La Sombra | MiTake

Sinopsis

La muerte no es un impedimento para continuar cuidando lo que proclamó como suyo, cuando aún estaba en vida. Aclaraciones. ♦️ Pareja principal y única: MiTake ♦️ No hay viajes en el tiempo. Muy fuera del mundo de Tokyo Revengers ♦️ Los personajes no me perteneces, son de Ken Wakui ♦️ No apto para personas sensibles ♦️ Esta historia es de mi autoría ♦️ Sino es de tu agrado el contenido de este OS te sugiero que no lo leas y pásalo de largo • Au paranormal | • Angst | • Muertes | • Sangre ♦️No acepto ninguna adaptación o copia ♦️ Fanart: @pizza_oisii6 Fecha de historia resubida: ⁰¹ / ⁰⁵ / ²⁰²⁴

Genero:
Horror/Drama
Autor/a:
TaKuShi
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Único Capítulo

Takemichi Pov


El trabajo diario ya me tenía harto. Lidiar con cada tipo de personas; sus quejas y exigencias, eso es molesto y cansado. Además de tener que soportar los reclamos de esa mujer que supuestamente es una trabajadora más en la tienda de DVD'S. Y se supone que yo soy el gerente de la tienda, y me trata como un empleado, como sino supiera como elaborar las actividades.


Es una mujer irritable.


Cansado de tener la rutina diaria, que parece que no mejorará, decidí tomarme un descanso; alejándome del ruido que producen las personas al hablar, caminar y por elaborar sus actividades.


También por el sonido de los automóviles, que cada día transitan por las calles.


Siento que la ciudad me estaba volviendo loco.


Me fui de vacaciones afueras de Shibuya, yéndome al campo, a la naturaleza.


Quería convivir y tener contacto con la gran creación que hay en este mundo.


Así que preparé mi equipaje, metiendo solo mis prendas y otras cosas que ocupo para mi higiene personal.


— Ya tengo todo listo. Es hora de irme. — dije con mucha emoción, esa que sentí desde que me dieron mi descanso por dos semanas


Aprovecharé ese tiempo para despejarme y hacer aún lado todos mis problemas y estrés. Aunque realmente desearía que todo lo que me ha ocurrido se quedará donde vaya y nunca más volviera a mí, pero eso es algo imposible.


"Podrás superar pero jamás olvidar."


Tome mi equipaje y sin más, salí de ese pequeño y sucio departamento, que desde hace meses volví a habitar.


Abordé el camión que me llevaría hasta mi destino, donde pasaré esas dos semanas para relajarme.


A pesar de vivir solo, sentía una presencia que dónde quiera que vaya siempre me sigue.


A veces las personas con las cuales llevo una amistad, me dicen que pueden visualizar una sombra aún lado de mí.

Yo, con una sonrisa amarga, les respondo que tal vez vieron mal o que puede ser mi propia sombra, pero ellos responden que no puede ser mi sombra, ya que tiene otra figura; Una delgada y un poco más pequeña que yo.


Lo que yo hago, es cambiar la plática, me incómoda cuando mencionan esa sombra que se para aún lado de mí o atrás.


...


Llegué a mi destino; Era un bello hotel, rodeado de grandes árboles a sus alrededores.


Cuando entre, me recibieron con mucha amabilidad y cortesía.


En la recepción, firme y me dieron las llaves de la habitación que ocuparía en todas mis vacaciones, unas vacaciones que yo creía que serían grandiosas y memoriales.


Me dirigí a mi habitación.


Sin embargo, cuando iba hacia allá, las personas que se topaban en mi camino me miraban de una forma algo extraña y... ¿Asustada?


Parecían estar asustados.


Pero por lo que pude notar, es que no me veían directamente a mí, sino aún lado, como si alguien lo estuviera, pero no... no había nadie, "llegué yo solo" al hotel.


No le tome importancia y sigue con mi caminar, ya que no sería la primera vez que me miran de esa forma.


Ya me acostumbré.


Los servicios que brindaban en el hotel eran excelentes, todos los empleados del lugar saben como tratar a quienes se hospedan.


Evitaba tener platicas con cualquier persona que se me acercaba y querían entablar una plática conmigo.


Intentaba ser cortante con ellos, pero parecía no importarles.


Yo solo... quería protegerlos, que nada les ocurriera. Pero lamentablemente no lo pude evitar nuevamente.


...


La noche llego y era hora de descansar.


Me cambié de ropa, poniéndome mi pijama, mientras la cena llegaba a mi habitación.


Al terminar de desgustar mis alimentos, me fui a cepillar mis dientes, y mientras lo hacia, pude ver, por el espejo, la sombra de mi ya conocido, asomándose por el borde de la puerta.


Me estaba observando.


Me gire muy rápido, que me tuve que agarrar del lavamanos para evitar no caer, para ver esa sombra; Sin embargo, ya no la vi, se esfumó.


