Personalizar legibilidad
Aa

The way you look tonight | Taekook

Sinopsis

❝Because I love you, just the way you look tonight…❞ [Porque te amo, justo cómo te ves esta noche…]

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Daegugirl
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

01


Esa noche todo era pacífico sobre aquella playa, con un cielo despejado acompañado por algunas estrellas que brillaban recelosas por la intensidad de la luna. El mar se movía lentamente hacia la orilla escoltado por la brisa de un nuevo verano que llegaba a aquel rincón en la ciudad de Yeosu.

A lo lejos se podía ver gente en trajes elegantes bailando sobre una pista improvisada sobre la arena, iluminada por la luz de algunas velas. No importaba cuántas personas hubiera allí, solo una resaltaba entre la multitud, y esa era la hermosa novia con su pulcro vestido blanco, que bailaba al compás de la música en los brazos de su prometido. Parecía que todo el mundo giraba alrededor de ellos a cámara lenta. Nada importaba en ese momento, solo ellos dos.

—Taehyung... ¿Crees que algún día nos hubiésemos casado? —preguntó una de las dos personas que se encontraban ajenas a todo lo que sucedía en aquella fiesta. Eran simples espectadores, que se encontraron en el mismo espacio por casualidad o quizás por el destino.

—No lo sé. —respondió con sinceridad el mencionado, luego de unos segundos en silencio. Lentamente se atrevió a girar el rostro para poder verlo a los ojos y con timidez continúo: —Pero sin duda serías la persona más hermosa de la velada, Jungkook.

Se quedaron así, viéndose a los ojos con tantas cosas por decir pero que por miedo optaron por callar... Y así como el destino decidió darles una última oportunidad, ellos lo dejaron pasar... Quisieron creer que no era el momento adecuado, pero tal vez ya nunca lo sería.

La música procedente de la fiesta bajó y el ritmo cambió a uno más lento. Un piano acompañado de una melodía suave llenó el espacio. Ambos sonrieron en complicidad al reconocer los acordes a la distancia, era su canción.

“Someday, when I’m awfully low, when the world is cold...”[Algún día, cuando esté terriblemente deprimido, cuando el mundo esté frío...]

De los altavoces se escuchó la voz de un hombre cantar casi en un susurro. Ahora solo se podía ver a los novios en la pista de baile, después de todo eran los protagonistas esa noche de verano.

“I will feel a glow just thinking of you and the way you look tonight...”[Sentiré un resplandor con sólo pensar en ti y en como luces esta noche...]

Mientras la música seguía su ritmo, Jungkook vio como Taehyung se levantaba de la manta que habían colocado improvisadamente horas atrás; tenía una sonrisa cálida en el rostro y le tendía su mano izquierda.

—¿Bailarías conmigo? —“una última vez” quiso agregar pero no se atrevió a ser el causante de empañar ese momento tan íntimo.

No le faltó escuchar una respuesta, la sonrisa de Jungkook lo decía todo. Este tomó la mano ofrecida y se aferró al cuerpo de Taehyung, siguiendo el ritmo de la canción.

“Oh, but you’re lovely with your smile so warm and your cheeks so soft...”[Oh, pero eres adorable con tu sonrisa tan cálida y tus mejillas tan suaves...]

El vaivén de sus cuerpos era lento a comparación del fuerte latir de sus corazones unidos.

“There is nothing for me but to love you, just the way you look tonight...”[No hay nada para mí más que amarte, tal como luces esta noche...]

La distancia entre ambos se acortó cuando Jungkook apoyó su cabeza sobre el hombro de Taehyung, pequeñas lágrimas se acumulaban en los ojos de ambos.

“With each word your tenderness grows, tearing my fears apart...”[Con cada palabra crece tu ternura, desgarrando mis miedos...]

¿Cómo habían llegado a esa situación? Se sentían como extraños intentando remediar un pasado que se les escapaba de las manos con cada estrofa recitada.

