
Felix por fin había llegado al lado de su hermano mayor cuando vio la expresión de asco de su hermano, entonces al comprender la situación sonrió y tomando la palabra le dijo al vendedor— Yo quiero una dona de piña, a mi hermano dele la de chocolate.
Chan se sorprendió por la decisión de su hermano y preocupado le dijo— Pero a ti te gusta la dona de chocolate, no puedo permitir eso.
Iba a darle una nueva indicación al vendedor, pero Felix le había arrebatado el dinero de la mano y firmemente vociferó— Este es el pago.
Chan indignado volvió a tomar el dinero y cambió la orden diciendo— No le haga caso, la dona de chocolate será para él y la dona de piña será para mí.
Felix había tomado de nuevo el dinero e irritado dijo— Que no, ya suelta el dinero y paguemos las donas.
Chan miraba retador a Felix, mientras que el vendedor sacaba las donas de su mostrador y perdiendo la paciencia les ordenó— Ya paguen de una vez, pequeños mocosos. En unos minutos será la coronación y no quiero perderme ese momento.
Chan en ese instante reaccionó y le quitó el dinero a Felix para dárselo al vendedor, después seriamente vociferó— La dona de chocolate será para mí y la de piña para Felix.
El hermano menor sonrió victorioso, pero antes abrazó a su hermano mayor y con ternura le dijo— Eres el mejor hermano del mundo.
Esas palabras eran suficientes para que Chan sintiera que el mundo brillaba, después de todo quería a su hermano profundamente y sentía que su misión como hermano mayor era cuidarlo y velar por su felicidad. Entonces sonrió en cuanto ambos tomaron sus donas y salieron junto al vendedor camino a la catedral.
Debía admitir que caminar por la calles donde la nieve caía era muy estresante, pero Felix amaba la nieve y jugaba con ella mientras Chan lo observaba, porque tenía que cuidar que no cometiera alguna locura mientras no lo veía.
De repente, Felix trajo un pequeño muñeco de nieve que había hecho y mostrándole a su hermano le preguntó— ¿Crees que a nuestra madre le guste?
Chan asintió mientras acomodaba el gorro en la cabeza de su hermano, quien alegremente le dijo— También hay que hacerle uno al príncipe, de seguro le gustara.
Esta vez Chan había dado un mordisco a su dona y sonriéndole con dulzura le respondió— Su alteza estará encantado.
Felix saltó emocionado mientras tomaba nieve para hacer un nuevo muñeco y Chan lo veía feliz, aunque él guiaba el camino de su hermano para llegar a la catedral. Alrededor de ellos varias personas sonrientes platicaban sobre lo enorgullecidos de por fin presenciar la coronación de un rey, ya que Kim Namjoon había decidido que su propia coronación sería en el reino de Swortrict, entonces algunos habitantes de Eterner no habían podido ir a aquella celebración.
Sin embargo, la relación entre los reinos se había tensado por el matrimonio y los chismes que se formaron desde ahí. Incluso uno donde se decía sobre la existencia de un amante por parte del príncipe Taehyung y que se había casado con la princesa solo por su conveniencia.
Rumores que se esparcían entre ciudadanos y mismo soldados de la corte, a lo que Jihyo estaba informada de estos y en ocasiones se le salían cuando estaba cerca de de sus hijos, pero el mayor de los dos defendía a capa y espada al príncipe Taehyung y a toda la familia real, porque por ellos el pueblo siempre había estado en paz y eso era lo mejor que podía tener.
Estar con su madre y hermano era suficiente para Chan, por eso no le importaba escuchar esas ridiculeces, por lo que era el más emocionado por ver la coronación. Entonces en el momento que escuchó las campanas empezó a correr con fuerza mientras exclamaba— ¡Vamos Felix! ¡Ya va a iniciar!
Felix sonrió mientras de un trago se acababa la dona, entonces con los dos muñecos de nieve en mano logró subir al tejado de una casa junto con Chan. Ambos se sentaron al lado del otro para desde ahí escuchar la ceremonia, porque el montón de personas se asomaban en lo que sucedía dentro de la catedral.
Pero la mirada curiosa de Felix vio entre las personas a varios que portaban trajes oscuros con pedazos de cuero, eso no era normal entonces le dijo a su hermano— Allá abajo hay personas inmunes al frío, increíble.
Chan se extrañó ante eso y dirigiendo su vista hacia la multitud también encontró a estas personas, que no llevaban la típica ropa abrigadora y que incluso llevaban la mayoría sombreros. Después su mirada ansiosa se dirigió hacia los pantalones de estas personas, donde podía jurar que se escondían filosos sables.
