☻☹ muy buenos amigos ☹☻ / Toll Twc Nr. por 𝓛𝓮𝓪𝓱...☠ en Inkitt
Personalizar legibilidad
Aa

☻☹ MUY buenos amigos ☹☻ / TOLL - TWC NR.

Sinopsis

Amigos, somos amigos. Únicamente y simplemente amigos. Dos amigos. Caminando por la vida como amigos, buenos amigos. Muy, muy, muy, muy, muy, muy buenos amigos. "Solo amigos...." ⚠ Mira las etiquetas ✔ Si no te agrada, no leas y no reportes, 🚫 solo pasa de largo ✔ Inspirado en la canción: Amigos de Sofia Reyes e ideas propias✔ Re-subiendo (creada: 2023) ✔ Conto con: 107 👁13⭐ ✔ Basada en mi vieja Fic "Pareja Dispareja"✔ Twincest No Relacionado ✔ Contenido BOTTOM (?)✔ Tom FEMALE, o sea, será un Fic Hetero✔ No copias, ni adaptaciones ✔ Obra totalmente mía ©✔

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

1. ☻ Conociéndonos ♡


Un pelinegro con traje azul ceñido a su cuerpo, con zapatos negros de charol y con una aura de paciencia y galantería bajo de su Audi R8 color gris apenas estaciono en el supermercado, imitándolo un pequeño infante de 5 años, con cabellos mucho más azabaches, grandes ojos avellanas, piel lechosa y con uniforme impecable de su Kinder que corrió para tomar la mano de su padre, sacando una sonrisa de Jörg Kaulitz.


Entraron al supermercado donde tomaron un carrito y cogió a su hijo para sentarlo en la silla incluida en este, empezando su rutinaria tarde de cada Viernes comprando la despensa después del trabajo y la escuela, escuchando atento y con una sonrisa lo que su pequeño William le contaba con emoción, riendo bajo por los morritos y lo facialmente expresivo que era su hijo.


Aunque nunca entendería como Simone habia desechado su familia, despreciado a su hijo desde todo el lapso de su embarazo y habia caído en depresión post-parto que solo la motivaron a terminar con la relación a poco tiempo de graduarse de la Universidad, dejando Alemania para empezar una nueva vida en California, dejándolo solo a sus 23 años como padre primerizo y con un bebé recién nacido que habia sido abandonado por su madre como a él también, mandándolos a la mierda total.


Y no se arrepentía de haber suplicado por aquella mujer porque a pesar de los retos eran más felices sin ella. Si, nunca podría sustituirla y la verdad no había tenido tiempo, ganas y confianza el intentar algo con otra mujer, no cuando William era su prioridad pero se habia esforzado por ser madre y padre a la vez, atenderlo, cuidarlo y amarlo, haciendo que su casa y ellos dos junto con Pumba fueran una familia, una fuerte familia.


Así que tener a su hijo no fue más que un cambio sino un hermoso regalo que agradecía tenerlo o estaría solo en esta vida. No tenía hermanos y sus padres ahora vivían en Londres, siempre reservados y autoritarios, dejándolo a la deriva en Alemania cuando la repentina noticia de amanecer un día en la Universidad y saber que sería padre le cambio la vida pero aun así siguió adelante. Y lo seguiría haciendo porque ahora tenía una personita por la cual ser fuerte y ser ejemplo, ser ese Padre que cubriera cualquier necesidad y amarlo hasta verlo crecer y ser un adulto.


-... Así que la maestra me puso una estrella en mi frente- Bill señalo la pegatina dorada pero frunció el ceño cuando Jörg lo miraba con una sonrisa- Papá ¿estas escuchando?


Jörg acarició sus cortos cabellos- Claro que sí, Oreo.


Bill sonrió feliz, balanceando sus pies y riendo bajito. Le encantaba que su padre le llamara Oreo cuando literalmente amaba aquellas galletas y habia decidido disfrazarse de una galleta gigante de Oreo para Halloween el año pasado, decidido en hacerlo todos los años aunque se burlaran de él pero habia sido el mejor regalo que le habia dado su padre de cumpleaños.


-Ahora ayúdame a comprar toda la despensa y tal vez podremos llegar a cocinar algo de tu pasta favorita ¿bien?


-¡Sí!- Bill aplaudió y ambos comenzaron a pasar por los pasillos, comprando lo necesario y lo más nutritivo, complaciendo a su hijo cuando este señalaba uno que otra chuchería, ajenos de la infante hasta que Jörg escuchó los sollozos bajos que lo hizo voltear abajo y notar un maraña de cabellos castaños claros sentada en el suelo.


