One Shot
El sonido del teléfono resonó por cada rincón de la casa y los apresurados pasos del alfa no tardaron en hacer acto de presencia en la sala de estar justo en el momento en que dejó de sonar.
—Mierda...
Un bufido resignado salió de los labios de Minho, quien estuvo todo el día yendo de aquí para allá haciendo los quehaceres del hogar para tener todo en orden a la hora que sus visitas llegaran.
Echó un vistazo rápido a su alrededor, el comedor que se conectaba con la sala y la cocina, todo estaba en su lugar, sabiendo que dentro de las próximas horas sería un cáos total.
Sintió su corazón dar un vuelco. La conocida sensación que se alojó en su pecho meses atrás no lo dejaba ni un segundo.
Corrió escaleras arriba hasta la habitación principal donde encontró a su lazo hecho un burrito entre las mantas de la cama, justo como lo dejó antes de bajar momentos antes.
Su calmada y ritmica respiración lo hizo calmarse por instinto, pero aún sentía un leve tirón en su pecho. Se acercó despacio al cuerpo envuelto, removió con sumo cuidado los mechones rebeldes del contrario revelando su precioso rostro, el cual mostraba una armoniosa paz que era interrumpida por su ceño levemente arrugado.
Acarició suave una de las mejillas abultadas del menor, haciendo que este inhalara profundamente llenando sus pulmones del aroma del alfa, lo que hizo que su ceño se relajara, calmando así también el corazón de Minho.
—Debes despertar, cariño —murmuró, su voz suave siendo la melodía perfecta para despertar a su omega, quien abrió apenas sus parpados revoloteando sus pestañas.
Cuando conectaron sus miradas el alfa pudo sentir como el aroma de su omega inundaba la habitación, dejando su esencia de yogurt y arándano que había adquirido meses atrás.
—Ahí estás —sonrió, sin dejar de acariciar su mejilla.
—¿Qué hora es? —preguntó, estirando su cuerpo mientras se deshacía de las mantas que lo envolvían con pequeñas patadas. Minho solo lo miraba enternecido.
—Pasan de las siete. Ya deben estar por llegar.
Se levantó de la cama yendo a buscar una de sus sudaderas para entregársela a Jisung, se había vuelto un habito del omega robar la ropa de su alfa y Minho no podría estar más feliz por eso, teniendo a su omega oliendo a él lo llenaba de orgullo, tanto que ahora era él quien le entregaba su ropa.
—Estoy casi seguro de que Hyun se va a perder —dijo Jisung en medio de su bostezo, sobando delicadamente su pancita por encima de la sudadera de su alfa.
—No sería una sorpresa la verdad —contestó Minho, arrodillándose a un lado de la cama para ayudar a su lazo a ponerse calcetines—. ¿Aún tienes malestar en el estomago?
—Yo puedo hacer eso —protestó Jisung, refiriéndose a los calcetines, últimamente su alfa estaba en una faceta sobre-protectora y no lo dejaba hacer las cosas mínimas en su hogar, por un lado se sentía consentido pero a veces se cansaba de no hacer nada—. Ya me encuentro un poco mejor, la siesta ayudó.
Terminando de haber abrigado los pies de su omega, acercó su cuerpo al del contrario hasta que su rostro quedó frente al abdomen del menor para dejar un casto beso sobre la tela que cubría su vientre, posó sus manos en la pequeña cintura de su lazo y apoyó su frente en el pecho de Jisung mientras este acariciaba el cabello rojizo de su alfa enredando sus dedos entre los suaves mechones.
Su idílica atmósfera se vio interrumpida por el sonido de un coche siendo frenado bruscamente, seguido del timbre siendo tocado enérgicamente.
—Changbin —ambos dijeron al unísono.
—Voy a abrir antes de que eche abajo nuestra puerta —Minho se levantó, dejando un suave beso en la frente de su lazo antes de salir de la habitación.
Llenó sus pulmones de aire y apenas la puerta fue abierta los fuertes brazos de Changbin lo envolvieron, logrando alzarlo unos centímetros del suelo para luego dejarlo caer sobre sus pies sin delicadeza alguna.
—¡Hyung! —saludó, quitandose los zapatos en la pequeña recepción para adentrarse en la casa—¡Han-ah!
—Tan ruidoso —la figura de Jeongin se mostró en el umbral de la puerta, Minho le sonrió alzando una mano para despeinar los cabellos del menor—. Minho hyung —protestó el omega.
—Jeongin-ah, ¿cómo lo aguantas?
Antes de que Jeongin pudiera responder, apareció Changbin para ayudarlo a quitarse su abrigo y zapatillas, volviendo a peinar con cuidado el flequillo del menor.
