Capítulo 1
“En los últimos años se han detectado varios eventos que podrían indicar que la galaxia está llena de planetas que vagan por el espacio en solitario, sin orbitar ninguna estrella. Este dato nos puede resultar extraño porque nuestro sistema solar posee ocho planetas y la inmensa mayoría de los exoplanetas que hemos descubierto también dan vueltas alrededor de otros astros. Sin embargo, cada vez son más las evidencias que apuntan hacia la existencia de estos mundos fríos y sumidos en la más completa oscuridad…”
Chanyeol terminó levantando la mirada de ese libro que era el turbo de llevar consigo a la universidad cuando había escuchado que la profesora decía algo, acomodó sus gafas sobre el puente de su nariz porque ahora sabía que se había perdido de algo importante, menos mal que nadie más en su clase parecía estar poniendo atención y ella tuvo que repetirlo. La clase había terminado y nadie quería perder un minuto más ahí, todos se estaban colocando sus mochilas en la espalda y tomando sus cosas para irse, cuando ella había terminado diciendo algo.
-Recuerden que su proyecto puede ser en equipos de hasta tres personas.- Chanyeol se puso nervioso apenas escuchó eso, miró a su alrededor y parecía que los grupos de amigos de siempre harían los mismos equipos que en todas las clases, eso lo metía en un aprieto porque en realidad no hablaba con nadie, no demasiado al menos.
No sabía que estaba mal con él pero la gente no lo miraba como alguien potencial con quien entablar conversaciones, no a menos de que fuera absolutamente necesario, Chanyeol siempre trataba de ser lo más amable posible porque pensaba que lo importante era dar una buena impresión, pero luego no le hablaban de nuevo, pensaba que se notaba que se esforzaba demasiado o simplemente no era agradable, le había dado muchas vueltas en todo ese tiempo, realmente era algo que lo ponía muy ansioso.
Chanyeol terminó mirando a los costados para ver si alguien estaba buscando equipo todavía pero supo que había reaccionado tarde, incluso los grupos más pequeños habían metido a terceros que seguro que en escala social, estaban mejor que él, empezó a entrar en pánico, pero una chica de la fila de enfrente había levantado su mano.
-¿Podemos hacerlo solos?- preguntó y Chanyeol quizás era el único esperanzado esperando esa respuesta o quizás había más como él, no tenía idea, pero la profesora terminó asintiendo luego de pensarlo un rato.
-Si creen que pueden con todo el trabajo ustedes solos, pueden hacerlo.- la celebración interna fue en grande, no le importaba hacer el trabajo de tres personas si eso no lo metía en una situación embarazosa de estar buscando equipo, ya había tenido suficiente, además de que realmente seguramente a nadie le importaría eso, tenía que empezar a creerse ese pensamiento pero era muy complicado.
Quizás era fobia social en primer grado (si es que eso siquiera existía), pero no era muy bueno socializando, jamás lo había sido y había aprendido a vivir cómodamente con eso, pero la universidad a veces no le dejaba muchas opciones.
La profesora se despidió de todos, diciendo que los vería la siguiente semana y Chanyeol finalmente pensó en sus posibilidades, podía irse a casa y descansar un poco o ir a su siguiente clase, la que en realidad no le gustaba. El profesor era un tipo de mediana edad que había perdido casi todo su cabello y siempre estaba tocando esa parte de su cabeza que no tenía pelo, era engreído y más de una vez le había preguntado algo, cuya respuesta de Chanyeol le parecía mala y hacía que la clase entera se riera de él, Chanyeol sabía que no era al único que le hacía eso, él tipo tenía algo con burlarse de la gente pero aun así, era demasiado sensible y no estaba de humor para poder hacer eso.
Esos recuerdos lo hicieron negar con la cabeza, no quería pasar por eso ese día, así que tomó la decisión de irse a su casa, de todos modos tenía mucho que hacer por la tarde.