“And that laugh that wrinkles your nose touches my foolish heart...”[Y esa risa que arruga tu nariz conmueve a mi tonto corazón...]

Taehyung recostó su cabeza sobre la contraria. No se atrevía a soltar su mano, no quería verlo partir porque sabía que ya no lo volvería a ver.

—¿Puedes prometerme una última cosa? —la voz casi quebradiza de Jungkook se escuchó por sobre la música—. Cuando cumpla 28, si ambos seguimos solteros, prométeme que vendremos aquí, a esta misma playa y seremos nosotros quienes estén casándose.

Ambos sabían que aquello no era una simple promesa, era el último atisbo de esperanza que juntos depositaban en ese algo que no querían soltar pero que a su vez decidieron que el tiempo sería el encargado de repararlo porque ellos ya no se sentían capaces.

—Lo prometo. —la respuesta de Taehyung por primera vez fue clara y decidida, tanto que Jungkook no aguanto y dejo que las lágrimas cayeran sin tapujos por su rostro, lágrimas que Taehyung se encargó de besar una por una.

La música pronto pasó a segundo plano mientras ellos se dejaban llevar, sus labios encontrándose en aquel beso que tanto anhelaron. Fue un beso lento, pausado, trataban de retener el momento lo más que pudieran. La noche acabaría pronto y cada uno tomaría un camino diferente, pero mientras esa noche durará, su corazón le pertenecería al otro.

Qué desdichado era el destino, mientras para algunos era la promesa de un mañana, para otros se convertía en la antesala de lo inevitable.

“Because I love you, just the way you look tonight…”

[Porque te amo, justo cómo te ves esta noche…]

Taehyung aún recordaba la primera vez que vió a Jungkook. Fue en Busan, en una feria de exposición de la escuela a la cual ambos asistían; para aquel entonces él tenía 16 años y Jungkook tenía 14. A los cursos de su edad le había tocado llevar a cabo la venta de comidas a lo largo de todo el predio; pero la cocina era algo que no se le daba muy bien al mayor y esto lo tenía desanimado porque nadie se atrevía a probar los platillos que ofrecia su puesto, debido a algunas bromas que hicieron sus compañeros en relación a su escasa experiencia. Sin embargo, un joven pelinegro había dado el primer paso y con una amplia sonrisa, había elogiado la comida preparada por Taehyung.

A partir de aquel primer paso, ambos pronto se volvieron inseparables. Tenían muchos gustos en común y se entendían muy bien, y aún a pesar de asistir a distintos cursos, siempre encontraban momentos para compartir junto al otro, dentro y fuera de la escuela.

Los años no solo trajeron cambios en sus cuerpos sino también en sus corazones, los cuales pasaron de albergar una hermosa amistad a un enamoramiento avasallador que no podían controlar. Entre los prejuicios de algunos familiares y amigos, hasta los cruces de sus personalidades; les costó mucho tiempo poder asimilar que ambos se gustaban y que eso era lo más importante.

No fue hasta que Taehyung cumplió 18 años, que Jungkook se armó de valor y se le declaró. Y es que siempre fue Jungkook quien daba el primer paso, aún cuando Taehyung estaba completamente enamorado del menor, siempre le había costado más poder expresar sus sentimientos y exteriorizar todo aquello que deseaba y que mantenía tan oculto en lo profundo de su corazón.

Su relación duró aproximadamente dos años, dónde Jungkook se desvivía por intentar que su relación fuera perfecta para ambos y dónde Taehyung, por miedo a ser reemplazado, terminaba descuidando a su pareja y minimizando sus sentimientos, volviéndose despistado y cada vez menos afectivo con el tiempo. Eventualmente Jungkook se canso de sobrellevar sobre sus hombros una relación que debía ser de dos. Y aunque aquella vez decidieron por el bien de ambos dejar de ser novios, no pudieron abandonar la amistad que habían forjado a través de tantos años.

