Capítulo 1
“¿Hueles eso? “
“Faye, no me digas que no te bañaste?”
Faye giraba sus ojos “Eso quedó en el pasado Babe” comentaba mientras pasaba su mano sobre los hombros de Babe “Ya entendí que no bañarme los primeros días de clase no me traerá suerte”
Faye y Babe, se conocieron desde que Faye tenía 9 y Babe 5 años, cuando una pequeña Faye defendió a un pequeño Babe que estaba siendo golpeado por chicos 3 años mayores que él, solo por el simple hecho de ser un niño adoptado.
“No quiero ni siquiera preguntar lo que te llevo a esa conclusión” dijo el chico mientras arrastraban sus maletas dentro de la universidad.
“Pues fue aque…”
“DIJE… que no quería saber” detuvo el chico antes de escuchar con qué historia iría a salir su mejor amiga “Que tal si mejor vas y dejas tus cosas mientras yo busco mi dormitorio”
“Como digas mamá” sonrió Faye y comenzó a correr hacia la “casa” de la fraternidad a la que permanecía desde que inició su etapa universitaria.
“Está en su último año universitario y aun no cambia, quizás cuando se case cambie” murmuraba el chico resignado ante las ocurrencias de su mejor amiga. “O tal vez no” suspiraba rendido.
Mientras tanto Faye ya se encontraba en su dormitorio discutiendo con sus compañeros
“Una monja guerrera no puede ganarle” discutía Faye
“Claro que sí, con una espada de kriptonita”
“¿Y según tú, de dónde la monja va a conseguir kriptonita, Freen?” discutía una rubia alfa
“La DEO” respondía Freen encogiéndose de hombros en señal de obviedad
“Es una excelente idea” dijo Faye mirando a la rubia que defendía a Supergirl.
“Claro que no, Supergirl se ha enfrentado a muchos villanos que han usado kriptonita contra ella” debatía la rubia
“Kara tiene un punto” volvía a opinar Faye
“El punto aquí en realidad es,” interrumpía por primera vez el chico acostado en el sofá “¿Qué propósito tiene esta discusión? ¿Despertarme? ¿Ese era el propósito? Pues lo lograron ahora a discutir a otro lugar”
Las 3 alfas miraban al chico aun medio dormido al que no sabían si aún tenía sus ojos cerrados o ya los tenía abiertos.
“Y tú quién eres?” preguntaba Kara
“Pensé que ya lo conocías” comentaba Freen. Ambas alfas miraron a Faye
“A mí no me miren” encogía sus hombros “Yo fui la última en llegar”
Las tres alfas miraron al chico ya dormido nuevamente en el sofá.
Ni modo, lo sabremos cuando vuelva a despertar, pensaron las chicas.
“¿Quien quiere visitar los dormitorios de los omegas?” pregunto Faye queriendo conocer la habitación de su mejor amigo.
“Yo!!” hablaron al unísono Kara y Freen.
Cerraban la puerta tras sí, dejando al chico aún sin nombre, dormido.
…Dormitorios de los Omegas…
“Creo que una alfa quiso decirme algo pero no sé qué es”
“¿Qué quieres decir?” Babe se encontraba sentado en el suelo sacando sus cosas de su equipaje mientras charlaba con una omega la cual sería su compañera de dormitorio y de habitación.
“Tengo una amiga” comenzaba a explicar la pequeña omega acostada en la cama a un lado “Creo que se hartó de mi”
“¿Porque?” preguntaba el omega poniéndose de pie.
“No lo sé”
Babe giraba sus ojos “Chica, te estoy preguntando el motivo por el que crees que se hartó de ti”
“Ah sí sí, bueno me dijo que me quería," recordaba el momento mientras lo contaba "pero bueno yo sé que cuando dice algo es todo lo contrario así que me puse triste" suspiraba mientra hacía un pequeño puchero que Babe encontró adorable "y luego me dijo que no me quería y luego que sí y después que no y ya después no entendí nada” la pequeña omega cambiaba de posición y se sentaba en su cama mientras seguía con su puchero ante la mirada atenta del chico.
Babe caminaba para sentarse a un lado de la omega “Bueno primero que todo” Creo que le voy a pedir mucho a esta chica, pensaba “Becky, ¿de dónde sacaste eso de que si dice una cosa en realidad es todo lo contrario?…”
“BABE?” se escuchaba la voz de Faye desde la entrada del dormitorio interrumpiendo la conversación de ambos omegas.