—Perfecto —murmuró Bin antes de besar la sien de Jeongin—, cómo siempre.
—Ya veo —fue lo único que dijo Minho, provocando una suave risa en el menor de todos, quien sentía sus mejillas enrojecer—. Pongánse comodos, Sungie baja en un momento.
Los recién llegados asintieron, adentrándose en la sala.
Minho se disponía a cerrar la puerta cuando vio un auto blanco aparcar fuera de su casa. De este salieron Bangchan y Seungmin quien cargaba una caja de un tamaño considerable con un gran moño decorando la superficie de esta, Chan quería ayudarlo a llevar la caja pero el menor se negaba rotundamente.
—Minho hyung, dile al anciano que no me romperé un brazo por llevar una caja.
Seungmin le entregó el regalo a Minho quien abrió los ojos al darse cuenta de lo pesada que estaba.
—Eres un terco, Min. Te puedes hacer daño —replicó Chan, siendo olímpicamente ignorado por su omega, quien se apresuró a quitarse sus zapatillas y entrar.
—No te culpo, hyung —dijo Minho—, Sungie también se puso así con las hormonas —murmuró alejándose del mayor, quien quedó en un estado de perplejidad total.
—Ho-... hormonas, ¿hormonas de qué? —titubeó, quitando sus zapatos de forma torpe, casi cayendo—. Minho...
En medio de la sala estaban teniendo una pequeña discusión por la razón del retraso de la pareja que faltaba. Seung y Jeongin creían que Hyunjin culparía a alguien más para excusar su retraso, mientras que Bin dijo que Hyun admitiría que se perdió en el camino.
—Me voy por la opción de Changbin —Minho se unió a la conversación, dejando la caja en un rincón de la sala.
—Quienes pierdan pagan el McDonald —sentenció Seungmin.
—¿Qué hay aquí dentro que pesa tanto? —preguntó Minho alternando su mirada entre la caja y Seungmin.
Los ojos de Changbin se abrieron al darse cuenta de que había olvidado completamente su regalo. Sintió la penetrante mirada de su omega en la nuca y con el miedo carcomiendo su ser, volteó despacio para encarar a su dulce pareja.
—Seo Changbin.
La habitación quedó en completo silencio, Chan veía con gracia como el maknae intimidaba a su alfa con tan solo decir su nombre, Seungmin que estaba sentado en el sofá, subió los pies y tapando su boca con la manga de su sudadera cruzó miradas con Chan tratando de controlar su risa.
Minho caminó hasta la escalera al ver que su lazo bajaba despacio. Jisung tomó la mano que le tendió su alfa y se extrañó al ver a los demás en completo silencio, siendo el silencio algo raro en ellos.
—¿Qué pasó? —la dulce voz de Jisung hizo que todos lo voltearan a ver—. ¿Murió alguien o por qué tanto silencio?
La risa de Seungmin se hizo escuchar en medio del tenso silencio.
—Tal vez muera Changbin hyung a manos de Jeongin-ah por olvidar tu regalo —dijo entre risas Seungmin, contagiando a su alfa quien ya no pudo aguantar su carcajada al ver la cara de pánico de Bin.
—Vida mía, juro que no fue mi intención —murmuró acercándose lento a su omega. Jeongin solo lo miraba con una ceja alzada y cruzado de brazos.
—Lo sé —dijo tomando el rostro de su alfa entre sus manos para acercarlo—, por eso yo me encargué de guardarlo en el maletero, alfa despistado.
La cantarina risa de Jisung aceleró el corazón de Minho, quien lo miró con sus ojos llenos de amor. Lo acercó a los demás para que lo pudieran saludar correctamente, el cuerpo de Jisung fue cubierto de abrazos por parte de sus invitados quienes lo felicitaban una vez más.
—Ya... —protestó suave Minho—, lo empalagan, ya dejénlo.
—Si crees que nosotros lo empalagamos, solo espera a ver cuando llegue Lixie —Chan rió y miró con cariño a Minho quien tenía su rostro neutro al ver como Changbin no soltaba a Jisung.
—Lix hyung es una bomba de amor y abrazos —aportó Jeongin. La suave risa de Seung se unió a su conversación.
—Solo quiero ver la cara de Hyunjin, siempre tan celoso, justo como Minho hyung.
—Yongbok tiene el privilegio, ustedes no.
—Han-ah, voy a buscar tu regalo —señaló Bin, abrazando una vez más a Jisung—, prometo que será mejor que el de Seungmin —dijo mirando con recelo fingido a Seung quien solo alzó una ceja.