Si bien estaban distanciados, eso no permitió que dejaran de frecuentarse. Jungkook en el fondo siempre intentó volver con Taehyung, ya que nunca logró olvidarlo, aún cuando intentó formalizar alguna que otra relación, a su mente siempre volvía el recuerdo de su hyung. Pero el mayor era cada vez más reacio al amor y le costaba poder expresar en palabras o gestos lo que sentía. Todo aquello terminaba en un Jungkook agobiado por sus sentimientos no correspondidos y en un Taehyung despreocupado de su corazón y totalmente confiado en que su menor siempre permaneceria a su lado, como lo había hecho durante todos esos años.

La última vez que lo intentaron fue cuando Taehyung tenía 24 años y Jungkook 22. Ninguno de los dos había podido avanzar con su vida amorosa a diferencia de otros aspectos en sus vidas; fue por ello que ese fin de semana se citaron en esa playa, para poder concluir con ese círculo vicioso que ambos habían prolongado.

Pero ambos esperaban algo diferente de ese fin de semana…

Jungkook estaba decidido en dejar ir a Taehyung, cansado de correr tras alguien que no lo amaba; en cambio Taehyung estaba decidido en conquistar a su mejor amigo y recuperar todos esos años perdidos... Sin embargo fue durante esa noche de verano en Yeosu, que asimilaron su inevitable destino separados, haciendose la promesa de que si dentro de 6 años no lograban formalizar una relación, se terminarían casando entre sí.

El tiempo no se detuvo a esperarlos y los meses pasaron, ambos siguiendo sus propios caminos. Jungkook se graduó como periodista deportivo y gracias a su trabajo, viajaba tanto como su cuerpo se lo permitía. Por su parte, Taehyung se volvió productor musical y cambió su residencia a Seúl dónde encontró mayores oportunidades para progresar en sus aspiraciones personales. Y aunque muchas veces se encontraron en los brazos del contrario; el tiempo y sus trabajos los fue distanciando lentamente. Jungkook reemplazó su enamoramiento hacia su Hyung por una sincera amistad, que se materializaba en llamadas esporádicas cada cierta cantidad de meses; mientras Taehyung añoraba cada vez más los años de noviazgo que había tenido junto al menor, haciendo imposible que pudiera mantener una relación seria por más de dos meses.

“Won′t you please arrange it? ’Cause I, I love you…”[¿Podrías arreglarlo, por favor? Porque yo, yo te amo…]

Un Taehyung 6 años mayor se encontraba de pie frente a un micrófono, sobre un elevado escenario y acompañado por un par de músicos y sus respectivos instrumentos. Kim Taehyung lucia bellisimo esa noche, con un elegante traje negro confeccionado a su medida, sus zapatos bien lustrados y sus rizos castaños peinados hacia atrás dejando su frente descubierta. Era el centro de atención, todos esperaban ansiosos mientras él intentaba controlar sus nervios y decidía cómo empezar su discurso.

Sus ojos repasaron todo el lugar hasta que hizo contacto con los ojos oscuros de Jeon Jungkook. Este último le regaló una sonrisa cálida que logró disipar todos sus nervios. La sonrisa fue correspondida de igual manera por el castaño.

—Hoy tuve un sueño extraño, soñé que la ceremonia era interrumpida por un psicópata que intentaba arruinarlo todo... —algunas risas se escucharon de fondo mientras Jungkook le hacía muecas en manera de reproche por lo improvisado que estaba siendo su discurso—. Pero afortunadamente me desperté y me di cuenta que el mundo está como debería estar... —la mirada de Taehyung paso de los ojos de Jungkook hacia los de su prometido; el hombre rubio de ojos color miel y encantadora sonrisa sentado a su lado—. Porque mi mejor amigo si logró conquistar al mejor hombre. —de los ojos del rubio brotaron pequeñas lágrimas que no se molestó en ocultar ante los presentes, estaba conmovido por las palabras del padrino de la boda.