Bill olvido el juego al reverso de su cereal para notar al infante, curioso.


-Hola pequeña ¿estás bien? ¿Te sucedió algo?- Jörg se agacho y la bronceada carita estaba sonrojada y húmeda por el llanto, mirándolo con inseguridad en unos grandes ojos miel- ¿Dónde están tus papis?


La niña mordió su labio y trato de alisar su playera y pantalones azules, apenada y sin saber que contestar. Su padre y abuelos le habían enseñado que nunca hablara con extraños pero ahora estaba sola y lo único que deseaba era encontrar a su papi.


-Ven, te ayudare a buscar a tus padres- le ofreció su mano y aunque dudo la ojo miel al final acepto, siendo cogida de su mano y entonces mirar al niño que estaba sentado en el carrito y que le sonrió bajo, sonrojándola.


Caminaron por los pasillos para dirigirse "atención al cliente" para pedir que llamaran a la policía pero aquello quedo descartado.


-¡Pulga!- el grito los detuvo y la ojo miel volteo atrás para soltarse del elegante hombre y correr a su padre con una sonrisa, siendo cobijada en los fuertes brazos y salpicada por muchos besos en su cara- ¡Gracias al cielo estas bien! ¡Oh, ratita, me asustaste mucho! No vuelvas a despegarte de mi lado.


La niña negó y entonces el carraspeo ajeno hizo a Gordon notar al hombre de traje frente suyo.


-Me alegra que la hayáis encontrado, estaba a punto de ir con la policía para buscar a sus padres.


-Oh, gracias por el gesto y ayudar a mi pulga- alboroto los largos cabellos ondulados, ofreciendo su mano- soy Gordon Trümper y ella es Tommie, mi hija.


El diseñador estrecho la mano- Soy Jörg Kaulitz y mi hijo, William.


Ambos padres asintieron, hablaron brevemente y se despidieron de forma educada, tomando caminos diferentes, dejando a Bill estirarse detrás de la alta figura de su padre y mirar a la ojo miel, una que también lo observo por último cuando su padre la llevaba cargando en sus brazos, sintiendo el impulso de despedirse con su mano del pelinegro, siendo correspondida por este en un agitado "Adiós".






|






Lo que no espero Jörg Kaulitz cuando salió el sábado por la mañana en pijama al jardín para tomar el periódico fue ver a Gordon con la podadora a 3 casas de la suya, trabajando en una camiseta blanca y pantalones rotos yendo de aqui para allá junto a su hija que vestía un overol desgastado y un casco amarillo de constructor en su cabeza, jalando con esfuerzo el trinchete sobre las hojas rojizas.


Así que fue inevitable que sus pasos en pantuflas lo llevaran hasta ellos.


-Hey, buenos días.


La familia Trümper miro al nuevo vecino en bata, somnoliento y despeinado, sorprendiendo a Gordon al reconocerlo como el tipo en traje Armani del supermercado ante tal desastre mañanero.


-Oh, buenos días, no sabía que éramos vecinos de la misma manzana.


-Ni yo.


-Sí, bueno, la compre hace poco- Gordon alzo los hombros- Mi pulga y yo decidimos empezar de nuevo ¿cierto ratita?-la pequeña asintió- Pero me alegra ver un rostro conocido.


-Igual. Espero acaben pronto con todo eso- el desastre era obvio pero los Trümper solo sonrieron en despreocupación.


-Gracias.


-Bueno, cualquier cosa que necesiten saben dónde vivo- Gordon asintió y Jörg se despidió para volver a casa sin antes voltear nuevamente atrás y ver como el bronceado cargaba a su hija, un hombre algo bruto para Kaulitz cuando la cogió de sus piernas y la traía boca abajo, sacando risas de la menor.


Lo peor fue que ambos cayeron sobre la montaña de pasto, hojas y tierra, ocasionado una nube de polvo y ramitas salpicar por todos lados, jugando y sacando risas estruendosas, empapando Gordon a su hija de hojas.


Jörg negó. Joder, ese tipo era un neandertal de padre.






/






El Kindergarten se encontraba abriendo sus puertas a las 9 am. como cada ciclo escolar. Las madres se arremolinaban con sus pequeños en mano y carriolas, todas tratando de acercar a sus hijos a la entrada de la escuela, aunque la mayoría de las femeninas hacían tiempo fuera del lugar ante el mejor espectáculo visual de cada mañana, incluida la Directora del Kinder.


