Capítulo 1
Rick PdV
La noche está tranquila pero las nubes de tormenta hacen que el ambiente sea pesado y húmedo. La lluvia no tardará en comenzar a caer.
- ¿Batman estas ahí?
Alguien me habla por la radio. Estúpido apodo. Hace dos años que decidieron comenzar a llamarme así y ya no hay forma de evitarlo.
-Si aquí estoy.
- ¿patrullando las calles como siempre? Sabes que ese ya no es tu trabajo, eres detective ahora, deja la patrulla para los uniformados.
Solo escucho a medias lo que está diciendo Ter, al pasar por un callejón veo a cuatro sujetos persiguiendo a una chica.
-Ter, necesito refuerzos, tengo cuatro sospechosos de violación para que se lleven- luego de pensarlo un poco agrego -una ambulancia tampoco vendría mal, pero avisa que vengan en silencio, todavía no los atrapo.
Escucho la risa de Ter del otro lado.
-Copiado- me responde, no duda que voy a atraparlos.
Detengo el coche y camino despacio hacia ellos, observándolos.
-Vamos cariño, divirtámonos un poco- dice uno de ellos.
Los observo para aprender sus movimientos. Uno de ellos, un chico rubio y bronceado al que apodo Golden Boy, solo está apoyado contra la pared riendo. Otro, flaco con el pelo negro y grasoso al que apodo Snape intenta abrazar a la chica. Un tercero, con un gran tatuaje de una víbora en el brazo, al que, por supuesto apodo Viper de pronto la sujeta y la empuja contra el cuarto, mucho más bajo que los demás al que apodo Shorty.
La chica solo grita y llora. Ellos empiezan a empujarla, pasándola de uno a otro como si fuera una pelota. Me contengo, tengo que esperar un poco más. De pronto, Viper y Shorty la sostienen, Snape arranca su camisa haciendo que los botones salten para todos lados y su pecho quede al descubierto. Ok, con eso alcanza para confirmar sus intenciones.
- ¡Hey! ¿Qué están haciendo? - les digo. Para ellos todavía soy solo un buen samaritano camino a casa. No uso uniforme así que nada me delata.
-Sigue tu camino y no te metas donde no te llaman- me dice Golden Boy, calculo que será el jefe.
-oblígame- le digo inclinando mi cabeza con una sonrisa juguetona.
Golden boy da una indicación a Viper que viene directamente a golpearme. Sus intenciones son claras a más de dos metros de distancia, ya que viene con el puño derecho levantado. Me es fácil determinar dónde quiere golpearme así que lo esquivo y le doy una palmada juguetona en la base de su nuca.
Al ver esto, tiran a la chica al suelo que se apresura a cubrir su pecho y vienen todos contra mí.
Shorty es el primero en intentar golpearme. Valiéndose de su baja estatura y su complexión pequeña, intenta golpear mi estómago, pero lo bloqueo y lo golpeo con mi puño. Siento un movimiento detrás mío y me muevo justo a tiempo para evitar que Viper me golpee con un palo de madera que encontró en el callejón. Freno el golpe del palo y se lo saco, pero en lugar de golpearlo con él, lo arrojo lejos, no me gusta usar armas contra puños. No es justo.
No contento con esto, Viper intenta darme una patada, pero golpeo su pierna a mitad de camino y le doy un golpe de puño en su nariz, oyendo cómo se rompe; Da unos pasos hacia atrás agarrando su nariz lastimada y yo le doy una fuerte patada en el pecho. El cae sobre el pavimento por la fuerza del golpe y golpea su cabeza. Ya no se levanta. Uno menos.
Viendo lo que le pasó a Viper, los otros dudan, pero Golden boy los incita a atacarme. Snape me pega una patada que yo bloqueo y al mismo tiempo que siento un pequeño golpe en mi espalda. Me doy vuelta y veo que Shorty tiene sus puños levantados. Una sonrisa aparece en mi rostro y de una patada lo empujo contra la pared. Dos menos.
Por mi distracción, Snape logra golpear mi rostro, pero por supuesto eso no me detiene, solo logra que tome las cosas un poquito más en serio. Me acerco a él rápidamente y lo golpeo tres veces seguidas con mis puños. Antes del cuarto golpe, cae al piso inconsciente. Tres menos.
En ese momento oigo un ruido y levanto el brazo justo a tiempo para que una cadena se enrosque en él. Golden boy está sosteniendo el otro extremo de la cadena con una sonrisa tonta en su cara.
Bajo el brazo, agarro la cadena y jalo de ella, haciendo que Golden boy pierda el balance y venga directo a encontrarse con mi puño. Cuando estoy por dejarlo inconsciente a él también, oigo una voz que me llama.
-Hey Batman, ¿terminaste ya?
-Si, podría decirse que sí.
Me acerco a la chica que salta hacia mí y me abraza agradecida. No para de llorar.
- ¡Hey Ter! Trae a los paramédicos para que atiendan a.…- la miro indicándole que me diga su nombre
-Samantha- me dice entre sorbidos.
-Eso, a Samantha. Cuando estés lista puedes dar tu declaración en el cuartel de la policía. Si necesitan la mía también, ellos saben dónde encontrarme- le digo con una sonrisa tranquilizadora. Un enfermero llega y se hace cargo de ella.
- ¡Tendrías que haberle pedido el teléfono! Con lo agradecida que está estoy seguro de que te lo hubiera dado.
- ¡No es el momento para pedir teléfonos ahora! ¡Además, sabes que no me gustan las chicas!
-Sí, pero podrías habérselo pedido para mí.
Ambos reímos y Ter observa cómo los policías levantan a los cuatro matones que ya están recuperando el conocimiento y los suben a las patrullas.
-Whoaa... cuatro contra uno y solo tienes un pequeño golpe. Sí que sabes pelear.
-El hombre capaz de derrotarme todavía no ha nacido- le digo con una sonrisa arrogante.
Me alejo de ellos, subo a mi coche y reanudo mi patrullaje. Poco tiempo después, la tormenta se desata y una lluvia torrencial inunda las calles.
En ese momento veo a un hombre salir de un callejón y comenzar a correr bajo la lluvia. No es extraño que corra porque todos lo están haciendo, pero hay algo en él que llama mi atención. Poco después aparecen tres hombres, pero evidentemente no pueden verlo porque luego de mirar hacia todos lados, vuelven a entrar al callejón.
Conozco esta zona y sé para quién trabajan esos hombres.
Conduzco hacia la dirección por la que corrió el hombre y veo que se detiene en la entrada del parque. Sonriendo, saca de su bolsillo algo pequeño, lo mira y luego de besarlo vuelve a guardarlo. Conozco esa reacción como la palma de mi mano. El robó algo de Big Papa y hay que ser muy bueno o muy tonto para animarse a hacer una cosa así.
Rodeo el parque adivinando por dónde va a salir el hombre. Salgo del coche y me interno en el parque, esperándolo.
Poco después aparece y yo puedo observarlo de cerca. Wow él es tan... sexy! No hay una pizca de estupidez en sus ojos por lo que deduzco debe ser un profesional en lo que hace.
Nos quedamos así, observándonos a unos tres metros de distancia uno del otro, dejando que la lluvia nos golpeé.
- ¿Vas a decirme lo que le robaste a Big Papa o te lo tengo que sacar por la fuerza?- le digo.
Él sonríe y para mi sorpresa, corre hacia mí dispuesto a atacarme.








