La sombra de tu amor

Sinopsis

Una pequeña adaptación basada en el libro de Sombra y Hueso de Leigh Bardugo y la serie Netflix, de como me hubiera gustado a mi que continuara con un pequeño cambio en la trama, todos los personajes son de la escritora algunos pocos son de mi autoría Alina y Aleksander se embarcan a una nueva pelea donde no solo tratarán de salvar sus vidas si no que también lucharan para mantener sus sentimientos completamente escondidos

Genero:
Fantasy/Romance
Autor/a:
KathChae
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

La sombra había sido eliminada, la gente de las dos Rakva ahora podían vivir sin miedo, todo había acabado, o eso pensaban, los grisha imaginaron que sin la sombra la paz estaría en los pueblos pero fue un error, se formaron bandos, se dividían en tres, las personas que estaban con Zlatan y querían que el gobernara, las personas files a Nikolai los cuales eran la mayoría de los Grisha y por ultimo los que se unieron a los Druskelle, no era sorpresa que hubieran personas con gran odio a los Grisha, ahora que supieron que el oscuro había muerto, miraron la oportunidad de atacar, la invocadora del sol había dejado de importarles desde que renuncio a su poder y todo por amor, ahora los Grisha estaban solos no tenían a sus dos mas grandes guardianes, o eso pensaban.

Antes de que todo explotara en guerra, el día en que el oscuro había caído, Genya Safin entro a la tienda donde tenían el cuerpo del que una vez la protegió y al que una vez le tuvo lealtad, se acerco a su cuerpo a prepararlo a pesar de que hizo cosas horribles siempre peleo por los Grisha, siempre los protegió y les dio la fuerza, solo por eso merecía estar digno antes de ser quemado, pero grande fue su sorpresa al sentir su pecho subir y bajar de manera lenta y errática, sacando un espejo de su bolsillo lo coloco bajo su nariz para ver como este se nublaba por la respiración caliente del contrario, Genya sin poder creerlo llamo a David con el pretexto que necesitaba ayuda con la mano que había hecho para el estando ahí se aseguro de que nadie los escuchara y cerro la puerta

―Esta vivo, esta vivo― Dice mirando como los ojos de su pareja se abrían en grande, este rápidamente se acerco al cuerpo de Aleksander, puso su mano sobre su pecho sintiendo este subir y bajar de manera muy errática

―Oh por dios, ¿Que haremos? Debemos decirle a Alina― dijo dispuesto a salir corriendo en busca de la invocadora del sol quien se estaba preparando para la coronación de Nikolai y para renunciar a sus poderes, Genya al ver su idea lo detuvo tomando su mano, ya que tuvo la idea mas loca, una idea que seria capaz de hacer que todo mundo la odie

―¿Y si no le decimos a nadie?― Dice notando a David negar una y otra vez, tomo las mejillas de su amado entre sus manos para ver sus ojo― Amor escúchame, el fue horrible si, pero te salvo a ti y a mi, nos dio un hogar una vida, tu sabes su historia al igual que yo, como Alina el también merece paz

David miro a su amada pensando que se había vuelto loca, pero se dio cuenta que tenia razón, gracia a ese hombre que parecía no tener alma tuvo el valor de decirle a Genya que la amaba, sabia que el odio seria grande pero aun así asintió, ambos tomaron el cuerpo de Aleksander cambiándolo de lugar, Genya hizo lo posible para calmar su herida, por suerte su sangre se había vuelto ya de un color normal, miraron cada uno de los cuerpos hasta encontrar uno de la estatura del hombre, le quitaron su ropa para ponérsela al cuerpo del Grisha desconocido, Genya haciendo uso de su pequeña magia, cambio los rostros de ambos dejando en el chico joven el rostro del oscuro mientras que con el lo cambio a un rostro que recordaba de su infancia lo suficientemente muerto como para que nadie lo conozca, terminado de arreglar el cuerpo del joven sacaron en la camilla el cuerpo del general para llevarlo a la enfermería diciendo que lo habían encontrado en morgue mientras Genya preparaba a Kirigan, rápidamente lo atendieron revisando y sanando sus heridas, David y Genya se quedaron a su lado hasta que los llamaron, las enfermeras al asegurarse de que estaba bien fueron a la ceremonia dejando a Aleksander solo.

