Estrella Polar Os

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Sinopsis

Reto #6: Magia en Navidad Libros con café Club SINOPSIS Jeon Jungkook estaba frustrado al ver la decoración navideña en el pueblo donde compraba cada mes. La Navidad le recordaba la pérdida de su hijo y esposa, asi que decidió cancelar sus compromisos y marcharse a Busan antes de lo previsto. Paralelamente, Park Jimin buscaba a Lee Taemin para hablar sobre su plan de pasar la Navidad en Busan, rechazando una invitación a Seúl. Taemin, enfocado en su vida de pareja, quería que formaran nuevas tradiciones, pero Jimin priorizaba a su familia. Tras una discusión, Jimin dejo caer su anillo y se sintió liberado. Su viaje a Busan se complico con problemas en su coche y un accidente en una tormenta de nieve, mientras Jungkook en el refugio de su cabaña, lidiaba con su frustración.

Genero:
Romance/Fantasy
Autor/a:
Anu5hka24
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

Os

Jeon Jungkook murmuró una letanía, mientras observaba la decoración del pueblo que él tenía que visitar por lo menos una vez al mes para comprar sus insumos comestibles para estar en casa y no salir. Había muchos letreros, muñecos navideños y luces decorativas, mucha gente, niños y personas disfrazadas de Santa Claus gritando “Feliz Navidad”.

Algo que no soportaba, estos tiempos eran difíciles para él. Debido a que, en vísperas de navidad, hace tiempo había perdido a su familia, su hijo y a su querida esposa.

Pero había una tienda que tenía un letrero extremadamente llamativo que lo estaba volviendo loco. Llamo a su secretaria por teléfono para que cancelara todas las reuniones que tuviera concertadas por la temporada, no pensaba atender nada y solo encerrarse en su cabaña. Él era el Ceo de la Constructora Jeon y por la temporada, muchas empresas querían hacer tratos con él para cerrar el año. Cuando su secretaria recibió la llamada de su jefe, suspiro fuertemente esperando que este año fuera diferente. Le recordó que tenía una invitación a una fiesta con el Sr. Lee que ya había aceptado hace un mes atrás.

Jeon respingo ante esto, puesto que él pensaba este año las cosas serían diferentes y que no escaparía de la época navideña. Recordaba la invitación, en esta fiesta Lee haría la presentación de su pareja ante la sociedad y eso era algo que no tenía ánimos de presenciar. Así que reitero la cancelación de esa invitación con la excusa de que estaba enfermo, a la secretaria no le quedo de otra más que aceptar la orden de su jefe.

Al colgar la llamada, Jungkook continuo su camino terminando sus compras e irse a su cabaña. Al menos en la soledad de su espacio podía estar tranquilo recordando a su familia perdida. Jungkook mantenía un recuerdo muy especial de su familia, en especial de su hijo. Hace muchos años compraron en una casa de antigüedad una estrella que les serviría para decorar el árbol de navidad. Cuando su hijo toco la estrella, esta soltó una luz tan brillante, que el anticuario les platico una historia sobre esta. Les conto que cuando la estrella soltaba su luz, quería decir que había encontrado un alma pura.

Unos minutos más tarde, mientras salía del pueblo, no pudo dejar ver la tienda de juguetes ChimChim Toy… Lo único que Jungkook pensó, fue que ese nombre era demasiado ridículo, a pesar de eso no pudo dejar de escuchar la música navideña que sonaba.

A la par de este escenario, Park Jimin se encontraba buscando a su pareja, Lee Taemin. “¿Dónde estará Taemin?”, tenía que hablar con el urgentemente. Se acaba de enterar que el había hecho planes con los Jung y esperaba que todo fuera un error o confusión.

De un momento a otro sintió una mano en su hombro, al voltear vio que era Taemin. Este lo escaneo con la vista y le dio su aprobación.

—Amor— dijo deslizando un brazo de manera posesiva en el—Estas precioso. Me enorgulleces. Ven conmigo, te presentare a unas personas importantes. Están ansiosos por conocer al futuro señor Lee.

—Espera Taemin. Acabo de enterarme que…

—Amor, baja un poco la voz. Jung Hoseok esta observándonos— le dijo Taemin a Jimin con un tono de desaprobación. Lo tomo del brazo y los dirigió al vestíbulo del salón.