En ese momento se preocupó y mirando con cierto temor a la catedral murmuró— Tengo un mal presentimiento...
La mente inocente de Chan en ese tiempo no sabía lo que se aproximaba, entonces no dijo nada mientras dentro de la catedral el príncipe Taehyung estaba arrodillado y le ponían la divina corona que su padre había tenido años antes.
El papa usaba su cetro para hacer un movimiento en los hombros de Taehyung mientras vociferaba— Con esto te proclamo el rey de Eterner, tú guiarás al pueblo a la luz y serás el segundo pilar de esta nación.
Taehyung asintió mientras vociferaba— Me comprometo a seguir la imagen que mi padre dejó.
El papa sonrió mientras el nuevo rey se alzaba y los aplausos no esperaban por aparecer, todo el pueblo sonreía ante esta noticia o eso parecía suceder. Después la familia real subió junto al papa al balcón del lugar para mostrarse al resto del pueblo, pero durante este trayecto llegó junto a ellos Lee Minhyuk, el rey de Swortrict.
Lee Jieun al ver a su hermano sonrió, pero conteniendo su emoción hizo una reverencia mientras decía— Hermano, es un gusto tener su presencia hoy.
Minhyuk también sonreía por el encuentro con su hermana y acercándose le dijo— No tienes que ser cortés conmigo, ¿no quieres abrazar a tu hermano?
Jieun asintió mientras se acercaba y lo rodeaba en sus brazos con fuerza, esta era una reconfortante vista para Taehyung, quien sinceramente vociferó— Parece que el héroe de la nación tuvo el honor de venir aquí, le agradezco su presencia.
En realidad, Taehyung y Minhyuk se llevaban muy bien, siendo esto contrario a todos los rumores que había sobre ellos. Pero eso era dejado de lado cuando el pequeño Seungmin se ocultaba detrás de Jihyo y su mirada curiosa veía al niño que estaba al lado de Minhyuk.
Este niño tenía en su espalda un arco y su mirada afilada atemorizaba a Seungmin, pero el sonriente Minhyuk puso su mano detrás del niño y moviéndolo al frente le dijo— Preséntate, estás frente a la familia real de Eterner.
Seungmin vio que el niño enrojecía avergonzado y aclarando su voz vociferó— Su alteza, soy el príncipe de Swortrict, Lee Minho.
Seungmin escuchó como la voz de su padre le ordenaba— No seas descortés, saluda a tu familia.
Seungmin tragó en seco y saliendo detrás de Jihyo se presentó— Soy Kim Seungmin, príncipe de Eterner. Es un gusto, primo.
El pequeño príncipe era muy honesto e inocente, por lo que dirigirse así al príncipe de Swortrict sorprendió a todos los presentes. Sin embargo, Minho había sonreído altivamente y alzando su mano le dijo— Me agradas, llevémonos bien aquí y ahora.
Seungmin asintió con dulzura mientras tomaba la mano de Minho, su primo mayor que él por dos años. Pero este agradable momento fue interrumpido por el rey Taehyung, que curioso le preguntó a Minhyuk— ¿Y el príncipe Minhee?
El rey Minhyuk forzó una sonrisa cuando le respondió— Recientemente enfermo de fiebre, quedó al cuidado del duque Hwang.
Lee Jieun sonrió con cierta decepción y preocupada le preguntó— ¿El señorito Hwang estuvo de acuerdo con no venir? Yo quería verlo el día de hoy.
Minhyuk tenía mucha confianza con su hermana y animándola dijo— Me prometió que vendría después, de paso también se presentaría Minhee.
Yejin suspiró aliviada, mientras que Taehyung mantenía su vista hacia el pueblo, después de todo notaba que había ciertas irregularidades afuera, entonces haciéndole una señal a Jihyo para que se acercara fue hacia un rincón junto a la guardaespaldas.
Taehyung no quería que cundiera el pánico, entonces en secreto le ordenó a Jihyo— Si inicia un ataque defiende a la reina y al príncipe, llévatelos lejos de aquí.
Jihyo asintió con una expresión estoica, pero por dentro la ansiedad iba en crecimiento mientras se preguntaba si sus hijos estaban sanos y salvos allá afuera. De repente, el papa salió hacia el balcón de la catedral y viendo de reojo a Taehyung le dijo— Ya es hora.
