Capítulo Único
El príncipe Katsuki se encontraba de cacería, cuando una de sus flechas que iba dirigida al ciervo de enorme cornamenta que serviría de decoración para el salón de trofeos falla y la majestuosa criatura, aunque va herida, consigue escapar se pierde en dirección a una gran fuente de agua oculta entre grandes matorrales,
-No cruces, príncipe, se dice que quien entra en ese lugar es hechizado y nunca vuelve a ser visto-
-Yo no creo en esa superstición- Bakugou, soberbio, golpea la mano de Kirishima para apartarla de su rostro, y avanza con su caballo hacia donde había ido su presa.
-Solo es un lago, no va a pasar nada, ¿o no sabes nadar? – El príncipe se burlaba de su acompañante mientras iba al lago. Kirishima, junto a Sero y Denki, sus soldados, lo miraban temerosos.
-Vámonos, que ya me dio miedo- dijo Denki- no tarda en salir el Mounstro del lago-
-Podemos cazarlo y seremos famosos- le anima Sero con su sonrisa
-Me preocupa más nuestro señor- dijo Kirishima, nervioso
Bakugou avanzaba hacia el lago, en cuyo centro había una piedra en forma de cabeza con la boca abierta en un grito petrificado. Se decía que si se ponía atención, se podía escuchar una suave música hecha de voces que cantaban en un lenguaje desconocido, pero que causaban tal fascinación que la persona olvidaba quien era.
Su mirada se cruzo con ese hermoso par de ojos verdes que lo recibieron en aquel lugar cuando se acercó al lago. Aquel joven parecía tener su misma edad, lo vio de cintura para arriba pues su torso estaba bajo las aguas . Las luces que se colaban entre los arboles iluminaban levemente su torso desnudo, pero fue suficiente para quedar prendado de él. Bajo de su caballo negro para mirarlo más de cerca, su cara inocente había llamado su atención. Aislado del mundo parecía siempre tener una mirada triste.
Sus ojos eran demasiado hermosos, como brillantes espejos en tonos verdes donde el cenizo se podía reflejar, sus rostro, hombros y pecho estaban adornados por un sinfín de pecas y su redondeado rostro que destacaba de la ferocidad del bosque.
Aquel niño lo miro con miedo y al mismo tiempo con mucha curiosidad mientras con sus manos palmeadas se apoyaba tímidamente en la orilla, para observar mejor al rubio.
-Soy Katsuki Bakugou, ven, seamos amigos. -el cenizo sonreía alegremente mientras el pecoso seguía mirándolo con miedo.
-S-soy Izuku… -aquella delicada y suave voz causo más curiosidad en el Katsuki quien acarició el cabello del pecoso, quien cerró sus ojos, disfrutando de la caricia, y emitió una especie de ronroneo.
-No tengas miedo, no te haré daño- dijo Bakugou, suavizando su tono de voz
-¿Quiénes son ellos? – señaló a los otros 3 que miraban a lo lejos- No me agradan- dijo, con miedo.
-Solo son mis compañeros- Katsuki los miro, pero ellos no se alejaron. – no me dejaran solo- gruñó
-Ven mañana, pero que ellos no vengan- Aquel joven lo miraba con ojos brillantes llenos de emoción- Llámame Izuku-
Desde ese momento comenzaron a hablar con bastante frecuencia, aunque comenzó a ser detenido por su guardia, pues comenzaba a dejar sus obligaciones de lado, por estar todo el día con “Deku” sobrenombre que le habia puesto a la criatura del lago, quien se había mostrado como una sirena de cola verde, aunque algunas veces podía salir del agua para dar paseos hacia partes desconocidas del bosque. Deku, como prefería llamarlo, en su forma humana, vestía ropa de tonos verdes, y no estaba adecuado para andar sobre tierra firme, pues se apoya sobre el príncipe para andar.
En esos paseos, fueron hacia un árbol que producía las manzanas más sabrosas que el príncipe jamás había probado. Había otro jardín donde crecían flores exóticas de olores perfumados, y los animales eran tan mansos, que las lagartijas trepaba por sus brazos y los conejos dormían en su regazo.
-Mañana es un día importante, cumplimos una semana de conocernos- Deku volvía a estar como una sirena de hermosas escamas, y estaba emocionado, pues chapoteaba con su cola- Ven mañana, con el pecho descubierto, como la primera vez que nos vimos-
-Claro que si, mi amado Deku- Dijo el príncipe y tomó las manos de su novio para besarlas. El tritón se ruborizó y se sumergió cuando se soltaron. Sólo se veían sus ojos verdes resplandeciendo, ocultos bajo el agua del lago.
Katsuki recorrió de vuelta la vereda para regresar al castillo. Entró por una entrada oculta para no ser visto por sus criados. Atravesó pasillos vacíos, solo escuchando sus voces que lo llamaban, pero los ignoro para llegar a su habitación.
-No vayas, Katsuki- Cero lo había atado con su cinta de captura, mientras Kirishima lo jalaba para evitar que se fuera.- No confío en él, no deja que lo veamos- el pelirrojo lo jalaba con fuerza, mientras intentaba convencerlo.
