Pergamino 1
Frio helado recorre el viento por los árboles de cerezo cuya nieve se reposa sobre las hojas de color rosacio, el conejo despierta moviendo sus orejas al sentir cierta fuerza en el ambiente, saliendo de su madriguera y recorriendo la nieve cuales sus patas pisaban.
Su nariz olfateaba un olor agridulce en el aire, recorriendo un poco mas, la mirada acechadora de un zorro hacia su presa el conejo através de los arbustos era un presencia que no se detecta, acercandose para alimentarse por el invierno presente.
Sus patas y su andar se frenaron al sentir las misma fuerza que el conejo sentia, el zorro sintió peligro y alejó rápidamente huyendo, el conejo con sus orejas caidas ante tal presencia tambien huyó de vuelta a su madriguera.
Esa noche una vida estaba por llegar, en el hogar de la familia kanahashy todos estaban ansiosos por la llegada de una nueva integrante en la familia, nueve meses de espera fue la tardanza.
"Hina kanahashy" estába en labor de parto, el sudor frio acompañada del dolor constante al sentir su bebé apunto de llegar, su tía y hermana la ayudaron a dar a luz, con cada empujé hina sentia que iba a desmayarse.
Su esposo "Hikaru Arai" estaba en la sala de la casa acompañado de sus hermanos, escuchando los gritos de su esposa cuál daba a luz a su tan esperado bebé que los uniría como familia aún mas sobre su linaje.
La familia emocionada cuyas sonrisas desprendían una gran abundancia, sus corazones latiendo de emoción de tios, abuelos y primos, en eso se escucha el último grito de hina kanahashy cual después se escucha los llorosos canticos de un bebé.
Hikaru no se hizo esperar y entro a la habitación donde estaba su esposa, recostada sobre la mesa exhausta con un bebé arropado en sus brazos.
Las lágrimas de felicidad de hikaru se deslizaron por sus mejillas, pero la tía se le veía preocupada, ella se guardaba algo que pronto Hikaru se daría cuenta.
Al besar a su esposa Hikaru hizo un lado con delicadeza la manta que cubre el rostro de la bebé, sus ojos se ampliaron al ver que su bebé era una niña, pero también con un detalle único cual era su cabello.
De color rosa natural, la pequeña yaniki kanahashy tenía un color de cabello jamas visto, hina y Hikaru se vieron sorprendidos por su bebé, dónde al darles la noticia todos quedaron sin palabras.
Los ojos de Hikaru parpadeaban una y otra vez, tratando de comprender de porque su hija tenía ese color de cabello, buscando una respuesta lógica ya que nadie externo tendría el cabello de ese color tan sin igual.
La tía de hina se ofreció en enviar a su esposo para buscar a un vidente que habitaba cerca de los rios al sur de Kyoto, la familia se veía indecisa pero con solo buscar una respuesta para Hikaru y hina kanahashy tomaron la decisión.
El esposo de la tía de hina se montó en su caballo y cabalgo por la densa nieve de la noche, su cabalgata cruzo con prisa la ciudad de kyoto llevandose la mirada de varios habitantes que miraban por sus ventanas.
El hombre continúo cabalgando a toda prisa cuyo aire frio del invierno golpeaba su cara con fuerza, congelado lograría ver la casa del Vidente donde cabalgó mas fuerte hasta llegar a su morada
Bajandose del caballo y caminando hacia la puerta, tocando una y otra vez para llamar al vidente, la puerta se abrió dónde el vidente sale viendo la cara de preocupación del hombre.
-"¿se le ofrece algo señor?"- pregunto el vidente.
-"necesito que venga al hogar de mi sobrina por favor, dio a luz hace poco y queremos que nos ayude, la hija de mi sobrina nació con el cabello de color rosa"- respondió el esposo de la tía de hina.
El vidente no tuvo palabras para describir lo curioso de la situación, volviendo adentro y tomando sus cosas para acompañar aquel hombre, subiendo junto a el en la montura del caballo y cabalgando de regreso a casa.
Hikaru se encontraba arrullando a la pequeña yaniki cual lloraba en los brazos de su padre en la habitación junto a su esposa, todos los familiares estaban en espera del vidente, bajo la esperanza de que la razón detrás de la bebé no sea mala.
De pronto uno de los primos vio a llegar a su tío junto al vidente cuál pararon frente al hogar, la familia le dió la bienvenida al vidente y llevándolo a dónde estaba la bebé.
El vidente saludó a Hikaru y a hina pidiendo ver de cerca a la bebé, dónde al verla sus ojos se abrieron de par en par, acariciando el cabello rosa de yaniki con curiosidad, sacando un talismán de color blanco acercandolo a la bebé.
Los ojos de la bebé de abrieron cuyo color de la iris era de un púrpura brillante, la bebé empezo a llorar mas fuerte dónde para la sorpresa del vidente el talismán cambiaria frente a sus ojos a un color rosa con detalles negros.
El vidente retrocedió impactado, con gotas de sudor helado recorrido su frente, los padres de yaniki estaban sin palabras y con miedo.
-"su hija no es una niña cualquiera, ella tiene la sangre de un oni....."- expreso el vidente asustado.
La familia ante tal noticia lo único que pudieron sentir era horror, los oni eran demonios guerreros japoneses, pero teniendo a una bebé con esa sangre significaba una reencarnación de esas bestias.
El vidente en un último aseguramiento, pincho el dedo índice de la bebé, dónde al hacerlo la bebé lloraría mas, cuya gota de sangre caería sobre un poco de agua dejando ver como la sangre hacia hervir el agua dejando ver el vapor emerger.
En señal de negación movió su cabeza el vidente, dandole la noticia a Hikaru y a hina sobre yaniki, los demás familiares estában horriridazos dónde después el vidente tomaría sus cosas y se retiraría del lugar advirtiendo a la familia de tener cuidado con yaniki.
El rechazo de hina a su propia hija no se hizo esperar, Hikaru sostenía a su hija en sus brazos dónde la llevaría a una habitación aparte para hacerla dormir, mientras escuchaba a su esposa hina siendo consolada por sus familiares.
Las lágrimas de Hikaru Arai se deslizaban por sus mejillas, llorando junto con su hija bebé, prometiendole que el no la va a rechazar como hizo su esposa hacia ella.








