❌Dope✝️ ~Rusmex~

Sinopsis

✞︎ México quería enorgullecer a su padre España sacerdote de una iglesia, pero le llegó una oferta de un ruso que buscaba distracción de la muerte de su padre y el peso de una herencia. — Sabes, a veces esos "pecados" son los mejores placeres que te puede ofrecer la vida ¿Por qué tan de repente tomar un camino diferente a lo que su padre esperaba?. Este nunca se daba cuenta de las escapadas nocturnas de su hijo. Mientras tanto había un cambio en cierto euroasiático que intrigaba a sus hermanos. Hace tiempo que no llega oliendo a alcohol o drogado. ¿Qué harán esos dos?... ✧═════ ✞︎ ═════✧

Estado:
En proceso
Capítulos:
46
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

✧Infancia





Once años



Era de mañana, se sentía fresco, el sol asomando y dando luz al campo de flores que cada mañana se veía muy bello, lo único bueno de todas esas mañanas, lo único bueno de ese lugar.


Faltaban diez minutos para que una de las hermanas entrará a despertarnos para ir a la escuela, así que me levanté para alistarme y no llegar tarde al desayuno como siempre.


Mis hermanos todavía se encontraban rendidos en el sueño incluso chile estaba roncando un poco, Colombia que me ganaba por unos cuantos meses estaba de cabeza, siempre amanece en una posición diferente y me daba algo de gracia verlo, Perú estaba por caerse de la cama, sin duda quiero ver eso y gracias a Dios lo pude apreciar en primera fila.


— ¡niños!, ¡Ya es hora, arriba!— entró repentinamente una de las hermanas de la iglesia, y por el estruendo, hizo que Perú cayera boca abajo de la cama.


Estaba apunto de reírme pero la hermana en seguida me miró algo sorprendía.


— ¡vaya!, veo que ya estás madrugando México, muy bien mi niño — se acomodo los lentes — ayúdame a despertar bien a tus hermanos— dijo para después tomar bien su bastón y salir de la habitación.


Era la hermana Elena, la más vieja de las hermanas y la más amable, muy pocas veces nos regañaba, además siempre curaba nuestras raspaduras.


Mire dónde estaba Perú y este se encontraba todavía tirado en el suelo, sobándose la frente.


— si que te diste un madrazo — trate de no reírme y le ayude a levantarse.


— gracias pe— se veía somnoliento con el almuadazo en la cara, al igual que todos los que ya estaban a duras penas despiertos.


Bajamos todos en seguida para desayunar, al llegar nos peleabamos para agarrar lugar.


— ¡este es mío!


— no, ¡es mío!


— ¡yo ya me senté aqui!


— ¡pues nimodo!


— ¡ya estuvo bueno niños!— hablo firme la hermana Isabel que nos acomodó para empezar a agradecer al señor por los alimentos.


Terminamos de desayunar y nos fuimos directo a la escuela católica con Isabel.


Sinceramente no me gustaba estar dentro de ese lugar, era aburrido y solo recibía regañó tras regañó, además de algunos castigos con la regla o el libro que llegaron a dejar algunas marcas, sin mencionar la vez que me mandaron a la dirección por hacer un "dibujo pagano", solo era una serpiente emplumada, no le ví nada de malo, me gustaba mucho hacer esos dibujos solo que no eran bien vistos en ese lugar, mucho menos en casa ya que si las hermanas los veían simplemente quemaban los dibujos.


Por eso cada que tenía oportunidad me pintiaba algunas clases para poder dibujar o simplemente jugar con Perú y mi mejor amigo Usa.


Estábamos por saltar de la reja de la escuela para no entrar a clases pero desgraciadamente una maestra nos vio desde su salón.


— oigan ¿qué hacen ahí!?— salió del salón y rápidamente tome impulso para saltar la reja, solo faltaba yo, Perú y Usa ya estaban del otro lado.


— ¡México no te atrevas!