La ceremonia trascurrió con tranquilidad, Zoya y Nikolai decían sus votos mientras Alina estaba a su lado como madrina junto con Mal se le notaba completamente nerviosa, aveces Genya no sabia si Alina estaba decidida en dejar ir sus poderes, la confeccionadora llegaba a pensar que era la presión de mal que le hacia querer dejar su vida se Sankta atrás. Al termino de la ceremonia presentaron a Nikolai como Rey de Ravka y a Zoya como reina de Ravka y de los Grisha, la gente celebraba y gritaba el nombre de ambos reyes, pero el festejo se termino cuando todos se comenzaron a sentir mal, lentamente la gente cayo tosiendo sangre y sosteniendo sus pechos, Alina al ver esto miro la culpable para soltar un gruñido, tomando fuerzas hizo su mano hacia atrás formando una hoja pero esta en ves de ser luz era oscuridad, rápidamente Alina lanzo la hoja cortando a la mujer a la mitad, en ese momento todos comenzaron a sentirse un poco mejor los sanadores entraron a ayudar a los invitados y los reyes

―¿Que carajos paso?― Pregunta Nikolai molesto por el ataque, Alina no escuchaba nada solo miraba sus manos recordando las palabras de Aleksander, sobre que ellos siempre estarían juntos

―Era una mortificadora señor pero había algo diferente parecía como si estuviera usando un amplificador― Alina al escuchar eso los miro rápidamente, ella negó para ver el cuerpo sangrando de la chica

―No fue un amplificador esto fue algo diferente, se sentía mas diferente mas descontrol como si no le importara explotar― Dice sintiendo a Mal tomar su mano, esta sonrió suavemente, frunció el ceño cuando se dio cuenta que ese no era el toque que quería, no era a quien quería sentir, lentamente Kaz Brekker se acerco a ellos, llamando la atención con su bastón

―Me informaron hace poco, sobre una nueva droga para los Grisha que salio nueva al mercado al parecer, aumenta la fuerza de los poderes, haciéndolos mas letales, pero rápidamente causa adicción y si se deja tomar tu propio poder te consume y mueres, mis informantes la llaman Jurda Parem

David dejo escapar un pequeño grito de sorpresa para comenzar a mover sus manos de manera ansiosa, Genya tomo sus manos para darle la confianza de hablar

―Había escuchado sobre eso en la sala Materialki, los Alkemi descubrieron que los Druskelle habían creado por error esta droga con el objetivo de acabarnos, pero el inventor de esta fue hallado muerto y nadie sabe sobre quien fue o donde están sus escritos, el general Kirigan mando a investigar sobre esto pero no logro encontrar nada solo eran rumores y rumores que llevan hasta una pared sin salida

Genya al escuchar el nombre de Aleksander recordó que lo habían dejado solo en la enfermería, aprovechando la conmociona dijo que iría a ayudar a los demás, pero solo fue un pretexto para ir a la enfermería, al llegar encontró a un Aleksander desorientado y confundido de donde estaba

―Genial pensé que te iba a tener que arrastrar― Dice Genya, tapándole la boca para que no hable ya que su voz era inconfundible―No hables a menos que quieras que te descubra, y si preguntas si te salve y si ya te perdone debes irte de aquí ahora, mi pequeña ciencia no durara mucho, y mientras estés lejos sera mas fácil para mi guardar poder para tu señuelo― Genya le ayudo a ponerse de pie para acompañarlo a la salida los sanadores habían hecho bien su trabajo.

Al llegar a las caballerizas donde se encontraba el caballo de Aleksander, le dio algo con que se cubriera y le regreso su rostro, Aleksander acaricio la mejilla de Genya y le agradeció

―De verdad gracias Genya, por favor no dejes que ella se deshaga de su don, tu sabes que desde que lo tiene ha sido ella misma― No quería darle la razón pero vaya que si la tenia, por lo cual asintió, era algo de lo que se encargaría no iba dejar que Alina se deshiciera de su don, sin decir mas Aleksander subió a su caballo tomo el dinero que Genya le daba y salio calvando de ahí hasta su nueva vida, ahora que tenia una segunda oportunidad no la iba a desaprovechar.