—Debo admitir que no les compré un regalo, sin embargo consideren esto como un préstamo... —los primeros acordes de aquella noche de verano en Yeosu volvieron a sonar, en un piano diferente, en una ciudad diferente, bajo una luna diferente. Jungkook centró su mirada algo confundida en los músicos y luego en Taehyung, quien no dejaba de sonreír cálidamente hacia él con un brillo indescifrable en su mirada—. Hasta que los dos encuentren su canción...

“Someday, when I’m awfully low, when the world is cold...”[Algún día, cuando esté terriblemente deprimido, cuando el mundo esté frío...]

La voz de Taehyung inundó el lugar, él era quien cantaba está vez, con sus ojos en la pareja y ambas manos fuertemente aferradas al micrófono. Más que entregarles su canción, estaba dejando ir a Jungkook y el amor que sentía por él. Después de todo, no había cumplido su promesa.

Luego de 6 años dónde no hubo progresos, dónde se alejaron mutuamente, dónde se lastimaron y no supieron comprender al otro, habían llegado al final de su historia. Jungkook, con 28 años había logrado rehacer su vida junto a otro hombre que lo amaba incondicionalmente mientras Taehyung aceptaba que él nunca sería suyo, no lo merecía. Porque Jungkook podía ser el amor de su vida pero no lo era en esta vida.

“There is nothing for me but to love you, just the way you look tonight...”[No hay nada para mí más que amarte, tal como luces esta noche...]

La pareja de recién casados se levantaron de sus asientos y se dirigieron al centro de la pista de baile. Ambos sonreían y bailaban al compás de la voz grave de Taehyung, ajenos a lo que ocurría a su alrededor. Todo giraba lentamente en torno a ambos.

“Lovely... Never, ever change. Keep that breathless charm… Won′t you please arrange it?”[Preciosa… Nunca, jamás cambies. Conserva ese encanto quita aliento... ¿Podrías arreglarlo, por favor?]

Taehyung cerró sus ojos y una sola lágrima logró escapar. Allí, frente al amor de su vida, la siguiente estrofa salió desde lo más profundo de su corazón porque por fin podía pronunciarlas aunque fuera demasiado tarde...

“’Cause I, I love you... Just the way you look tonight... Just the way you look tonight...”[Porque yo, yo te amo... Tal como luces esta noche... Tal como luces esta noche...]

Su voz se quebró al final y el piano fue silenciado tras los últimos acordes. El silencio que prosiguió pronto fue opacado por los aplausos de todos los presentes incluidos los recién casados.

El aludido fingió su mejor sonrisa y agradeció en silencio la muestra de afecto. No demoró mucho en bajar del escenario y perderse entre las personas que iban ocupando la pista de baile tras una nueva canción. Tampoco quiso girarse a buscar a Jungkook, sabía que este no lo seguiría y no lo culpaba, ahora le tocaba a Taehyung rehacer su vida lejos del otro.

Luego de una hora, había llegado el momento de despedir a los novios. Todos los invitados habían rodeado el auto en el cual ambos se alejarían para dirigirse a su luna de miel. Hubo abrazos, sonrisas, lágrimas, todo en partes iguales, mientras una lluvia de pétalos y arroz caían sobre los recién casados.

Taehyung quiso acercarse a Jungkook para despedirse, pero por más que lo intentó, no lograba alcanzarlo debido a la cantidad de personas que de igual manera querían despedir al menor. Cuando ya estaba a punto de resignarse, una mano sobre su hombro lo hizo girar sobre sus pies, era Jungkook. Ambos se fundieron en un abrazo en dónde no hacían falta palabras, sus sonrisas transmitían toda la calidez y sinceridad suficiente.