Taehyung asintió mientras le daba el brazo a su esposa para que lo rodeara, mientras que la mujer tomaba de la mano a Seungmin para llevarlo con ellos. Jihyo se mantenía en un punto ciego detrás de ellos, mientras que Minhyuk y Minho se quedaban dentro de la catedral esperando salir después para pasear por el pueblo.
Los vítores del pueblo no tardaron en ser escuchados mientras la familia real sonreía y saludaba a las personas, quienes miraban asombrados no solo al rey y a la reina, sino al famoso hijo de Eterner, Kim Seungmin. El niño solo abría más sus ojos al ver que un montón de gente mostraban muchas expresiones al descubrir su apariencia, entre ellos Chan y Felix.
El mayor de los dos estaba muy emocionado, entonces olvidó por completo el mal presentimiento que tenía y sonreía sin tener en cuenta que los hombres de sombrero empezaban a esconderse entre las personas.
Kim Taehyung se había acercado al balcón mientras su gran presencia sorprendía al pueblo y formaba un gran silencio, uno donde el rey de Eterner exclamó— ¡Querido pueblo, me siento agradecido por su apoyo este día, después de la muerte del antiguo rey todos lo hemos pasado mal...!
El pueblo quería al rey Namjoon, entonces su muerte fue una estaca en el corazón de Eterner, por lo que Taehyung tenía que llenar ese espacio que había dejado su padre y superar la muerte de este. Así que sonreía orgulloso mientras vociferaba— Pero estoy dispuesto a seguir la voluntad de mi padre, sé que él quería mantener la paz entre las naciones y seguir protegiendo a las bestias. Tal vez no haya hecho mucho en esta guerra, pero me aseguraré de proteger al reino y a mi familia, mi reina y mi príncipe.
En ese instante la reina se acercó junto a Seungmin, quien estaba absorto ante los gritos de las personas y como los ojos de ellos brillaban con alguna clase de esperanza que el menor desconocía. Pero sonrió tiernamente mientras Kim Taehyung decía— El chico que ven aquí es mi adorado hijo, el primogénito del reino de Eterner.
En ese instante todo parecía pasar en cámara lenta para Seungmin al igual que Chan y Felix, pero el príncipe de repente había disuelto su sonrisa y asustado podía jurar que veía a lo lejos como una luz roja era disparada al cielo y está explotaba.
Eran fuegos artificiales que sorprendieron a todos y que pensaron que era parte del evento, entonces este fue el señuelo perfecto para distraer al pueblo y a la familia real. Así que en ese instante mientras el cielo se iluminaba con luces rojas y verdes, el ruido que sonó junto a las explosiones fue el de los disparos continuos dirigidos a las personas de la multitud y al balcón donde la familia real se asomaba.
Jihyo fue la primera en reaccionar ante el ruido y lo primero que hizo fue jalar hacia atrás a la reina, de tal manera que Seungmin cayó al suelo por la fuerza aplicada. Después de esa caída donde aún no entendía que sucedía alrededor suyo, vio como su padre usaba su silbato para llamar a un enorme grifo.
Su misión era proteger al reino, entonces cuando el animal alado llegó al balcón lo primero que hizo fue subirse en la manta de andar, para después ordenarle a la guardaespaldas— Llévate a la reina lejos de aquí, los buscaré después.
Jihyo asintió mientras Jieun se encontraba en shock en el momento que los gritos de las personas hicieron eco por la catedral, pero gracias a la guardaespaldas pudo levantarse mientras tenía a su hijo en brazos y corría detrás de Jihyo por un pasadizo secreto donde no los vieran.
Al lado de Taehyung había llegado Minhyuk con su hijo, quien estaba asombrado por el sonido de las balas y el fuego quemando las casas de los ciudadanos. Sonriendo burlón murmuró— Piratas...
Minhyuk estaba ansioso porque sabía que los piratas habían llegado por su parte del territorio, entonces se preguntaba porque su nación no había defendido las playas para que no llegaran. Pero Taehyung lo tranquilizó diciendo— No te preocupes por tu pueblo, al parecer estos piratas vinieron a arruinar la coronación.
Minhyuk asintió mientras le preguntaba a Taehyung— ¿Podemos subir a tu grifo?
El rey de Eterner asintió mientras se subía a la manta de andar y detrás de él los seguía el rey de Swortrict y el príncipe menor. Entonces el animal con sus grandes alas cayó en picada para atacar a los piratas que intentaban hacerle daño a los ciudadanos, a la vez Minho usaba su arco mientras que el rey Minhyuk bajaba de un salto y con su espada iniciaba a blandir para defender a los de su alrededor.
