Pintar Un Arcoiris 🌈

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Sinopsis

Mariana, de 12 años, pinta arcoíris para alegrar a su hermana Sofía, gravemente enferma. Un día lluvioso, Sofía fallece y Mariana, devastada, huye de casa. En medio de la lluvia, llora al darse cuenta de que nunca más verá la felicidad de Sofía reflejada en sus arcoíris.

Genero:
Other/Drama
Autor/a:
Aleyshka
Estado:
Completado
Capítulos:
12
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1: El nacimiento de Sofía

Mariana tenía siete años cuando le dieron la noticia. Su madre se sentó con ella en la sala de estar, mientras su padre le acariciaba el cabello.

—Mariana, cariño —dijo su madre con una sonrisa—, vas a tener una hermanita. Mariana sintió que su corazón se llenaba de alegría.

Siempre había querido una hermana con quien jugar y compartir secretos. Se lanzó a los brazos de su madre y luego abrazó a su padre.

—¡Voy a ser la mejor hermana mayor del mundo! —exclamó con entusiasmo.

Los meses pasaron, y Mariana observaba con fascinación cómo la barriga de su madre crecía. Finalmente, el día llegó. Sofía nació, y aunque era una bebé hermosa, los doctores notaron algo inusual. A los dos años, Mariana jugaba en la sala de espera del hospital mientras sus padres estaban con los médicos. La pequeña Sofía, que normalmente era una niña alegre, estaba pálida y débil, y había sido ingresada de emergencia.

—¿Qué le pasa a Sofía, mamá? —preguntó Mariana, inquieta, cuando sus padres regresaron. —Vamos a hablar con el doctor primero, cariño —respondió su padre, tratando de mantener la calma.

El Dr. Martínez, un hombre de mediana edad con una expresión seria, los recibió en su oficina.

—Señor y señora García, tenemos los resultados de los exámenes de Sofía —dijo con voz grave.

— Sofía tiene Anemia de Fanconi.

—¿Qué significa eso, doctor? —preguntó la madre, su voz temblando.

—La Anemia de Fanconi es una enfermedad genética muy rara que afecta la producción de células sanguíneas. Es grave y requiere tratamientos frecuentes, y en muchos casos, un trasplante de médula ósea.

Mariana escuchaba desde la puerta, su pequeño corazón latiendo con fuerza. Entró a la habitación y se aferró a la mano de su madre

. —¿Sofía va a estar bien? —preguntó con voz débil.

El Dr. Martínez se agachó para estar a su nivel.

—Vamos a hacer todo lo posible para que Sofía esté bien, pero necesita mucha atención y cuidados especiales.

Los días siguientes fueron difíciles. Sofía pasó mucho tiempo en el hospital, y Mariana vio cómo la enfermedad afectaba a su hermanita. Sin embargo, también notó algo más. Sofía se iluminaba cada vez que Mariana le mostraba un dibujo, especialmente los de arcoíris.

—Mira, Sofía —decía Mariana, sosteniendo una hoja llena de colores vibrantes

— este arcoíris es para ti. Sofía sonreía débilmente, pero sus ojos brillaban con una felicidad pura.

Desde entonces, pintar arcoíris se convirtió en el acto de amor de Mariana para su hermana.