Capítulo 1: "Vida perfecta"
15 de Marzo del 2022.
Hola, soy Ángel Lara y esta es mi historia.
Tengo buena fama en la secundaria. Mi apariencia es decente según los demás y eso me agrada de cierto modo, tengo 18 años y este es mi último año en este Instituto. Como se imaginarán por lo que dije supongo que piensan que tengo muchos amigos y no están equivocados aunque hay gente que dice que los amigos se cuentan con los dedos yo pienso que los amigos que tengo son reales. Bueno, eso pensaba yo pero ya llegaremos a esa parte cuando sea el momento... Primero empecemos por lo principal que es mi segundo día de clases en el 6to año.
Mi horario de clases era la hora intermedia, así es donde estudio. Les daré un ejemplo para que se hagan una idea más detallada:
La mañana va desde las 07:00 a.m hasta las 11:00 a.m.
El intermedio, que es mi horario y el favorito de varios va desde las 11:00 a.m hasta las 16:00 p.m.
La tarde va desde las 16:00 p.m hasta las 19:20 p.m.
Por último el horario nocturno de 19:20 p.m hasta las 23:00 p.m.
Así son los horarios de mi Instituto y creo que también es un horario único, al menos en otros lugares donde he estudiado no había intermedio. En fin, vamos por lo importante que es la historia.
Eran las 15:40 p.m y estaba en clases de Filosofía haciendo un trabajo grupal entre mis compañeros y algunos amigos, éramos 7 en total y la clase estaba dividida en tres grupos.
—¿De qué podemos filosofar? Dijo que pensemos sobre las cosas de la vida y anotemos todo lo que digamos y pensemos en nuestros cuadernos pero ¿qué?—. Mencionó Sebastián.
Hagamos una pausa para introducirlo ya que él es importante para mí. Sebastián es mi mejor amigo de la primaria, comenzamos a ser amigos por 5to si mi memoria no me falla. Digamos que llevamos 7 años de amistad.
Él tiene cabello marrón rizado y ojos marrones, es un poco más alto que yo y suele vestir ropa cómoda.
Describiría al resto de mis compañeros pero no los considero tan importantes así que los dejo a su imaginación.
—¿Y si pensamos en la vida? —. Dijo Sofía mientras su mirada estaba en el cuaderno decorando el título.
—¿Quieres hablar de eso? No sé, a mí se me hace aburrido —. Dijo Carmen.
Yo estaba prestando atención mientras pensaba en qué hacer, de pronto se me vino una idea.
—¿Qué es para ustedes la vida o qué significado tiene? —. Dije.
Todos me miraron.
—Buena idea bro, hablemos de cómo se creó la vida —. Dijo Sebastián.
Todos empezamos a decir lo que pensábamos al respecto, Sofía y César se fueron por el lado religioso, Carmen y Sebastián se fueron por la teoría de que todo se originó por la explosión del Big Bang, Rodrigo y Lucas no sabían qué opinar y yo me encargué de anotar todo lo que decían en una hoja para después poner mi pensamiento, luego los demás pusieron lo mismo y así pasó la hora de Filosofía.
Al sonar el timbre guardé mi cuaderno e Iván me invitó a salir al patio para entrenar en fútbol.
Cabe mencionar que mi Instituto tiene dos pisos y una especie de subsuelo.
Antes de bajar las escaleras una chica tocó mi espalda y al voltear era Micaela.
A ella también voy a introducirla en la historia ya que es muy importante.
Micaela es rubia con ojos azules y suele llevar ropa un poco ajustada, no era muy popular porque no socializaba mucho y me pidió para ir a hablar a un lugar más privado a lo que yo accedí con una sonrisa calmada, me llevó a una clase donde no había módulo y por ende nadie estaba allí.
—¿De qué quieres hablar Mica?.
—Quería saber si me podías decir tu secreto de estos últimos dos años —... Dijo mientras anotaba algo en el pizarrón.
—¿Cuál secreto? —. Pregunté con curiosidad.
—El secreto sobre esto —. Dijo señalando la palabra “POPULARIDAD” en el pizarrón.