Se había cumplido casi un año del ataque en la boda de los reyes, todo volvió un caos la guerra que había dividido la sombra haciendo esta menor ahora era una masacre, los grisha se atacaban entre ellos, pero había una gran desventaja ya que el bando contrario estaba usando la Jurda Parem, todo mundo esperaba un milagro, pedían por su sankta, incluso por el oscuro para poder vivir al fin en paz pero Alina había sido llevada por Mal hacia las montañas donde vivía una vida tranquila y en paz sin saber de lo que pasaba en el mundo, mucha gente había perdido la fe en ella ya que se pensaba que los había abandonado, mientras que el que pensaban que estaba muerto, al que creían que había ardido en la pira que se formo para el en la entrada del castillo, de manera silenciosa estaba averiguando como salvar a su gente, a esos grisha que el conocía y entreno, porque a pesar de las fechorías que hizo el recordaba cada nombre. Disfrazado de un joven hombre pobre, se infiltro en el castillo que Zlatan había tomado para el, al ser obrero nadie le tomo atención mas que para azotarlo, sus trabajos consistían en ayudar a hacer túneles para llegar a Nikolai y de llevar carbón hacia los hornos donde la Jurda Parem se estaba preparando gracias a su infiltración sabia que estaba haciendo Zlatan junto al jefe de los Druskelle, pero había algo que le causaba demasiada curiosidad y de lo que solo escuchaba murmullos y palabras al aire, había una habitación donde entraban y salían Alkemis, Durast, Sanadores y Mortificadores, lo cual no entendía pero imaginaba que era un lugar donde hacían experimentos, pero un día su sorpresa cambio a ser furia. Mientras llevaba una carreta de carbón miro como Druskelle llevaban niños grisha a esa habitación mas temprano que tarde gritos de dolor salieron de esa habitación, quería detenerse y entrar ahí acabar con todos, pero hace mucho había decidido dejar de usar su poder ya que tenia miedo de ser corrompido nuevamente por esa sed de poder, así que con el dolor de su alma siguió con su camino murmurando tantas maldiciones como se le ocurría e incluso había inventado algunas

—Alek!— Escucho al pequeño niño de 10 años quien con una pala mas grande que el echaba el carbón a los hornos junto con mas niños, con una sonrisa se acerco a ellos despeinándolos, ahora agradecía que esos niños no fueran Grisha, y entendía porque les hacían tantas revisiones medicas

—Hola pequeños, ¿Como ha estado el trabajo hoy?— Dice animado ya que a el le encantaban los niños los prefería mejor a los adultos, ya que su capacidad de razonar no se veía afectada por ningún tipo de ego, teniendo algo de tiempo se quedo con los niños ayudándoles al mismo tiempo que bromeaban, si alguien que lo conociera lo viera en ese momento dirían que se volvió loco pero solo habían existido dos personas que le sacaron esa alegría, su primer amor y su hermosa Sankta. Las bromas y alegría fueron interrumpidas cuando lo llamaron ya que era su turno de ir hacia los túneles, nuevamente paso por esa habitación pero la alegría que los niños le habían contagiado fue borrada por la vista de 6 niños grisha que no llegaban a los 15 años muertos, con su piel gris como si les hubieran arrancado la vida.

