Steak And Cheese por Alfredo Joseph Sanchez en Inkitt
Personalizar legibilidad
Aa

Steak and Cheese

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

El mundo digital puede ser un escape de la realidad. Pero en ocasiones también puede ser la ventana hacia verdades crudas y hasta insólitas. Un chico de 27 años mira más allá de la ventana y lo que encuentra le resulta tan aterrador como insólito.

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Steak And Cheese

Gino Minatore se asomaba al balcón de su departamento en Miraflores, contemplando la marea que susurraba en la Costa Verde. El viento le agitaba la barba y los risos mientras bebía el último sorbo de un chilcano y fumaba un cigarrillo. Era una noche de verano más en la que Lima vibraba con la energía de salvajismo animal y Gino, con su incesante curiosidad, siempre se encontraba en el centro de la acción. Pipo, su compañero de piso, estaba sentado en el sillón, perdido en un videojuego Shootter.

Gino, a sus 27 años, trabajaba en el departamento de planeación y logística de la embajada de Italia. Era un trabajo que le daba una excusa perfecta para su naturaleza elocuente y su agilidad para la toma de decisiones administrativas, pero su verdadera pasión residía en la literatura y los videojuegos. Había crecido en el seno de una familia acomodada; su padre, un magnate de la minería, y su madre, una respetada académica, le habían brindado una vida de privilegios y expectativas. Sin embargo, Gino siempre buscaba algo más allá de las comodidades materiales.

Aquella noche, después de una larga sesión de bebidas, charlas y risas en ODIN, uno de los bares más concurridos de Miraflores, Gino regresó a su apartamento con una idea persistente en la mente. Había visto un documental sobre la Deep web unos días antes, y su mente no podía dejar de pensar en los oscuros rincones del internet donde sucedían cosas inexplicables. Sus amigos se mostraban muy escépticos ante la idea de que hubiese un área del internet que no estuviese monitoreada o regulada, y lo consideraron toda una leyenda urbana más, algo típico en las salidas de tragos con Gino. De pronto y totalmente absorto en sus pensamientos, con una mezcla de embriaguez y curiosidad, encendió su laptop y decidió explorar.

Pipo, absorto en su videojuego, ni siquiera notó cuando Gino empezó a teclear en su portátil. Al principio, lo que encontró en la Deep web no era muy diferente de lo que había imaginado: foros clandestinos, tiendas con productos ilegales, y un sinfín de teorías conspirativas. Pero entonces, un enlace llamó su atención: “Steak and Cheese”. A primera vista, parecía una página más con contenido perturbador, pero había algo en la crudeza de los videos que lo mantuvo enganchado. después de unos minutos ya Gino no podía apartar la vista de la pantalla. Cada clic lo llevaba más profundo en un laberinto de imágenes y videos que desafiaban su comprensión de la realidad. La adrenalina corría por sus venas, mezclándose con el alcohol en su sistema, creando una sensación de euforia y temor.

De repente, un mensaje emergió en la esquina de la pantalla: “¿Quieres saber más? Únete a nosotros.” Sin pensarlo dos veces, Gino hizo clic en el enlace. La página que se abrió era diferente a cualquier otra que había visto. No había imágenes perturbadoras ni videos grotescos, solo un formulario simple pidiendo su nombre y correo electrónico. Gino dudó por un momento, pero su curiosidad fue más fuerte. Ingresó un antiguo correo electrónico que no usaba desde que era muy joven, pero aún tenía acceso. Presionó “Enviar”. En cuestión de segundos, recibió un correo con instrucciones detalladas para acceder a un foro privado. El mensaje terminaba con una advertencia: “Lo que descubras aquí cambiará tu vida para siempre.”

Mientras Pipo seguía inmerso en su videojuego, Gino se adentró en el foro. Los temas de discusión iban desde teorías de conspiración hasta relatos escalofriantes y de experiencias personales con lo paranormal. Uno de los hilos más activos era sobre un grupo secreto que afirmaba tener acceso a conocimientos prohibidos y tecnologías avanzadas. Gino pasó horas leyendo y absorbiendo la información. Cada historia era más increíble que la anterior, y pronto se dio cuenta de que muchos de los usuarios del foro parecían ser personas cultas e influyentes en sus respectivos campos. Y eran muy pocos los Trols de Internet en esos espacios. La idea de que algo tan grande pudiera estar oculto a plena vista lo fascinaba.