Solté un suspiro y me volví a girar para terminar de cepillarme los dientes.


— Por favor, no hagas nada. — pedí en susurros, que yo sé que fueron escuchados. Pero lo conozco demasiado que sé que no lograre nada


Creyendo que se pudo tranquilizar, me fui a dormir con esa idea: "No pasará nada como anteriormente"


Me metí entre esas suaves sábanas, mientras mi cuerpo comenzó a relajarse en ese cómodo colchón matrimonial.


— A descansar que mañana será otro día. — yo mismo me dije, deseando que así fuera


Comencé a cerrar lentamente mis párpados, con la esperanza que viera a todos bien, al despertar.


La noche comenzó a transcurrir, parte de ella estuvo tranquila, ningún sonido se oía en los pasillos, solo el viento soplando y las ramas de los árboles chocaban contra las ventanas.


...


Fueron dando las tres de la mañana, lo primero que oí fue que alguien corrió tan rápido que podrían agrietar el suelo por las pisadas que daban.


De repente escuché un fuerte golpe... No... no fue un solo golpe, fueron: ¿Tres? ¿Cinco? ¿Diez?... ¿Quince?


Pero no eran golpes de pegarle a un objeto, sino que eran de alguien cayendo.


Con la sorpresa y pánico que alguien tal vez ha caído de las escaleras, me levanté de mi cama para ver que era lo que pasaba y si podía ayudar.


Al salir corriendo de mi habitación, casi tropezando, me detuve hasta la orilla de las escaleras y fue ahí cuando pude presenciar aquella perturbadora escena: Era uno de los empleados del hotel tirando en el primer escalón de las largas escaleras.


Con la respiración agitada y los ojos bien abiertos, por la impresión, baje lo más rápido que pude, evitando no caer, agarrándome del barandal.


Llegué hasta donde estaba el hombre tirado. Pude ver que el piso se estaba cubriendo del líquido rojo que salía de la persona.


Con temor, pero con el deseo de ayudar y saber si aún lo podía hacer, voltee al hombre para verlo, ya que estaba con la cara en el piso.


Al voltearlo y mirarlo, rápido lo solté y me aleje.


Pero... Dios mío... esto es demasiado horrible.


El hombre tenía varias cortadas en su rostro, además que... ¡No tenía sus ojos, alguien se los arranco!.


Debo pedir ayudar.


Corrí hasta el mostrador, con la idea de perdirle ayuda al trabajor de esa zona.


Pero ocurrió lo mismo, al llegar, el hombre se encontraba ¡Muerto!. Su cabeza la tenía recargada en el mostrador, mientras la sangre cubría la madera.


Tenía que tranquilizarme.


Esto era demasiado aterrador y sangriento, pero tenía que controlarme.


Para hacerlo, me voltee hacia otro lado, pero... ¡También había gente muerta! estaban todas regadas por el suelo.


Empleados y huéspedes... Todos muertos.


Unas con profundas y grandes heridas en la mayor parte de su cuerpo.

Unos no tenían ojos. Otros parecían que les quitaron sus órganos. Otros tenían separadas sus extremidades de sus cuerpos Y otros parecían que les aplastaron su cráneo.


¡TODO ESTO ES COMO UNA MALDITA ESCENA DE UNA PELÍCULA DE TERROR!


¡MIERDA! ¡MIERDA! ¡MIERDA!


¡ACABÓ DE OCURRIR UNA VERDADERA MASACRE Y ESTOY FRENTE A ELLA!


Perturbado y atónito era como me encontraba.


No podía moverme, no podía pronunciar ninguna sola palabra.


He visto, en persona, varias escenas sangrientas, pero está... está vez era de lo más horrible.


Sentía que el estómago se me revolvía y las náuseas se hicieron presentes.


Quiero vomitar, quiero salir corriendo y olvidar no solo lo que acabe de presenciar, sino otras desagradables escenas.


Daba pequeños pasos hacia atrás para alejarme. Hasta que una voz que me susurró en mi oido, me detuvo.


Oi: "¿Te gusto?"


Sentí como los escalofríos recorrieron mi cuerpo y me hizo estremecerme.


¡Maldita sea! Eres tú otra vez. ¿Por qué lo hiciste? ¿¡Por qué!?.


Me sentía frustrado y a la vez culpable por eso. Apreté mis puños con demasiada fuera que mis nudillos se hicieron blancos por la presión y parecía que estaban sangrando mis manos, por estar enterrando mis uñas en las palmas.


...


La desesperación y miedo se fueron de mí, y lo único que hice fue observar lo que hizo "él" solo por sus malditos celos.


A pesar de ya estar muerto ¿No puedes dejarme vivir en paz?. ¿Acaso no me quieres ver feliz?.


Claro... ¿Cómo pude olvidarlo? si tú mismo me juraste que solamente serías tú quien puede estar cerca de mí, que quien estuviera a mi lado lo pagaría con su miserable vida.