-¿Me han estado espiando?- grito el rubio molesto- ¡Merecen el peor de los castigos!- Jaló con tal fuerza a Ejirou que casi consigue que se cayera
-Eso no nos preocupa- Dijo Kirishima recuperando el equilibrio ayudado por Hanta- Nos preocupas mas tú, no pareces ser el mismo desde ese día-
-No comes y tienes ojeras- argumentó Cero- Eres el príncipe y ese no es el aspecto que deberías tener-
-¡Ya traje a Monoma!- Grito Denki corriendo por el pasillo, junto a otros dos chicos
-No pedí que trajeran a su novio también- Dijo Bakugou al ver a Shinsou - En realidad, no quiero ver a ninguno de ustedes,¡largense ya!-
-Paralízalo por favor, Denki, así no se va a dejar revisar- Ordenó Monoma
Denki movió las manos y produjo una descarga que tiro a Bakugou al suelo. Cero lo ato bien con su cinta y Monoma lo observó, fijándose sobretodo en sus ojos. Se tapo la cara con las manos y suspiró
-Ya no puedo hacer nada por él, ha comido de las manzanas de Arha- dijo y se levantó, acomodando su saco negro- Solo hay que evitar que se vaya-.Dijo con burla y miró a los demás.
-Es lo que tratamos, pero es demasiado fuerte- respondió Kirishima-¿Y que tienen esas manzanas de especial?-
-Que unen al que las comió con quien se las ofreció. Es como un pacto, y no se puede romper- explicó Shinsou
-Ah…- dijo Kirishima
Bakugou se movió y exploto la cinta que lo ataba, y se fue volando con ellas. Cero lanzó más, pero no pudo atraparlo. Lo siguieron hasta la entrada del castillo, donde lo perdieron cuando entró al bosque.
-¿Qué va a pasar con el?- pregunto Kirishima después de recuperar el aliento
-Nada bueno- dijo Shinsou- Sigámoslo, pero que no nos vea-
Mientras tanto, Bakugou seguía corriendo por el camino de tierra hasta que llegó al lago. Se sentó en el borde a descansar y entonces salió Deku.
-Llegas tarde- Dijo Deku. Bakugou pudo ver de nuevo sus dientes afilados con los que desgarraba el pescado y el marisco que ambos comían
-Esos tontos me detuvieron- Respondió Katsuki- pero se quedaron muy atrás-
-Que bueno- Deku sonrió – por que antes de que nos casemos, debo mostrarte mi secreto- Salió del agua mostrando su cuerpo real, que era una serpiente verde de agua, con espinas blancas. En la espalda tenía un par de aletas rojas-
-Eres serpenzortia- Bakugou estaba aterrado, pero no podía levantarse por que Izuku lo había agarrado del pie con su cola.
-Así es- Siseo la serpiente y lo jaló hacia el agua para devorarlo. Dentro del agua, lo constriñó con su cuerpo y le mordió el cuello. La sangre mancho el pecho de la criatura y tiño el agua cuando lo sumergió para escapar de una lanza que iba hacia él.
-Era demasiado tarde- dijo Monoma, quien lazo el arma y cayó de rodillas al suelo.
Bakugou despertó en un lugar seco y de cielo negro sin estrellas. Se toco el cuello, donde tenía la cicatriz de la mordida que lo mató.
-¿Estoy vivo?- se levantó y vio un trono de piedra negra, ocupado por un sujeto de cuatro brazos y pico rojo con dorado.
-Estas en el Infierno- contestó el hombre de ojos dorados- fuiste devorado por Serpenzortia, y pagarás por tu lujuria. Eri te guiará.- Señaló con un brazo gris a una chica de vestido blanco.
Se acercó a ella. Tenía los ojos rojos y un cuerno en la frente.
-Ven conmigo- dijo y me guio por un túnel de roca rojiza. Hacia calor, calor seco que te secaba los pulmones
-Eres demasiado joven para estar aquí- el joven pensaba en voz baja
-Soy la hija de Lord Overhaul, no morí como ustedes- explicó
Llegamos a un páramo desierto, donde había otro chico de cabello bicolor, que reconocí de las historias que contaban en la corte
-¿Todoroki?- Gritó. El chico volteó, confundido, y se acercó
-¿Te conozco?- Pregunto-¿Eres de la familia Bakugou?-
-Era su príncipe, pero es maldito bastardo me mató- Dijo molesto- ¿Y tu como terminaste aquí?-
-El Serpenzortia me engaño- suspiro- Yo también era un príncipe-
-Que maldita casualidad- gruño el otro
-¡Ese fue todo su descanso!- Gritó Overhaul, desde la montaña que nos rodeaba. Tocó el suelo con los 4 brazos y un liquido blanco y espeso salió de unas gárgolas.
-¿Esto es semen? ¡Que puto asco! -Gritó el príncipe Bakugou
-Es su castigo por su lujuria- Dijo Overhaul, y en su pico con colmillos se formó una sonrisa macabra.
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Tosa la historia fue basada en la canción "Ojos verdes" de Saurom.