El Audi R8 comenzó a llegar, removiendo a toda mujer que trato de acomodar su ropa y cabello, posando de lo más llamativamente lindas y encantadoramente "normales", esperanzadoras que el dueño de aquel deportivo y padre soltero que venía cada día a dejar y recoger a su hijo las notara, fantaseando por llamar toda su atención.


Cuando el auto estaciono y las puertas se abrieron, todas trataron de captar su atención pero Jörg Kaulitz ni siquiera volteo más allá, rodeando el auto para ayudar a su pequeño y cargando con su mochila.


El niño como el adulto eran una copia de educación y monería, atrayendo todos los ojos hasta la entrada del Kinder donde Jörg se agacho para estar del tamaño de su pelinegro.


-Te portas bien, Oreo. Pasare por ti e iremos por la tarde a la tienda de Dunja, porque necesito una opinión de mi experto- pico su nariz, sacando una enorme sonrisa a su hijo, asintiendo inmediatamente. A Bill le encantaba visitar la gran tienda de Dunja y todas las cosas fabulosas que encontraba, disfrutando estar con su padre, así que ansió por pronto salir- Te amo Billy.


Jörg beso su frente con cariño y se abrazaron como cada día, pareciendo algo ridículo por que prácticamente no estarían separados por mucho tiempo pero para Jörg su hijo era todo lo que tenía y su vida, lo que le alegraba cada mañana, lo motivaba a ser mejor padre y adulto. Solo eran ellos dos en esta vida, juntos.


Así que acomodo su uniforme impecable, peino parte de sus azabaches cabellos y le paso su mochila y lonchera, picando por ultimo su respingona nariz con su índice, recibiendo la misma acción de Billy en la suya, sonriéndose con cariño. Nunca se aburriría de su mantra.


-Te veo pronto.


-Adiós papá.


Bill agito su mano y la directora del plantel le dio el paso, encantada con todo lo que había visto como las demás mujeres, suspirando por el hombre guapo en gabardina, camisa blanca y pantalones formales ser un padre tan cariñoso y atento que a muchas las hacia desear tener otro hijo pero con él.


Entonces la mujer de 48 años, llamada Heidi Klum, no pudo evitar retener a Kaulitz. Total, ella como directora tenía los muchos e infinitos pretextos para acercarse al hombre.


-Jörg ¿Me permites unos minutos? Tengo algo importante que comentarte con la educación de tu hijo.


Las madres se pusieron celosas pero Jörg solo pudo suspirar internamente, cansado por escuchar nuevamente a la rubia parlotear por un pretexto muy irrelevante mientras le sonreía y se tocaba el cabello. Era un caballero y solo por eso no era tan grosero y descortés para cortar con su coqueteo, evitando avergonzarla.


Así que sus oídos se cerraron y asintió a todo lo que decía o cuando sonreía, fingiendo que su atención era totalmente suya. Aunque para la dicha del diseñador, el tiempo había acabado y el rechino de unas llantas en el asfalto interrumpió a la directora y llamo toda la atención de los presentes, incluido Kaulitz.


La Cadillac Escalade blanca se miraba monstruosa por lo impresionante que era, sumándose a eso la canción "It Wasn't Me" de Shaggy a volumen alto, causando curiosidad y ceños fruncidos. Pero eso termino cuando del auto bajo una pequeña en uniforme y un padre en playera blanca, pantalones de mezclilla y camisa de cuadros en la cadera, corriendo apurado hacia su hija.


Entonces Jörg alzo ambas cejas al reconocer a ese par como sus nuevos vecinos Trümper.


-¡Espera pulga!- Gordon detuvo a su Tomy para arreglar su falda que estaba chueca.


-¡Ahg, odio esta falda de cuadros!- riño la ojo miel, obteniendo de Gordon un asentimiento.


-Yo tambien murcielaguito pero no siempre tenemos lo que queremos. Como dicen tus abuelos: "Cuando la vida te de Limones..."


-"Salpícalo en los ojos de los demás".


-Así es terrón de Miel. Ahora terminemos de alistarte- cargo a su pequeña para sentarla en el cofre de la camioneta donde amarro uno de sus zapatos negros y rápidamente dividió el cabello rubio oscuro en dos mechones. Unas improvisadas coletas era lo que más le quedaba y sabía del peinado de una niña- Pásame las ligas.