Finalmente, encontró un mensaje que lo dejó sin aliento: “Reunión en Lima. Solo para miembros verificados.” La reunión estaba programada para el próximo fin de semana en un lugar secreto de la ciudad. Gino sabía que tenía que asistir. Esta era su oportunidad de descubrir la verdad detrás de todo lo que había leído. Cerró su laptop y se recostó en el sofá, su mente llena de preguntas y posibilidades. Miró a Pipo, que seguía jugando sin preocuparse por el mundo exterior. Gino sonrió, sabiendo que su vida estaba a punto de cambiar de una manera que nunca había imaginado.

El fin de semana llegó más rápido de lo que Gino esperaba. La emoción y la ansiedad se mezclaban en su interior mientras se preparaba para la reunión secreta. Había recibido un segundo correo con instrucciones precisas: debía llegar a un café en el centro de Lima y esperar a que alguien lo contactara.

Gino llegó al café y se sentó en una mesa cerca de la ventana, observando a la gente pasar. Después de unos minutos, un hombre de mediana edad con una chaqueta de cuero se acercó y se sentó frente a él sin decir una palabra. Gino sintió un escalofrío recorrer su espalda.

—¿Eres Gino? —preguntó el hombre en un tono bajo.

Gino asintió. El hombre le entregó un sobre y se levantó para irse.

—Sigue las instrucciones y no hables con nadie sobre esto —dijo antes de desaparecer entre la multitud.

Con manos temblorosas, Gino abrió el sobre. Dentro había una dirección y una llave. La dirección lo llevó a un antiguo edificio en un barrio tranquilo de Lima. Subió las escaleras hasta el tercer piso y encontró la puerta correspondiente a la llave. La abrió y entró en una habitación oscura, iluminada solo por la luz de una pantalla de computadora.

En la pantalla, un mensaje parpadeaba: “Bienvenido, Gino. Siéntate y prepárate para descubrir la verdad.”

Gino se sentó frente a la computadora y comenzó a leer. Los documentos en la pantalla hablaban de una organización secreta que había existido durante siglos, recopilando y protegiendo conocimientos prohibidos. La organización tenía miembros en todo el mundo, y su objetivo era evitar que estos conocimientos cayeran en las manos equivocadas.

Mientras leía, Gino sintió que todo lo que había conocido hasta ahora se desmoronaba. La organización tenía pruebas de tecnologías avanzadas, contactos con civilizaciones extraterrestres y experimentos que desafiaban las leyes de la física. Cada documento era más increíble que el anterior.

De repente, la pantalla se apagó y la habitación quedó en completa oscuridad. Gino escuchó un ruido detrás de él y se giró para ver a un grupo de personas entrando en la habitación. Uno de ellos, una mujer con una mirada intensa se acercó a él.

—Bienvenido a la verdad, Gino —dijo—. Ahora eres uno de nosotros. Tu vida nunca volverá a ser la misma.

Gino sintió una mezcla de miedo y emoción. Sabía que había cruzado un umbral del que no había vuelta atrás. Estaba listo para descubrir hasta dónde llegaba la madriguera del conejo. La mujer con la mirada intensa se presentó como Valeria, una de las líderes de la organización. Le explicó que su misión era proteger ciertos conocimientos y tecnologías de caer en manos equivocadas, pero también le advirtió que había fuerzas poderosas que harían cualquier cosa para obtener esa información. Gino se sentía como el guardián de un antiguo secreto, como esos personajes de libros de misterio que había leído desde niño. Sin embargo, se le ordeno mantener un perfil regular y esperar que la organización volviera a contactarlo.

Gino continuó con su vida diaria, trabajando en la embajada y disfrutando de las noches en Miraflores con sus amigos. Sin embargo, no podía dejar de pensar en lo que había descubierto. La organización que se presentaba como protectora de secretos ocultaba algo mucho más siniestro. Una noche, Valeria lo contactó nuevamente. Le pidió que asistiera a una reunión especial en una ubicación secreta. Gino, aunque receloso, aceptó. La curiosidad y el deseo de entender más lo impulsaban a seguir adelante. La reunión se llevó a cabo en una antigua mansión en las afueras de Lima. Al llegar, Gino notó que el ambiente era diferente. Las luces eran tenues y había un aire de solemnidad. Valeria lo recibió en la entrada y lo condujo a una gran sala donde varios miembros de la organización estaban reunidos.

—Esta noche, serás testigo de algo que pocos han visto. Es una parte esencial de nuestra misión —dijo Valeria con una sonrisa enigmática.

Gino observó en silencio mientras los miembros comenzaban a preparar lo que parecía ser un ritual. Encendieron velas negras y trazaron símbolos extraños en el suelo. En el centro de la sala, colocaron una mesa de piedra con inscripciones antiguas.

