Tentación
Narrador
Chanyeol no perdía detalle de cada movimiento que hacía Sehun. Esa noche celebraban el cumpleaños de Luhan, y todos habían sido invitados. Kai y Kyungsoo también estaban presentes; notó que Kai parecía tener una confianza especial con Sehun, mientras que Baekhyun, relajado, bebía jugo de un vaso y charlaba alegremente con Kyungsoo y el propio Luhan.
—¿Qué te pasa, Chan? —preguntó Kai acercándose con una sonrisa burlona—. Pareces un lobo que vigila a su presa.
Chanyeol lo miró con expresión seria.
—Podría decirte lo mismo sobre ti.
—No te preocupes —continuó Kai con tono tranquilo—. Hasta ahora Sehun no ha mostrado el menor interés por Baekhyun… en cambio, Luhan sí es muy encantador.
—¿Así que ya lo defiendes? —replicó Chanyeol con frialdad.
—Solo digo lo que mis ojos ven.
—¡Baek! —lo llamó Chanyeol en voz alta.
Al escuchar su nombre, Baekhyun levantó la mirada y caminó rápidamente hacia él. En ese instante, Chanyeol captó cómo los ojos de Sehun se clavaban fijos en su pareja.
—Dime, Channie —dijo Baekhyun sonriendo.
—Nos vamos ya.
—Está bien.
—Esperen un momento —intervino Sehun acercándose con calma—. No se vayan sin tomar este último brindis.
Le tendió una copa llena de licor directamente a Chanyeol. Kyungsoo observaba todo con atención, sin perderse un solo gesto, mientras que Luhan le ofrecía un vaso con jugo a Baekhyun.
—¿Te sientes mal, Chanyeol? ¿Hay algo raro en esa copa? —preguntó Baekhyun, preocupado. No quería que la noche terminara en una pelea.
—No hay nada malo —respondió Chanyeol con decisión. Tomó la copa y bebió todo su contenido de un solo trago.
Baekhyun, para tranquilizarlo y demostrar confianza, hizo lo mismo con su bebida y se aferró con suavidad a la cintura de su pareja. Al ver que todo parecía resuelto, Kai decidió irse junto a Kyungsoo. Sin embargo, en el fondo, todos sentían que esa fiesta no terminaría bien.
—Vámonos, Baek —repitió Chanyeol.
Baekhyun lo tomó del brazo para caminar juntos hacia la salida, pero apenas dieron unos pasos, las piernas de Chanyeol cedieron y cayó desmayado al suelo.
—¡Channie! ¡Despierta! —gritó Baekhyun con angustia, sacudiéndolo suavemente.
—Parece que solo se quedó dormido profundamente —comentó Sehun con calma fingida.
—Mejor que se queden a descansar aquí y se vayan mañana por la mañana —propuso Luhan con amabilidad.
—P-pero…
—No podrán moverlo así —añadió Sehun con firmeza.
Baekhyun asintió, desorientado y preocupado. Sehun lo ayudó a levantar a Chanyeol y lo llevaron hasta la habitación de huéspedes. Al bajar de nuevo a la sala, le dijo a Baekhyun:
—Quédate aquí un momento.
—Yo quiero estar con él.
—Te traeré algo para que te relajes y te calmes.
—Estoy bien —afirmó Baekhyun, aunque su voz temblaba—. Solo quiero estar con Channie.
—No seas terco —insistió Sehun—. En este momento no puede hacer nada más que dormir.
Baekhyun bajó la cabeza, consciente de que estaba armando un escándalo innecesario, y terminó aceptando en silencio.
Sehun se dirigió a la cocina, sirvió jugo en un vaso y sacó una pequeña bolsita con polvo blanco. Mientras lo abría, recordó lo que le dijo el vendedor cuando lo compró:
Flashback
—¿Estás seguro de que esa sustancia funciona como dicen?
—Completamente —respondió con media sonrisa—. Es el afrodisíaco más potente que existe. Quien lo tome creerá que quien está con él es la persona que ama más en el mundo… y cuando despierte, no recordará absolutamente nada de lo que ocurrió.
—¿Y cómo saben eso si no recuerdan nada?
—Porque lo compran ellas mismas —se encogió de hombros—. Quieren imaginar que quien las toca es su amado, aunque sea otra persona.
—Entonces te creo.
Fin de flashback
—Con esto, cariño —susurró Sehun vertiendo el polvo en el jugo—, serás totalmente mío. Y lo mejor de todo es que pensarás que todo ha pasado con ese maldito de Park.