Con éxito logré caer sano y salvo del otro lado y en cuanto toque suelo nos fuimos corriendo lejos hacia el campo.


— ¡vuelvan!— gritaba a lo lejos y nosotros solo reíamos mientras corríamos a todo lo que daban nuestras piernas, hasta quedar lo suficientemente lejos.


— estuvo — respira — cerca— dijo Perú respirando agitadamente por lo antes corrido.


— casi te atrapa la vieja— sentí un suave golpe en el hombro de parte de Usa que estaba igualmente agitado como Perú.


— jajaja ¿ya se cansaron?— rei al verlos casi muriendo del cansancio.


— tú ya estás acostumbrado a correr asi pe— acomodaba su gorrito de color rojo.


— cierto eres el que más se ha fugado de la escuela— confirmó el gringo limpiando sus lentes con su playera.


— llegando a casa nos van a matar.


— oh fuck cierto.


— entonces aprovechemos lo que nos queda de libertad — les dije emocionado, ya luego nos preocuparíamos por eso.


Me miraron emocionados y asintieron, pasamos toda la mañana y gran parte de la tarde en el campo jugando a las canicas, las escondidas y las traes, todo fue divertido en su momento, y fue hasta las cinco de la tarde que duró la diversión pues nuestro padre había llegado junto a la madre de Usa, nos habían estado buscando y se veían furiosos.


— ¡Perú, Nueva España, vengan aquí de inmediato!


— ¡Trece colonias, estás en problemas niño!


Gritaron nuestros padres a algunos metros de nosotros, solo nos miramos unos a otros y con algo de miedo nos acercamos a dónde estaban nuestros progenitores.


España me miró y nego con la cabeza decepcionado, sabía que esperaba mucho de mi, quería que fuera parte de la iglesia como él también lo es, ya que es padre de esta, un puesto muy importante sin duda y por ello casi no está presente, la mayoría del tiempo nos cuidan las hermanas.


— nos vamos, ahora — hablo firme y nos tomo de la mano para ir al carro.


— adiós señora Francia, disculpe las molestias de mis dos hijos.


— oh no hay problema, que tenga una linda tarde padre — se despidió la señora mientras también llevaba a Usa de la mano al auto.


En cuanto arrancó el carro mi padre suspiró y luego habló con la vista al frente.


— no es la primera vez que lo haces, ya van muchas veces Nueva España, tus notas de la escuela son bajas y tengo varias quejas del catecismo, sigues haciendo esos dibujitos paganos.


— pero-


— nada de peros, eres uno de los mayores y deberías dar el ejemplo— guardó un poco de silencio, seguía con seño fruncido pero no tanto como antes — y tú jovencito no deberías imitar los malos actos que hace tu hermano está mal, ¿no te lo han enseñado en la escuela y en el catecismo?


Perú bajo la cabeza apenado, me sentí mal y culpable al verlo así.


— si padre — dijo apenas audible.


— entonces ¿por qué te metes en líos?


— lo siento padre.


Suspiró y volvió a negar con la cabeza — que dios me ayude, tengo que hacer algo con su mal comportamiento.


Habíamos llegado a nuestro hogar, donde nuestros hermanos se encontraban afuera jugando siendo cuidados por Elena, la cual al vernos fue rápidamente hacia nosotros preocupada.


— ¡oh! Niños ¿dónde estuvieron?, no han comido, ¿se encuentran bien?— decía con voz amable mientras nos miraba de arriba a abajo y se acomodaba los anteojos para ver mejor.


Me sentí aún peor al saber que también preocupe a la hermana Elena y todo porqué simplemente soy un vago irresponsable.


— no te preocupes hermana Elena están bien, solo que otra vez se fugaron de la escuela — entró nuestro padre a la casa sin nada más que decir.


— niños ya van varias veces, ¿por qué?


En eso apareció Isabel con cara severa y postura firme.


— porque no están bien educados, les hace falta más dureza para que aprendan a comportarse — hablo la hermana caminando hasta quedar a lado de Elena — deberían tener vergüenza, ahora mismo recibirán su castigo.


