🌸Chapter 1 [Soukoku]🌸
🍊 PRÓLOGO🍊
Habitualmente un chef no siente empatía ni remordimiento por la langosta que está apunto de sacrificar. Pero qué sucedería si.....¿ El cheff entabla una relación con algo con lo no que debería? ¿ Esto les llevará a un lamentable final ?¿ El chef podrá hacer algo para impedir el fatídico final de la joven langosta? O acaso tendrá que mirar desde una esquina como es devorada?
⚠️Muerte de personajes y leve mención al canibalismo⚠️
Palabras : 2954
Hace no muchos años , la existencia de las sirenas fue revelada al mundo entero. Todo ocurrió de manera accidental, un barco industrial de pesca atrapó entre sus redes un cadáver de una sirena en un estado deplorable y putrefacto . Desde entonces él avistamiento de sirena se volvió algo común entre pescadores .
Pero fue entonces , cuando las sirenas estaban siendo muy populares , que las grandes empresas vieron que estos avistamientos con sirenas eran comunes y no tenían mucha diferencia con un pez común , se les ocurrió tratar a las sirenas como un ingrediente gourmet más que usar en un restaurante.
El comienzo de la venta de carne de sirena no fue bienvenido por el público, muchos tachaban este acto de canibalismo e inhumano. Ya que después de todo estos seres eran muy similares a ellos , al menos en la parte superior de su cuerpo.
Aún así después tras varias buenas críticas por parte de diversos críticos de cocina populares , las protestas y el rechazo de las personas se dispersó casi por completo trayendo consigo la aceptación y el disfrute.
Por lo que al poco tiempo la "Carne de Sirena" se había vuelto un plato común en cualquier lugar , siempre y cuando tuvieses el dinero suficiente como para permitirte un plato de esa calidad.
No tardó más de 20 años cuando las sirenas comenzaron a escasear , por lo que la cantidad de consumidores se redujo aún más y solo un grupo muy selecto de personas podía permitirse algún plato que contuviese carne de sirena.
Muy pocos restaurantes hoy en día manejan la carne de sirena por el gran elevado precio que estás habían obtenido , casi más de ocho ceros el medio kilo de sirena…y ni siquiera una de tan buena calidad.
A Dazai le parecía muy divertida la situación con las sirenas , no sabía que veían en aquellos seres. Su carne era de un color azul que daba la sensación de rancio , además de estar llenas de espinas y no tener ningún valor alimenticio que beneficie al ser humano.
En vida no eran mucho mejores , eran seres narcisistas , arrogantes y mal hablados , lo único bueno que tenían era su exótica e inalcanzable belleza.
O al menos así era la sirena que estaba en la pecera del restaurante donde trabajaba. Se llamaba Chuuya y llevaba allí desde antes que él comenzará a trabajar , no sabía exactamente cómo es que Chuuya había acabado allí y el dueño tampoco hablaba sobre el tema.
Según le había confesado el dueño del restaurante una noche , Chuuya era lo más valioso que tenía ya que era gracias a este que a diario tenían cientos de clientes. Su canto y su exótica belleza eran elementos que cautivaba a cualquiera garantizando así el regreso del cliente y la llegada de más turistas.
Por esto mismo el precio por Chuuya perfectamente podría ser el mismo que el de cualquier país de Europa o tal vez menos , a Dazai no le importa.
Solo quiere que la maldita sirena se calle.
— Oye tú bastardo , deja de mirarme y haz tu trabajo!! O es que acaso las vendas te aprietan tanto que no te llega la sangre al cerebro ?
¿Había olvidado mencionar lo amables y educadas que eran las sirenas ? Por qué Chuuya era un gran grano en el culo todo el tiempo.
— Chibis !! ¿Quieres que te traiga un poco de pez globo ?
Él era uno de los pocos cocineros capaces de preparar pez globo sin accidentes , es por ello que trabaja en aquel sitio. No para limpiar la pecera mugrienta de Chuuya , cosa que la sirena creía que debía ser un gran honor para él.
— No , gracias . Aún no se como tantos humanos pueden confiar su vida en ti , son todos unos idiotas.
Dazai muchas veces se había tentado en matar a alguien no lo va a negar , sobre todo cuando su padre va a visitarlo al trabajo de sorpresa.
Por lo que solo se limitó a limpiar la pecera en silencio sin comentar lo dicho por Chuuya , mientras el pelirrojo tenía su pequeño monólogo de odio hacía los humanos.
— Ne Chuuya , deseo que alguien por fin pueda comprarte hoy~
Dijo después de haber terminado su trabajo , para después ir a la cocina a preparar todo mientras escuchaba a Chuuya insultándose de fondo.