—Lo dudo —defendió Chan.
—Empezaré con la cena, Chan hyung, ayúdame.
—Okey —rodeó el sofá, para acercarse a su omega por la espalda ecorbándose un poco, Seungmin alzó su cabeza para conectar sus labios en un suave beso.
Minho se acercó a Jisung, depositando un beso en la comisura de sus labios.
—Sungie cariño, ve al sofá, avísame si tu malestar vuelve.
Jisung solo rodó los ojos al ver como su alfa no lo dejaba acercarse a la cocina, y en parte tenía razón, desde hace un tiempo su estomago no soportaba ver carne o pollo crudo, pero una vez cocinado no había quien parara a Jisung de comerlos.
Yendo al sofá con Seung y Jeongin quienes retomaron su apuesta sobre Hyunjin, se dejó caer pesadamente uniéndose a la conversación.
—Sin importar cual sea la situación, Felix estará molesto —rió Jisung viendo de reojo como Minho estaba concentrado cortando verduras, luciendo tan bien sin siquiera esforzarse.
—Nunca se molesta de verdad, creo que jamás he visto a Felix hyung realmente enojado.
—Oh... —Seungmin chasqueó los dedos—, cuando Changbin hyung rompió su teclado nuevo —dijo riendo.
—Cierto... —Jeongin abrió sus ojos al recordar.
—Agh —resopló Jisung, cubriendo sus ojos con una mano—. Ese día fue un completo desastre.
—Recuerdo que culpó a la pequeña Misuk —las carcajadas de Seungmin contagiaban a los otros dos omegas.
Chan veía como su precioso omega reía con los demás, destellando un brillo que no tenía antes.
—Chan-ah, ¿quieres un babero? —bromeó Minho.
Desvió sus ojos de Seungmin para mirar a Minho arqueando una ceja.
—¿Chan-ah?
—Dijiste que no te importaban los honoríficos —se defendió, aun con su mirada concentrada en lo que cocinaba.
—Me dan igual-
Su frase fue interrumpida por la voz de Changbin la cual sonaba por los altavoces de la televisión, provocando más risas en los omegas.
—Dios, encontró la maquina de Karaoke —se quejó Minho, pero su voz dejó en evidencia su entusiasmo.
Cuando se volteó a ver el alboroto que tenían en su sala, no pudo contener la risa que escapó de sus labios. Seungmin y Changbin estaban cantando a dueto, imitando exageradamente las voces de los artistas mientras se tomaban de las manos.
Por encima de las ruidosas voces de sus amigos pudo escuchar perfectamente la risa de su lazo, quien se trataba de hacer más pequeño en el sofá, muriendo de vergüenza al ver a ese par hacer el ridículo sin pudor alguno.
—Ese par siempre es un peligro a la hora del karaoke —rió Chan a su lado.
Cuando terminaron la canción, le entregaron los micrófonos a Jisung y a Jeongin, mientras buscaban otra canción que interpretar.
El sonido del timbre se hizo oír por encima de sus voces. Minho fue a recibir a la pareja que recién llegaba, en cuando abrió la puerta una de sus piernas fue envuelta por unos pequeños bracitos. Miró abajo y sus ojos se encontraron con la preciosa niña de cinco años que lo miraba con ojos brillantes, sin duda su ahijada honraba su nombre.
Volvió a la sala cargando a la pequeña en sus brazos, siendo seguidos por Felix y Hyunjin quienes empezaron a reír apenas vieron a los demás cantando sin ritmo.
—Tío Sugie —rió Misuk, llamando la atención de los demás en la casa.
Jisung le entregó el micrófono a Bin y fue a paso rápido con su ahijada quien saltó de los brazos de Minho a los brazos del castaño.
—Misuk, pequeña, debes tener cuidado —reprendió Felix con voz suave a su hija para luego envolver a Jisung en sus brazos junto con Misuk—. Te ves precioso, Hannie.
La pequeña se bajó de los brazos de Jisung, yendo a saludar a sus otros tíos.
—Y, Hyunjin —molestó Bin—, ¿por qué tardaron esta vez?
Hyunjin al saber las intenciones del mayor, solo rodó los ojos.
—Me perdí de camino aquí —admitió, los festejos de Bin y Minho se escucharon—, pero Lix y Misuk también tienen algo de culpa. No dejaban de guardar cosas en el maletero del auto —soltó, ganándose una mirada molesta de Felix. Seungmin y Jeongin se miraron con sonrisas disimuladas.
—No culpes a tu hija —Felix pinchó una de las mejillas de su alfa.