—Ahora si amor, dime cual es el problema—sonrió Taemin con ojos inexpresivos.

Jimin suspiro hondamente.

—Los Jung acaban de informarme que aceptamos pasar con ellos la navidad en Seúl. ¿Eso es cierto?

—Si amor, he aceptado por ambos. La cabaña de los Jung en Seúl es una maravilla, te va a encantar…

—Taemin… acordamos que iríamos a pasar la navidad con mi familia. Lo acordamos hace un mes. No puedes venir a cambiar los planes solo porque TÚ quieras pasar en una cabaña de lujo con tus amigos. Tu sabes que mi familia siempre se reúne en estas fechas… es una tradición familiar.

—Jimin, nos casaremos pronto. Serás un Lee y nosotros hacemos nuestras propias tradiciones. — agarro la mano de Jimin en donde tenía el anillo de compromiso y lo beso posesivamente—Le has encantado a todos mis amigos. De ahora en adelante te moverás con personas de otro nivel.

A Jimin le cayó como balde de agua fría. Se soltó de Taemin.

—Me lo prometiste. Sabías que aprovecharíamos esta reunión para que la familia te conociera…

—Amor, no lo tenía previsto, fue una invitación repentina. Así que decidieron invitarnos a todos. Veras que te la pasaras increi…

—No iré, quiero ir a casa. A Busan. —le dijo Jimin interrumpiéndolo. Jimin sabía que esto sería un parteaguas con Taemin.

Los rasgos de Taemin se desfiguraron ante esto, aun así, se mostró lo más tranquilo que pudo.

—¿Amor, crees que vale la pena discutirlo? —Taemin no espero que le contestara y lo beso posesivamente, creyendo este que Jimin aceptaría todo, tal y como él lo había planeado. Jimin suspiro. Amaba intensamente a Taemin y le encantaba sentir su cuerpo presionado con él. Sabía que Taemin lo amaba y que haría lo que fuera para que fuera feliz. Pero no dejaría pasar la reunión navideña con su familia. Esperaba que no lo desilusionara, esto era relevante.

—Bien, entonces iremos a Busan, ¿no?

—¿Es en serio Jimin? Iremos a Seúl. No podemos perder esta reunión. Los Jung son importantísimos para la empresa, son mis mejores clientes, por no decir mis mejores amigos. —le dijo sumamente enojado.

—Creo que el que no entiende eres tú. Deberás decirles que tenemos otros planes. —Le dijo Jimin lo más tranquilo que pudo.

—Muy bien, yo iré a Seúl, tú decides, vas conmigo o te vas con tu familia.

—Es tu ultima palabra? —Jimin lo observo incrédulamente.

—Si así es como lo ves—Taemin encogió los hombros

Jimin se quedó estático. No podía creer que esto estuviera pasando. Taemin no le estaba dejando otra opción. En ese momento lo entendió todo. No podrían hacer una vida con él, si a la primera oportunidad le obligaba a hacer algo que no quería.

Alzo su mano y se quedó viendo el anillo de compromiso, le dolía en demasía, pero primero estaban sus padres y sobre todo la promesa que les había hecho de pasar con ellos la navidad.

Se quitó el anillo lentamente y lo puso en la mano a Taemin. Este último lo observo sorprendido.

— Recogeré mis cosas y espero que no me llames más. Todo esto es un error, gracias a dios lo estoy viendo antes de que nos casemos.

—Jimin, no te precipites—le dijo Taemin, aun sorprendido por la acción de Jimin. En toda su vida nadie había rechazado nada de él.

Jimin paso por su lado y se dirigió a recoger sus cosas. Para llorar debería esperar a que estuviera solo. Cuando regreso al vestíbulo, vio que Taemin seguía en la misma postura. Por un momento tuvo dudas, pero no debía dejar pasar esto. Si Taemin no valoraba a su familia, entonces no era la persona para él. Esta noche, sirvió para que viera la verdadera cara de Taemin, no podía creer que estuviera tan ciego y no haber visto la realidad. Prometió no volver a caer en ese juego.

Cuando llego a su departamento, le conto a su gran amigo Taehyung y este despotrico fuertemente en contra de Taemin, solo bonito no le dijo.