—¿Qué es todo esto? —preguntó Gino, sintiendo un nudo en el estómago.

—Es un ritual de protección. Nos ayuda a mantener a raya las fuerzas que intentan destruirnos —respondió Valeria, pero Gino notó una sombra de duda en sus ojos.

El ritual comenzó y Gino observó con creciente inquietud. Los miembros recitaban cánticos en un idioma desconocido y realizaban movimientos precisos alrededor de la mesa. De repente, uno de ellos sacó un cuchillo ceremonial y lo levantó sobre su cabeza.

—¡Espera! ¿Qué están haciendo? —gritó Gino, pero nadie respondió.

El cuchillo descendió y la sangre comenzó a fluir sobre las inscripciones de la mesa. Gino sintió que el suelo se movía bajo sus pies y una sensación de frío lo envolvió. Las sombras en la sala parecían cobrar vida, y los cánticos se volvieron más intensos. Cuando el ritual terminó, Valeria se acercó a Gino.

—Ahora entiendes por qué debemos mantener estos secretos. Hay fuerzas que no puedes imaginar, y debemos hacer todo lo necesario para protegernos —dijo con voz firme.

Gino asintió, pero en su interior, las dudas crecían. ¿Realmente estaban protegiendo al mundo o eran ellos mismos otro grupo de locos enfermos de poder? Esa noche, mientras regresaba a su apartamento, Gino se dio cuenta de que debía tomar una decisión. Podía seguir siendo parte de la organización y aceptar sus métodos oscuros, o podía buscar una manera de exponer la verdad y detenerlos.

Gino se convirtió en un colaborador ejemplar para la organización. Su posición en la embajada le permitía acceder a información valiosa y manipular eventos a favor de los intereses del grupo. Los altos mandos estaban impresionados con su dedicación y habilidades. Le enseñaron técnicas avanzadas de manipulación, usos secretos de la tecnología y las verdaderas historias ocultas del mundo. Una noche, durante una reunión con los altos mandos, Gino se levantó para presentar un informe crucial. Mientras caminaba hacia el frente de la sala, tropezó y cayó, golpeándose fuertemente la cabeza contra el suelo. Todo se volvió negro.

Cuando Gino despertó, estaba en una cama de hospital. Miró a su alrededor, desorientado, y trató de recordar cómo había llegado allí. Pero su mente estaba en blanco. No tenía recuerdos de nada ocurrido en el último año. Los médicos le explicaron que había sufrido una conmoción cerebral severa y que la amnesia era una posible consecuencia. La organización, al enterarse de su condición, decidió desentenderse de él. Asumieron que Gino había quedado incapacitado intelectualmente y que ya no era útil para sus propósitos. Sin decirle nada, cortaron todo contacto y lo dejaron a su suerte.

Gino llegó a su apartamento en Miraflores, todavía aturdido por la experiencia. Todo le parecía extraño y familiar al mismo tiempo. Decidió revisar su laptop, buscando alguna pista sobre su vida en el último año. Para su sorpresa, todos los correos y documentos relacionados con la organización habían sido borrados. Era como si nunca hubiera existido.

Desconcertado, comenzó a revisar sus pertenencias. Al mover una de sus figuras Funko, la base de la figura se desprendió, revelando una pequeña memoria USB oculta en su interior. Con manos temblorosas, la conectó a su laptop y esperó.

La pantalla se iluminó con una serie de archivos y videos. Toda la información acumulada por meses seguía intacta. Gino sonrió para sí mismo. Había fingido tanto su accidente como su amnesia. El golpe había sido real y le había dolido un montón, pero había tomado tres shots seguidos de Jägermeister, su bebida alcohólica favorita, para poder prepararse para el golpe y el dolor. Ahora, con la organización creyendo que estaba incapacitado, Gino tenía la ventaja. Podía planear su contraataque sin que ellos sospecharan. Pasó las siguientes semanas revisando la información en la USB, trazando un plan meticuloso para exponer a la organización y sus oscuros secretos.

El tiempo pasó y Gino continuó con su vida como si nada hubiera cambiado. En la embajada, su desempeño seguía siendo impecable, y nadie sospechaba de su doble vida. Una mañana en la oficina, uno de sus colegas, Javier, se acercó con una expresión de asombro en el rostro.

—Gino, ¿te enteraste de lo que pasó este fin de semana? —preguntó Javier, claramente emocionado por la noticia.

Gino levantó la vista de su computadora y fingió interés.

—No, ¿qué pasó? Estuve en Cusco todo el fin de semana y me perdí todas las noticias.

