🟩Capitulo 1 🟩
Luigi estaba en casa mirando su teléfono con preocupación y desesperación, su hermano no contestaba sus llamadas o sus mensajes desde hace una semana, estaba preocupado.
Preocupado de que algo le hubiera pasado, preocupado de posiblemente saber que su hermano sufrió algún accidente o un terrible final, preocupado de saber que ahora ya no tenía más familia, preocupado de haber perdido a su única familia.
El solo pensar en perder a su hermano lo hacía querer llorar, era la única familia que tenía, no quería perderlo. Sabía que podía ser un poco pesado con mandarle mensajes cada 3 o 5 horas para ver si estaba bien pero cuando tú hermano se va de aventura obviamente te preocupas, más cuando es obvio que duraría días o semanas fuera.
Todos sus mensajes solo tenían una flechita en vez de dos, significando que el otro tal vez no tenía señal y por eso no le llegaban los mensajes. ¿Tendría su teléfono apagado?, Tal vez, y no sería probable que fuera por falta de batería, siempre le dejaba una batería portátil en el bolso a Mario, una especial que se podía cargar con luz solar.
Era eso o su hermano lo había bloqueado pero.. no podía ser así ¿verdad?, No creía que su hermano lo bloquearía solo por mandarle mensajes ¿O si?. Le preocupaba pensar que Mario le habría hecho eso solo por unos mensajes para ver si estaba bien.
Quería preguntarle a la princesa Daisy pero seguramente no tendría tiempo, seguro tendría mucho trabajo por hacer y no quería molestarla. Ya habían pasado días desde que llamó a Bowser para ver si su hermano había llegado o ya había salido de su reino, el Koppa solo le contestó que Mario aún no llegaba a su reino pero que al parecer estaba cerca. Eso alivio un poco los nervios de Luigi, significaba que su hermano seguía vivo de momento.
Así que solo se limitó a suspirar y apagar su teléfono en un intento de hacer que la preocupación se fuera. Intentó mirar alguna película, pero la preocupación seguía ahí, se sentía en la necesidad de encender su teléfono para ver si al menos al de rojo le habían llegado los mensajes.
Pero nuevamente nada, la flechita seguía ahí, una pequeña y solitaria flechita. En serio estaba empezando a considerar que Mario posiblemente le había bloqueado.
Volvió a intentar hacer que la preocupación se fuera pero conforme los días pasaban su hermano seguía sin darle respuesta. Ya se habían vuelto 3 semanas sin respuesta alguna, y eso ya le estaba empezando a afectar al pobre plomero más alto.
No había noche donde no acabara llorando al pensar lo peor, siempre que despertaba tenía los ojos rojos, hinchados y con las manchas secas de sus lágrimas en sus mejillas, incluso una noche sabiendo que el monarca Koppa posiblemente estaría despierto decidió llamarlo, saludarlo debido a la falta de contacto que habían tenido, preguntarle cómo había sido su día y preguntarle si su hermano ya había salido con la princesa de su castillo mientras se notaba que el de verde ya había estado empezando a tener un ataque de ansiedad.
El Koppa esa noche no pudo evitar sentir que se le estrujaba el corazón, escuchar a Luigi romperse a llorar por llamada en medio de la noche no era lo más bonito que uno querría escuchar, más con aquellos sollozos y quejidos llenos de desesperación y miedo ante la sola idea de ya no tener a su única familia. Toda aquella noche, en toda la llamada, el gran e intimidante monarca Koppa se la había pasado ayudando al plomero a calmarse, indicándole que tomara respiros, hizo todo lo que se debería de hacer cuando una persona tenía un ataque de ansiedad pero a distancia considerando que tan lejos estaban el uno del otro.
El hambre se le había empezado a ir, la preocupación era tanta que el hambre quedó en segundo plano, lo que sí hacía era tomar agua, eso no lo podía olvidar, las ojeras por otro lado cada día se hacían más presentes debajo de sus ojos, a ese punto ya se llamaba a su mismo un mapache por ellas.
Y cuando finalmente su hermano volvió, esté simplemente no le dirigió la palabra, el plomero menor estaba confundido, se preguntaba que estaba pasando, pero al creer que solamente su hermano estaba cansado le dió su espacio, no le gustaría estarlo molestando con tal de saber que pasó si es que su hermano estaba cansado.
Al día siguiente tal vez podrían hablar de lo sucedido si es que Mario no seguía cansado ¿No?...
¿No?...