Jimin solo se reía de las cosas que su amigo decía, al menos pudo relajarse un poco, sobre todo al ver que alguien tan tranquilo como lo era Tae, que perdió los estribos al saber la historia completa. Eso era algo nuevo.

Mientras tanto, Jimin empezaba a empacar para su largo viaje a casa de sus padres.

—Bien, ya basta. Ya no quiero hablar más de él. Debo empezar a prepararme para el viaje.

—Lo sé, pero tu carro no está muy bien que digamos. Se supone que irías con Taemin. ¡Maldito desgraciado! Mira que preferir a la bola de snob que tiene como amigos. Ojalá lo tuviera enfrente y lo colgaba de su…

—Tranquilo Tae, ya paso. Debo llegar y para eso debo salir ya. En cuanto llegue a la casa de mis padres, le diré a mi papá que revise mi coche.

—Deberías hacer que lo revisen antes de que viajes. No quiero que te quedes tirado a mitad de carretera o peor, que tengas un accidente.

—Lo sé—suspiro Jimin—pero por comprarme el traje y otras cosas que gaste, no tengo suficiente dinero para ello. Así que me iré como está el carro y que dios me acompañe.

—¡Maldito! Si antes me caía mal, ahora me cae peor. ¡Lo odio! ¿Por qué no te vas en autobús? Me quedaría mucho más tranquilo.

—Sabes que no puedo irme en autobús, llevo todas estas bolsas de regalos para los niños del pueblo, me cobraran extra por la carga, viene saliendo lo mismo que si me voy en mi coche. Sabes que ChimChim Toy cada año lleva estos regalos para darles un momento de alegría a estos niños. Si ya dejaste de quejarte, ayúdame a llevar todo esto al coche, si salgo ahora llegare temprano.

—Bien, vamos pues. ¿Le avisaste a tus padres? —le pregunto Tae sumamente preocupado.

—No, aun no. De hecho, no quiero que lo sepan, porque estarían muy preocupados. Ya lo sabrán cuando me vean ahí.

—¿Y la tienda? ¿Quién la abrirá? No la dejaras cerrada, ¿cierto?

—No para nada, me ayudara Jisso y su hermana.

—Bueno, si no puedo convencerte de que te vayas en autobús. Al menos prométeme que me estarás mandando mensajes cada que puedas. —Todo esto mientras iban llevando las bolsas de regalos al coche. —¿Cuánto tiempo crees que tardaras en llegar? —le pregunta Tae a Jimin.

—Aproximadamente unas dos o tres horas, espero que haya poco tráfico y que no haya nevado, en caso contrario tardaría una hora más aproximadamente. ¿Has escuchado las noticias del clima?

—No, no he escuchado nada de las noticias. Pero tampoco han dado ninguna alerta por mensajes.

—Bien, ya está todo. Me voy a casa, regresare después de las fiestas. Te estaré mandando mensajes como me lo has pedido.

Jimin abraza fuertemente a Taehyung en forma de despedida.

Se sube a su coche y emprende el camino. Ve por el retrovisor a Taehyung y este le dice adiós con la mano. Suspira fuertemente y se prepara para el camino.

La luz solar se ve radiante mientras abandona la ciudad, en algún momento del camino tuvo que parar a poner gasolina y el cielo ya se veía nublado.

—Han anunciado que habrá tormenta de nieve esta noche. Espero que no viaje muy lejos. ¿A dónde va?—le pregunta el dependiente

—Viajo a Busan.

—Uuuyyy, tenga mucho cuidado en las carreteras. Con este tiempo, están muy resbaladizas.

—Muchas gracias, tendré mucho cuidado. —Jimin le paga al dependiente e intenta arrancar su coche, pero al hacerlo este no prende, lo vuelve a intentar y el coche sigue sin encender.

Baja su cabeza al volante y se pregunta que hará ahora. El dependiente sale de la tienda al ver que él seguía ahí.

—Que sucedió? —le pregunta el dependiente.

—No enciende el carro y no sé qué hacer ahora.

—Puedo llamar a la grúa y que lo lleven al taller mecánico que está aquí cerca—le ofrece el dependiente.

—Si sería lo mejor, debo llegar a Busan hoy. Espero que me lo puedan tener listo.