Javier se sentó en el borde del escritorio de Gino, ansioso por compartir la información.

—Siempre tú, viajando a emborracharte. Pues te cuento que Capturaron a un par de personas muy influyentes del país. Están involucrados con un sitio de la Deep web que se dedicaba a torturas y rituales extraños. Es un escándalo enorme. La policía encontró pruebas irrefutables y parece que hay más personas implicadas.

Gino frunció el ceño, fingiendo sorpresa.

—¡Vaya! Eso suena terrible. No tenía idea. ¿Quiénes son esas personas?

Javier bajó la voz, como si estuviera compartiendo un secreto.

—No han revelado todos los nombres aún, pero se rumorea que hay políticos y empresarios importantes. La investigación sigue en curso, y parece que esto solo es la punta del iceberg.

Gino asintió, manteniendo su expresión neutral.

—Qué locura. Tendré que ponerme al día con las noticias. Gracias por contármelo, Javier.

Javier se levantó y se dirigió a su escritorio, dejando a Gino solo con sus pensamientos. Mientras (como cada mañana) bebía de su botella de gaseosa, Gino no pudo evitar una sonrisa sutil. Su intrépida idea había funcionado. Había logrado exponer a algunos de los miembros más oscuros de la organización sin levantar sospechas sobre su propia implicación.

Gino comprendía que las historias de héroes no siempre eran como las contaban en los libros o películas. Para él, los héroes no eran necesariamente aquellos que corrían a salvar damiselas en apuros o luchaban en batallas épicas. Los verdaderos héroes eran aquellos que, en silencio y con astucia, lograban hacer justicia en un mundo lleno de trampas y engaños.

Esa noche, Gino se encontró en ODIN, su bar favorito, brindando con sus amigos. Levantó un shot de Jägermeister y lo bebió de un trago, sintiendo el calor del licor recorrer su garganta. Mientras reía y conversaba con los demás, su mente vagó fugazmente hacia todo lo ocurrido. Pensó en los secretos, las traiciones y las pequeñas victorias. A veces, se dijo a sí mismo, hasta las buenas acciones es mejor olvidarlas. Con una sonrisa, dejó esos pensamientos atrás y se sumergió en el momento, disfrutando de la compañía y lo interesante de la vida.

FIN

¡Cuéntale a Alfredo Joseph Sanchez lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

1

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

1

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

1

Bien escrito

Trama absorbente

1

Trama absorbente

Buenos personajes

1

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

Misshandelt

Susi: Tolles Buch mit Fesseln der Geschichte, man will mit dem Lesen gar nicht aufhören

Leer ahora
The Pack - On the Run (unedited)

Elysiagems: Hi Marcy,I went into The Pack - On the Run bracing myself for the usual "oops, I’m a werewolf clichés, but then Josie’s dad decided to skip the Father of the Year awards and go full-blown villain at a petrol station. Honestly, I didn’t expect to be nodding along with the tension instead of rolling m...

Leer ahora
Stranded With A Stranger

YukkeTee: This slow-burn romance is a wild ride, from Kitty and Max’s hostile start to their fierce, all-consuming bond. What begins as survival on a remote outpost evolves into a raw exploration of trauma and trust: both haunted by past hurts, they clash, comfort, and slowly heal each other. The tension crac...

Leer ahora
Beyond Reasonable Doubt: Book 1: Counsel for the Wolf

Jodie Hill: My house is a mess, no housework has been completed. Binged 600 pages cause it’s that good. Brilliant!

Leer ahora
Ice Princess

Cristal_A: Live their journey and how they still found their way back to each other. They were so passionate and really loved each other. Thanks as usual!

Leer ahora
Abandoned

Suiihera: OMG, I just finished reading your story, and I really enjoyed it! The world you've created is fascinating. As I was reading, I could easily picture the characters, emotions, and key moments unfolding visually.Have you ever considered adapting it into a visual storytelling format such as a comic, man...

Leer ahora
The Emperor's Gift

StoryWeaverX: I came across your work and it hit differently. I have a perspective on it I think you'd find interesting mind if I share?

Leer ahora
The Murder of Emily Magillicutty

elizabethformeetin: Highly entertaining.

Leer ahora
The Darkest Hour | Book 1

Zehel: *cracks fingers*Hey, you! Yes, you, reading this review! If you've read The Darkest Hour already, you probably know about everything I'm gonna say. If you haven't, buckle in and lemme tell you why you should!1. Plot: Everyone loves a nicely written, heartwarming (albeit with it's ups and downs) love...

Leer ahora