Aleksander ante tal escena sintió la furia arder en su interior, su oscuridad gritaba por salir siguió con su andar lento y con sus puños apretados, a pesar de que el guardia detrás de el lo empujaba el no avanzo rápido, al estar frente a la puerta la cual estaba medio abierta pudo ver como en una mesa tenían a una joven chica que pasaba los 20 años apenas, completamente atada a la mesa de piedra con esposas creadas para detener a los grisha las conocía ya que lamentablemente el las había usado con su madre, aun se odiaba por haberle hecho eso, era una de las mil cosas que no se iba perdonar jamas. Por un momento su mirada conecto con la de la chica que había volteado a la puerta, se le veía agotada, con dolor y miedo, pero había algo en sus ojos que le hizo sentir cálido el pecho, no era la misma calidez que sentía con Alina si no una calidez de un padre a una hija, antes de que cerraran la puerta, un Durast apretó mas las esposas mientras un doctor con ayuda de un mortificador abrían la piel de sus brazos tan profundo que antes de que la puerta se cerrara por completo pudo ver como sacaban un pedazo de hueso, había llegado al limite de aguantar ver el sufrimiento de todas esas personas y ahora tenia que ver como lanzaban cuerpos de niños inocentes a las piras, mientras los Druskelle reían y celebraban. Al llegar a su parte de túnel, golpeo una roca con su puño completamente lleno de sombras partiendo esta en muchos pedazos, al fin después de casi un año había decidido liberar eso que tanto guardo en su interior, moviendo sus manos formo una pequeña serpiente de sombras en la cual guardo un mensaje directamente para Genya, donde le avisaba todo lo iba a pasar, sin esperar mas se dio la vuelta para enfrentar al guardia que le había gritado que comenzara a trabajar, sin pensarlo dos veces movió solo dos dedos y el hombre se fundió en sombras que lo partieron en pedazos, como hace algunos tiempos, con car seria avanzo lentamente por esa cueva comenzando la masacre.



Genya estaba feliz tocando su vientre algo abultado después de la boda de los reyes se celebro la suya y un año después estaba por darle la bienvenida a su primer hijo, teniendo al amor de su vida a su lado, pero tenia miedo por el tiempo en que su hijo había deseado nacer, mientras caminaba por el jardín del castillo miro como una serpiente negra hecha de sombras se acerco a ella primero sintió miedo pero al ver que esta solo se levanto mirándola, decidió tomarla la cual se enredo en su mano, sintiendo el poder del oscuro recorrer su cuerpo hasta llegar a su cabeza escuchando el mensaje de Kirigan, algo que rompió su corazón pero al escuchar la ultima parte, olvido que había cometido en pocas palabras traición y olvidando que estaba de 6 meses corrió hacia el castillo buscando al rey para darle la informacion, Aleksander cometería una gran masacre.


Después de haberle dado tan culposo mensaje al rey, este reunió al equipo, había entendido las razones de David y de ella para haber hecho algo de esa magnitud, al igual que la reina los entendió y varios del equipo también pero había alguien alguien que tal vez no lo iba a tomar del todo bien. Sin dudarlo Nikolai salio con todo el equipo hacia las montañas donde sabían que estaba Alina, Genya estaba demasiado nerviosa pensando demasiados eventos catastróficos donde Alina la maldecía por haberlo dejado vivo, cuando aterrizaron miraron a una alegre Alina salir a recibirlos pero detrás de ella venia un Mal de muy pocas pulgas, maldiciendo en su interior la llegada de todos ellos ya que quería a Alina los mas lejos posible de los grisha, los odiaba a la única que amaba era a Alina pero ahora que ella no tenia ningún poder o eso creía, se podría dar el lujo de odiarlos tanto como quisiera. Genya a pesar de los nervios bajo con ayuda de Zoya que junto con Tamar, Nadia, Inej y Nina abrazaron todas a Alina diciéndole lo feliz que estaba, para después ir y saludar a todos los demás, pero su esposo se quedo al margen solo saludando con su mano

-Creo que no esta feliz de vernos— Murmuro Nikolai cuando Alina se acerco a abrazarlo, ella negó suavemente para murmurar en su oído

—Sigue sin gustarle los grisha— Nikolai rio suavemente ya que era de los pocos que sabia sobre el pequeño y muy importante secreto. Mal queriendo alejar a Alina lo mas posible de ellos tomo a su esposa por los hombros apretando estos de manera posesiva para ver a todos con una clara sonrisa fingida

—Es bueno verlos chicos que es lo que los trae por aquí— mas que pregunta sonó como una queja y a la vez una petición de que ya se larguen