El dependiente se retira para hacer la llamada a la grúa, al cabo de treinta minutos llega la grúa y remolca el carro con él dentro, directo al taller mecánico.

Cuando llegan, el mecánico revisa el carro y le dice que lo tendrá listo para las ocho de la noche, Jimin estuvo de acuerdo, pues para ese tiempo solo faltaban unas tres horas. Así que mientras arreglaban su carro, fue a comprar un café en la cafetería que estaba frente al taller y se dispuso a leer en wattpad una historia escrita por MBlack_Swan llamada Lost in the Forest. Tan entretenido estaba con esta historia que no sintió pasar el tiempo.

Cuando se dio cuenta que ya era la hora de recoger su coche, se encamino al taller y ya el mecánico lo esperaba. Pago por el servicio y se montó en el coche para agarrar la autopista.

Una vez en el camino, se metió a la carretera que lo llevaría a Busan, era un atajo que no cualquiera conocía, no tardo mucho tiempo en pasar para que comenzara la ventisca, inicio de una tormenta de nieve. Cuando cruzaba un puente que conectaba de pueblo a pueblo, azoto un fuerte viento con nieve que hizo que el parabrisas se llenara de nieve. Tuvo que reducir la velocidad para evitar que tuviera accidentes.

En ese momento, le llegó un flashazo de la imagen de Taemin, lo extrañaba, pero sabía que el solo era un fraude… una mentira… una persona vacía.

De pronto se percató que el camino le era desconocido, que había tomado un camino equivocado, posiblemente no se dio cuenta debido a la tormenta. Estaba aterrorizado y no sabía dónde estaba. Lo peor era que el camino venia de bajada, al frenar, el coche no respondió, sino que este empezó a agarrar velocidad. Agarro el volante desesperadamente, no podía ver nada pues debido a la tormenta todo se veía oscuro. No pudo ver el collado de nieve con el que se estrelló.


Jeon Jungkook se encontraba durmiendo cuando escucho sonar el timbre de manera insistente, a la par escuchaba que tocaban la puerta de manera enérgica. Refunfuño y recostó nuevamente su cabeza en la almohada.

—¡Largo de aquí!

Sin embargo, la persona que estaba fuera de su casa seguía insistiendo, así que no le quedo de otra más que levantarse. Malhumorado se pone la bata de dormir y se dirige a la puerta, fuera quien estuviera en la puerta, parecía no tener prisa en irse.

Antes de llegar a la puerta, el timbre volvió a sonar.

—¡Un segundo! Caramba por dios, deberían respetar el sueño de los demás.

En cuanto abrió la puerta, sucedieron varias cosas a la vez, aunque uno de los sucesos no lo presenciaron ninguna de las personas que estaban en la entrada.

El primer suceso al abrir la puerta fue que lo azoto un fuerte viento gélido, el segundo suceso que no se esperaba Jungkook, fue ver a una persona tan increíblemente bella en la puerta de su casa y el tercer suceso fue que en el sótano donde Jungkook guardaba los recuerdos más imprescindibles de su familia, específicamente en una caja tallada de madera donde se encontraba la estrella que una vez brillo en vida con su hijo.

Se quedó observando a la persona que estaba en su puerta, pues llevaba una vestimenta muy navideña y eso no era todo, llevaba varias bolsas de lo que parecían ser diversos regalos.

—¡Por fin! Gracias por abrir la puerta, ya me veía entrando como ladronzuelo en la cabaña. —Comento Jimin temblando de frio.

—Debería marcharse, no sé qué lo trajo aquí, pero no compro nada. Ni celebro la navidad. —Jungkook hizo el amago de cerrar la puerta.

Sin embargo, Jimin se lo impidió.

—¡No! Espere, por favor, necesito su ayuda. —Jimin estaba a punto de llorar, estaba exhausto y con frio. Había caminado un buen trecho para llegar a la cabaña desde donde se había chocado.

—Por favor, présteme su teléfono, tuve un accidente camino a casa y debo pedir una grúa para poder llevarlo al mecánico y así irme a casa.

—Esta lastimado?

—No, no, no, solo asustado y con frio. Solo necesito llamar para poder avanzar… le juro que no lo molestaré más, en verdad necesito llegar a casa lo más pronto posible.

