Capítulo 1
—¡Morgana, esto es una mala idea!— grita Zeth volando con rapidez y siguiendo a su mejor amiga que sonríe con emoción y aletea con rapidez.
—Claro que no lo es, ¿acaso no tienes curiosidad de saber qué hay más allá de nuestro reino?— pregunta Morgana deteniéndose en seco y regresando a ver a su mejor amigo que, al igual que ella, se detuvo para verla.
—Por supuesto que tengo curiosidad, pero los humanos son malos, ellos cazan y explotan todo lo nuevo que descubren— dice Zeth con molestia.
—Ay, por favor, solo vamos a ver de lejos y regresamos a casa— asegura la chica con una gran sonrisa agitando su largo cabello.
—Tú no conoces lo que es ver de lejos Morgana, eso no está en tu vocabulario— la princesa ve de mala manera a su mejor amigo haciéndolo reír.
—En vez de estar molestando, mejor vamos a investigar que mi madre no tarda en llegar— advierte la princesa acomodando su corona de oro con detalles de flores la cual se encuentra sobre su cabeza.
—Tu madre, la cual es la reina, me va a matar por haberte seguido la corriente y por haberte hecho caso de haber roto la primera regla que ella misma impuso— recrimina Zeth siguiendo a Morgana, la cual tiene una gran sonrisa y se mantiene aleteando con rapidez.
—No creo que te mate, a lo mucho te va a desterrar, pero yo te iré a visitar cada vez que pueda— asegura Morgana divertida ganándose una mala mirada por parte de Zeth que la sigue de cerca.
—De alguna manera haré que tu madre nos destierre juntos— asegura Zeth haciendo reír a Morgana que toma impulso para dar una vuelta completa antes de volver a ponerse a un lado de Zeth que ríe al igual que ella.
Los dos se ríen sin dejar de aletear hasta que Morgana ve algo a lo lejos, la chica deja de aletear con rapidez y se acerca lentamente hacia las hojas de un pino.
—Morgana— susurra Zeth, pero es callado inmediatamente por la castaña que ve hacia un punto teniendo un brillo en sus ojos.
Zeth mira hacia la misma dirección que su mejor amiga encontrándose con una casa de tres pisos, los dos analizan la gran casa viendo como de esta salen siete personas, Morgana mantiene la cabeza alta, pero Zeth la toma del brazo y hace que se agache.
—Ni se te ocurra querer acercarte Morgana, son humanos y no dudarán en atacarnos o en encerrarnos— asegura Zeth en un susurro viendo como su mejor amiga aún espía a los humanos.
—Se ven amigables Zeth— asegura Morgana viendo a la familia que se encuentra despidiéndose.
Morgana ve como los adultos se despiden de los jóvenes, cuatro de ellos tienen tomadas las manos, una chica rubia toma la mano del más fuerte el cual se ríe de algo, otra chica de corte pixie tiene su mano entrelazada con un chico rubio que se ríe al igual que el fortachón.
—Nos vemos más al rato Carlisle, ¡vámonos chicos que se hace tarde!— grita Alice caminando hacia el convertible de Rosalie.
Morgana siente como su corazón comienza a palpitar con rapidez al ver al último joven de ojos dorados, su cabello es castaño, es demasiado pálido, pero tiene algo que hace que el corazón de Morgana se acelere. La princesa tiene intenciones de acercarse al chico, pero es tomada del brazo con fuerza, por lo que regresa a su lugar.
—No, no vas a ir con ese tipo— asegura Zeth molesto viendo como Morgana hace un pequeño puchero con sus labios.
—P-Pero...— la princesa intenta hablar, pero su mejor amigo la interrumpe.
—No vas a ir con los humanos Morgana, ellos son peligrosos y te van a hacer daño— asegura Zeth temblando ligeramente.
—Vamos, tu madre no tardará en llegar de la reunión de las estaciones, así que tenemos que irnos antes de que se dé cuenta de que no estamos.
Zeth toma el brazo de Morgana y comienza a volar hacia el reino de las hadas, Morgana se deja llevar teniendo un pequeño puchero en sus labios y regresando a ver hacia la gran casa de tres pisos que poco a poco va desapareciendo entre los pinos del bosque.
Edward mira hacia el bosque escuchando un suave tintineo, analiza el bosque rápidamente antes de regresar a ver a su hermana Alice.
—Edward vámonos que se hará tarde— dice la vampiresa de corte pixie intentando contener su sonrisa de emoción.
La vampiresa bloquea sus pensamientos y ve como Edward entrecierra los ojos mirándola con desconfianza.
—¿Qué me estás escondiendo?— pregunta Edward desconfiado haciendo reír a Alice.
—Nada, vámonos que llegaremos tarde a clases— dice Alice caminando hacia el convertible de Rosalie para subirse a este.
Edward regresa a ver hacia el bosque antes de subirse a su auto y seguir a sus hermanos hacia la preparatoria de Forks.
—¿Se puede sabes en donde estaban ustedes dos?— pregunta la reina Carlin manteniéndose sentada en su trono de ramas fuertes, pero esta tiene detalles de hojas verdes y flores de diferentes colores, varias mariposas se posan en las flores.
La reina mira a su hija fijamente, dándose cuenta de que esta tiene sus pensamientos en otro lado.
—Morgana— dice la reina seriamente inclinando la cabeza ligeramente mientras levanta una ceja.
La castaña mira a su madre e inmediatamente de su cabeza desaparece el chico de ojos dorados.
—Estábamos jugando, pero nos alejamos demasiado, por lo que decidimos explorar un poco antes de regresar, pensamos que llegarías un poco más tarde— miente la castaña haciendo una pequeña mueca con sus labios.
—La reunión terminó antes, así que regresamos— explica la reina mirando a su hija y a Zeth el cual juega con sus dedos nervioso—. Zeth, ¿qué pasó exactamente?
Morgana mira a su mejor amigo inmediatamente estando asustada, el chico mira a su mejor amiga un momento antes de tomar aire y asentir lentamente.
—Pasó lo que le dijo Morgana majestad, los dos decidimos regresar porque ya estábamos muy lejos del reino— asegura Zeth dejando de mover sus dedos y mostrando seguridad.
La reina Carlin mira a los dos chicos enfrente de ella de manera desconfiada hasta que asiente lentamente.
—Bien, Zeth puedes regresar a tus labores y por favor salúdame a tus padres— pide la reina viendo como el chico asiente lentamente.
El chico mira a su mejor amiga una última vez antes de emprender vuelo hacia su casa, Morgana mira a su madre y hace una leve reverencia antes de intentar irse.
—Regresa aquí Morgana Andreato— exige la reina haciendo que la castaña se detenga en seco mientras cierra los ojos fuertemente.
La princesa abre los ojos y regresa a ver a su madre con una pequeña sonrisa.
—¿Sí madre?— pregunta la princesa alteando sus alas ligeramente mostrando sus nervios.
—No quiero volver a salir y enterarme de que Zeth y tú se fueron del reino— advierte la mujer viendo como las halas doradas de su hija caen lentamente hasta que ella asiente.
—Como órdenes, madre— asegura la chica haciendo que su madre asienta lentamente.
—Ahora ve a tus clases de arquería— pide la mujer viendo como su hija asiente y se retira para emprender vuelo hacia sus clases de arquería.
La reina Carlin suelta un suspiro sintiéndose cansada mientras niega ligeramente.
—Tenías que ser igual a tu padre— susurra la mujer sonriendo ligeramente y mirando por donde se fue su hija.
Carlin hace una pequeña mueca con sus labios antes de tocar su antebrazo izquierdo con cuidado.