Tommie que jugaba con el moño del cuello del uniforme levanto los hombros en ignorancia, dejando a Gordon palpar sus bolsillos y sonreír satisfecho cuando encontró algunos cinchos de plástico.


-Esto servirá...- murmuro y pronto hizo dos coletas chuecas pero coletas. Así que bajo a su niña y le paso su mochila y lonchera, agachándose a esta- Te veo en la salida ratita y si alguien se sobrepasa, lo golpeas. Como dicen tus abuelos: "El arte de golpear es romper narices y nunca dejarte tocar".


La ojo miel asintió y ambos chocaron los puños, caminando a la entrada del Kinder con todos los ojos en reprensión sobre Gordon, principalmente de Heidi Klum, que por supuesto dejo ver que ya no era de su agrado.


-Ya estoy por cerrar la puerta, Sr. Trümper- Heidi cruzo sus brazos.


-Si, lo se, solo que había mucho trafico ¿verdad pulga?- la pequeña asintió a las palabras de su padre.


-Sip. Papá no dejo de decir que hoy había muchos más conductores idiotas de lo normal y que...


Gordon tapo la boca de su ojo miel ante tal sinceridad, recibiendo los ojos en ira de la Directora y los carraspeos de las madres que aún estaban en el chisme de su desgracia, ignorante del pelinegro que trataba de aguantar una sonrisa de diversión.


-Eso no es importante terrón de miel- Gordon retiro su mano y peino sus coletas en vergüenza- Prometo que no volverá a llegar tarde.


-Que sea la primera y última vez, Sr. Trümper.


Klum dio paso a la rubia y por la molestia de tal desfachatez de hombre, cerró la puerta sin más y en las narices de Gordon, dejando al bronceado con los hombros abajo. Si, sabía que no era el gran padre estrella pero trataba de ser papá y mamá para Tommie. Así que cuando se giró, encontró a Kaulitz.


-Felicidades.


-¿Felicidades?- Gordon frunció el ceño pero Jörg sonrió.


-Has logrado lo que yo no, que te odie a la primera.


Con eso, Kaulitz volvió a su auto para dejar el Kinder con un confuso bronceado.






|






Kaulitz y Trümper volvieron a encontrarse, no en el Kinder sino en sus respectivos hogares después de un día de trabajo, cada uno con su hijo que corrieron a juntarse con enormes sonrisas en su cara, atrayendo a ambos padres y enterarse que sus pequeños quedaron en el mismo salón.


Así que por la felicidad de su Billy con Tommie, Jörg los invito a pasar. Nadie los visitaba, nunca tenían invitados y siempre eran ellos dos cada que volvían a casa, así que esa tarde los Trümper fueron los primeros en pisar su hogar.


-¡Fiuuu! Tu casa es asombrosa, Kaulitz. La mía es un chiquero con la mudanza sin desempacar y los colchones en el suelo- Gordon admitió cuando a cada paso la decoración y muebles de la casa parecía como esas fotografías de mansiones lujosas. Definitivamente Jörg tenía buen gusto y debía compartirle algunos consejos o sugerencias. Aunque eso quedo atrás cuando un piano de cola negro estaba entre la estancia del comedor y la sala- ¡Tienes un piano! ¿Lo tocas?


No pudo contener su emoción ante semejante instrumento.


-No, era de mi madre, yo nunca aprendí a tocar.


-¿Enserio?- Gordon quedo pasmado ante tal revelación, sintiendo sus dedos picar- ¿Puedo?


-¿Tu sabes tocar?


-Soy un asco.


Trümper se acomodó en el asiento y entonces sus dedos revivieron, tocando el Preludio no. 1 de Bach y The Crave de Jelly Roll, sumergido en las teclas y en cada nota, sorprendiendo a Kaulitz. Era alguien inesperadamente agradable de escuchar. Así que cuando Gordon termino, su audiencia había aumentado en tres pares de ojos.


-Tocas muy bien para ser un asco.


-Gracias- rasco su nuca. Comúnmente no tocaba para alguien ajeno a su familia ni con mucha frecuencia pero el piano era increíble- Aunque tengo otra más que les gustara.


La melodía de Chicken Feed de Bent Fabric comenzó a sonar, sacando inmediatamente sonrisas en la cara de los infantes, aplaudiendo. ¿Quién no sabía y se emocionaba con la canción de los helados? Dejando a Jörg anonadado por la precisión y la habilidad de mover los dedos y saber exactamente que tecla tocar, aplaudiendo cuando la melodía termino.