Chanyeol estaba en su último año de la universidad, estaba estudiando comunicación y siendo sincero, no tenía idea de que iba a hacer con su vida después.
No creía tener el suficiente potencial para conseguir un trabajo, no creía tener el suficiente carisma para pasar una entrevista, no tenía amigos, no tenía a nadie en el medio y siendo sincero, tampoco estaba muy seguro de sí había escogido bien, lo único que sabía era que a diferencia de muchos de sus compañeros de clase, se negaba a ser presentador de noticias o convertirse en algo de la televisión o medios, prefería ese trabajo tras bambalinas y de eso tampoco estaba muy seguro.
Tenía 23 años, pero estaba demasiado cansado.
Chanyeol dejó caer su cabeza hacia atrás cuando había subido al tren que lo llevaba a su casa y había tomado asiento, se había colocado los auriculares y solamente pensó que podría tener un tranquilo regreso a su casa, lo demás estaba tratando de ignorarlo por completo, aunque su mente no era de esas que se quedaban vacías porque lo quería y ya, aún cuando no debería pensar en nada, pensaba en muchas cosas.
“Más tarde iremos al bar que está cerca de la calle dos, cerca de la escuela, quién quiera venir, puede hacerlo” Chanyeol miró el mensaje que alguien había mandado al grupo de su clase, ese que habían abierto al inicio del semestre y de puro milagro tenía. No llevaba ni quince minutos afuera y de camino a su casa cuando mandaron eso, seguro que muchos habían tenido la misma idea de no entrar a esa clase que a él tampoco me gustaba, aunque en su opinión, era demasiado temprano para beber, aunque él no bebía así que no sabía mucho.
Llevaba el tiempo suficiente en esos grupos como para saber que aunque sonaba como una invitación abierta, no lo era, era solo para quien estuviera en el mismo grupo de amigos, había gente que no estaba invitada, llegar se vería raro y de todos modos, a Chanyeol no le gustaba salir mucho.
Su error, si, podría ser, porque si quisiera amigos tendría que salir a buscarlos, pero una vez su abuela había dicho algo como “Cuando dejas de buscar, todo llega” y pensó que se aplicaba para muchas cosas, entre ellas, personas.
Irónicamente, a Chanyeol no le molestaba su soledad pero era incómodo que otros lo notarán en ella.
Algunos respondieron a ese mensaje, los que esperaba y pronto eso se volvió una conversación privada que bien podrían haber tejido en otro lado, Chanyeol volvió a guardar su teléfono y tratar de dormir en el tren, las siestas del tren eran lo mejor del mundo en su opinión.
Chanyeol vivía a quince minutos a pie de la estación, por lo que caminar luego de su siesta era lo que más odiaba probablemente, porque aún iba medio dormido y no vivía en una zona precisamente elegante, por eso tenía que subir tan escalera hasta su pequeña casa, que no era más que dos cuartos y nada más, uno era cocina, salón, alcoba y el otro era un pequeño baño, la vida en la capital era demasiado costosa pero confiaba en que le iría mejor, no se quejaba, de hecho, le gustaba el sentido de independencia y libertad.
-Estoy en casa.- dijo, por rutina, sacándose los zapatos en la entrada mientras dejaba su mochila aún lado y entonces empezaba a caminar por su casa, en donde en realidad no había mucho.
Sabía de muchos estudiantes que vivían como él, así que no era raro para su casera que viviera solo, ella inclusive decía tener un hijo también pero él estaba apenas en la escuela media, Chanyeol era mayor que él por unos años y la mujer pensó que sería una buena idea que Yeol le diera algunos consejos o clases extras que le ayudarán para luego entrar a una buena universidad. El hijo de su casera era agradable y callado, no lo consideraba un amigo y seguro que ese chico tampoco lo hacía, simplemente se hablaban porque no tenían opciones y Chanyeol recibía dinero extra y algunas veces hasta la cena, para él estaba bien.
