Como las Flores
Las flores, únicas, brillan en su esplendor,
Cada una tiene su propia luz, su propio color.
Sus esencias distintas, su belleza singular,
Atraen miradas con un dulce encantar.
Algunas destacan más, otras pasan desapercibidas,
Pero cada una, en su ser, está cumplida.
Compararlas es natural, resaltar sus diferencias,
Pero en su diversidad, encuentran sus excelencias.
Sin embargo, cuando todas lucen igual,
La atención se pierde, no hay nada especial.
La monotonía abruma, el interés se desvanece,
Y las flores se confunden, ninguna resplandece.
Las personas son como flores en su diversidad,
Cada una con sus rasgos, su propia realidad.
Es en sus imperfecciones donde hallan su grandeza,
Y en sus talentos únicos, su verdadera riqueza.
Pero a menudo buscamos ser como los demás,
Sin comprender que la autenticidad es lo que da paz.
Al querer ser iguales, perdemos nuestra esencia,
Y nos convertimos en una masa sin presencia.
Cada individuo, como una flor en el jardín,
Aporta su belleza, su valor sin fin.
La verdadera grandeza está en ser quien uno es,
En encontrar la luz propia, en cada amanecer.