Nos tomo fuertemente de las muñecas y nos llevó al campo de rosas, solo que no directamente en ese lugar, nos dejó dentro del cobertizo sucio, frío  y obscuro que había por ahí, odiaba ese lugar, no era la primera vez que nos dejaban o me dejaban encerrado hasta la mañana ahí, solo, con hambre y frío, era un infierno.


Al soltarnos, nuestras muñecas tenían nuevas marcas y dolían un poco, ya era una costumbre.


— se quedarán aquí reflexionando sobre lo que hicieron hasta la mañana — cerró fuertemente la puerta y se escuchó como puso el candado.


Voltee a mi lado y Perú no estaba, ya se encontraba en la esquina del cobertizo abrazando sus piernas y mirando la ventana.


— Perú — le llamé pero no me contestó — cuate ¿estás enojado?— volvió a ignorarme — ya wey ¡lo siento está bien!


— ¿Mmm? ¿Qué decías?— por fin volteo a verme., ¡no me estaba escuchando!, Últimamente a estado así de distraído y con cara de pendejo.


— nada ... solo que últimamente estás más wey que de costumbre — me senté a su lado para que soltará la sopa.


Él solo bajo la mirada y nego con la cabeza, muy apenas y alcance a escuchar un "es vergonzoso".


— ¡oh vamos hermano! no le diré a nadie, ¡lo prometo! — le revolví su cabello despeinandolo en el proceso.


— ¿lo juras?— levantó un poco la cabeza.


— ¡lo juro!


— ¿por el meñique?— levantó su mano junto con el dedo meñique.


— por el meñique— juntamos nuestros meñique e hicimos el pacto de hermanos.


— ¿seguro que no le dirás a nadie?


— ¡Perú!


— bueno bueno — empezó a jugar con sus manos nervioso — ¡me gusta Usa!


Te juro que en la vida había visto un tomate tan pinche rojo como lo estaba Perú, en fin, me quedé en silencio por varios minutos ya que era extraño según las hermanas, no es normal que un chico y un chico se gusten era su pensamiento, decían que era antinatural y desagradable, completamente un pecado que es castigado con el infierno.


Pero me valió madres, a veces las hermanas exageran, simplemente estaba feliz, mi mejor amigo y mi hermano juntos, obviamente no perderé está oportunidad para molestarlos.


— la gringa y el palomo son novios~🎶


— ¡no empieces México!— replicó molesto y con cara de tomate.


— se besan, se quieren, se pasan el chicle🎶~— cantaba alegremente hasta que sentí que me dieron un zape.


— ¡Auch! ¡Perate wey! — sobe mi cabeza y mire a Perú que se veía todavía al rojo vivo.


— si sigues así le diré a la hermana Isabel que dices groserías— se cruzó de brazos y me miró esperando respuesta.


— sabes que lo tuyo es igual de grave, te van a exorcizar si se enteran— me cruze igualmente de brazos, ya empezaba a hacer algo de frío.


— por eso no quiero que ni lo menciones.


Se veía preocupado y como no estarlo conociendo como son las hermanas y nuestro padre respecto a castigos y esos temas, incluso una vez que Venezuela le dijo a un niño que era lindo tuvo que limpiar la iglesia como castigo, no se andan con mamadas.


— ¿y le dirás al gringo?


— ese es el otro problema, dirá que soy un marica — oculto su rostro entre sus piernas, nunca lo había visto así, enserio le gusta el gringo.


— pero si los dos son bien jotos — al decirlo solo sentí un golpe en el hombro — ¡oye estás muy agresivo hoy!


— es solo que ... no sé que hacer, lo veo y siento mariposas en el estómago.


— ¿seguro que no son las palomas del desayuno?— otro zape, ese dolió más — ¡bien, bien! ya no diré nada — me sobe la cabeza en serio sabe dar madrazos.