—¿El secreto sobre la popularidad? No hay un secreto sobre ser popular Micaela —, Dije mientras me sentaba en un pupitre — no sé porqué me hice popular. Supongo que todo va en la personalidad de alguien.
—En la personalidad eh —... Hizo un poco de silencio para después seguir hablando —Entonces estás diciendo que todo recae en la personalidad de una persona y que por lo tanto los inferiores a tí no pueden ser popular...
¿De qué habla?.
—No me refiero a eso, pero si es verdad que quien socializa más es mucho más popular que alguien que no habla con nadie a su alrededor.
Ella sólo me observó en silencio y luego se retiró del salón, no entendí nada y me fuí también.
Me iba dirigiendo hacia el patio y escuché a gente hablar en murmullos sobre las pruebas diagnósticas de este año y otros hablaban de un profesor en particular, el de matemática. Luego de bajar al primer piso algunas personas me saludaban y yo les devolvía el saludo aunque no los conociera, como siempre con una sonrisa amable.
Llegué al patio pero cuando iba a ir a la cancha para jugar al fútbol sonó el timbre para la última clase.
Vi a mis compañeros y amigos acercarse a mí en ese momento.
—¿Por qué tardaste tanto? ¿Qué hacías? —. Preguntó Sebastián.
— Perdona es que una compañera de clase me pidió para hablar.
—Ah ya andas de galán — Dijo César.
—No es eso, no piensen cosas erróneas es solo una compañera.
Después de todo, ¿quién estaría con un chico de estatura media con cabello ondulado alborotado como el mío que viste ropa muy casual? Claramente nadie.
—Compañera, eso dicen todos —. Mencionó Sofía.
—¿Estás celosa? —. Bromeó Sebastián.
—No digas estupideces, bobo — Le respondió.
Yo solo me reí y comenzamos a caminar hacia el salón 12.
—¿Qué toca ahora? —. Preguntó Rodrigo.
—Matemática, esperemos que no sea ese profesor del que todo el mundo está hablando —. Dije mientras arreglaba mi cabello.
—¿Hablas del profesor que define si te vas a exámen según los resultados de tu prueba semestral y final? Ese es buena gente dependiendo de cómo lo trates —. Dijo Carmen.
—Ustedes se la llevarán a exámen, yo no —. Dije con seguridad.
—Ay seguro, don inteligente —. Dijo Carmen.
—Y sí, yo estudio —. Dije burlonamente.
Algunos se rieron y luego entramos a clase.
El profesor entró un minuto después y arregló sus cosas en el escritorio para después pasar a presentarse y dar la clase.
Claramente por ser la primera clase del año nos hizo presentarnos a todos uno a uno, saltearé esta parte de la historia, solo hicimos algunos ejercicios algebraicos y mandó algunos de tarea domiciliaria.
Sonó el timbre y todos empezamos a guardar nuestras cosas en la mochila y salimos de clase.
—Che deberíamos hacer alguna junta este fin de semana —. Dijo César.
—Dale, buena idea —. Dijo Sebastián.
—¿Dónde nos reunimos? —. Pregunté.
—Lo decidiremos el jueves, hagamos la junta para el sábado —. Respondió César.
—Dale buena idea —. Dijo Sofía.
—Me apunto —. Mencionó Carmen.
—Estoy dentro —. Dijo Sebastián.
Los demás también se apuntaron a la idea, todos quedamos en que nos veríamos el sábado.
—Bien, ¡nos vemos mañana! —. Dijo Sebastián.
Todos nos despedimos y comenzamos a caminar a nuestras casas.
Yo crucé para tomar el bus e irme pero me llegó un mal presentimiento... Sentía que algo iba a salir mal en cualquier momento pero no le presté atención, llegó el bondi y me subí aunque iba lleno lamentablemente.
Fue en ese entonces cuando no me di cuenta ni noté lo mal que había hecho sentir a Micaela, tal vez si lo hubiera notado las cosas habrían sido distintas.
Una chica de clase llamada Romina me estaba viendo de forma rara en el bus, no rara de raro si no que me veía con mala cara. No le tomé importancia porque no sabía que ella iniciaría algo que yo no podría frenar.
Continuará.