“Aquí estoy” respondía pensando en lo impaciente que era la su mejor amiga.
“Oh, hola” saludaba Faye a la omega, mientras entraba a la habitación
"¿Que te paso?" Babe pudo notar los pantalones negros de su amiga sucios a la altura de sus rodillas
"Ah, no te preocupes" sacudía sus rodillas con las palmas de sus manos "Tropecé con una omega en los pasillos"
"¿Que hiciste que?" Babe no podía creer lo descuidada que podía ser su amiga en ocasiones, rápidamente Faye enseñó la palma de su mano derecha a ambos omegas que ya se encontraba a su lado, está aún tenía rastros de polvo y se encontraba un poco roja a causa del posible golpe contra el suelo
"Pero no te preocupes evite que ella se lastimara." al parecer con su otra mano había sostenido a la omega evitando asi la caida completa “¿Solo son ustedes dos?” dijo notando solo la presencia de ellos dos en el lugar
“No” respondía una voz nueva, con un tono de superioridad, Faye, Babe y Becky miraron la dirección de donde venía aquella voz “¿Que hace una alfa en mi dormitorio?” no hacía falta verla para saber que aquel aroma provenía de una alfa
“Nuestro” respondía Babe entre confusión y molestia.
“Si, como sea” la chica terminaba de entrar a la pequeña sala de estar que se encontraba entre las dos habitaciones del dormitorio “Dile a tu alfa que sus próximas visitas tienen que ser avisadas y cuando vayan a follar traten de no dejar sus feromonas regadas por todos lados”
“Yoko!” reprendía un omega que venía entrando detrás de ella “no le hagan caso a mi amiga, una alfa acaba de derrumbarla en los pasillos” sonreía escondiendo sus ojitos tras sus pómulos recordando aquel suceso y lo roja que se encontraba su amiga por la ira “Mucho gusto mi nombre es Prise y ella es Yok..”
“Tú!” interrumpía Yoko apuntando con su dedo a Faye “Tú fuiste la alfa estúpida que me derribó en los pasillos”
Mientras una pequeña omega furiosa avanzaba hacia Faye. La alfa se colocaba detrás de la primera persona que encontró en el camino, Becky, colocando sus manos sobre los hombros de la mencionada.
"Pero evite que te lastimaras" Faye no entendía cómo su voz podía salir casi temblorosa, aquella omega era notablemente mucho más pequeña que ella, parecía tan delicada y le pareció tan hermosa que tal vez estaba hecha de porcelana, y lo más importante, ella era una Alfa, una alfa imponente y grande, y no cualquiera alfa, era La Alfa.
“Suéltala” hablo una nueva alfa en la puerta del dormitorio, su voz era serena pero imponente “No voy a volver a repetirlo Faye”
“Freen!!” expresó Becky mientras corría feliz como un golden retrieve a los brazos de la alfa.
“¿Faye?” otra nueva voz se escuchaba y Yoko ya estaba a punto de estallar, su dormitorio parecía sala de reuniones y el tema principal, o sea la culpable, era Faye “Sabía que esa silueta era tuya” la nueva omega en la puerta poco le importaba la presencia de las demás personas en el lugar “Me dijiste que te mudarías de continente y por eso no me podías volver a llamar, solo fui una noche y nada más para ti Faye?”
“Creo que no debí bañarme hoy” dijo Faye a su mejor amigo mientras aún miraba a una Yoko furiosa que no quitaba la mirada sobre ella. Sumando la mirada de Freen y la nueva omega en la entrada.
“He, aquí” la pequeña omega chasqueaba sus dedos llamando la atención de todos pero queriendo únicamente la de Faye “Tus problemas hormonales de alfa los resuelves en otro lado, no dentro de mi dormitorio”
“Nuestro” volvía a corregir Babe. Siendo ignorado por la pequeña omega que seguía fulminando con la mirada a Faye, una alfa tan alta ante ella que fácilmente podía levantarla con una mano y quitarla de su camino.
Pero entrañablemente la loba interior de Faye estaba tan asustada de aquella pequeña omega, como la misma Faye lo estaba.