El líder de los caballeros guiaba a los hombres para luchar con los piratas, ellos usaban armas al igual que los del lado contrario, pero el líder tenía un fénix que quemaba a los piratas e incluso no era afectado por los intentos de ataques.
La sangre caía por las armas en uso, ya que los caballeros también habían salido en la lucha, pero los piratas eran conocidos por ser sanguinarios en sus ataques. Entonces la lucha se volvía más sangrienta mientras los gritos de inocentes se hacían presentes, una vista tan desgarradora y que parecía irreal.
Chan pensaba así, pero su deber era proteger a su hermano menor y estaba corriendo mientras lo cargaba en sus brazos, no podía creer que de un momento a otro todo se había llenado de sangre y las casas eran iluminadas por el fuego de los cañones, podía escuchar como Felix lloraba asustado y se aferraba a él como si su vida dependiera de ello.
El montón de personas corriendo lo tenían perdido y no sabía a donde ir para esconderse, entonces en el momento que vio su casa decidió ocultarse en el sótano junto a su hermano. Ambos estaban muy asustados y se tapaban sus rostros esperando no ser encontrados, así que en el momento donde escucharon como un hombre vociferaba— Acérquense, aquí vi un niño pequeño. Puede que sea al príncipe.
Felix lloraba con fuerza sin querer levantar la mirada, a la vez Chan tomaba un fierro y apuntaba hacia la puerta del sótano para amenazar a cualquiera que entrara por ahí. De repente la puerta fue abierta por un hombre alto con mirada fría, pero que se contrajo al ver a los dos niños pequeños y al mayor apuntándole con el fierro.
Una voz de afuera exclamó— ¿¡Los encontraron!?
El hombre simplemente cerró la puerta y con el mismo tono respondió— No están aquí, la reina y el príncipe tuvieron que escapar por los túneles. Vayan hacia esa dirección.
Escucharon más desastre, pero el hombre de mirada fría había entrado con ellos y aún sorprendido preguntó— ¿Cuáles son sus nombres?
Chan se negaba a responderle y seguía apuntando con el fierro, pero Felix estaba muy asustado y con nerviosismo le respondió— Park Felix y Park Chan.
El mayor encogió la mirada y aligerando su expresión le contestó— Son del ducado de Swortrict, su madre es Park Jisoo. ¿Cierto?
Felix asintió frenéticamente sin soltarse de su hermano, pero el hombre sonrió aliviado y sin temor alguno se acercó diciendo— Yo soy su hermano, Park Chanyeol. No sabía que ella se encontraba aquí con sus hijos, lamento si los asusté hace un momento.
Chan no le creía y seguía reacio a acercarse, pero Felix lloraba con fuerza vociferando— Extraño a mi mamá...¡Quiero ver a mi mamá!
Chanyeol se hincó a la altura de los menores y poniendo su mano en su pecho les aseguró— Vamos a buscar a su madre, los ayudaré.
Chan temblaba atemorizado, sin embargo se rindió cuando Felix lo miró entristecido, entonces junto a su hermano se acercó a Chanyeol y mirándolo seriamente le dijo— Confiamos en ti.
Chanyeol sonrió mientras abría la puerta del sótano y el frío helaba el cuerpo de los presentes. Por otro lado, Jihyo cabalgaba un caballo blanco mientras detrás de ella se aferraba Jieun junto a Seungmin, quien estaba muy asustado y al borde de la preocupación le preguntaba a su madre— ¿Qué está pasando? ¿Por qué había tanto fuego?
Jieun sonreía forzadamente hacia su hijo mientras le decía— Solo hubo un pequeño accidente, no es nada grave.
Seungmin tenía mucho miedo, pero su oído escuchaba a la perfección como Jihyo vociferaba— Madame, el siguiente pueblo está a 30 minutos, intentaré ir más rápido.
Jieun asintió lentamente, sin embargo vio a lo lejos como unos hombres les apuntaban con escopetas y disparaban sin dudar hacia ellas. Aunque Jihyo ya había previsto esto, entonces usó un escudo de hierro para proteger a la familia real y con su mano libre disparó detrás de la protección.
Su puntería era tan limpia que con tres disparos ya había herido a la misma cantidad de piratas, quienes gritaban maldiciones contra la mujer. Sin embargo, ella no había notado que en los árboles un extraño les apuntaba con un arco y que silenciosamente había disparado hacia la espalda de la reina.
