Ajuste de cuentas
Jeon JungKook se encontraba sumergido en un relajante baño de espumas, recuperando el aliento después de su reciente encuentro carnal con una de las bailarinas del club Namsu, dónde acostumbra a ir todos los fines de semana en compañía de sus amigos de infancia, Min YoonGi y Kim NamJoon.
•Ya te puedes retirar. _Comento hastiado de la compañía de aquella mujer. _En unos minutos te haré llegar la cantidad acordada.
•No lo creo cariño, estoy muy cansada. _Comenzó acariciar La melena azabache de Jeon. _Lo mejor sería quedarme, te haré compañía toda la noche.
•Largo. _Aparto su mano con algo de brusquedad. _Ya obtuve lo que quería, y tú tendrás tu puto dinero. Ahora sal de mi vista. _Advirtio con aquel desabrido humor que lo caracteriza.
Aquel comentario dió un golpe directo en el ego de aquella pelinegra que hizo un gesto de desagrado para luego salir de la tina.
•Vete mucho a la mierda, Jeon. _Escupio con tal veneno en su voz y minutos después abandono la mansión Jeon.
Nuevamente se encontraba en completa soledad, y con aquella sensación de vacío incrustada en su pecho; la misma que solo lo abandonaba por momentos para luego volver a el.
Una hora después ya se encontraba listo para una noche más llena de alcohol y mujeres.
Cuando estaba por subir a su lujoso auto una llamada lo detuvo, una que cambiaría el rumbo de esa noche Y tal vez el destino de algunas personas.
• Padre, ¿A qué debo tu llamada? _Pregunto algo extrañado, ya que su padre se encontraba en una cena de negocios, o al menos eso suponía.
•Cuelga hijo! _Expreso, MinHo, en un alarido desesperado.
•Padre, que sucede? _Su corazón empezó a latir con mucha fuerza.
Un mal presentimiento llegó al de cabellos azabaches, sentía que algo terrible estaba por suceder; y para su mala suerte no estaba equivocado.
•Jeon Jungkook, vaya... Es todo un placer hablar contigo. _Una tercera voz llena de burla hizo aparición.
Aquello alertó al azabache, quien no dudo en enviar un mensaje de texto a uno de sus mejores amigos, Min YoonGi, un zorro astuto en cuanto se trata de tecnología.
Jeon "Rastrea la llamada en la que me encuentro en este momento y enviame las coordenadas, no hay tiempo para explicaciones
Min "Cuenta con ello"
•No se quien eres, pero más te vale no tocarle un pelo a mi padre si quieres librarte de una miserable vida refundido en prisión. _Amenazo frío y decidido para tener mayor control sobre la situación.
•Vamos camarada, no estés a la defensiva, yo tan solo quiero que escuches como tú padre tiene el mejor placer de su maldita existencia. _Estallo en una estruendosa carcajada que hizo erizar todo el cuerpo del azabache.
•Un millón, un millón de dólares en efectivo serán tuyos está misma noche. _Trago saliva. _Solo déjalo ir.
•No todo en esta vida se paga con dinero, algunas cuentas solo se logran saldar con sangre, o... _Solto un pesado suspiro. _O con el pero de los sufrimientos, ver destruido a lo que más amas por tus atrocidades cometidas en el pasado.
•Maldicion a qué te refieres! _Jeon abría y cerraba su puño para tratar de drenar un poco su desesperación. _Hare lo que pidas, solo déjalo ir!
Cómo respuesta a su petición se dejaron escuchar fuertes quejidos llenos de dolor, mismos que retumbaban en la mente de Jungkook, llenando la misma de situaciones para nada agradable
Sumido en la impotencia de no poder ayudar a su padre, comenzó a destruir las macetas con plantas que habían a su alrededor, lo que alertó a los subordinados que trabajaban para el y Jeon MinHo; quienes no dudaron en acercarse, pero sin atreverse a preguntar que sucedía ya que no querían ganarse un golpe; conocían a la perfección el temperamento del azabache.
El sonido de una notificación hizo que parara todos sus movimientos, su amigo había cumplido con su pedido. Sin esperar más les ordeno a cinco de sus hombres que lo siguieran; pues no sabía con que se podría encontrar.
Treinta minutos después llegaron al lugar indicado por YoonGi, lo que parecía ser una vieja bodega.
•Ustedes dos rodeen el lugar, los demás vengan conmigo! _Ordeno Jeon.
Al adentrarse pudo percibir un olor putrefacto, pero lo ignoro y siguió con su búsqueda.
Se detuvo en seco frente a una de las oficinas de aquel lugar al ver cómo un espeso liquido rojo escurría por debajo de aquella puerta.
•Mierda! _Exclamo y de una patada derribo la entrada.
Lo que tenía delante de sus ojos lo dejo petrificado, el aire no llegaba a sus pulmones, sus tonificadas piernas amenazaban con flaquear y hacerlo caer al suelo cubierto de un gran charco de sangre.
•Joven, Jeon, encontramos a algu_Sin palabras quedó aquel hombre al presenciar dicha... ¿Situación?
•Pa... Padre. _Fue lo último capaz de soltar de su tensada mandíbula.
Aquello sin duda atormentará por mucho tiempo la mente del joven azabache; pues tal acto es un vivo ejemplo de hasta donde puede llegar la venganza de alguien, cuyos sueños e inocencia fueron destruídos de la peor manera.
"EL KARMA NO ES LA VENGANZA DEL UNIVERSO, ES EL REFLEJO DE NUESTRAS ACCIONES"