— Bueno necesitamos su ayuda para algo importante, sabemos que Alina ya no es la invocadora del sol pero aun con su presencia sigue dando esperas— Dijo Zoya omitiendo lo obvio y lo mas importante, podía ver en Mal, que si mencionaba al oscuro los mataría a todos ahí, Alina miro a Mal el cual negó decidido— Alina esto es mas importante que nada— Sin siquiera preguntar, Zoya comenzó a contar lo que pasa, diciendo lo que Aleksander había mandado en su mensaje como si uno de sus hombres lo hubiera visto, Alina al escuchar eso sintió su corazón hecho pedazos miro a Genya quien acariciaba su vientre algo que la hizo fruncir el ceño ya que no sabia de su embarazo, a decir verdad no sabia nada de nadie ya que le habían dejado de mandar cartas

—De verdad suena trágico todo eso pero ya no queremos meternos en esas cosas verdad amor—Dijo Mal antes de que Alina hablara, nuevamente no preguntaba solo afirmaba como si mas que su esposa fuera su muñeca que hacia todo lo que el pedía. Alina al sentir el beso que dejo Mal en su cabeza sintió la furia recorrer su cuerpo como una llamarada se soltó de agarre mirando a su egoísta esposo a los ojos

—Siempre hago lo que tu quieres, vine a este maldito lugar porque a ti te gustaba, yo no quería venir aquí, yo iré me necesitan, si tu puto egoísmo no te deja ver lo que pasan esos niños entonces te quedas solo amor— Repitió lo ultimo en el mismo tono que había empleado el mas alto, dejándolo sin palabras Alina camino hacia la casa tomando una mochila para poner roba en ella y varias cosas que necesitaría, no se había dado cuenta que Mal la había seguido lleno de enojo, al entrar tomo a Alina del brazo jalándola y deteniendo lo que estaba haciendo

— ¿Como puedes hacerme esto? Soy tu esposo y me debes obediencia y ademas que harás allá lanzarles piedras, grabatelo bien Alina tu eres una humana ya, sin poder sin nada mas que yo, la gente te va odiar mas de lo que ya lo hacen por abandonarlos, solo me tienes a mi— Cada palabra dicha aumento el enojo de la invocadora del sol, Mal no dudaría en lastimarla con duras palabras solo para manipularla y hacer que se quede, en ese momento recordó a Aleksander el la había lastimado físicamente, pero siempre había respetado su decisión por mas enojo que le causara, también recordó las veces que el le decía que no importaba que ella siempre seria la invocadora del sol su invocadora. Alina sin dudarlo le dio un golpe en la entrepierna a Mal haciendo que se doble de dolor y haciendo que la suelte

— En tu puta vida me vuelves a hablar así Oretsev, yo haré lo que mierdas quiero así como lo haces tu, sin consultarme que quiero solo suponiendo que es lo que deseo— Decía cada palabra mientras guardaba sus cosas para después abrir una pequeña caja de donde saco sus dos Kefta, la azul y la negra,quería causarle a Mal tanto o mas dolor de lo que sus palabras causaron sobre ella, tomo la kefta azul para ponerla en su mochila, sabiendo lo que causaría en Mal tomo la de color negro para ponérsela y mirarlo— Ellos son mi familia, la primera familia que tuve, con poderes o no soy una grisha, y soy la invocadora del sol, su invocadora del sol— Dijo señalando afuera mientras Mal trataba de ponerse de pie pero Alina había dado una buena patada, cerro bien su mochila y caminando a la puerta con paso decidido en regresar al lugar que la hacia mas feliz se giro a ver a Mal— Sabes donde buscarme, espero que vengas en paz si no, sentirás el mismo dolor que sientes ahora— Dijo por ultimo cerrando la puerta detrás de ella caminando al barco volador de Nikolai, todos al verla sonrieron y festejaron pero a la vez estaban sorprendidos por el color de kefta que había elegido, no le tomaron importancia ya que estaban felices de verla de nuevo y de tenerla en el equipo, ahora debían buscar bien las palabras para poder decirle que cierto oscuro no había muerto.