Mezcló bien el contenido y regresó a la sala. Al ver a Baekhyun, le extendió el vaso.
—Tómalo. Iré a revisar a Luhan, parece que la bebida también le ha sentado mal.
Baekhyun asintió sin sospechar nada y bebió todo el vaso.
Mientras tanto, Sehun subió a ver a Luhan, que ya estaba profundamente dormido. La pastilla para dormir que había reducido a polvo y mezclado en su copa había surtido el mismo efecto que en Chanyeol. Le dio un beso suave en la frente.
—Descansa —le dijo en voz baja.
Cuando bajó de nuevo, encontró a Baekhyun de rodillas en el suelo, con la mirada perdida y los ojos muy dilatados, mientras se apretaba el estómago con las manos.
—¿Baek? —lo llamó acercándose despacio.
Baekhyun levantó la vista, y aunque estaba mirando a Sehun, su mente confundida solo podía ver el rostro de Chanyeol.
—Chan… ¿eres tú de verdad?
—Sí, soy yo —respondió Sehun, ocultando su emoción.
—¿No es otro sueño?
—No, cariño —le sonrió con ternura fingida.
—¿Cómo te sientes? ¿Ya te duele menos?
—Se me pasó todo cuando pude vomitar un poco —inventó Sehun con naturalidad—. Ahora estoy mucho mejor.
Baekhyun seguía mirándolo fijamente, pero aunque sus ojos veían a Chanyeol, en lo más profundo de su pecho sentía que algo no encajaba.
—Quiero irnos a casa… me siento extraño, me arde todo el cuerpo… ayúdame, por favor —suplicó entre lágrimas.
—Claro que te ayudaré —dijo Sehun acercándose más—, pero solo si me prometes una cosa.
—¿Qué cosa?
Sehun se inclinó hasta tener su boca pegada a la oreja de Baekhyun y susurró:
—Que me llames “papi”.
Un escalofrío recorrió todo el cuerpo de Baekhyun.
—¿Lo prometes? —repitió al separarse.
Baekhyun volvió a mirarlo con esa imagen distorsionada en su mente.
—S-sí… pero ayúdame rápido, Channie.
—Muy bien —sonrió con arrogancia contenida—. Entonces, ¿qué te parece si te ayudo justo aquí mismo?
—…
—¿Te da vergüenza? ¿Miedo de que Luhan y sehun se den cuenta? —lo provocó suavemente.
Baekhyun empezaba a sudar mucho; cada leve roce de su ropa le parecía insoportable.
—P-pero…
—Tranquilo —le dijo con voz seductora—. Ambos están profundamente dormidos, nadie nos escuchará ni verá nada.
Baekhyun negó con la cabeza, confundido y sin saber qué pensar.
—Hoy demostraré a quién perteneces realmente —dijo Sehun con frialdad contenida.
En la mente alterada de Baekhyun pasaban pensamientos entrecortados: Quizás por la rivalidad que tiene con Sehun, Chanyeol quiera hacer esto aquí mismo, sin esperar a llegar a casa… pero Chanyeol no es así. ¿De verdad es él o solo lo imagino?
Por más que se esforzaba por distinguir, seguía viendo a su pareja frente a sí, aunque algo en el trato le parecía más frío y dominante de lo habitual.
—¿Qué te pasa, bebé? —preguntó Sehun, usando el apodo que solo Chanyeol le decía.
—¿Eres tú… de verdad?
—¿Acaso me crees capaz de mentirte?
—Tengo miedo… no te siento igual que siempre.
Por un instante, la ira recorrió el cuerpo de Sehun; quería imponerse y tomarlo a la fuerza de inmediato. Pero ver a Baekhyun tan vulnerable, tan confundido e inseguro incluso creyendo estar con su amado, solo avivaba más su deseo.
—Claro que soy yo —dijo, fingiendo tristeza en la voz—. Solo bebí demasiado, eso es todo… pero me duele mucho que dudes de mí.
Baekhyun se quedó inmóvil, temblando. Sehun se agachó y le acarició la mejilla con suavidad.
—Baekkie… mi bebé… ¿de verdad piensas que yo podría hacerte daño?
Baekhyun negó con la cabeza, ya sin fuerzas para razonar.