-¡Otra vez!- pidieron ambos niños y Gordon rio, palmeando su vacío espacio en el largo banquillo, dejando a cada pequeño a sus lados.


-Está bien pero se las enseñare para que un día la toquen juntos ¿de acuerdo?


Los ojos de Billy y Tomy brillaron en emoción, aceptando y ambos moviendo sus cabecitas cuando Gordon comenzó nuevamente con la melodía, provocando que Jörg se recargara en el piano y sonriera por el show privado y las felicidades de los menores.


Definitivamente su vecino era un bruto desvergonzado pero tenía ángel.






/






Irónicamente las circunstancias, los lugares y las coincidencias los comenzaron acercar, siendo imposible solamente saludarse. Y esa tarde en el parque de la manzana ambos adultos se encontraron nuevamente con sus pequeños en mano, saludándose con amistad.


Tomy y Billy también se sonrieron y caminaron a los juegos, empezando a forjar una amistad increíblemente guay junto al otro, sin decir que todos sus vecinos los molestaban, los ignoraban y los hacían un lado por lo fenómenos que eran, encontrando en el otro un amigo y compañero fiel en cada aventura de juego como esa tarde entre los castillos de arena y pasteles de tierra, embarrándose mientras Jörg y Gordon platicaban sobre sus ocupadas vidas en sus trabajos hasta que una mujer rubia con carriola llego a tomar asiento en la otra banca, llamando la atención de Trümper quien codeo al pelinegro.


-Oh, mira eso, tenemos una madre soltera a poca distancia- subió sus cejas y Jörg rodo los ojos.


-No me interesa.


-¿Seguro no eres un eunuco? Yo iré a saludarla- sus ojos grises brillaron en coquetería.


-No la vayas asustar.


Ambos se habían vuelto amigos al ser padres solteros y tener la misma edad, unos queridos 28 años que parecía olvidar cuando Trümper se comportaba como todo un chaval don juan, riendo cuando la rubia no tardo en alejarse del arquitecto y lo hizo volver con desgana a su asiento. Entonces abrió la boca pero Gordon lo fulmino.


-No preguntes.


Jörg carcajeo y Gordon se desparramo en su asiento.


Gordon Trümper se habia casado apenas se habia graduado con Charlotte, una rubia hermosa de ojos miel, la mujer que lo había enamorado y convertido al play boy de toda su vida en un hombre fiel y cautivado únicamente por ella, decidido en hacer una gran familia y envejecer juntos pero nunca pensó que su sueño y felicidad fuera tan efímero, deprimiéndose cuando recibió la noticia de que Charlotte había muerto en el parto, dejándolo solo con su pequeña niña, una criatura que la necesitaría como él empezaba a extrañarla con vehemencia.


Agradeció que sus padres y hermano lo apoyaran, lo auxiliaran con Thomas y a superar la dolorosa depresión, motivándose a seguir adelante y ser el padre/madre que su pulga necesitaría en la vida, siendo su primordial objetivo pero sin evitar que su lado play boy volviera a surgir, positivo de encontrar nuevamente la felicidad y no morir solo. Aún tenía 28 años aunque comenzaba a creer que su encanto estaba menguando.


-¿Puedes ser sincero?- Gordon soltó su pregunta después de un largo silencio mirando a sus hijos ensuciarse juguetonamente, llamando la atención del diseñador quien asintió- ¿Crees que soy atractivo?


Jörg alzo una ceja pero sus ojos verdes observaron al bronceado. La verdad es que un hombre no iba por ahí mirando a otros y diciendo si eran más guapos o feos que así mismo porque la verdad ni ellos mismos se admiraban tanto tiempo frente un espejo como la vanidad de una mujer pero ahora comenzó a notar a su amigo.


Gordon Trümper era igual de joven y alto como él, de piel bronceada, ojos grises, nariz respingada, sonrisa divertida, cabello castaño y con una personalidad bonachona, positiva y con demasiada energía, siempre hablando mucho y contagiándote su buen humor, siendo mordaz y coqueto de primera pero una persona responsable, madura y honesta cuando lo requería la situación. La verdad es que no era un mal tipo.


-Eres feo, lo siento.


-Mierda, entonces eso te deja como el atractivo de los dos.


Gordon admitía que Jörg se miraba muy guay e interesante con su ropa formal, con su cabello negro, piel blanca, ojos verdes, nariz respingada y su sonrisa baja. Era más serio, preocupon, quejica y perfeccionista, siendo memorable cuando Kaulitz reía a carcajada limpia porque siempre era alguien recatado y controlado, responsable, sarcástico y justo pero había aprendido que era un buen padre y buen amigo.