—Adiós, Hyung. —Jungkook le sonrió dulcemente y volvió a alejarse para tomar la mano de su prometido y ayudarlo a subir al auto. Incluso en la distancia vio como Jimin se despedía de él y no pudo más que corresponder el saludo, sabiendo que su mejor amigo había encontrado el amor en la persona correcta.

Tras la partida de los novios, la fiesta continuó, y aunque Taehyung quería divertirse junto al resto de invitados, era difícil no recordar todos los momentos vividos junto a Jungkook.

—¿Entonces no los separaste? —una voz le susurra al oído, llamando su atención. Sonríe al reconocer a su amigo Seokjin detrás de él, vestido de traje y tan radiante como siempre solía ser. No podía creer que su Hyung había volado desde Seúl para acompañarlo.

—No, solo me despedí…

—Que bien, estoy orgulloso de ti. —le responde Seokjin con una sonrisa cálida—. Pero lo estaría más si estuvieras bailando. —le extiende su mano esperando que el menor acepte.

—Tengo planes para bailar, solo dame unos 6 años o 30 mejor. —ambos ríen por la ocurrencia, pero al final Taehyung termina aceptando cuando Seokjin lo jala suavemente hacia la pista de baile donde una nueva melodía suena tras los altavoces. Varias parejas se unen a ellos, todos brillando sobre esa pista de baile, en aquella noche de verano en Busan.

Se sentía libre de por fin haber expresado todos esos sentimientos albergados por años, y aunque tuvo muchas oportunidades de haber hecho algo para que las cosas fueran diferentes, estaba conforme con el final que habían adoptado estas. Porque si bien Taehyung había dejado ir al amor de su vida y comprendía que le iba a costar mucho tiempo poder sanar esa herida en su corazón; él sabía que ahora, en ese preciso instante, Jungkook era feliz, y que eventualmente llegaría el momento donde él también pudiera encontrar su propia felicidad.


Para Taehyung todo en Yeosu estaba tal cual lo recordaba; desde los locales a la orilla de la playa hasta el clima cálido que lo abrazaba, anunciando la llegada de un nuevo verano. Ya había pasado una semana desde que se había mudado a la ciudad y por fin podía visitar aquella playa que tantos recuerdos le traía. Las baladas de una banda local procedentes de un pequeño bar a la distancia, armonizaban con el ruido que hacían las olas a sus pies.

—Taehyung… —su nombre susurrado a sus espaldas provocan que su piel se erice. No hacía falta que gire, él sabía a quién pertenecía aquella voz.

—Hola Jungkook. —ambos sonríen cuando sus miradas se cruzan. Si bien ambos habían mantenido su amistad, sus pláticas se reducían a llamadas casuales para cumpleaños o festividades, además de que habían pasado 6 años desde la última vez que se vieron en persona; la última vez que se vieron fue en la boda del menor.

—¿Cómo has estado? Supe por Yeonjun que estabas trabajando en New York. —comenta Jungkook tras el recuerdo de la charla que tuvo con el primo de Taehyung hace ya un par de semanas. No había tenido tiempo de llamar a su hyung para felicitarlo, y se arrepentía por ello.

Ambos comenzaron a caminar por la orilla de la playa, viendo como algunos barcos se perdían en la distancia y como las personas empezaban a abandonar la playa debido a la brisa fresca que se acrecentaba.

—Si, me ofrecieron un puesto en una disquera en New York. —confesó Taehyung recordando cómo su vida había tomado un giro de 180 grados tras los sucesos de la boda; donde le habían ofrecido una oportunidad de transferencia hacia Boston, la cual había aceptado rápidamente porque siempre había soñado con poder producir música en aquellas grandes disqueras donde habían crecido muchos de los artistas que él admiraba. Con el tiempo, la transferencia se volvió residencia permanente, el trabajo nunca paraba y todos estaban encantados con sus visiones e ideas. Sinceramente, estaba feliz por cómo había avanzado tanto su vida privada como profesional durante esos años en Estados Unidos. Pero siempre se sintió solo, tan lejos de su hogar.