—Sé que no es lo más apropiado hacerlo en casa ajena —continuó Sehun en un susurro hipnótico—, pero mira cómo estás. Solo quiero aliviarte ese malestar, nada más. Verás que mañana no sentirás vergüenza ni nada extraño, porque no recordarás nada de lo que pase aquí. Y nadie sabrá lo que haremos. Además, somos pareja, ¿verdad? No hay nada malo en ello.
Con la mente nublada, Baekhyun volvió a mirar, y de nuevo solo vio el rostro preocupado de Chanyeol.
—Channie…
Sin pensarlo más, se lanzó a sus brazos y lo abrazó con fuerza alrededor del cuello.
—Perdóname… perdóname por tener miedo… pero tú nunca me harías daño, ¿verdad? —decía entre sollozos.
Sehun sonrió victorioso mientras lo estrechaba contra sí.
—Claro que no, bebé. Ahora déjame quitarte todo este dolor… pero empieza a llamarme como te pedí.
No le gustaba en absoluto ese apodo, pero era mucho mejor que escuchar el nombre de su rival.
En cuanto Baekhyun empezó a llamarlo “papi”, Sehun sintió cómo su deseo aumentaba con fuerza.
Hacía tiempo que estaba profundamente enamorado de Baekhyun. Solo que, por desgracia para él, el joven había elegido a Chanyeol, dejándolo con las manos vacías. Pero esa noche, todo cambiaría: Baekhyun sería suyo, aunque creyera estar con otro.
Pov Sehun
Empecé a desvestirlo muy despacio, saboreando cada centímetro de su piel con mis manos y mi lengua. Cuando quedó completamente desnudo, me quité también toda la ropa.
—P-papi… ah…
Me arrodillé frente a él y tomé su miembro en mi boca, moviéndome con habilidad y pasión. Él se aferró con fuerza a mi cabello, tirando de él con desesperación, causándome un dolor que se mezclaba con el placer.
—Con cuidado, cariño… casi me dejas calvo —le dije entre risas bajas.
—L-Lo S-siento… papi…
Aumenté el ritmo de succión, más profundo y rápido, hasta que Baekhyun no pudo más y llegó al clímax dentro de mi boca. Me lo tragué todo sin dudar y me puse de pie frente a él.
—Ahora te haré el amor, mi vida —le dije, acercándolo a mi pecho—. Y será inolvidable para ti.
Lo besé con hambre mientras recorría su cuello con mis labios. Su respiración agitada en mi oído me volvía loco de deseo.
—¿Quieres que te haga sentir bien, bebé?
—S-sí… mucho…
—¿Dónde quieres que te toque? —susurré lamiendo su oreja.
—D-dentro… papi… por favor…
—Ay, mi bebé… —lo besé con pasión y me separé un momento para mirar sus ojos vidriosos y dilatados—. Estás tan caliente que me estás volviendo loco.
—P-papi… por favor… no aguanto más…
—Está bien —sonreí satisfecho—. Ponte de espaldas y apóyate bien sobre el respaldo del sofá.
Baekhyun obedeció al instante. Busqué en mi ropa un condón, lo abrí y me lo coloqué con rapidez.
Besé su espalda suave y deslicé mi miembro hasta su entrada.
—Ya entro.
Lo introduje despacio al principio, sintiendo cómo su cuerpo se ajustaba al mío. Él arqueó la espalda y yo le sujeté fuerte la cintura para empezar a embestirlo con ritmo. Baekhyun se aferraba con fuerza al mueble para sostenerse.
—iré despacio… o mejor, tú lleva el control si quieres —le dije.
Él empezó a moverse hacia atrás y adelante, y no podía apartar la vista de cómo mi miembro entraba y salía de él, apretándose con cada movimiento.
—Ah… sí… así… papi…
—¿Te gusta cómo te hago sentir? —pregunté con voz ronca.
—S-sí… tu miembro es tan grande… me llena tanto…
—Disfrútalo, que es todo tuyo.
Sin dejarlo, lo sujeté con más firmeza y aumenté la velocidad de mis embestidas. Baekhyun empezó a gemir más fuerte, hasta casi gritar de placer. El ruido de nuestros cuerpos golpeándose contra el sofá se escuchaba en toda la sala.
—¡Ay, papi! ¡Así, más fuerte!
Cuando noté que sus piernas flaqueaban y no podía sostenerse bien, me detuve y me retiré un poco.
—Acuéstate boca abajo sobre los cojines —le ordené.
