Capitulo 1
"¿Cómo será vivir sin secretos? ¿Sin ocultar tu identidad?" Se preguntaba mientras examinaba la foto familiar que tenía enmarcada encima de la mesita de noche. "Sé que si mi secreto sale a la luz sería rechazada por todos. Pero... ¿Por qué?" Pensó "¿porqué siento que yo no debería existir?. Ellos podrían no haberme tenido y a pesar del riesgo que eso conllevaba decidieron criarme. Mi nacimiento simboliza algo prohibido y un secreto que debe permanecer oculto."
Miró el reloj de pared que tenía frente a la cama, resopló mientras se incorporaba ¡qué pocas ganas tenía de levantarse! ¿Para qué? ¿Para salir a la calle y seguir fingiendo lo que no era? La verdad es que tenía un miedo atroz por quiénes serían sus compañeros de equipo "Que no sean ellos" pensó "no, padre no será tan tonto como para ponerme con esos dos. Si no toda la farsa se iría a la basura...pero... ¿y si no fue él quién hizo los equipos? ¿Quizá fueron nuestros senseis?. Una vez dijeron que evaluarían con quién nos compenetramos mejor para formar equipo, pero yo no me relaciono con casi nadie. Estúpida voz interna ¡cállate!"
Fue en dirección al baño para lavarse la cara y ver si conseguía despejar la mente un poco. Después de secarse cogió el cepillo para peinarse la larga melena negra en una coleta. Se vistió y por último se puso la cinta ninja que tanto le había costado conseguir en el examen final.
Se dirigió a la planta de abajo pensando que ese día sería una auténtica tortura pero cuando entró en la cocina se llevó una alegre sorpresa.
—¡Papá! —exclamó ilusionada de verlo allí —Pensaba que no venías hasta dentro de tres meses
—Lo sé, la misión terminó antes de tiempo y he decidido pasar a verte —le dedicó una de esas sonrisas que rara vez se veían en su rostro —a fin de cuentas hoy es un día muy importante ¿no estás ilusionada? Los compañeros con los que estés serán para toda la vida
—Precisamente por eso estoy preocupada —dijo agachando la cabeza
—¿ah, sí? —se acercó a ella y le apoyó su único brazo en el hombro —tú tranquila, sé que estás nerviosa porque al igual no te caen bien pero mírame a mí, no me caían bien mis compañeros de equipo y sin embargo ahora... Dime hija, ¿hay alguien en especial con quien quisieras estar?
—No... —dijo pensando en el muchacho rubio de ojos azules que siempre se acercaba a ella
—¿Estás segura?
—Bueno... tengo un compañero de clase con el que no me llevo del todo mal
—No es un mal comienzo —dijo al mismo tiempo que volvía a aparecer ese semblante tan frío que solía tener. Por alguna razón las únicas personas con quienes no era del todo frío eran ella y su padre, incluso a veces era cariñoso como ahora.
—¡Oye papá! —él hizo un ruido de asentimiento para indicar que la estaba escuchando —¿Irás a ver a tu esposa e hija hoy?
—No —contestó sin mirarla —es peligroso que me vean por allí. Mis enemigos pueden descubrir que son mi familia y atacarlas para hacerme daño. Y si bien es cierto que no amo a Sakura de la misma manera en la que amo a tu padre, ella no deja de ser una persona importante para mí. Es mi esposa pero la considero una hermana y... bueno no te voy a aburrir con cosas que ya sabes
—¿Y por qué a mí si vienes a verme? ¿Acaso no te importa ponerme en peligro?
—No es eso hija. A ver cómo te lo explico, es complicado. Se supone que tú y yo no tenemos ningún tipo de relación, por eso a veces puedo pasar a verte. Esta vez tengo la certeza de que no me han seguido y por eso me he arriesgado pero sigue siendo peligroso. Al fin y al cabo eres mi hija y me gusta verte de vez en cuando —era cierto aunque veía muy poco a su padre, la última vez hace tres años, le gustaba que este viniera a verla y ella sabía más o menos cuándo tenía misiones y cuánto tiempo duraban.
—Sarada también es tu hija y a ella no pasas a verla. A pesar de que no me relaciono con ella sé que le gustaría verte, a fin de cuentas eres su padre
—Créeme cuando te digo que yo también quiero verla y hablar con ella. Siempre que vengo a visitarte aprovecho para verla desde la distancia escondido entre las sombras. Yo no puedo saber si mis enemigos las vigilan o no, por tanto es arriesgado visitarlas ¿entiendes?
—Creo que sí —en realidad no había entendido ni la mitad de lo que su padre le estaba diciendo
—En fín, se hace tarde y tienes que ir a la academia —ella asintió y cogió sus cosas para salir por la puerta pero antes se detuvo y preguntó: —¿Papá? ¿Cuándo volverás? —sabía que cuando regresara a casa su padre ya no estaría
—No lo sé, ya te lo dirá Naruto — se acercó a ella y la miró a los ojos —te queda bien esa cinta
Y sin decir nada más tocó la frente de su hija con dos dedos. La muchacha, que conocía el gesto y su significado, sólo asintió con la cabeza y se fue calle abajo pensando que tal vez ese día no sería tan malo como había creído
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¡Hola! Me paso por aquí para comentar un par de cosas:
Primero: no se me ha ocurrido una manera coherente para que dos hombres tengan un hijo así que, como esto es Wattpad, os voy a dejar que lo imaginéis vosotros porque a mí no se me ocurre nada. Lo que queráis ya sean donceles, los omega y los alpha o con ayuda de un experimento de Orochimaru ¡me da igual! (otra cosa, sé que genéticamente es imposible que dos hombres tengan una hija pero da igual. Con "hija" me refiero a que los dos tienen cromosomas "Y" y no hay "X" por ningún lado pero como ya he dicho antes ¡esto es Wattpad!)
Segundo: esta es mi primer fanfic, espero que os guste
¡Gracias por leer!