Jungkook al ver lo desesperado que estaba Jimin, suspiro y le permitió el paso a la cabaña.

—Pase, el teléfono está en la sala, puedes llamar ahí y de paso te calientas con la chimenea, iré a la cocina por algo caliente para ti.

Jimin entra quitándose las botas y sacudiendo la nieve que tenía en su chaqueta, dejando un aroma a vainilla. Aroma que llego a las fosas nasales de Jungkook y a su mente llegaron recuerdos de su hijo. Él tenía un aroma parecido al de Jimin.

—Lo siento, no me presente. Mi nombre es Park Jimin, vengo de Ulsan y soy de Busan e iba camino a casa de mis padres. Puede decirme donde estamos para poder dar los datos a la grúa.

—Mucho gusto, soy Jeon Jungkook y en cuanto al de la grúa, solo dile que estas en casa de Jeon, el sabrá llegar. En un momento vengo.

Jungkook se dirigió a la cocina para calentar un té de canela tanto para Jimin como para él.

Mientras tanto Jimin estaba al teléfono rogándole al sr de la grúa, ya que este le estaba diciendo que para esta noche sería imposible socorrerlo puesto que la tormenta está en pleno apogeo y era una imprudencia salir así.

—Por favor señor, mire que estoy en la casa de un completo extraño y ni siquiera sé quién es este hombre. ¡Podría ser un asesino!!!

El operador de la grúa, empezó a reírse abiertamente.

—No se preocupe joven. El Sr. Jeon solo es algo gruñón y cascarrabias, pero de ahí es inofensivo. Lugar más seguro que ese, no encontrara. Puede estar tranquilo. Prometo que mañana a primera hora estaré ahí… es más, llevare mis herramientas y de una vez revisare su auto. Lo dejo, tengo más llamadas por contestar, la gente no se da cuenta que hay una tormenta. Lo veo mañana, esperemos que haga buen clima. — y con eso la llamada se terminó.

Jimin se quedó petrificado, ahora que haría. No podría pedirle hospedaje al Sr. Gruñón. Ya que había prometido que no molestaría. Lo que Jimin no sabía es que Jungkook había escuchado el final de su llamada y ya estaba preparado para decirle que podía quedarse por esa noche, sin embargo, esperaría hasta que entrara en calor y Jimin le pidiera el hospedaje.

—Bien, aquí tiene el té. ¿Qué le dijo el operador de la grúa?

Jimin suspiro.

—No podrá venir hoy, dijo que hasta mañana temprano. No sé qué hacer. —Jimin se tapa la cara con sus manos en señal de desesperación.

Jungkook frunció el ceño en señal de disgusto, pero a la vez se resignó. Sabía que no podía dejar que Jimin se fuera en medio de la tormenta a pasarla en el auto.

—Tómese el té—le dijo de manera tosca. —Le llevare a una habitación para que pase la noche, y espero que mañana temprano venga el operador y pueda irse.

Jimin se sobresaltó ante las palabras tan secas de don gruñón. Aun así, tomo el té lo más rápido posible, para… ya ni sabía para qué. Se encontraba bastante perdido. Le había pasado de todo en tan solo dos días.

Jungkook espero pacientemente a que Jimin terminara el té, pero veía la mirada perdida que este tenía. A pesar de ser técnicamente un ermitaño desde que su familia se fue, no tenía corazón para dejar desamparado a una persona. En cuanto vio que Jimin termino el té, le dijo:

—Vamos, le enseñare su cuarto. Puede hacer uso de lo que necesite, lo único que no puede ir al sótano. ¿Entendió? No puede ir al sótano.

—Entendido. Muchas gracias por su apoyo.

Jungkook solo murmuro algo parecido a un gruñido y se retiró a sus aposentos.

Mientras Jimin entro a la habitación que le había señalado, observo que había una cama tamaño King, una chimenea, dos puertas que supuso que uno era el baño y otro un closet. Se dirigió al closet para buscar una toalla y poder darse un baño caliente para terminar de quitarse el frio que sentía en su cuerpo. Cuando salió de su baño, iba a disponerse a dormir, pero su estómago gruño y recordó que tenía horas de no haber comido nada. Así que salió del cuarto para ir a la cocina y ver si encontraba algo de comida. Encontró jamón, pan, mayonesa, queso manchego y otras cosas más, pero decidió prepararse con un sándwich de jamón, con eso se fue al cuarto y se quedó quieto, mirando las sombras de los árboles que se veían por la ventana.