Ese chico había dejado para él la última vez una tarea que había tenido que hacer y Chanyeol comenzó a revisar, ahora tenía tiempo antes de tener que ir a trabajar.
Chanyeol había tomado su marcador rojo y un lápiz para comenzar a corregir los errores de ese chico, dejando notas adicionales encima, eso era relajante incluso si podría ser considerado tedioso por alguien más, las asesorías por parte de universitarios eran costosas pero él lo hacía por menos de la mitad de una cuota normal, eso lo mantenía de pie en el negocio, al menos era como otro salario y le daba buena reputación con su casera.
En medio de su revisión pensó que sería bueno también comer algo, afortunadamente en su pequeña nevera, tenía algo de comida aún, no era mucha porque como no tenía una nevera normal, no podía comprar tanta comida para almacenar, compraba lo necesario cada cierto tiempo, cocinaba tanto como podía y luego hacia abdominales en su cuarto, para mantenerse en forma, por si un día tenía que correr detrás del tren.
Era una vida tranquila y sin complicaciones pero Chanyeol realmente esperaba que no fuera todo, aunque tampoco estaba seguro de que quería.
Esa clase de pensamientos eran los que pasaban por su mente mientras se estaba haciendo algo de comer y miraba fijamente la sartén, podía disociar demasiado.
“¿Jugamos más tarde? Estoy tan estresado” Chanyeol miró su teléfono de nuevo y noto un mensaje de KyungSoo, su mejor amigo, quizás el único que tenía, aunque no lo viera tan seguido como le gustaría.
“Turno nocturno” respondió, KyungSoo sabía que significaba y comenzó a mandar una larga línea de esa mano que levantaba el dedo de enmedio.
“Pensé que ya no trabajas en esa tienda” le dijo y Chanyeol se rió un poco.
“Nadie contrata estudiantes, así que estoy aprovechando mi momento”
“Pide el día, salgamos” KyungSoo era insistente pero Chanyeol no quería perder un día de salario, no era que no tuviera ahorros o viviera al día pero había algo por lo que estaba ahorrando mucho y no quería perder esa racha.
“Imposible, veámonos en mi día libre”
“De acuerdo, quizás el viernes, mejor, solo vayamos a comer algo”
“¿No estás en periodo de exámenes?”
“Quería evadir mi realidad”
Chanyeol le quiso decir que él también quería hacer eso, pero no era posible porque tenía mucho que hacer, al final, también se suponía que los de los dos, Chanyeol era el menos pesimista, pero era que en realidad no le gustaba hablar mucho, nunca le había gustado.
Había comido un poco, se había dado una ducha e incluso había dormido un poco antes de hacer tarea y llevarse muchas de sus cosas para hacer tarea en el trabajo, ese trabajo que había conseguido con demasiado esfuerzo, más del que le hubiera gustado, resultaba que era muy complicado que encontrarán estudiantes en esos días, en especial a gente que no era especialmente extrovertida como él, jamás pensó que ser callado se sumaría a su lista de problemas como adulto, pensó que eso se había quedado en la escuela secundaria junto con todo el bullying que le habían hecho.
Trabajaba medio tiempo, en el turno nocturno de una tienda 24 horas, no era un buen trabajo pero tampoco era malo, su jefe era un infeliz, pero al menos lo dejaba hacer tarea mientras no hubiera que hacer inventario, acomodar cosas o que hubiera clientes, así que no se quejaba.
Cuando llegó, se había encontrado con la chica del turno de la tarde, ella no lo saludó ni nada, no había porqué hacerlo, simplemente terminó pasándolo de largo porque su novio en su motocicleta ya la estaba esperando afuera, así que Chanyeol se quedó con su saludó de simple cortesía en la boca y solamente se fue a preparar. Necesitaba ese dinero, sino, ya se habría ido, habría dejado ir muchas cosas si no fuera porque estaba necesitado de esas cosas, aunque su estilo de vida no era especialmente costoso.
