El Amor Que No Estaba Planeado

Sinopsis

Al ser príncipes herederos, los obligan a casarse sin estar enamorados; un requisito que les pedían era tener un bebé. No queriendo tuvieron que cumplir con eso, sin saber, que al final terminarían enamorándose.

Genero:
Romance
Autor/a:
Izukat
Estado:
Completado
Capítulos:
23
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

-I-

Los matrimonios entre principies siempre han sido arreglados, esto con el objetivo de beneficiar a ambos reinos.


No importaba que no existiera amor entre ellos, tampoco les daban la dicha de conocerse antes de la boda; lo hacían cuando estaban en el altar.


Si no te llegaba a gustar la persona, tenías que fingir que sí y aguantar a tener una vida feliz. Pero eso si, siempre juntaban a alfas con omegas, no importaban si era alfas hombres con omegas hombres; después de todo estos podían tener algún primogénito.


Ese era el caso de Eijiro Kirishima y Denki Kaminari.


Sus padres habían llegado a un acuerdo para el bien de todos, sabían que con este compromiso todos saldrían ganando.


Pero, no para ambos chicos. No se conocían y no querían casarse, tuvieron que ser regañados para aceptar el compromiso.


Kirishima estaba enamorado de la princesa Mina Ashido, pero sus padres no la aceptaron ya que no cumplía con ciertos requisitos. Técnicamente su amor fue obligado a separarse, no porque el quisiera, tenía que cumplir con su compromiso.


Kaminari por su parte, no estaba enamorado de nadie, pero aún no se sentía listo para casarse con alguien extraño.


El día de la boda llegó, su madre estuvo presente mientras lo arreglaban. Era un traje súper elegante, era de color blanco y algunas partes doradas, le recogieron un poco su mechón para dejar a la vista su lindo rostro.


Se sentía sin ánimos, no quería hacerlo. No quería encadenarse a alguien a quien no conocía; no era la vida que imagino. Ni si quiera tuvo oportunidad de enamorarse aunque eso era en vano, de todas maneras tampoco se hubiera quedado con esa persona.


Se suponía que el que debería llegar antes a la iglesia sería el alfa, pero no estaba. Todos los presentes solo murmuraban y lanzaban miradas al omega.


"Ya se quedó solo"


"Lo abandonó"


"Pobre chico, su prometido lo dejo"


"Ni con ese rostro tan lindo pudo lograr que su prometido se presentara"


Eran algunos de los murmullos que escuchaba, se sentía mal, ahora sería una presa de las burlas de todos los reinos. Bajo la mirada y su madre que estaba a lado; levantó su mentón.


—Ignora esos comentarios, cariño. No saben lo que dicen—dijo con una sonrisa cálida.


Después de algunos minutos, escucharon pasos y todos se giraron para ver de quien se trataba.


Notaron a un chico de cabello rojo con el ceño fruncido que venía entrando, se podía apreciar el coraje en su rostro, pero su padre que estaba a su lado le dijo algo que solo el pelirrojo pudo escuchar cambiando completamente su expresión.


Kaminari lo observó y se quedó sin palabras; era lindo si, pero aún así no quería casarse. Y por la expresión del chico, notó que él tampoco.


Cuando aquel alfa se paró delante de este recorriéndolo con la mirada; después de unos segundo lo miró con desaprobación.


—Ni intentes escaparte de nuevo—susurró el padre del pelirrojo para que Kaminari no escuchara, pero, lamentablemente el rubio lo escuchó.


El padre del pelirrojo se apartó, al igual que la madre de Kaminari. Ambos se miraron por un instante para después acomodarse al frente y así iniciar ese compromiso.


El rubio tomaba su ramo nerviosamente, no quería admitirlo, pero las feromonas que el alfa desprendía empezaban a afectarlo. A lo lejos pudo escuchar como una voz femenina gritaba "Kirishima", tal vez fue el único que se percató de aquello, se giró para ver si fue su imaginación o fue de verdad.


Mientras el sacerdote continuaba la ceremonia, pudo observar que no fue imaginación, efectivamente una chica pelirosa trató de entrar pero los guardaespaldas intervinieron llevándosela de allí.


Después de eso regresó la vista hacia enfrente y después miró a Kirishima quien este al sentir su mirada, se giró hacia él mirándolo fríamente.


Kaminari se ruborizó y desvió la mirada; verlo de esa manera le dio un poco de miedo. Pero no era su culpa que lo obligaran a casarse, él tampoco quería, ninguno tuvo opción en esto.