Y mientras Jimin luchaba por caer rendido en sueños, Jungkook se encontraba en su recamara dando vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño, no podía creer que había aceptado ayudar a un extraño y que encima sintiera atracción por este. Pensó que estaba alucinando, pero cuando se sintió más despierto, se dio cuenta que todo era real. Anteriormente había sufrido de pesadillas y alucinaciones, desde que su familia falleció hace tiempo una navidad. Suspiro y se pasó una mano en la cara, no debía pensar en eso. Si lo hacía, volvería a caer en la tormenta que agitaba su corazón.

Al ver que no podría conciliar el sueño, se levantó y se dirigió al sótano, para ver las pertenencias de su hijo y esposa. Al llegar a la puerta del sótano, vio que Jimin entraba en silencio a la habitación que le había dado.

Se metió al sótano y lo primero que vio fue el retrato que había mandado a hacer unos meses antes de que el accidente ocurriera. Y sin darse cuenta, empezó a sollozar por la ausencia de ellos. Nunca los olvidaría, le dolía la pérdida de su vida.

Jimin desde su cuarto, ya había terminado de cenar. Por la ausencia de ruido alcanzo a escuchar los sollozos que salían del sótano. El sonido que salía de este, era tan desgarrador que se le salieron algunas lágrimas. No tenía conocimiento de la historia de don gruñón, pero por lo que escuchaba tenía mucho dolor en su corazón. No sabía si salir a consolarlo o dejarlo solo en la penumbra…

Asomándose a la ventana, observo que la tormenta no daba signos de ceder, al parecer no lo haría en lo que restaba de la madrugada. Observaba caer la nieve con tanta fuerza que no quiso pasar un minuto más solo y prefirió acompañar a Jungkook. Con un poco de temor salió de su habitación y camino rumbo al sótano.

Abrió lentamente la puerta y vio a Jungkook acuclillado ante una imagen que pudo vislumbrar era un niño y una mujer muy bella. Supuso que eran su hijo y su esposa, al no ver evidencias de ellos en la cabaña llego a la conclusión de que estos habían fallecido.

Poco a poco se acercó a él y le puso una mano en el hombro.

Jungkook se levantó apresuradamente y frunció el ceño.

—¿Qué haces aquí? Te dije que no podías venir a este lugar. ¡Fuera de aquí!

Jimin sorprendido por el arrebato de Jungkook, tropezó con un mueble que estaba detrás de él.

Movimiento que hizo que lo que había sobre el mueble se cayera. Para mala, o buena suerte de Jimin era la caja de madera donde Jungkook mantenía guardada la estrella.

Al caer, esta se abrió y se soltó un resplandor de luz que los cegó a ambos.

Jungkook al ver esto, sollozo fuertemente y abrazo a Jimin.

Sabía que la estrella no se equivocaría.

Según la leyenda, el hecho de que la estrella brillara en presencia de Jimin significaba que había encontrado un alma pura y que era su alma gemela.

No podían creer cómo se estaban dando las cosas.

Sobre todo, en estas fechas, puesto que era el día en que se cumplían 6 años del fallecimiento de la familia.

En brazos de Jimin, siguió sollozando dando gracias a su angelito y a la estrella por haber enviado a este ser tan hermoso a su vida.

Poco a poco fue calmándose y Jimin solo sobaba la espalda en seña de consuelo para Jungkook.

En cuanto estuvo más calmado, se recargaron en la pared y Jungkook procedió a contarle la historia de su vida y el porqué de su reacción.

Definitivamente, esta fue la noche más larga para ambos.

Jimin también le platico él porque estaba viajando para Busan, solo y con tanta prisa.

Cuando terminaron la plática, Jimin se levanto y le ofreció su mano al gruñón.

—Ven vamos, parece que ya amaneció y seguramente no tardara la grúa.

Jungkook quedo viéndolo desde donde estaba sentado, como si fuera una serendipia. Se sintió renovado y a su corazón más ligero. No sentía la angustia ni el dolor tan intenso por la pérdida de su anterior familia.

