El renacer de la sombra

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Sinopsis

Para las calles de Moonlight, la violencia y la corrupción son ya algo habitual que forma parte de la naturaleza misma de la ciudad. Es por ello que cuando los Murdock murieron abrasados por la llamas que consumieron su hogar, nadie se extrañó de que seguramente hubiese sido provocado. Desamparado y con aquel recuerdo grabado a fuego en su mente, Jeff debe recomponer los pocos pedazos que aún quedan de su vida y emprender una nueva en el seno de la familia del juez Martin Swam. Pero, cuándo una situación nos empuja hasta nuestros límites ¿Seremos capaces de controlarnos? Jeff dejará de ser el muchacho callado y afable para convertirse en un vengador nocturno dispuesto a cobrar venganza por todas las victimas de la ciudad.

Estado:
Completado
Capítulos:
15
Rating
5.0
Clasificación por edades:
16+

Prólogo

Cae la noche y como cada día, Moonlight se cierne sobre una nube de alcohol, prostitución y violencia.

Las calles traían consigo un aliento de maldad inhumana, desde los callejones se escuchaban los gritos de alguna victima inocente que había sido asaltada por algún malnacido en busca de dinero o simplemente por diversión. La policía poco hacía ante esta situación, la mayoría de las fuerzas del orden estaban corrompidas y los que aun poseían unos fuertes ideales ahora yacían bajo tierra en el cementerio de la ciudad. Sin ninguna duda, Moonlight era la ciudad perfecta para ser el infierno en la tierra, era tal su fama que había sido borrada de los mapas hacía ya mucho tiempo, nadie hablaba de ella pero sin embargo sabían que existía.

Nuestra historia empieza como podría empezar cualquier historia, en un barrio cualquiera, en una noche cualquiera. Pero esta vez, algo había de diferente, algo en el ambiente era distinto, tal vez era la presencia de una figura encapuchada que observaba detenidamente la casa de los Murdock, eran una familia bastante normal, la señora Helen Murdock era profesora de psicología y su marido, Desmond, era sargento de la policía, un hombre justo y bueno lo cual no era bien visto por sus compañeros... ni por muchas personas de la ciudad. Tal vez por eso ocurrió todo aquella noche, aquella figura encapuchada prendió fuego a un coctel molotov que sujetaba su mano derecha y lo lanzó sobre la casa que acabó en vuelta en llamas. Los gritos de la familia retronaron por toda la calle y pasaron varios minutos hasta que la brigada de bomberos llegasen hasta el lugar del incidente y apagasen aquel infierno. Nadie había sobrevivido, o al menos eso parecía, de un lugar alejado del jardín se escuchaban aun el llanto desconsolado de un niño. El pequeño Jeff había salido a jugar afuera y por fortuna eso impidió que hubiese muerto aplastado por los cimientos de la casa al igual que sus padres.

Uno de los bomberos le encontró aun en estado de shock, después de haber contemplado lo que había pasado, lo abrazó y lo tomó entre sus brazos y lo alejó de aquel lugar lo mas lejos que pudo.

-Ya está hijo, ahora estás a salvo- dijo para intentar tranquilizar al pequeño de ocho años. pero este aun conservaba en su cabeza aquellas llamas y aquellos gritos que nunca se borrarían de su cabeza. El bombero lo sentó en la parte de atrás de la ambulancia y le miró a los ojos, el chico hizo lo mismo y por mas que lo intentaba no podía contener las lagrimas que aun seguían saliendo de sus pequeños ojos.

— ¿Tienes familia pequeño? , ¿tíos, abuelos, hermanos? — pregunto el oficial, pero el pequeño Jeff hizo un gesto de negación con la cabecita mientras se llevaba sus manos a la cara.

— Me tiene a mi...— dijo una voz. Jeff apartó las manos y vio a un hombre trajeado que acababa de llegar al lugar, algo en él le resultó familiar, le había visto muchas veces en casa de sus padres, por fin lo reconoció era el señor Martin Swam, uno de los jueces de la ciudad y un buen amigo de sus padres.— ... yo me haré cargo del muchacho, oficial, ahora que sus padres ya no estan, soy lo mas parecido a una familia que el chico puede tener y no creo que usted prefiera que esta criatura vaya directa a HellGate ¿verdad?

HellGate, el único orfanato de Moonlight, era bien conocido por ser la cuna de futuros delincuentes y asesinos de la ciudad, fue precisamente por eso que el oficial de bomberos no se opuso a las palabras del señor Swam, quien de forma protectora tomó al muchacho entre sus brazos y acarició el pelo lacio y moreno del pequeño que se aferró a su salvador como si de un ángel se tratase.

—Tranquilo pequeño, no permitiré que te pase nada — dijo el señor Swam, secó las lagrimas del rostro del chico y tomándole de la mano ambos se dirigieron a una limusina negra que estaba estacionada muy cerca de allí.

Así fue como desde ese momento, el pequeño Jefferson comenzó una nueva vida en casa de los Swam, junto con el señor Martin y por supuesto junto a su hija Rose, aquella pequeña niña de ojos verdes esmeralda y pelo rubio como hebras de oro se hizo dueña del corazón del pequeño Jeff desde la primera vez que la vió.

Pasaron los meses y los meses devinieron en años y aquella horrible noche, fue otra noche mas para Moonlight. Pero para Jeff fue solo el inicio de lo que estaba por ocurrir....