En verdad no quería ni creía que alguien pudiese comprar a la sirena , esa maldita sirena le hacía que trabajar fuese más divertido y entretenido con sus maldiciones de fondo. Además siempre era divertido ver como Chuuya salpicaba agua a los comensales que le lanzaban comentarios obscenos , y estos no podían hacer nada aparte de insultar , debido a que era un joya de valor incalculable.
Además antes de trabajar en este lugar sus intentos de suicidio eran varios al día, ahora era uno por semana. En verdad Chuuya lo hacía más bien que mal , si no fuera por lo arrogante y grosero que es. Casi podría proponerle un enternecedor suicidio doble bajo el crepúsculo , incluso si no es una hermosa dama.
La noche se produjo como todos los días, ningún muerto , varios comensales amenazando con denunciar el restaurante por culpa de Chuuya y la pecera de Chuuya con diversas botellas de vino en el fondo o frotando. Había algunos clientes que trataban a Chuuya como si fuese una mascota y le compraban botellas de vino , o diversos accesorios lo cuál el tritón lo tomaba como ofrenda y no les molestaba mientras comían cerca suya.
— Oh! Sigues aquí Chuuya !? Una pena que nadie te quiera , nos tendremos que ver mañana por desgracia... ! Chauu sirenita , tal vez mañana sea nuestro último día~!
—Soy un tritón, maldito idiota ! !
Escuchó a Chuuya gritar mientras cerraba las puertas del restaurante y se fue a su casa , en verdad no sabía si era del todo seguro dejar a Chuuya allí solo. Pero el sueño le dijo que nunca había tenido algún percance o intento de allanamiento, por lo que supone que es seguro.
Al llegar a su casa pudo notar el contraste que hacía con el restaurante, mientras el restaurante era radiante y lleno de vida. Su casa parecía un ataúd gigante, su ataúd.
Después de tomar diversas botellas de Whisky , Dazai por fin pudo conciliar el sueño. El alcohol era el único capaz de hacer callar a sus demonios , bueno eso y también los gritos de Chuuya cuando alguien apoyaba sus mugrientas manos en su pecera para señalarlo.
Así en un suspiro otro día más pasó , y hoy como todas las mañanas iba de camino al restaurante. Que aunque este abriese por la noche , él debía ir antes para hacerse cargo de Chuuya lo cuál no era tan molesto como creía que sería.
A este punto no estaba seguro si le habían contratado por sus habilidades al manejar el pez globo o como niñero de esa sirena gritona. Honestamente se inclinaba más por la segunda opción , era el único lo suficientemente masoquista para soportar el trato de Chuuya sin echarse abajo.
Cuando vio el local desde lejos rápidamente se quedó congelado en su sitio , que diablos hacían allí cuatro personas , las cuales no había visto en su vida , en la puerta del restaurante?
Justo el dueño se había ido de viaje hace unos días , y el responsable del restaurante por lo que tenía que hacerse responsable de lo que fuera aquello…
Solo esperaba que no tuviese nada que ver con Chuuya , ni trabajando mil vidas podría permitirse pagar la multa por sí Chuuya resultaba herido o muerto
— ¡Hola ! Todavía estamos cerrados, así que si se pueden apartar un poco para que yo pueda-
Pero entonces fue interrumpido por uno de aquellos hombres , que al verlos de cerca parecían aterradores , él que parecía más grande se acercó y dijo con su voz gruesa:
—Venimos a comprar al tritón , a Chuuya.
Que mierda ? ¿Todavía estaba soñando ? Esto era imposible, ni aunque esos hombres unieran todo su dinero serían capaces de comprar a Chuuya.
Al ver que Dazai no respondía, otro de los hombres decidió intervenir, y con una escalofriante sonrisa de negocios , habló.
— Sí , ya hablamos con tu jefe. Él probablemente te haya mandado un mensaje hablándote sobre nosotros ¿No?
Estaba apunto de hechar a estos imbéciles, a él no le había llegado ningún mensaje o le habían llamado. No estaba en horas de aguantar a imbéciles con sus bromas estúpidas sin gracia alguna.
— Verán yo no estoy aquí para-
Pero antes de que pudiera terminar aquella frase , el bolsillo de su pantalón vibró.
No podía ser...
Con las manos temblando sacó el celular y allí claramente en su pantalla de bloqueo , podía contemplar el mensaje de su jefe.