Todo transcurrió tan lento, aunque a la vez no quería que terminara porque eso significaba que iría a vivirse al palacio de Kirishima. No quería iniciar su nueva vida, pasaría de ser Denki Kaminari a Denki Kirishima.


Además, venía la peor parte.


Tener un primogénito.


No se sentía listo, tenía ganas de salir corriendo antes de aceptar ser un Kirishima. Quería su libertad, quería hacer tantas cosas, quería ser feliz.


Un matrimonio sin amor era lo peor, tener que convivir con esa persona sin importar sus sentimientos.


Era una vida infeliz para ambos.


Miró de reojo al pelirrojo y este seguía demostrando lo cuán enojado estaba. Fue entonces que empezó a imaginar cosas.


¿Quien era la chica de afuera?


¿Por qué gritaba su apellido?


¿Por qué el padre de Kirishima mandó a sacarla?


Hasta que su mente comprendió.


Sin duda, aquella chica tenía que ser su interés amoroso, por eso ahora estaba tan molesto.


Kaminari estaba tan metido en sus pensamientos que no notó que el sacerdote le estaba hablando. De repente sintió miradas por todos lados, así que miró hacia enfrente y efectivamente, los presentes lo miraban en silencio.


Este miró al pelirrojo para entender que sucedía, pero el alfa simple desvió la mirada molesto. Así que no tuvo opción que mirar al beta, que era el padre.


—Daremos los votos—dijo al ver la cara de confusión del omega.


—Oh—sacudió la cabeza—de acuerdo.


—Preguntaba si estaba bien que Kirishima fuera quien empezara primero.


—Sí, estoy de acuerdo—dijo algo nervioso.


Ambos se giraron para estar frente a frente y mirarse, el pelirrojo tomó su mano mientras decía sus votos matrimoniales. Sabía que cada palabra que decía era una vil mentira, no sentía nada, sus palabras eran vacías.


Pero no lo culpaba, después de todo Kaminari también tendría que decir palabras que no sentía. Todo era una farsa y ellos jamás llegarían a sentir amor.


O eso es lo que pensaban en ese instante.


Después de unos minutos más y colocarse los anillos, llegaron a la parte del beso. Ninguno quería hacerlo, pero el alfa para terminar todo lo más pronto posible, se acercó al omega para tomarlo de la cintura y acercarlo a él.


El beso fue tan rápido que a Kaminari no le dio tiempo de procesar; cuando se separaron todos empezaron a aplaudir celebrando al nuevo matrimonio.


Kirishima estaba molesto, pensaba que todos eran unos hipócritas por fingir estar felices, por parte de Denki suspiró agotado, a partir de ese momento dejaría de ser un Kaminari.


El pelirrojo lo tomó de la mano disponible y ambos caminaban hacia afuera de la iglesia para irse al salón donde festejarían su feliz matrimonio.


Durante la celebración, Eijiro en ningún momento se atrevió a mirar a Denki, aunque claro, este tampoco lo miraba, prefirió concentrarse en mantener su sonrisa.


Y cuando le dirigía la mirada, lo miraba con desprecio y desaprobación. Era obvio que no lo aceptaría tan fácil, pero tendría que hacerlo ya que a partir de ahí eran esposos.


Cuando terminaron de celebrar, se fueron al palacio de Kirishima, al llegar los padres del pelirrojo lo regañaron por querer escaparse con Mina, eran gritos que su platica llegó a los oídos de Denki.


Al terminar la reunión con sus padres, Eijiro fue hacia donde se encontraba Denki, estaba sentado esperándolo.


—Dormiremos en habitaciones separadas—su voz era fría—pero, hoy tendremos que...—se quedó callado, le costaba poder continuar—ya sabes, intentaremos que quedes embarazado.


—Sí señor—asintió Denki. En realidad no sabía cómo llamarlo y tenía miedo de preguntárselo.


—Sígueme—ordenó por lo cual el rubio lo siguió.


Entraron en una habitación enorme el cual suponía que era del pelirrojo, este empezó a quitarse el saco del traje, Denki se quedó parado sin saber que hacer. Era su primera vez así que no tenía experiencia.


—¿Qué haces?—dijo Eijiro de mal humor.


—Bueno... E-es que es mi p-primera vez y no...


—Lo que me faltaba—bufo molesto—está bien—suspiró—quítate la ropa y acuéstate.