Tomo la mano de Jimin y se levantó. Lo abrazo fuertemente, Jimin le dijo que fuera a lavarse la cara mientras el preparaba café para empezar la mañana.

A pesar de que no habían dormido nada, no sentían el cansancio del desvelo.

Mientras Jimin iba a la cocina, Jungkook en su recamara se vio al espejo y vio que necesitaba urgentemente un afeitado y una ducha, porque ante esa visión parecía un asesino a la caza de su presa.

Después del baño, una taza de café en este momento seria perfecta, pensó suspirando. Café. Lo necesitaba urgentemente que hasta pensó que estaba alucinando cuando sintió el olor.

Entre tanto Jimin se encontraba en la cocina viendo las noticias sobre la tormenta

—…al parecer la tormenta de anoche no parece dar signos de ceder. Hasta aquí las noticias mañaneras, nos vamos al estudio.

Jimin suspiro tomando su taza de café, ante estas noticias estaba claro que no llegaría la grúa en esa mañana y se quedaría varado un rato más. Aprovecharía para conocer más a Jungkook, la noche que pasaron juntos fue muy reveladora y sabía que estas fechas eran dolorosas para él, ahora entendía el comportamiento de Jungkook. Al asomarse a la ventana vio que todo estaba cubierto de nieve, no se veía absolutamente nada.

—Buenos días—dijo Jungkook al entrar a la cocina

Jimin lo vio y al instante se puso nervioso.

—Hice café, no sabía si te apetecía que hiciera algo de desayuno, así que esperé a que vinieras. Tal parece que la grúa no vendrá, la tormenta no ha cedido, te pido disculpas por las molestias que eso te genere. —suspiró y espero respuesta alguna de Jungkook, algo que no llego, así que levanto la mirada hacia donde estaba Jungkook que parecía perdido.

Jungkook tenía una mirada de confusión y los brazos cruzados. Este era un método de defensa que había adoptado como protección.

—Eres real… pensé que…— Jungkook sacudió la cabeza, como aclarándose la cabeza. — Olvídelo, por un instante pensé… Nada, nada…

—Asi que...

—Esta bien Jimin, entiendo la situación. Puedes quedarte el tiempo que sea necesario. Porque no aprovechas y llamas a tus padres para que sepan que llegaras en cuanto puedas. Por cierto, que llevas en esas bolsas? Anoche cuando te vi, pensé que eras algo asi como Papá Noel o yo que sé, jajaja. Gracias por escucharme anoche.

—Bueno, creo que ambos lo necesitábamos. Sí, creo que llamare a mis padres y volveré a llamar a la grúa para ver que dicen ellos. En cuanto a las bolsas, bueno… cada año llevo regalos a los niños del pueblo. Me encanta ver la alegría que expresan cuando abren sus regalos.

—¿Qué tan lejos está tu auto? Puedo ir a verlo y ver si lo echo a andar.

—Tengo una pregunta. —le dijo Jimin. —Porque no has decorado tu casa?... lo siento, no me compete nada de eso.

—No, está bien. Como sabes mi familia falleció hace años en este día y especialmente para mi es algo difícil. Pero contigo aquí, podemos hacer una diferencia, ¿no crees?

Los ojos de Jimin se iluminaron en un instante.

—Siiii, si me permites me gustaría ayudarte. Déjame hacer las llamadas y te ayudo.

—Claro, mientras voy al sótano por las decoraciones.

En lo que Jimin se dirigía a la sala para hacer sus llamadas, Jungkook se dirigió al sótano. Al entrar al lugar, se quedó estático al no sentir el dolor que siempre sentía cada vez que veía los recuerdos que ahí mantenía.

Empezó a llevar las cajas de adornos a la sala, para que pudieran decorar. En cuanto Jimin termino las llamadas, volteo a ver las cajas y se dirigió a ellas, para empezar a sacar los adornos.

Se sentía muy contento de estar ayudando a Jungkook a superar su gran perdida. Sabía que sería difícil para Jungkook, pero con tiempo, él lo superaría.

Cuando Jungkook apareció con la caja de madera, se sorprendió cuando de esta surgía una luz.

—No brillaba hasta que entre aquí donde estás tú. —le dijo Jungkook con ojos brillosos.

—Te encuentras bien?