—¿Quién paga entonces? —habló Chan, quien tenía a la pequeña en sus hombros mientras ordenaba la mesa para cenar después.
—Que lo decida Misuk —intervino Jeongin.
—¿Yo? —dijo la pequeña en ingles con entusiasmo, jugando con el gorro de Chan.
—Sí, bebé —respondió Hyunjin, bajando a su hija de los hombros de Chan—. Cuando hayas decidido, me lo haces saber, ¿sí, amor?
Misuk asintió energicamente y Hyunjin se agachó para darle un beso en las mejillas llenas de pecas.
—Misuk, ven a cantar con tu tío favorito —llamó Changbin con dos micrófonos en sus manos poniendo una de sus canciones.
La pequeña corrió al lado de Bin, provocando reacciones exageradas en los demás al ver como Misuk lo elegía como su tío favorito.
—En cinco minutos elegirá a alguien más como su favorito, no se preocupen —animó Felix, sentándose al lado de Jisung en el sofá, haciendo que este apoyara su cuerpo el Felix mientras el peli-azul le daba suaves masajes en los hombros.
Todos tenían su concentración puesta en Misuk y Changbin, de vez en cuando riendo por como la pequeña balbuceaba las letras de Changbin siendo animada por Jeongin quien la tenía en sus brazos dando pequeños brincos.
—Mi hija será quien derroque a Changbin hyung —alardeó Hyunjin, apoyándose en el sofá para dejar un beso en la cabeza de Felix.
Jisung de vez en cuando ponía su atención en Minho, el alfa estaba concentrado en la comida que estaba preparando, de vez en cuando llevándole pequeños trozos a Jisung para que probara.
En los ultimos meses se había hecho cargo de todo en su hogar, diciéndole a Jisung que se concentrara en descansar lo suficiente.
—Está listo —llamó Minho, terminando de poner la comida sobre la mesa—. ¡A comer! —gritó cuando nadie le hizo caso.
—Comer, comer, comer —tarareó Misuk, yendo de la mano con Jisung al comedor seguidos por los demás, el mayor la sentó sobre sus piernas.
—Comer, comer, comer —copió Jisung, frotando su nariz en el cuello haciéndola reír.
Minho miraba enternecido aquella escena, sintiendo como una sensación de calma y amor recorría el lazo que compartía con su omega. Se sentó al lado de su pareja y tomó el plato que estaba frente al omega.
—Pequitas, ¿qué vas a querer en tu plato?—Minho le preguntó a la pequeña, quien señaló lo que quería y también lo que Jisung le susurraba en el oído—. ¿Vas a comer con tu tío Sungie, pequeña?
—Síp.
Todos empezaron a comer mientras música aleatoria sonaba para llenar el vació hasta que Hyunjin tomó el mando de la televisión y puso una compilación de sus canciones principales en cada álbum.
Todos soltaron un quejido al ver lo jóvenes que eran en ese entonces, debatiendo quien era el que tenía un peor pasado vergonzoso y alagando a Minho quien seguía igual de guapo.
Cuando sonó la intro de Levanter, Misuk se bajó del regazo de Jisung y caminó hasta Hyunjin, quien la alzó en sus brazos haciendo que la pequeña descansará su cabecita en la curvatura de su cuello, envolviéndola en su aroma.
—Babá —murmuró Misuk, cayendo dormida momentos después.
—Siempre se duerme con esta canción —Yongbok sacó una manta de su bolso y cubrió el cuerpo de su pequeña.
—Creo que todos nos sentimos relajados —aportó Changbin, mirando la pantalla casi sin pestañear al igual que el resto.
Cuando terminaron de cenar Chan y Seungmin fueron los primeros en irse al sofá, el menor apoyándose en el cuerpo del alfa para seguir viendo las presentaciones mientras hacía los pasos de baile con sus brazos.
Changbin se levantó se su asiento y caminó hasta la maquina de karaoke, momentos después Never Ending Story empezó a sonar por los altavoces.
Todos se levantaron, Minho empezó a recoger la mesa con ayuda de Chan mientras los demás empezaron a cantar. Hyunjin bailaba con Misuk en sus brazos esperando su turno para cantar, viendo como Changbin y Seungmin se saltaban los primeros turnos para cantar a viva voz, haciendo reír a todos.
Yendo y viniendo, Changbin corría llevando el micrófono a sus dos hyungs, quienes se ocupaban de lavar los trastes sucios.
Llegó un momento de la canción donde a Changbin lo poseyó la inspiración y cantó a voz raspada el final.
—My loOOOVe —gritó Bin, despertando a Misuk quien levantó su cabeza por el grito apenas abriendo los ojitos para luego volver a dormirse.