Denki acató las órdenes que su esposo le dio, cuando estaba completamente desnudo se acostó y se ruborizó. Se sentía tan avergonzado que alguien lo viera de esa manera, pero Eijiro no le prestaba atención, su aura era obscura que sintió un poco de temor.


—Bien. Esperemos que con este intento logres quedar embarazado, no quisiera volver a repetirlo.


Sus palabras eran tan secas y frías que Denki se sentía mal, lo hacían sentir nadie.


—Sí—respondió incómodo.


—Podrías tocarte... Para que tu cuerpo se excite, no la puedo meter así nada más, te lastimaré si lo hago.


—¿Quieres que me masturbe?—se avergonzó de tan solo imaginárselo.


—¿O preferirías a que lo hago yo? Honestamente yo lo que menos quiero, es tocarte.


—No, esta bien. Lo haré yo.


—Yo haré lo mismo.


Aunque al inicio Denki no quería hacerlo, al final agarro valor y empezó a tocarse para auto complacerse, de igual manera Eijiro. Ambos cerraban los ojos para no sentir tanta vergüenza, bueno, solo el rubio.


Cuando estuvieron listos, Eijiro le indicó a Denki que entraría en él a lo que solo asintió, su corazón se aceleró más de normal, tenía miedo; jamás había hecho algo así.


Eijiro se acomodó entre las piernas de Denki y lentamente fue entrando, ambos soltaron un jadeo por lo bien que se sentía. Aunque que el pelirrojo no quería tocar a Denki, lo tuvo que hacer; posicionó su mano en las caderas del omega para así empezar a moverse.


Al inicio los movimientos eran lentos; podía notar el dolor en las expresiones de su rostro.Trato de ser lo más gentil para no lastimarlo, continuó con movimientos suaves hasta que se acostumbrara.


Cuando terminaron ese encuentro íntimo, Eijiro en vez de acostarse, se puso de pie para vestirse. Denki estaba recostado boca abajo mientras lo veía cambiarse, se sentía tan agotado y adolorido; no porque lo haya lastimado, al contrario. Le pareció gentil el hecho de que lo haya cuidado.


—Está será tu habitación—habló cuando terminó de abotonar su camisa—cualquier cosa que necesites puedes llamarles a los empleados. Tienes allí una campana—indicó con la mirada el buró de a lado.


—Sí señor, gracias.


—Buenas noches—dijo finalmente para salir de aquella habitación.


Cuando cerró la puerta, Denki suspiró pesadamente. También deseaba quedar embarazado con ese intento, sería muy vergonzoso intentarlo de nuevo.


Pero, a la vez se sentía mal por Eijiro, lo más seguro es que él estuviera sufriendo más; si no se hubiera casado, estaría con la omega quien realmente amaba.


Denki no quería ser odiado por eso, temía a que su esposo se desquitara con él.


Al día siguiente, bajó a desayunar pero Eijiro ya no se encontraba, así que se sentó solo. La mesa era enorme para que solo estuviera él, sentía un nudo en la garganta; a partir de ese día su vida sería así.


No sabía que hacer, estaba aburrido; técnicamente su labor era tener un cachorro. Eijiro era quien se encargaba de todos los deberes del reino.


Empezó a explorar el palacio, era tan enorme casi igual que el de él; pero a diferencia que este no lo conocía.


Los días siguientes era lo mismo, Eijiro muy apenas lo saludaba o le dirigía la palabra. Nunca cenaba con él porque llegaba muy tarde, ni tampoco desayunaba porque se iba muy temprano.


Denki se sentía solo, los empleados tampoco hablaban mucho con él, su única compañía era él mismo.


Pasaron 2 semanas y tuvo hacerse la prueba, se sentía tan ansioso, entre sus manos la tenía y no se atrevía a mirar. Cuando se sintió listo, miró de reojo y marcaba una raya.


Salió del baño y Eijiro se encontraba girando como un perro persiguiendo su cola, vio a Denki salir así que se acercó.


—¿Y bien?


Denki no lo quiso mirar, se sentía inútil e inservible—Negativo.


—Rayos—se froto el cabello—lo que no quería... Tendremos que volver a i-intentarlo.


El rubio solo asintió, para esa noche lo intentaron de nuevo, pero sucedió lo mismo. Volvía a salir negativo; así que tras varios intentos más, finalmente Denki quedó embarazado.