“Deberías mínimo respetar que tu omega está aquí” Yoko estaba molesta con la presencia de la nueva omega y no entendía porque su loba quería arrancarle lo cabellos a aquella omega que acaba de conocer
“Él no es mi…” aunque en muchas ocasiones las personas pensaban que efectivo, ambos, Faye y Babe eran pareja, la alfa nunca se molestaba en aclarar nada pero esta vez Faye sintió la extraña necesidad de aclarar que Babe era solo su mejor amigo.
“Deberías entender tu lugar omega” Freen se pronunciaba aún con la voz serena “Faye es mayor que tú, va en último año de la universidad, sin olvidar que es una alfa de…”
“Me importa una mierda quien sea,” Yoko interrumpió aún más furiosa, ¿Y a mí que mierda me importa que sea una alfa? Con la furia que emanaba de su ser, fulmino con la mirada a Freen, dirigiéndose a ella “Agarra a tu amiga y sácala de aquí” dijo sin alzar la voz pero casi gruñendo "Ahora!".
Freen abrió sus ojos asustada, dio un beso en la cabeza a Becky “Adiós Becc” y caminó sigilosamente hasta llegar a donde se encontraba Faye, la tomo por la manga de su abrigo y de la misma manera sigilosa en la que había entrado, salieron ambas de la habitación dejando solo a los omegas en silencio.
……………………….
“Mierda por fin encuentro el edificio y ahora no puedo encontrar el salón de clases” Faye corría entre los pasillos intentando encontrar su aula “SI! Aquí es” celebró rápidamente pasando por la puerta del aula. Era su último año y aun no memorizaba los salones en los que asistía a sus clases.
No se le daba mal el aprendizaje y más cuando se trataba de idiomas.
Es hija de una omega Surcoreana y una alfa Tailandesa, y vivió 5 años de su niñez en Nueva Zelanda.
………..
“Esa omega Bona es muy linda”
“Kara, Bona ya tiene una alfa” tanto Freen como Kara se encontraban compartiendo mesa en el comedor con Babe, Faye, Becky y el chico sin nombre que terminó su comida y comenzó con su pequeña siente, con su cabeza sobre la mesa “que por cierto tiene mal carácter”
“Si la he visto con Yoko, es bastante linda” dijo Becky
“Es otra alfa más y ya, no es la gran cosa” Faye también las había visto platicando felizmente como si se conocieran de toda la vida. ¿Pero y qué? Eso a ella no tenía porqué importarle ¿Cierto?
“¿Otra alfa cualquiera? Faye, Eunseo es lindísima esos rasgos faciales que acompañan su estatura” Becky tenía un punto, Eunseo era una alfa alta piel pálida y rasgos fuertes pero a la vez delicados.
¿Y? Yo también soy alta y linda, incluso más alta que esa tal Eunseo. A aquella chica, Faye ya la conocía, había ingresado a la fraternidad el año pasado.
“Tú te quedas con la alfa y yo con la omega” comentó Kara hacia Becky, haciendo pensar a los demás en la mesa que no podía ser más ciega. Solo con una mirada se podía ver el esfuerzo enorme que estaba haciendo Freen para no desprender aquel aroma amargo que emanaba siempre que se molestaba. Y ahora la fulminaba con la mirada.
“Suena bien pero…”
“Becky deberías seguir comiendo” Freen sugirió antes de que Becky terminara su frase. Y amablemente pidió cambiar de tema “Kara cállate y come, se te da mejor comer que hablar”
“Se me da muy bien hablar” hablo con la boca llena de comida “y voy a comer porque quiero no porque tú me lo dices”
“Mierda!!” Faye se levantaba de la nada exaltada recordando algo “Mi próxima clase es gestión de empresas y olvide el libro” se levantó rápidamente y salió corriendo rumbo al dormitorio.
Pero un pequeño cuerpo se lo impidió haciéndola caer de trasero “Lo sient…” intento decir Faye
“Estúpida alfa!!!” Yoko estaba nuevamente furiosa no podía creerlo, de nuevo la misma alfa
Faye en un instinto inerte la levantó como si de una pluma liviana se tratase, se cercioro rápidamente de que todo estuviese en su lugar pero con sumo cuidado a cada centímetro de la omega, sin siquiera prestar atención a los regaños de la omega “Lo siento no volverá a pasar” dijo para salir rápidamente del lugar después de cerciorarse de que Yoko se encontrará perfectamente bien, pero el libro no iba a llegar solo a sus manos.