"DAZAI !! No te lo vas a creer muchacho!! ¡Por fin han comprado a Chuuya!🎉🎉
Al principio creí que era una estafa planeada por varios hombres , pero después de ver el dinero que había en mi cuenta bancaria...Diablos somos más que millonarios chico!!! 🤑
En fin....habla con esos tipos sobre los detalles y la preparación del tritón , yo estaré ocupado celebrándolo!!🍻🍺"
Dazai se quedó mudo , no podía creer la situación en la que estaba ¿ Acaso esto era posible ? Seguro todavía estaba soñando , si debería ser eso...
— Admito que no fue fácil—comenzó hablando el hombre de la sonrisa perturbadora—Pero nos reunimos las once personas con más dinero del mundo para hacerlo , aunque aún así tuvimos que ofrecer algo más que dinero para poder cómpralo.
Estos imbéciles estaban dispuestos a quedar en la quiebra , con tal de poder comer a Chuuya ? La estupidez del ser humano no paraba de sorprenderle y demostrarle que no tenía límites...
— Mmm nos gustaría que la cena fuese mañana a las diez , como puedes ver todavía faltan siete personas más por llegar a Japón.
Dazai no sabía lo que estaba diciendo aquel hombre , no podía salir de su asombro. Así que dio una respuesta satisfactoria para que estos tipos se fueran , y lo dejarán meditar sobre lo que estaba sucediendo.
— Si , está bien. Nos vemos mañana para la cena entonces.
Dicho aquello todos los hombres asintieron y se marcharon con una sonrisa escalofriante de oreja a oreja , dejando a Dazai sólo en la puerta del restaurante con mil pensamientos corriendo por su mente.
¿Cómo podía contarle la noticia a Chuuya? No , él no podía decírselo a Chuuya. No , cuando aún Chuuya tenía la esperanza de algún día escapar e ir a vivir al océano donde sería libre por fin de la mano del ser humano.
El no podía simplemente ir y ver como la esperanza, y la ilusión abandonaba el cuerpo de Chuuya , dejando únicamente un cascarón vacío sin vida.
Dio un profundo suspiro y con la mejor sonrisa de su repertorio , abrió las puertas del restaurante. He inmediatamente fue recibido por los gritos de Chuuya , no había forma mejor de empezar la mañana.
—¿Qué hacían esos bastardos turbios en la puerta !? ¿Acaso son unos de esos asquerosos fetichistas con las sirenas y tritones?
Auch eso dolió , Dazai fácilmente podría ser considerado uno de esos fetichistas asquerosos de los que Chuuya habla , aunque claro limitando su fetiche únicamente al ardiente pelirrojo...
— No , eran los abogados de los tipos a los que arrojaste agua en su comida ayer, les prometí una cena gratis para solucionar las cosas~
Chuuya me observó durante varios minutos , obviamente dudaba de mis palabras , no le culpo por ello . Nunca había sucedido algo como esto , además de que nunca ofrecería una cena gratis a nadie que no sea una linda y joven doncella , obviamente también debería estar de acuerdo con el doble suicidio. Cosa que no había pasado hasta la fecha y no pasaría, más ahora cuando últimamente solo tenía ojos para un tritón gritón y egocéntrico...
Pero aún con la duda Chuuya no habló más, y yo me limité a seguir mi rutina de todos los días. Pero con la diferencia de que hoy, sentía la mirada constante de Chuuya clavarse en mi nuca.
El día pasó más rápido de lo que Dazai hubiese deseado , además hoy Chuuya estaba demasiado tranquilo y callado para su agrado. Lo que hacía que limpiar el restaurante después del servicio se hiciera algo más pesado y doloroso.
— Voy a morir , no es así Dazai ?
La voz de Chuuya sonó tan baja , que si no fuera porque eran los únicos en el restaurante no le hubiese escuchado.
—¿Qué te hace pensar eso ChuChu ? Acaso quieres cometer suicidio doble conmigo?
— ¡No te atrevas a mentirme bastardo !! Hoy estuviste asquerosamente callado y amable conmigo , eso me perturba.
— ...Si , Chuuya. Esta será tu última noche.
Y como lo había predicho los ojos de Chuuya perdieron la luz y esperanza , aún así sabiendo lo que iba a suceder fue bastante impactante para Dazai ver aquella escena. Intentó mantenerse tranquilo cómo siempre, no quería que lo último que el pelirrojo viera de él fuera el dolor reflejado en sus ojos.
— Ya que va a ser tu última cena , qué te gustaría mi querido chibis? Yo te lo preparo.
Le extendió el menú del restaurante, aún habiendo estado allí varios años Chuuya siempre había comido lo mismo. Sepia junto con un plato de arroz , el platillo más barato que había en el menú.