—¿Y que te trae por aquí?

—Me mudé aquí, a Yeosu. —tras la mirada confusa de Jungkook, decidió proseguir—. Si bien mi vida en Estados Unidos fue maravillosa, no había nada ni nadie que me atara a ese lugar. Al final del día siempre me encontraba solo añorando estos lugares, a mi familia, a mi mejor amigo. —lo observo sonriéndole levemente para luego mencionar riendo: —Incluso extrañaba al pesado de Seokjin hyung cayendo de sorpresa en mi departamento... Renuncié a mi puesto en New York y acabé pidiendo que me transfieran a Corea; y resulta que hay muchos artistas aquí en Yeosu que necesitan un productor y yo un trabajo, así que aquí estoy. —terminó sonriendo porque no podía creer aun lo maravilloso que era el destino y como este lo encauzaba a aquellos lugares donde fue feliz.

Jungkook asintió con la cabeza, sin dejar de mostrar una dulce sonrisa ante cada palabra de Taehyung, estaba muy orgulloso de su Hyung. Él sabía mejor que nadie cuánto le había costado a su mayor llegar a su puesto actual, y que su trabajo fuera reconocido a todo lugar que él fuera lo hacía sentir muy feliz.

—¿Qué hay de ti? ¿Cómo está Jimin? —decide cuestionar el contrario, curioso sobre la vida de su amigo. Lo que recordaba de las últimas llamadas que tuvieron era que le habían ofrecido un puesto en relaciones públicas para un canal de noticias deportivas, al cual estaba decidido a aceptar ya que su matrimonio con Jimin no iba muy bien, y si seguía viajando con la frecuencia en que lo hacía por su trabajo como cronista, su relación con el rubio iba a empeorar.

—Nos divorciamos. —suelta Jungkook tranquilamente sin dejar de caminar, es Taehyung quien ahora se encuentra confuso, deteniendo sus pasos sin poder dejar de mirarlo con asombro.

—¿Qué? ¿Pero cómo? —vuelve a cuestionar casi tartamudeando.

Jungkook se gira al notar que dejó de seguirlo y lo mira con calma, pidiéndole que se siente con él sobre la arena. Un suspiro largo abandona sus labios mientras comienza a relatarle todo lo vivido tras aquellos 6 años, ya que había información que decidió guardarse durante las llamadas que realizaron. Porque no fue solo Taehyung quien se alejó de Corea y de toda la vida que conocía en ese país; Jungkook también acabó alejándose, viviendo una vida que creía perfecta.

Mientras Taehyung se instalaba en un bonito departamento en la ciudad de Boston, disfrutando de todas las oportunidades que su trabajo le estaba ofreciendo, conociendo gente nueva y amoldandose a costumbres totalmente ajenas; Jungkook inició una vida junto a su esposo, ambos instalados en la ciudad de Busan, de donde ambos eran oriundos. Durante los primeros tres años todo fue viento en popa, nunca tuvieron problemas económicos o de salud, ni siquiera de terceros que quisieran interponerse en su relación. Pero el cuarto año trajo consigo una monotonía silenciosa que los encaminó hacia un distanciamiento ensordecedor.

Conscientes del destino que les esperaba, decidieron probar con varias cosas con tal de poder recuperar su matrimonio y no desmoronarse en el proceso. Intentaron con citas, iniciaron cursos en pareja, realizaron algunos viajes esporádicos y otros sorpresa, probaron con todo lo que pudiera sacarlos de su rutina agobiante, incluso acabaron yendo a terapia al ser conscientes que necesitaban ayuda externa. Pero nada les funcionaba, aun cuando ambos intentaban dar todo de sí para mantener la relación, era como intentar detener la lluvia con las manos. En algún punto un amigo de ambos les propuso distanciarse unos días, ya que quizá, viviendo separados por un tiempo, acababan extrañandose mutuamente. Pero eso no sucedió…