Pero, Jihyo por el ruido de la flecha volteó el caballo rápidamente y así los tres cayeron en la nieve mientras el caballo recibía la flecha. Jieun veía esto horrorizada a la vez que Jihyo quitaba la flecha del cuerpo del animal y acariciándolo susurraba— Vete de aquí.
El caballo a pesar de la herida se alejó de ahí mientras que Jihyo usaba su arma y apuntaba hacia el extraño, quien sonreía disparando otra flecha para herirla, a la vez Jihyo disparó en dirección al pecho de la persona. Sin esperar que el impacto de ambos llegará a su destino, Jihyo tenía la flecha incrustada en su hombro mientras que el extraño caía del árbol por el disparo que había llegado a su cabeza.
Jieun no dejaba que su hijo viera esta batalla y se mantenía oculta mientras Jihyo sufría por la herida, pero seguía disparando a los que intentaban acercarse. Sin embargo, con ella llegó el líder de todos ellos y sin importarle nada con su espada hirió la espalda de Jihyo, que se arrodilló del dolor y rápidamente intentó defenderse.
Pero el hombre la pateó tirándola por completo al suelo y con el filo de su espada hirió el hombro de la mujer, dejándola inmóvil y desangrándose en gran cantidad.
Jieun estaba llorando asustada en este punto, mientras que Seungmin murmuraba miles de preguntas que no eran contestadas por su madre. Repentinamente el líder había jalado a la mujer obligándole a levantarse, ante esto Seungmin quiso defenderla y molesto reclamó— No le hagan daño a mi madre. ¡Aléjense!
La mujer negaba rápidamente y rogándole con la mirada al hombre murmuró— Ese es mi hijo...háganme lo que sea a mí...pero a él déjenlo libre...
El hombre sonrió maliciosamente y sin duda alguna golpeó a la mujer en el abdomen, dejándola adolorida en el suelo mientras que Seungmin se ponía frente a ella y queriendo protegerla exclamaba— ¡No se acerquen! ¡Si el rey se entera se arrepentirán!
Repentinamente el niño había sido levantado por otro hombre, que con burla le dijo— Pero tú no eres el rey, solo eres un simple mocoso con suerte.
Seungmin intentaba quitarse del agarre del hombre, pero este lo había noqueado de un golpe. Al verlo inmóvil, la princesa lloraba aterrada y negaba que esto fuera real, quería salvar a su hijo pero más de esos bastardos habían llegado a inmovilizarla para amarrarla y llevársela de ahí.
Jihyo con sus pocas fuerzas intentaba llegar hacia ellos e impotente murmuraba— Princesa...
Repentinamente, Jihyo había reconocido a la persona portadora de la espada y molesta vociferó— Eres un maldito traidor...
El hombre sonreía mientras empuñaba la espada para de nuevo encajarla en la espalda de Jihyo, que ante esta puñalada sintió que todo empezaba a cansarle. Su mirada se desvanecía mientras lo último que veía era como jalaban a la reina de Etener, quien intentaba ir por su inconsciente hijo.
Después de eso todo fue oscuridad, alrededor de Jihyo la nieve se había vuelto de color rojo, aparte las flores que crecían a su lado habían absorbido la sangre y rojizas quedaron. Así la encontraron Chanyeol junto a sus hijos, quien el menor se había apurado en abrazar el cuerpo mientras intentaba despertarla, pero la mujer había dejado de respirar desde hacía un tiempo.
Chan después de tanto sufrimiento había empezado a llorar, a la vez que Chanyeol lo abrazaba y sin salir de su shock murmuró— Sólo teníamos que atrapar a la reina, ¿en qué momento esto se volvió una masacre?
Felix entre lamentos había tomado el collar de su madre y besándolo susurraba— Por favor, despierta a mi mamá.
La mujer siempre les decía que ese collar había sido un regalo de su padre y cada vez que quería algo se lo pedía al adorno, ahora Felix pedía que le devolviera la vida a su madre, pero eso era imposible. Chan lloraba sin querer ver el cuerpo de Jihyo, sin embargo escuchó como Chanyeol les decía— Yo los cuidaré, es lo menos que puedo hacer por mi hermana.
Felix lo había escuchado mientras respiraba frenéticamente, entonces Chan decidió abrazar a su hermano para separarlo del cuerpo de la mujer. Después escucharon como se acercaban los soldados, pero Chanyeol los había tomado en sus brazos y se había ido corriendo para alejarse de ese lugar para siempre.
Ese día fue recordado como la masacre de la coronación y como el día donde desaparecieron la reina junto a su hijo, provocando que la unión entre Swortrict y Eterner se fragmentará.