—Estofado de pez globo , con la mejor botella de Petrus que haya en este jodido local de mierda— contestó el pelirrojo apenas habiendo visto el menú.
Esto era ciertamente sorprendente , Chuuya siempre se había negado a comer pez globo , su especialidad. Esto debido a la pequeña rivalidad que Chuuya y él mantenían , el orgulloso tritón siempre le había dicho " Si me cómo esa porquería, nunca podré ir al mar de nuevo".
— Oh vaya Chuuya ya no tienes miedo a morir ? Deberíamos hacer un suicidio doble?
Eso último fue medio en serio medio en broma , Dazai solo necesitaba una respuesta positiva por parte de Chuuya para ir y lanzarse los dos por un barranco.
Chuuya solo sonrió sin ganas , agradece el intento de Dazai por minimizar e intentar aliviar su situación pero él ya estaba muerto. Todas sus esperanzas de ser libre , poder ver el mar y vivir como él quiera . Se habían reducido a cenizas.
— Acaso tienes envidia de que yo lograré morir antes que tú? Solo espero que tengas una largaaaa vida , caballa bastarda.
Con una expresión ofendida Dazai se dirigió hacia la cocina e hizo lo que mejor sabía hacer , jugar con la muerte de sus comensales.
Cuando le entregó el plato a Chuuya , este lo disgustó sin decir ni una palabra. Cuando finalmente terminó él platillo sintió como sus ojos se cerraban lentamente sin poder controlarlo. Y sabiendo lo que estaba sucediendo miró a Dazai y le dedicó una débil sonrisa de despedida.
—Gracias.
Cuando Chuuya dio su último aliento , Dazai se permitió derramar varias lágrimas que había estado reteniendo toda el día y parte de la noche.
Esa solitaria noche Dazai la pasó junto al cuerpo frío y húmedo de Chuuya , observando como las escamas de su cola antes de un rojo vivaz iban perdiendo el color hasta llegar al grisáceo.
[.....]
Al día siguiente en la noche , todo el local había sido rentado por esos veinte hombres de traje extravagante y pomposo . Los cuales mientras su comida estaba siendo preparada, no paraban de beber y festejar como si ésta fuese su última gran cena.... Aunque con todo el dinero que habían gastado, era posible que en este momento no fueran más que vagabundos vistiéndose con caros trajes.
El primer platillo era la especialidad de Dazai , estofado de pez globo...El mismo que utilizó para acabar con la vida de Chuuya la noche anterior.
La única diferencia es que en este estofado, también contenía carne de un color azul vivaz haciéndolo ver más exotico y llamativo para los comensales. Los cuales al ver el plato empezaron a vitorear y halagar al cheff , Dazai desde una esquina no se inmuto siquiera.
No sentía para nada halagado com las palabras de esos cerdos
Pero al dar los primeros bocados , todos los comensales comenzaron a sentir un gran dolor junto con unos temblores insoportables que se extendían por todo sus cuerpos
Esto alteró a todos , desde que este local había abierto hace más de diez años. Nunca había sucedido ningún accidente, que sucediese veinte en un día...Era casi imposible , es como si todo hubiese planeado...
—Tú!!! Bastardo como te atreves !?
Gritó uno de los pocos hombres que aún le quedaban fuerzas para ponerse en pie, este rápidamente sacó un arma y apuntó a Dazai. Él no se movió del lugar , es más lentamente se fue acercando al tembloroso hombrecillo mientras mostraba una cínica sonrisa la cual alteró más al contrario.
—Bon appétit
Fue lo único que dijo Dazai , el hombre cegado por la ira y el miedo , sacó un arma con sus últimas fuerzas y con manos temblor presionó el gatillo .Para poco después caer al suelo sin vida.
Por suerte o por desgracia la bala no logró alcanzar a Dazai , debido a los desenfrenados temblores del hombre y a su horrible puntería.
Dazai de manera serena llegó a la mesa que antes había estado llena de vida y felicidad, agarró unos palillos y de un plato estrago un trozo de carne azul. Se lo metió en la boca y la mantuvo ahí en su boca , degustando el ácido él cuál podía jugar que estaba quemando sus papilas gustativos.
—Has engañado a todos estos bastardos Chuuya, sabes horrible.
Dijo con una sonrisa para después ir hacia el cuerpo del hombre que antes le había apuntado , agarró su pistola. Observó todo a su alrededor viendo el macabro escenario que había creado en apenas unos minutos , era una recreación bastante macabra de la última cena.
- Pobre Atushi-kun , va a tener que limpiar todo esto él solo mañana...
Se escuchó un disparo , dando por finalizada la cena de aquella noche.
Fin