—Hyung —rió Felix, tomando a Misuk de los brazos de Hyunjin—, despertaste a mi hija.
Jisung se sentó al lado de Felix, viendo como esta vez Minho iba a la maquina de karaoke a poner una canción. Mixtape: OH fue lo siguiente en sonar, Minho al cantar su parte no despegaba sus ojos de Jisung, quien sentía como su corazón se aceleraba.
Seungmin, siendo tímido se paró frente a su alfa al cantar su parte, los ojos llenos de emoción de Chan no podían dejar de mirarlo ni un segundo al ver lo precioso que se veía su omega al cantar aquella canción.
En la parte de su rap, Changbin caminó lento hasta donde estaba Jeongin para tomar su mano, apoyando una rodilla en el suelo llevó la mano de su omega a sus labios dejando un dulce beso en ella.
—What should I do? —cantó Hyunjin, acariciando el rostro de Felix con delicadeza, quien sentía sus mejillas enrojecer—. ¿Es solo una ilusión?
—Quiero acercarme a ti y alcanzarte —fue la respuesta de Felix, alzando su cabeza unió sus labios con los de su alfa.
Disfrutaron su noche cantando, Misuk se despertó en una de las canciones y Seungmin la cargó cantando junto a ella hasta que Felix recordó los regalos que no había bajado del auto, diciéndole a Hyun que los buscara, este le pidió ayuda a sus Hyungs, ya que no mentía cuando dijo que Lix y Misuk llenaron el maletero.
Jisung quedó en medio del sofá, abriendo los regalos que sus amigos le habían llevado a él y a su bebé, sintiéndose cada vez más emocionado al ver lo preocupados que todos estaban por él.
Se emocionó más al ver que en una de las cajas que trajo Hyunjin estaba la antigua cuna de Misuk, era tipo moisés, estaba echa de mimbre y sobre ella caía un velo blanco decorado con una pequeña nube, la primera vez que la vio en la sala de la casa de Felix quedó enamorado, en corea era difícil encontrar una cuna así, ya que la mayoría era de un estilo más moderno.
Se abalanzó a los brazos de Felix quien miró a los demás con superioridad al saber que su regalo quedó en primer lugar.
—Yongbok siempre gana, no es justo —dijo Bin, cruzándose de brazos.
—Babá —llamó Misuk a Hyunjin.
—¿Mi amor? —preguntó poniendo toda su atención en su hija, quien seguía en los brazos de Seungmin.
—Ya elegí.
Todos los presentes se miraron entre ellos. Por primera vez no queriendo ser elegidos por Misuk.
—¿A quién elegiste, corazón? —preguntó Lix.
La pequeña le hizó un gesto a Seungmin para que la bajara, llevó su indice a su mentón simulando pensar una respuesta, y sus ojos cayeron en Minho, quien tuvo un deja vu, aquel gesto era uno que siempre hacía Felix al elegirlo en juegos, supo en ese momento que había perdido.
Jisung al notar como los ojos de su ahijada se posaban en su alfa fue el primero en reír.
—Al tío Minho —dijo feliz, los demás soltaron un suspiro de alivio para después burlarse de Minho—, y al tío Sungie.
Eso hizo que Jisung detuviera su risa en seco y miró indignado a la menor.
—Y ¿yo por qué? —protestó infantilmente.
—Porque eres mi primer tío favorito —sonrió enseñando sus dientes de leche.
—Aaw —se acercó a la pequeña, dejando un sonoro beso en su mejilla. Un sollozo escapó de los labios de Jisung desconcertando a todos, Minho rápidamente lo abrazó.
—Las hormonas —explicó Minho y todos asintieron entendiendo la situación.
De repente, sorprendiendo a todos, Seungmin se escondió entre los brazos de Chan, y leves hipidos se hicieron oír.
—Seungminie, ¿estás bien? —un preocupado Chan consolaba a su omega.
El menor se separó de los brazos de su alfa, sorbiendo su nariz lo miró a los ojos.
—Lo siento, las hormonas.
El silenció reinó en la sala, Misuk, que no entendía mucho que sucedía a su alrededor miró a su padre.
—Appa —llamó a Felix en un susurro—, ¿qué son las hornomas?
—Eh...
Chan, saliendo de su trance, tomó el rostro de su omega entre sus manos y lo empezó a llenar de besos, siendo recompensado por la hermosa risa de su omega.
—Jeonginie... —tarareó Changbin, abrazando al menor por la espalda.
—Olvídalo, Seo Changbin.
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CrissH









Todo es muy lindo 😭