Chanyeol le sonreía y saludaba a todos los que entraban a la tienda, pero muchos simplemente pasaban de él, como todo el mundo, creía que estaba bien, trataba de que no le afectará, pero siempre terminaba preguntándose si era raro, al mismo tiempo que pensaba eso, siempre se acomodaba sus gafas, parecía que era su tic.
-Buenas noches.- saludó a un grupo de chicas, ella parecían venir de una fiesta, algo mareadas, despeinadas y habían ido directamente a las botellas de agua, claramente querían sacar todo el alcohol que pudieran de sus cuerpos antes de ir a casa quizás y Chanyeol solo las estaba cuidando, por lo regular los clientes borrachos eran problemáticos, ellas venían riéndose y tambaleándose, no quería tener problemas, ellas no habían respondido su saludo, claro pero Chanyeol solo siguió con sus cosas, hasta que se acercaron a dejar un montón de cosas encima del mostrador y Chanyeol no dijo nada, comenzó a pasar por el escáner las cosas que ellas habían tomado.
Se comenzó a sentir incómodo porque ellas lo miraban de reojo, murmuraban y entonces se reían, ¿tenía algo en la cara? No sabía, pero se estaba poniendo muy tenso, no le gustaba esa sensación de que las personas se rieran de él, de por si no había sido un buen día desde muy temprano, aunque se sentía como un día normal.
-Oye, también dame unos cigarros.- dijo una de las chicas y Chanyeol asintió.
-¿De qué marca?- las chicas parecieron dudar un momento, mirando todo el mostrador detrás de Chanyeol, murmurando cosas como “No se cuales son los que saben bien, hay unos rosas que saben a vómito”, “Recuerdo que eran unos de caja azul los que nos dieron la última vez”, “Por eso les dije que primero preguntaramos”.
-No lo sé, dame uno de esos rojos.- Chanyeol pensó que esa no sería la elección de un fumador habitual, conocía mucho de cigarros porque en sus tiempos de secundaria, era obligado por sus matones a conseguir de esos, los normales eran los grises, los rojos eran demasiado incluso para los más experimentados y esas chicas lucían más jóvenes que él.
-¿Podría ver tu identificación?- preguntó y las chicas dejaron de reírse para mirarlo mal.
-¿Qué mierda? ¿Cómo que una maldita identificación?-
-No puedo vender cigarros a menores de edad.- las chicas comenzaron a mirarse mal entre ellas, pero esas miradas eran para Chanyeol.
-No tenemos una, oye, no son para mi, son para mi novio, es muy grande, si no llevó los cigarros, va a venir hasta aquí y te dará una paliza.- le dijo una, incluso levantando su puño, Chanyeol sintió su aliento etílico hasta donde estaba y con eso solo relamió sus labios, había escuchado demasiado de novios grandes y la mitad de las veces había sido verdad y si lo habían golpeado, pero su jefe lo había felicitado por su moral y no lo despidió, era por eso que seguía teniendo trabajo, era sencillo vender cigarros y mirar a otro lado, pero Chanyeol aún no descubría dónde estaban las cámaras.
-Lo siento, pero no puedo hacer eso.- dijo Chanyeol, terminando por empacar el resto de las cosas en una bolsa. -Son diecinueve con…- aun no terminaba de decir nada, cuando esas tres chicas maldijeron, tomando un par de cosas de alrededor, las tiraron al suelo y de paso un estante de papas fritas, no pagaron nada y tampoco se llevaron nada, pero habían dejado un desastre. Chanyeol suspiró al ver eso y luego bromeó consigo mismo “Limpieza en el pasillo dos”.
Eran en esos silenciosos y solitarios momentos, en los que Chanyeol se cuestionaba si toda su vida iba a ser así, esperaba que no, porque entonces no querría vivir demasiado, tenía sueños y todo eso, pero tampoco era que eso lo estuviera aferrando a su existencia, lo hacían muchas pequeñas cosas, su café de la mañana, los panes de esa tienda cerca de su casa, esos graciosos videos de gatos en internet, algunas canciones y claro, Baek Hee.