“¿Estas bien?” preguntaba Chay preocupado, sacando a Yoko de su confusión.
Pues su molestia rápidamente se convirtió en confusión al sentir los firmes, pero a la vez delicados brazos de la alfa, el cómo la levantó prácticamente en peso, con firmeza pero al mismo tiempo con delicada y ¿preocupada? El cómo sus ojos la examinaban determinadamente buscando algún signo de dolor, algún golpe. Ash estúpida alfa espero no volvérmela a topar.
“Si Chay estoy bien” esto lo tomó por sorpresa, él esperaba recibir a cambio un montón de quejas e insultos hacia la alfa, como normalmente pasaba. Como aquella vez que un alfa emano un ligero pero tan diminuto aroma de sus feromonas que ni el mismo alfa se dio cuenta de eso.
No hasta que Yoko le obligó a irse de tal manera que Chay pudo jurar haberlo visto alejarse como un cachorro con las orejas caídas y el rabo entre las patas.
………..
“Apenas son los primeros días y ya quiero que acabe” Faye terminaba su última clase, se encontraba en lo que ella pensaba era una biblioteca vacía
“Faye tenemos que hablar” Orm caminaba hacia ella y la alfa comenzó a pensar que sus únicas horas tranquilas eran cuando estaba en clase
“No tiene que ser ahora” intentaba escapar, no estaba de ánimos para discutir, solo quería un poco de paz.
“Si tiene que ser ahora porque yo no soy jueguito tuyo ni de nadie” se acercaba molesta
“Lo sé, no era mi intención…”
“No era tu intención qué ¿follar conmigo?”
“No, sí, no era mi intención o sea follar si quería pero no de una noche, bueno si era solo una noche pero no quería que te sintieras así por eso no dije nada” en realidad ni ella entendía lo que estaba diciendo, simplemente no lograba explicarse.
“Lo estás empeorando Faye”
“Esto es increíble” Faye y Orm al parecer no estaban solas “Vengo aquí para estar en silencio y solo tal vez estar libre de alfas, tan solo por un momento y termino encontrándome con una alfa que solo sabe usar abrigos negros, y a su amante” Yoko estaba enojada cómo era posible encontrársela hasta en la sopa, ¿qué jugada tan cruel le estaba haciendo el destino? “Ah y por cierto Faye deberías de respetar más a tu omega” Tras conocer mejor en estos cortos días, a Babe, llegó a la conclusión de que es un lindo y tierno omega.
“¿Babe es tu omega?” preguntaba rápidamente Orm ignorando a Yoko, cosa que la enfureció de manera inimaginable.
“No, Babe no…” la alfa intentaba aclarar
“No te importa el daño que puedes causar a tu omega verdad!” Yoko se molestaba, Faye era igual a aquellos alfas que se creen superiores y con derecho sobre todos los omegas
“Claro que me importa” Faye frunció su ceño, ella no era esa clase de alfa, sus madres no le enseñaron eso y ella tampoco se creía capaz de algo así.
“Entonces si es tu omega y aun así follaste conmigo”
“¿Puedes simplemente cerrar tu estúpida boca?” Yoko no entendía por que, pero supo que quien habló no fue ella en realidad sino su loba interior, su omega, estaba harta de esa Orm que no paraba de decir que follaron, ¿Por qué le molestaba tanto la idea de Faye follando con esa omega?. Si, ya se, mi omega está molesta por que le cayó bien el pequeño Babe y simplemente lo está defendiendo, si, es solo eso.
“¿Faye estas aquí?” un ángel aparecía para salvar a la alfa
“Sí Babe aquí estoy” aprovechando su oportunidad salió corriendo hacia donde provenía la voz de su mejor amigo ante la mirada de ambas omegas enfurecidas.
“¿Estas defendiendo a Babe o te interesa Faye?” Yoko intentaba calmar su loba pero Orm no le daba cabida
La omega de piel pálida camino a pasos lentos pero firmes, se podía escuchar cada paso que daba, finalmente colocándose frente a Orm “No es una buena idea meterse conmigo” su tono era bajo pero al mismo tiempo firme e imponente, se dio la vuelta para irse “No me interesa en lo absoluto lo que haga o deje de hacer Faye” termino de decir mientras se alejaba.
“Ya lo veremos” murmuró Orm viendo a la omega salir del lugar.








