7 Lunas — One Shot por Madelyn Grater en Inkitt
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7 lunas — One-shot

Sinopsis

Una noche de fiesta en casa de Tony Stark puede terminar de dos maneras, o muy bien o muy mal, nunca hay un punto medio y lamentablemente, Scott no lo sabía. Quiso una noche de pasión y ahora tendrá al menos unos veinte años de castigo. One-Shot. ★★★ N/A: One-shot con la canción 7 Lunas de Nicki Nicole con Star-Ant como pareja principal.

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

7 lunas

Era viernes por la noche, estaba en la casa de su mejor amigo, Luis, preparándose para salir a una fiesta, había logrado que le dieran permiso de salir de casa y quedarse con su amigo durante toda la noche y no lo desaprovecharía. Sus padres habían estado preocupados por su comportamiento después de haber terminado en una comisaria por conducir ebrio, tuvo que pagar una multa y además le quitaron las llaves de su auto.

En un principio, cuando le quitaron su auto, quiso irse de su casa, como una especie de rebelión adolescente, fue por su madre y hermana quienes le rogaran que se quedara, que aún gustaba de tener un techo donde dormir. Aún seguía discutiendo con su padre por esa noche, aunque ya no tan seguido como en un principio, gracias a su buen comportamiento del mes logro su permiso para salir de la casa y con algo de fe no terminaría en prisión esa vez.

Cuando su amigo estuvo listo salieron de la casa montándose en la camioneta naranja más oxidada y vieja que había en la cuadra. Sin embargo, a Scott no le importaba eso con tal de alejarse un poco de su familia y disfrutar de la noche, simplemente se apretó el cinturón del copiloto y espero a que su amigo terminara de pelear con su camioneta por no encender en la primera.

El camino estuvo ciertamente tranquilo, con algunos tropezones por la camioneta, chistes de su amigo y expectativas de lo que harían al apenas llegar a la fiesta de Tony Stark, su compañero de celda. Lo había conocido la noche que fue encarcelado y terminaron por volverse amigos, Tony siempre lo invitaba a fiestas, pero nunca iba por su castigo, ahora que había logrado ir no podía estar más emocionado.

Después de una hora en la carretera, la casa de los Stark estaba ciertamente alejada de su casa, llegaron a una calle con casas extremadamente grandes, casi mansiones, decía casi, porque al llegar a la dirección acordada esta era una verdadera mansión, extremadamente gigante y abarrotado de coches en la entrada. Luis estacionó su camioneta una calle más abajo, por lo que tuvieron que caminar entre autos lujosos, motocicletas y gente borracha hasta llegar a la entrada.

No presto mucha atención a la mansión, ya que esta tenía las luces apagadas y unos hombres en la entrada evitando que la gente pasara, por lo que siguió a la gente que rodeaba la enorme estructura hacia el jardín trasero donde había mucha gente y bullicio. No logro ver a Tony desde donde estaba y seguramente no o vería en toda la noche.

Junto con Luis se acercaron a una mesa con varias botellas de alcohol y ningún vaso de plástico cerca, supuso que no los necesitarían así que solo tomo una botella de Whisky y tomo directamente de ella, Luis siguió su ejemplo con una botella de Vino, no vieron marcas solo le dieron un gran trago y empezaron a divertirse.

Había música buena y una piscina llena de gente a medio vestir y muy ebria, la gente no bailaba con un orden en específico, saltaban sin coordinación alguna, gritaban las letras de las canciones con poco control en su voz, simplemente la pasaban bien sin importarles quienes lo mirarían o si saldrían bien de la mansión.

Scott dejó a Luis solo cuando vio que este le coqueteaba a una chica, no quería arruinarle sus avances, así que con pasos torpes y con mareos se acercó a la reja de la mansión, la gente seguía llegando a la alucinante fiesta que parecía que nunca pararía. Se quedaría un rato en la entrada junto a un chico que parecía haberse desmallado boca abajo en la cera de la mansión, se sentó a su costado sacando de uno de sus bolsillos una cajetilla de cigarros junto a un encendedor.