—Sí, no, no sé. Honestamente todo esto es tan extraño. Me siento extraño.

Jimin lo abrazo y en algún momento la atmosfera se empezó a sentir algo entrañable.

Jimin mira a ese hombre frente a él con una mirada que reflejaba su alma bonita.

Y esa vibra incitó a Jungkook, sin ningún esfuerzo, a acercarse al rostro de Jimin y tomar sus labios con delicadeza.

Hay besos que son capaces de detener el tiempo.

¿Quién iba a decir que un beso pudiera ser así, capaz de alterar el paisaje interior hasta tal punto de desbordar los mares, de empujar los ríos montaña arriba, de devolver la lluvia a las nubes?

Jungkook sabía que estaba completamente atrapado, enamorado, que no sería capaz de vivir sin él, menos dejarlo ir. Cuándo terminaron el beso, Jungkook se quedó viendo el rostro de Jimin esperando que fuera a desaparecer, pero la sensación de tenerlo entre sus brazos no desaparecía. Lo abrazo fuertemente con temor.

—Me gustas Jimin, mucho. No sé cómo te dejare ir. No quiero volver a la soledad.

—No lo hagas, déjame estar contigo. Ven conmigo a casa de mis padres y disfruta de esta temporada conmigo. No te arrepentirás.

Jungkook dudaba, tantos años encerrado en su dolor. No sabría cómo actuar ante la gente festejando las navidades.

—Bien, iré contigo. Por cierto, ¿qué te dijo el de la grúa?

—De verdad?, siii, te la pasaras increíble. Ah, el de la grúa me dijo que haría todo lo posible, pero que era probable que viniera hasta muy entrada la tarde. Así que no creo que lleguemos hoy en mi coche, pues aún están limpiando las carreteras de la nieve.

—Vamos, decoremos la casa y luego nos arreglamos para empezar el viaje, nos iremos en mi coche, pasamos al tuyo por lo que hayas dejado ahí y vamos a Busan, ¿te parece?

—Si claro, me parece excelente la idea.

Se pusieron manos a la obra, pusieron todas las decoraciones por toda la cabaña y cuando llego el momento de poner la estrella en el árbol, Jungkook se la ofreció a Jimin. Era lo correcto, que el pusiera la estrella.

Cuando Jimin toco la estrella, esta titilaba en su luz y se sentía caliente como si tuviera vida propia. En el momento en que puso la estrella en el árbol, esta brilló con tanta intensidad que toda la cabaña parecía estar cubierta de brillitos.

Cuando terminaron de decorar todo, Jungkook le dijo que preparará sus cosas, que irían al coche por los demás regalos y de ahí agarrarían camino a Busan, para entregar los regalos y asi conocer a los padres de Jimin.

En cuanto llegaron a Busan, fueron directamente a la casa de los padres de Jimin, aunque Jungkook se encontraba nervioso, sabia en el fondo de su corazon que Jimin era su realidad y su vida.

Ante esto, se prometió que haría todo lo que estuviera en su mano para que Jimin permaneciera a su lado, feliz y con todo el amor que podia brindarle. Incluyendo dar regalos en navidad, escuchar villancicos y hacer todo lo que él quisiera.

Y asi es como el amor y la felicidad entro nuevamente al corazon de Jungkook.


AGRADECIMIENTOS

Quiero agradecer por mi bella portada a mi niña Ronny ya que ella me la realizó, muchas gracias corazón.

A mi querida Joan, por el gran apoyo y por las puyas que me da para que mi escritura mejore día con día.

A mi niña Meli, por las hermosas promociones que nos realiza para que nuestras historias lleguen a todos nuestros amados lectores.

A mi amada mariposa, Kat. Gracias por animarme a seguir en este mundo de locuras. Sin duda, nunca me hubiera animado a escribir, si no fuera por ti.

A todo el equipo de Libros con café, que con las personalidades de cada una de ellas aportamos algo a este proyecto tan hermoso.

A todos nuestros lectores, quiero darles las gracias por todo el apoyo que nos han brindado viniendo a leernos y regalarnos comentarios y estrellitas.

Con el corazón en la mano, les doy las gracias a todos.

Feliz Navidad y espero que tengan un prospero Año nuevo 2025.

Nos vemos en el siguiente reto.