Chanyeol estaba mirando la hora en su teléfono, aún le quedaba una hora de su turno, de fondo tenía esa linda foto de Baek Hee en donde estaba muy cerca de la cámara y parecía fruncir su nariz luciendo enojada, era tan linda, que Chanyeol pensaba que podía soportar estar de pie más de 6 horas seguidas por ella, aunque ella no lo supiera.
Había una moda en línea desde hacía unos años, muchas chicas lindas habían encontrado su manera de sobrevivir sin hacer nada, más que ser eso, lindas. Chanyeol pensaba que era un poco raro, porque había cientas, demasiadas, que una sobresaliera, ya era demasiada suerte, había un puñado que tenían un buen grupo de fanáticos, en su mayoría hombres por supuesto, tipos dispuestos a pagar mucho dinero por una foto suya, palabra o lo que fuera, Chanyeol no era uno de ellos, eran de esos que no tenían el dinero para gastarlo tan fácilmente, además de que ninguna lo había cautivado lo suficiente, no al menos hasta que vío a Baek Hee.
Pensó que posiblemente era el destino, suerte o lo que fuera, pero Baek Hee se había convertido en algo importante para él, era su tipo ideal.
Se notaba que era baja, delgada y tenía una cara bastante bonita, se podía notar porque siempre parecía querer lucir lo más natural posible, ese era quizás uno de sus puntos, no se veía demasiado maquillada, parecía que era una belleza natural completamente, incluso su forma de escribir en las descripciones de cada una de las fotos que subía era bonita y aunque nunca la había visto en persona, tenía fe en que no fuera un engaño, ya habían salido un montón de farsas por ahí de otras “modelos” que resultaban ser solamente mentiras, desde su apariencia, hasta su personalidad, realmente quería confiar en que Baek Hee no era así, parecía demasiado sincera y cercana con todos sus seguidores, respondiendo mensajes de manera linda, siendo siempre demasiado cordial aun cuando no tenía la obligación de serlo, había modelos que se habían hecho famosas por su mala personalidad y eso parecía atraerle a muchos tipos.
A Chanyeol no le gustaba la hostilidad.
Había un evento en unas semanas, irían muchas famosas “modelos de internet” a un evento donde se presentarían un montón de pequeños grupos de ídolos que apenas eran nuevos, Baek Hee estaría ahí, como una de las invitadas y aun cuando no era el evento principal, era uno de los motores de ese evento, todo el mundo hablaba de él porque que Baek Hee estaría ahí y Chanyeol había estado ahorrando mucho dinero para poder conseguir una entrada una vez salieran a la venta, quería la más costosa, quería tener la oportunidad de estar cerca de ella, tomarse una foto o algo, si no conseguía una, literalmente estaba dispuesto a saltar la barda, no quería hacer nada raro, solo quería agradecerle por ser un pequeño motor en su existencia, una de las pocas cosas que lo hacían feliz realmente.
Ya cuando lo pensaba con cuidado, quizás sí era raro pero quizás en ese momento se le trabaría la lengua y al final no diría nada, pero al menos estaría ahí.
Estaba emocionado, mucho, Chanyeol de solo recordarlo, no le importó estar limpiando el desastre que habían dejado esas clientas tan groseras, estaba seguro de que Baek Hee no haría algo como eso.
Esperaba que no.
-Buenas noches.- Chanyeol saludó como siempre, porque había escuchado la pequeña campana de la puerta electrónica, sonó, aún le estaba dando la espalda a la puerta porque estaba limpiando, pero cuando se dio la vuelta, terminó dándose cuenta de que de nuevo eran esas chicas groseras de antes que venían con un tipo en verdad grande, con un peinado muy raro, muchos tatuajes y perforaciones, tragó grueso porque ya sabía lo que seguía.