Nadie supo sobre su distanciamiento; para todos, ellos seguían siendo una pareja de casados que estaba transitando un bache en su relación pero que lo estaban sobrellevando; aunque puertas hacia dentro la realidad era totalmente distinta. Mientras Jimin se quedaba en la casa que ambos habían comprado como casados, Jungkook había vuelto a dormir en su departamento de soltero. Las dos primeras semanas en esa nueva rutina se vio albergada por algunos mensajes y llamadas, donde se preguntaban por el bienestar del otro; pero luego la distancia se instaló entre ambos, pasando días y semanas sin siquiera pensar en el otro. Estaban viviendo sus vidas sin extrañar a su pareja y sin saber absolutamente nada de la vida del otro; eso fue lo que los hizo cuestionar fuertemente su matrimonio y lo que deseaban para sí mismos tanto juntos como separados.

—No creí que fuera justo para ambos. Jimin siempre deseo formar una familia y vivir tranquilo en la ciudad, dando clases de baile. Yo extrañaba terriblemente mi trabajo, que publiquen mis artículos por más pequeño que fuera... Estar detrás de un escritorio se estaba volviendo agobiante, no era lo que deseaba para mi futuro. —Jungkook jugaba con la arena frente a él, mientras Taehyung lo miraba y entendía todo lo que este expresaba. Sabía que su amigo siempre fue un espíritu libre que adoraba en demasía todo lo que hacía; escucharlo ahora hablar de sus años de casado solo lo hacía pensar en cuánto más le había ocultado porque Jungkook era así, siempre se guardaba todo para sí, intentando luchar solo para al finar terminar entregando más de lo que recibía—. Incluso antes de casarnos, sabíamos que todo esto sería un problema, es por ello que cedí ante él, deje que viviera la vida que él deseaba porque a pesar de todo, su felicidad era la mía… Cambie de trabajo y pase a ser redactor, cuando llegaron los cuestionamientos sobre nuestra relación fue cuando tomé ese trabajo en relaciones públicas.

—¿Y Jimin? ¿Cuando llegaron al divorcio?

—Él sabía que no me gustaba como estaba sucediendo todo y hacía todo lo posible por hacerme feliz. Pero supongo que ambos nos cansamos. Con lo de vivir separados creímos que sería suficiente y que por fin podríamos superarlo. —negó levemente la cabeza con una sonrisa, pero nada en él denotaba tristeza sino más bien una extraña paz—. El me propuso divorciarnos luego de no haber hablado por más de dos meses, llegamos a ese punto en donde éramos completos desconocidos.

—¿No te arrepientes de haberlo dejado? —la pregunta llegó por parte de Taehyung, tras un silencio largo pero que no se sentía para nada incómodo.

—No, ambos estuvimos de acuerdo que era lo mejor. Solo me arrepiento de haberlo prolongado tanto, no fue sano para ninguno.

Tras otro pequeño silencio Jungkook le comentó a su mayor cómo habían terminado vendiendo la casa tras el divorcio, siendo un proceso largo aunque tranquilo para ambos. Jimin se quedó en Busan dando clases de baile contemporáneo en un instituto. Al tener amigos en común acababan viéndose de vez en cuando, pero ninguno se guardaba rencor; incluso supo que Jimin había estado saliendo con alguien, y estaba feliz con ello, en el fondo siempre le desearía lo mejor porque sabía que se lo merecía.

—¿Tu sigues viviendo en Busan?

—No, me mude aquí de hecho. —la cara de sorpresa de Taehyung provocó la risa del menor, haciendo que sus ojos se vieran pequeños y se le arrugue la nariz de forma muy tierna—. Me mude hace unos 6 meses… En el fondo siempre me gustó esta ciudad.