Era una posición más profunda y difícil, pero quería disfrutarlo de todas las formas posibles. Me coloqué detrás de él, volví a entrar y lo embestí con fuerza. Baekhyun se aferraba con desesperación a la tela del sofá.
El sudor me caía por la frente, y ver su piel tan blanca y su cuerpo entregado me daba ganas de marcarlo con mis manos. Contuve el impulso y, en cambio, lo embestí con más pasión aún.
—¡Ah, papi! ¡Es mucho, no puedo más! —decía entre lágrimas de placer.
Miré su rostro y vi que lloraba, tal como sabía que pasaría: Baekhyun era muy sensible por naturaleza.
—Tranquilo, mi vida —le dije besándolo en el cuello—. Cambiemos de posición, ven.
Me levanté y lo ayudé a incorporarse. Era una postura que ni siquiera había probado con Luhan. Me senté en el sofá y lo guié para que se colocara encima de mí, con mi miembro justo frente a su entrada.
—Ahora tú montas, papi quiere que lo hagas tú mismo.
—Como quieras…
Así fue más fácil controlar el ritmo. Mientras él se movía arriba y abajo, yo podía besarlo y acariciarlo a mi antojo. Metí mi lengua en su boca, ahogando sus gemidos.
—Te amo tanto, bebé…
—Y yo a ti… ah…
Mientras se aferraba a mis hombros, empecé a acariciar y mover su miembro al mismo ritmo. No tardó mucho en correrse de nuevo sobre mi mano, con la boca entreabierta y el rostro lleno de placer. Lo besé otra vez sin dejar de moverme.
Lo recosté sobre los cojines sin salir de él, levanté sus piernas y las apoyé sobre mis hombros, lo que me permitió entrar más profundo todavía.
—¡Así! ¡Sigue así, papi!
Había encontrado su punto más sensible, y no paré de embestirlo con más fuerza y velocidad. Respiraba con dificultad, jadeando al ritmo de sus gritos de placer. Lo besaba y lo acariciaba todo, sin perderme ni un segundo.
En ese momento me preguntaba: ¿estaba soñando o realmente tenía a Baekhyun aquí, en mis brazos, entregándose a mí? ¿Por fin era mío?
Aumenté la velocidad de mis manos sobre su miembro y de mis embestidas hasta que ambos llegamos al clímax juntos, con un grito ahogado.
Bajé sus piernas con cuidado, me retiré y me quité el condón para tirarlo. Lo tomé en brazos y lo llevé al baño para limpiarlo con agua tibia y toallas suaves.
—Baekkie… dime, ¿me amas?
—Sí… te amo mucho —respondió con voz soñolienta.
—¿Y a quién amas? Dime su nombre, mi vida.
—A Channie… amo a Channie —respondió con una sonrisa inocente, antes de besarme en los labios.
Sonreí a pesar de todo.
—Esta no será la última vez que te hago mío, te lo aseguro. Cualquier oportunidad que tenga, lo haré sin dudar.
Lo llevé de nuevo al baño y, aprovechando que seguía bajo el efecto de la droga, lo amé una vez más hasta que quedó completamente inconsciente, sin poder reaccionar ya.
Con mucho cuidado lo lavé bien, le puse ropa limpia y le sequé el cabello. Besé sus labios una y otra vez, sin poder apartarme de él. También me cambié de ropa antes de cargarlo de nuevo. Era tan pequeño y ligero que cabía perfectamente en mis brazos sin esfuerzo.
Lo llevé de vuelta a la habitación de huéspedes y lo recosté con suavidad al lado de Chanyeol, cubriéndolos bien con las sábanas.
—Descansa, mi amor —le susurré antes de salir.
Al cerrar la puerta, sentí un peso enorme en el pecho. Bajé a la sala, ordené todo lo que había quedado desordenado y me senté en el sofá, cubriéndome el rostro con las manos.
—¿Te sientes feliz ahora?
Levanté la vista y vi a Luhan parado frente a mí, con la mirada seria y los ojos llenos de lágrimas contenidas.
—¿Desde cuándo estás ahí? —pregunté sin ganas de ocultar nada.
—El tiempo suficiente para escuchar todo.
—Creía que dormías profundamente.
—Lo estaba… hasta que me despertaron las ganas de ir al baño. Y entonces escuché los gemidos —su voz se quebró—. ¿Y qué encuentro? A mi esposo. y a mi mejor amigo drogado, y usándolo como si fuera suyo.
No tuve valor de mirarlo a los ojos.
—¿Desde cuándo te diste cuenta?