Aún lo recuerdo bien, aquel día que nos vimos por primera vez.


.

.

.


Recuerdo que ví entrar a un cuarto oscuro, donde me encerraron después de mi secuestro, a un hombre de estatura un poco baja que yo, de cabello corto y blanco, con profundos y oscuros ojos, que abajo de ellos se pueden notar grandes ojeras por la falta de sueño.


Ahí estabas tú... Manjirou Sano, la persona que se obsesiono por mí, solo porque yo fui quien te atendió un día en que llegaste a la tienda de DVD'S dónde trabajo.


Por tu obsesión, me secuestraste, fue un día en el que yo iba de regreso a mi casa, después de un largo y agotador día de trabajo, un automóvil negro me bloqueó el paso y dos tipos me agarraron, me sedaron y me subieron al auto.


Estuve medio año a tu lado, y en ese transcurso nos conocimos.


Eras lindo y dulce conmigo, pero cuando alguien se me acercaba te ponías muy celoso y furioso, que hasta llegaste a matar a tus propios subordinados, a quienes te eran fieles.


Un día, tenías planeado llevarme lejos y encerrarme donde nadie pudiera verme; Sin embargo, tus planes fueron frustrados por la aparición de una bala atravesando tu cabeza.


Tú caíste, mientras el color carmesí salía de esa perforación.


Un policía llamado: Naoto Tachibana fue quien te disparó.


Por ser el líder de la famosa organización "Bonten" estaban detrás de ti por todos los delitos que cometieron.


A pesar de todos los crímenes que cometiste y uno de ellos el haberme privado de mi libertad, te tome amor.


Aún puedo escuchar tus últimas palabras, esas que pronunciabas con las pocas fuerzas que te quedaban.


— Ni estando muerto... no permitiré que nadie se te acerque... porque... solo eres mío. — dictó, mientras ya agonizaba — Si me debo convertir en tu propia sombra... lo haré... ya que me perteneces... Mataré a todo aquel que te vea con otros ojos... lo pagarán con sus miserables vidas... — y esas fueron sus últimas palabras, Manjirou murió en mis brazos


Desde aquel entonces, yo no le había dado importancia a las palabras de Manjirou, que sin darme cuenta fueron como una maldición que lanzo sobre mí.


¿Es tan grande su deseo de poseerme, que puede ocasionar muchas desgracias a pesar de ya estar muerto?.


Ya no se puede remediar nada del pasado, ni siquiera cambiarlo.


.

.

.


Dejé aún lado mis pensamientos.


¿Para qué me sirve recordarlo? si ya no puedo hacer nada.


Me di la media vuelta y me dirigí a mi habitación, mientras esquivaba los cadáveres que estaban en el suelo, bloqueando mi camino.


Empaque mis cosas personales, me cambié de ropa y salí de la habitación.


Se que la policía llegara pronto, investigará todo lo que paso y buscará información de todos los muertos para darle aviso a los familiares.


Tengo que eliminar toda evidencia mía que yo estuve allí.


Nuevamente me acerque al mostrador, tome la libreta dónde me había registrado para entrar al hotel y comencé a buscar la hoja donde estaba mi nombre.


Aún yacia el cadáver en el mismo lugar y me provocaba un poco de escalofríos e incomodidad.


Mientras lo hacia, sentí como alguien me abrazó posesivamente por detrás. Mire de reojo y no había nadie.


Manjirou me abrazó.


Por fin, encontré la hoja donde estaba mi nombre y la arranque. La hice bolita y la metí en la bolsa de mi suéter.


Solté un suspiro ligero.


Me abrigue bien, ya que la noche estaba fría, y sin esperar más salí del lugar donde estaría, dejando toda aquella matanza atrás.


...


Días después, mientras estaba comiendo un poco de sopa instantánea y mirando la televisión, transmitieron la masacre que hubo en el hotel donde había llegado.


Todo fue sorpresivo para los televidentes. En todas partes era un escándalo la noticia.


"Nuevamente la sombra asesina hizo de las suyas"


Así es, Manjirou, ahora mejor conocido como: "La sombra asesina" era popular en todo Tokyo, ya que hay registros de una sombra que mata a las personas sin tenerles piedad.


Se ha hecho una leyenda.


Dejó de ser el mafioso más temido y buscado, a ser un famoso fantasma.


Sigue conversando la popularidad después de todo.


...


Viviré encadenado a Manjirou por toda mi vida.


Sin tan solo hubiera una forma hacerle entender que él ya no pertenece en este mundo y que tiene que irse, lo haría.


He hecho rezos por su eterno descanso y que su alma vaya hacia la luz, pero es algo imposible, él se está aferrando a quedarse en el mundo de los vivos, y es por un motivo, y ese soy yo: Takemichi Hanagaki, una persona que lleva una jodida vida de mierda, y lo es más desde que he llevado un gran peso sobre mí, al ser cómplice de Manjirou Sano, la sombra asesina.