Taehyung lo entendía, Yeosu tenía su encanto; quizá fuera la playa, el paisaje, la gente del lugar, no lo sabía, pero desde el primer momento lo había cautivado. Además esa ciudad había visto crecer su amor por años.

Como si la misma ciudad quisiera recordarles su pasado, escucharon una melodía suave proveniente del bar a sus espaldas. Ambos se ríen al reconocer la canción, sonando una vez más en esa misma playa. Es Jungkook quien ahora se levanta, tendiendo su mano hacia el contrario, invitándolo a bailar.

“Someday, when I’m awfully low, when the world is cold...”[Algún día, cuando esté terriblemente deprimido, cuando el mundo esté frío...]

Taehyung canta suavemente a la par del músico, dejándose llevar por el vaivén de sus pasos sobre la arena y el brazo de Jungkook rodeando su cintura. Su voz es suave a comparación de los latidos emocionados de sus corazones.

“I will feel a glow just thinking of you and the way you look tonight...”[Sentiré un resplandor con sólo pensar en ti y en como luces esta noche...]

Era curioso como ambos habían terminado en el mismo lugar que al inicio, siendo ahora dos personas muy diferentes a sus versiones más jóvenes. Ambos habían crecido y aprendido de muchos errores, y aunque habían sufrido, también habían sanado y aprendido a vivir con las consecuencias de sus acciones. Ahora eran dos personas que habían encontrado la felicidad, no en una pareja o en un trabajo, sino en sí mismos. Eran libres y felices.

“’Cause I, I love you... Just the way you look tonight... Just the way you look tonight...”[Porque yo, yo te amo... Tal como luces esta noche... Tal como luces esta noche...]

Taehyung susurró aquella última estrofa dando fin a la canción y viendo a Jungkook a los ojos con una amplia sonrisa en su rostro, sonrisa que fue correspondida por el menor mientras apoyaba su frente en la contraria.

A diferencia de años atrás dónde se negaba a arriesgarse por otra persona y entregar su corazón; ahora Kim Taehyung estaba dispuesto a tomar esa oportunidad que le daba el destino para completar su felicidad.

Con sus mejillas teñidas en color carmín, se aferró fuertemente a los brazos de Jungkook mientras le entregaba su corazón una vez más: —I love you, just the way you look tonight



¡Cuéntale a Daegugirl lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

3

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

2

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

1

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

author

estoy llorando, ayuda

2 años
1
author

gracias a ti por escribir algo tan bonito <3

2 años

Otras recomendaciones

Merry Christmas - Adventskalender 2025

Aelyn Raven: Wieder eine tolle Geschichte. Leider bin ich erst jetzt dazu gekommen sie zu lesen, aber das tut der Geschichte keinen Abbruch *g* ich freue mich schon auf den nächsten Adventskalender

Leer ahora
Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Leer ahora
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

Silvia: Sehr schön geschrieben, mit Spannung von Anfang bis Ende. Tolle Geschichte .

Leer ahora
My Blacksmith Savior

MoonlightN🌕: I absolutely love Sully. He's such a mature, patient, and understanding character—a complete green forest. 💚I love Sorsha too. She's strong, resilient, and easy to admire. They're a perfect match, and watching their relationship grow with patience, trust, and love was beautiful.The way their bond d...

Leer ahora
Mystic Wolf

Akthea: Fantastica

Leer ahora
Ruthless Lord

Ock: romance captivante. Hâte de lire la suite

Leer ahora
Broken Halos MC

Tatouie: There wasn’t anything I didn’t like except maybe more of a finality to the European Charter that was up to no good. I feel like they wouldn’t have left so quietly. Otherwise loved the story, great rhythm can’t wait to read more books.

Leer ahora
SECRET BILLIONAIRE

Janet: Very heart warning, shows what a kindness will be rewarded. Good reading.

Leer ahora
Silver's Second Chance

natstarr: Druid? That’s so interesting. Love these little surprises you give

Leer ahora