—Desde que Baekhyun te montaba creyendo que eras Chanyeol —gritó con rabia contenida.
Se acercó de golpe y, sin darme tiempo a reaccionar, me dio una fuerte bofetada que me giró la cabeza.
—¡Te acostaste con él! ¡Lo drogaste! ¡Y también le diste algo a Chanyeol y a mí para que no nos diéramos cuenta! —decía entre sollozos.
—Ya sabes que siempre ha sido él al que he querido —respondí con frialdad.
—Pero Baekhyun no te ama.
—¿Y qué importa eso ahora? Después de esta noche, nada será igual. Ya lo he hecho mío.
—¡Sehun! ¡Yo soy tu esposo!
—Solo sobre el papel —grité yo también—. Porque mi corazón siempre ha sido de Baekhyun, y tú lo sabías desde el principio.
—Pensé… pensé que con el tiempo cambiarías…
—¡Baekhyun es mío! ¿Me escuchas? ¡Solo mío! —le grité dándole la espalda—. Y si se te ocurre ir a contárselo a Chanyeol, te arrepentirás.
—¿Así que seguirás con esto?
—¡Claro que sí! ¿No me escuchaste? Haré mío a Baekhyun todas las veces que quiera y pueda.
Luhan rompió a llorar sin poder contenerse.
—Y por si te queda alguna duda —añadí mirándolo por encima del hombro con burla—, también nos escuchastes en el baño eh. Los gemidos de Baekhyun son música para los oídos, a diferencia de los tuyos, que pareces una perra desesperada.
Sin decir nada más, me fui a mi habitación a dormir, dejando a Luhan solo, roto y llorando en la oscuridad de la sala.
Pov Luhan
A la mañana siguiente, estaba en la puerta de entrada despidiendo a Baekhyun y a Chanyeol, junto a Sehun. Intentaba ocultar lo que había pasado con todas mis fuerzas.
—Lulú… ¿has estado llorando? —preguntó Baekhyun con inocencia.
—No, no es nada… solo cansancio por el trabajo —mentí con una sonrisa forzada.
—¿Seguro que Sehun se quedó a tu lado toda la noche? —preguntó Chanyeol, todavía con el rostro cansado pero con mirada inquisitiva.
—S-sí, claro que sí.
—¿Qué tienes, Park? ¿Te da miedo que te robe algo? —replicó Sehun con arrogancia.
—Channie, vámonos ya —pidió Baekhyun aferrándose con fuerza al brazo de su pareja.
Sehun me rodeó la cintura con un brazo y me apretó con tanta fuerza que seguro me dejaría marcas en la piel.
—Adiós, que tengan buen viaje. — dije.
—Adiós cariño —respondio sehun aun con su mano en mi cintura.
Baekhyun se detuvo un instante y miró directamente a Sehun. Este le guiñó un ojo con complicidad.
—¿Por qué lo miras así? —le preguntó Chanyeol con tono de advertencia.
—¿Te pasa algo, Baek? —le pregunté yo también.
—Nada… justamente, solo que nadie me dice “cariño” más que Channie… así que se me hace raro escucharlo de otra persona —respondió tímidamente.
—Pues para mí eres el más hermoso, Baekkie —intervino Sehun con media sonrisa—, y no me importa llamarte como quiera.
—¿Acaso no tienes respeto por tu propia pareja? —reprendió Chanyeol—. Bebé, vamos al coche ya.
—Voy, Channie.
Baekhyun se puso de puntillas para darle un beso rápido en los labios y se adelantó unos pasos.
—Escúchame bien, Sehun —le advirtió Chanyeol antes de irse—. Tienes a un esposo maravilloso al lado; haz el favor de respetarlo.
—No te preocupes, Luhan sabe que es solo un juego —respondió Sehun sin darle importancia.
Bajé la mirada, sintiendo cómo el nudo en mi estómago crecía más.
—Baekhyun es mío, y lo seguirá siendo —añadió Sehun en voz baja, solo para que yo lo oyera—. ¿Me escuchas? Mío.
—Eso es solo lo que tú crees —le respondí con tristeza.
Sehun me soltó de golpe y entró de nuevo a la casa. Me quedé mirando cómo Chanyeol se alejaba con Baekhyun en su coche.
Siempre he sentido envidia de él. Es hermoso, tiene a alguien que lo ama con locura… y lo más doloroso de todo: también tiene el corazón de Sehun, que nunca será mío.
~fin~