Suspiro y volvió a mirar la ventana — me gusta mucho, pero tengo miedo de recibir un castigo por eso— ocultó su rostro entre sus piernas y las abrazo fuertemente.


No pude evitar abrazarlo para animarlo, además ya hacía mucho frío, solo se escuchaba el fuerte viento pasar y el constante movimiento de las plantas que había por ahí.


A las pocas horas tenía hambre y sueño, Perú se había quedado dormido a veces temblaba por el frío y se acurrucaba buscando calor, no era la primera vez que pasábamos frío y hambre, todo por mi culpa y siendo sincero ya me empezaba a cansar, ya no quería que ninguno de mis hermanitos pasará la noche en este asqueroso lugar por mi culpa, después de todo, como dicen las maestras yo solo soy una mala influencia para ellos. Talvez debería dejar de comportarme como lo hago y ser como Argentina, el mayor de todos, España está orgulloso de él, siempre sigue las órdenes, además papá siempre lo felicita y le enseña el camino para ser sacerdote, incluso las hermanas dicen que él será el perfecto sucesor de la iglesia.


Talvez solo debería comportarme y acatar todas las órdenes...



Desperté y pude ver qué Perú todavía no se levantaba, se me hizo raro que la hermana no nos hubiera despertado, creo que solo me levanté muy temprano.


Pasaron algunos minutos y Perú despertó.


— ¡¿México qué hora es?!— se levantó rápidamente viendo la puerta que todavía estaba cerrada.


— no tengo idea, pero seguro es temprano—  noté que se tranquilizó y se sentó viendo con ilusión la puerta.


— tengo hambre— se quejó y su estómago emitió un sonido parecido al de un rugido.


— ya me di cuenta.


Pasaron un par de minutos y la hermana Isabel abrió la puerta — espero que hayan reflexionado lo que hicieron.


— si hermana Isabel— dijimos al mismo tiempo y ella se hizo a un lado dejándonos salir.


Entramos a la casa y nuestros hermanos no estaban, vimos el reloj y era tarde, seguramente ya estaban en la escuela.


— pero que — susurré y nuestro papá entró a la habitación.


— hijos he hablado con sus maestras y vamos a intentar algo nuevo— se agachó a nuestra altura para vernos mejor. —estudiarán en casa, las hermanas les enseñaran desde ahora—  finalizó con una sonrisa segura en en rostro.


— ¡¿qué?!, ¡¿por qué?!


— no grites Nueva España, además solo será por un año, espero que así mejore su actitud, en especial la tuya.


— ¡¡¿UN AÑO?!! — no entiendo cómo Perú se mantenía callado seguramente estaba en shock. — ¡debes estar bromeando!


— que no te sorprenda jovencito has cometido muchos pecados últimamente.


No poder salir de aquí en un año, un maldito año siendo vigilado por las hermanas, la escuela era el único lugar del cual salía fácilmente sin tener que batallar en conseguir un permiso que en casa no tenía.


— ¡¡pero es jodidamente injusto!!


¡PLAF!


Sentí mi cachete arder y pude ver la cara de miedo de Perú, le temblaban las manos y se alejó un poco.


— ¡debes respetar mejor a tus mayores!, ¡Especialmente a tu familia!


— ...


— no contestas


— ... — talvez solo debí quedarme callado cómo Perú.


— bien así estamos — se levantó y salió de la habitación mientras la hermana Isabel nos veía con cara de victoria.


— ya te hacía falta una buena reprenda—  dijo la hermana para después también salir de la habitación.


— M-Mexico — se acercó Perú y se notaba preocupado viendo mi rostro.


Era la primera vez que mi padre me levantaba la mano y se sentía de la mierda, nunca lograba enorgullecerlo.


— estoy bien ...— hablé seco y con la mirada al suelo.


— deberías mejor guardar silencio ...


Aquello me sorprendió de Perú, creo que en parte tenía razón, pero lo malo de todo esto es que sería difícil hacerlo...


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Aquí el primer cap, espero que les guste el inicio.

Y sin más que decir.


Bye bye~♥️