-¿Tú eres el idiota que no le quiso vender los cigarros a mi novia?- preguntó ese tipo, Chanyeol se estaba aferrando a la escoba que tenía en las manos y pensó que quizás se podría defender con ella, dando un gran golpe contundente, pero no era bueno en los deportes, nunca lo fue, ni siquiera era bueno en las peleas, hubiera sido bueno haber nacido con un don como ese, sin embargo, el don que le habían dado era tener una gran memoria para cosas inútiles, sin problemas podría recordar un poema que había dicho en la escuela primaria.
Divagó demasiado y entonces lo siguiente que sintió, fue un gran golpe, directo en la cara.
“Ingrimo significa “que está sin compañía” así es como llaman a algunos planetas que orbitan sin una sola estrella en el espacio, que están completamente a oscuras y que están sin rumbo fijo”
Si Chanyeol se pudiera describir de una manera, sería con esa misma palabra, “Ingrimo” porque no era que no tuviera con quién hablar, porque quizás todo el mundo le podría decir que debería hablar con KyungSoo, pero en general, no estaba con nadie con quién hablar de manera muy sincera.
Chanyeol volvió a bajar su libro cuando iba en el tren, de camino a su casa, mientras afuera aun era muy tarde por la noche, llegaría a casa, dormiría un poco y luego terminaría despertando para ir a la escuela, tenía que hacerlo, no había manera de evitarlo, tenía buenas notas y tenía que seguir de ese modo. Chanyeol terminó suspirando cuando recargó su cabeza en el tubo del metro, tratando de no mover sus gafas de su lugar, aunque eso era bastante complicado, le dolía la cabeza y los golpes que le habían dado habían sido muy duros, le había sangrado la nariz, se había tenido que meter dos tapones a los orificios de su nariz y no se los había querido quitar, quizás era por eso porque todo el mundo los estaba mirando raro en el metro, era eso, la sangre en su camiseta o posiblemente el moretón nuevo que le iba a salir en el pómulo.
Ya ni siquiera estaba triste, solo era agotamiento del diario, cerró sus ojos mientras terminaba tratando de relajarse un poco, cerró su sudadera para que nadie fuera a ver el desastre que era, Chanyeol estaba quieto cuando su teléfono vibró en su bolsillo y metió su mano sin ver ahí, solo para prender la pantalla y ver la notificación, era una foto de Baek Hee, una nueva, así que la terminó abriendo de inmediato, era una foto de ella recién levantada, llevando el que parecía su cabello natural, un cabello largo y castaño, lo pensaba así porque Baek Hee se ponía muchas pelucas, pero ese era su aspecto de casi siempre, seguramente era su aspecto natural.
Estaba acostada en su cama, tomando la foto desde arriba, mientras estaba guiñando uno de sus ojos, sonriendo y mostrando con eso un poco de sus dientes, estaba a oscuras en su alcoba y se podía ver muy poco, aunque era evidente que aún se veía hermosa, era una foto de ella recién despierta, Chanyeol se preguntaba cómo era que podía lucir tan bien, él lucía como un desastre en esos momentos.
“Buenos días, buenos días, aun no sale el sol, pero he tenido que levantarme temprano porque tengo un día realmente ocupado, ¡Vamos a animarnos mucho el día de hoy, te quiero, ten un buen día! Y recuerda que no estás solo, me tienes a mi”.
Chanyeol no pudo evitar sentir un poco de dolor en su pecho, se sintió algo reconfortado, sabía que Baek Hee había escrito eso de manera general, pero realmente eso lo había animado demasiado, de repente todo parecía demasiado sencillo. Chanyeol le había dejado un comentario de un solo corazón ahí, en medio de cientos de miles, no importaba, había regresado a dejar su teléfono en su bolsillo mientras cerraba de nuevo sus ojos y se recargaba en el tubo de nuevo.
Sintiendo que en verdad, ese día sería mejor.