Entonces los ojos grises se volvieron divertidos.


-Eres un un maldito cretino mentiroso porque sé que yo soy el guapo pero está bien, muere de envidia.


-¿Disculpa?


-Estas perdonado.


Jörg golpeo el brazo de Gordon mientras este reía, contagiando al diseñador con sus tonterías, preguntándose porque rayos no se habían conocido en la Universidad, seguro que habrían sido unos idiotas inseparables. Entonces miro a su hijo y sonrió con la sola idea de que Bill y Tom forjaran una fuerte amistad.


¡Volví! y demasiado pronto con otra Fic 🙄🙄🙈🙊❤


Para quienes les gusta el color Rosa y son anti-sad, esto es para ustedes. Claro, tendrá un poco de Drama pero la mayoría será Comedia y Cute, así que esperen una historia de Diabetes y tonterías :v aunque la verdad me siento rara con esto... dejar toda mi Maldad a un lado es doloroso haha😁🤭🤭😂😂


Y si, tambien como homenaje a mi vieja historia😭😭😭 Pareja Dispareja ❤✨👏 Aun tengo un trauma y frustracion XD (no se nota ¿verdad?🙄😂)


Por cierto, aviso que el nombre de Dunja será remplazado por Charlotte, el nombre que después de tantos años ahora me vine enterar que así se llama la madre de los Kaulitz :v aunque tendremos a Simone como su versión mala y Charlotte como la buena XD Okno :v


Bueno, pero ustedes me entienden😂😂


Les dejo la canción de los helados 😍😍 👇es imposible no sacarme una sonrisa y más al imaginar a un par en particular tocando juntos😏😏🙈❤❤



PD: Los veo pronto 😈🔥🤗❤ y pasen de mis errores. Sufro de dislexia :v

¡Cuéntale a 𝓛𝓮𝓪𝓱...☠ lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

3

Me encanta

Divertido

2

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

2

Bien escrito

Trama absorbente

1

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

author

Me encantó el primer capítulo, por favor, continúalo :c hay pocos fics heteros con Bill hombre y Tom mujer, de hecho conocí dos pero los borraron y sólo quedan dos míos ;_;

2 años
1
author

Gritos de perra loca
"Ésta de una de mis historias favoritas y muero por saber lo que pasa con los padres de Tomi y Billy, quiero saber qué hace Bill con Andreas y como mi preciosa niña defiende a su mejor amigo.
PD. Soy amante de los cheetos, y la referencia mexa pffff."

2 años
1

Otras recomendaciones

La favorita de la profesora

Jud: Historia corta con buen desarrollo y ritmo

Leer ahora
Amor en cláusulas.

Elena: Me s gustado todo

Leer ahora
Odio a mi jefa

Majo Me: Excelente, me enganchó tanto la historia que la terminé en un día. Y la volvería a leer. Cada personaje te deja atrapada, a veces me perdí de la perspectiva del personaje que me tenía que devolver. Jajaja del resto muy bien

Leer ahora
Mi hermosa pesadilla

Diana Rodríguez Hernández: Me gusta mucho la historia

Leer ahora
Querida esposa, te odio

Cristina: Deberian convertir este libro en una serie jajaja

Leer ahora
It All Fell Down | KookV

M0rgank: Me ha gustado mucho, gracias por esta historia, en esta vida no existe la perfección, porque el ser humano no es perfecto, pero de cada error lo importante es aprender a no volver a cometerlo, saber perdonar y continuar mientras tengas vida...por eso la frase "Errar es de humanos" . Continúa con má...

Leer ahora
Durmiendo con el Enemigo •°kookmin •°

𝐿𝑒𝑟𝑦𝑚𝑖𝑛𝑗𝑘: Es buena aunq a mi parecer las cosas pasaron rápido y sin tanto desarrollo. Tiene algunos errores de ortografía y gramática pero fuera de eso esta bien.

Leer ahora
Blue Moon.

Martha Ines: Me parece una historia original, con una trama diferente, me gusta mucho 👍👌

Leer ahora
Nuestra Última Navidad

lisbette: Me ha gustado toda la verdad estoy sorprendida y cada vez q Leo me siento en paz. Mi abuela me la recomendó y empecé a leerlo y todos los días Leo uno o cuatro capítulos sin darme cuando veo la hora que es. Escogí esta valoración porque el libro superó mucho mis expectativas y la verdad no puede par...

Leer ahora