Acerco uno de los cilindros alargados a su boca y lo encendió con cierta torpeza, inhalo de él y lo boto después de unos segundos tratando de calmar su corazón alterado por el alcohol consumido. Había cambiado la botella de Whisky hace dos botellas atrás y ahora tenía una de Vodka Negro a medio beber cerca de su mano.

—¿Tienes fuego? — Escucho a su costado, al voltear se encontró con un hombre, se veía un poco mayor, aunque seguro era por la barba un poco desaliñada y su estructura gruesa.

—Si claro. — Respondió a la pregunta, volviendo a sacar el encendedor de su bolsillo y dándoselo en la mano.

—Gracias, amigo. — Soltó el hombre gordinflón sentándose a su costado como si Scott y él fueran mejor amigos de toda la vida, el sujeto parecía igual de ebrio que él, costándole un poco encender el cigarro que tenía, este parecía haber sido hecho por el consumidor por lo que supuso no era Tabaco lo que contenía.

Volvió a concentrarse en el cigarro, ya estaba más calmado y casi no se sentía ebrio, seguía cuestionándose cosas innecesarias en absoluto silencio, pero estaba seguro de que podría manejar un auto sin estrellarlo. El hombre a su lado estaba también en silencio fumando, le había devuelto el encendedor, pero no parecía dispuesto a irse, por lo que después de pensarlo se decidió por una iniciar una conversación.

—¿Eres amigo de Tony? — Preguntó intentando no tropezar en las palabras, su lengua seguía ebria.

—¿Stark? — Scott asintió a la pregunta. —Nah, soy amigo de un amigo, de su novio, no nos caemos muy bien. — Scott se mareó por la respuesta, pero termino por asentir. —¿Y tú? —

—Algo así. — Quiso mencionar el tema de la comisaria, pero prefirió guardar silencio, si lo hacía era seguro que preguntaría como termino en prisión y no era un tema que le gustara recordar.

—¿Me dirás tu nombre? — Él lo miró con una sonrisa y Scott alzo una de sus cejas antes de devolverle la sonrisa.

—Dime el tuyo primero. —

Empezó una especie de coqueteos entre ellos, aún no se decían los nombre y eso parecía satisfactorio, ambos hablaron una hora más en lo que terminaron de fumar y terminar la botella de Vodka. La fiesta seguía y seguramente más intensa habían escuchado que un tipo había prendido en llamas un arbusto y que lograron controlar el fuego.

Cuando menos se lo esperaron, empezaron a besarse con intensidad, siendo Scott acostado sobre el cuerpo inconsciente a su lado y estando atrapado en los gruesos brazos del chico con el que coqueteaba. Pero no sería arrestado nuevamente y menos por exhibicionismo, su padre podría meterlo en seminario si algo como eso pasaba.

—No aquí. — Se negó cuando sintió una mano intentando desabrochar sus pantalones.

El hombre gruño un poco antes de levantarlo en brazos y llevarlo a su auto, uno que Scott no alcanzo a ver del todo porque seguía ebrio y besaba el cuello ajeno. El auto arrancó con Scott sentado a horcadas sobre el conductor, rozando su culo con el erecto pene de su acompañante. El auto iba al límite de velocidad, pero a él no le importaba, solo quería ser llenado en ese instante con lo que sea, por lo que aprovecho una luz roja para quitarse los pantalones con una agilidad que solo la borrachera le podía permitir.

Empezó a rozar con más fuerza su culo con el pene del desconocido, ocasionando en este gruñido de excitación que se filtraban en su boca. Sus besos cada vez eran más húmedos haciendo que por su barbilla resbalara saliva, las manos del conductor apretaban con fuerza el manubrio del coche y las suyas acariciaban las velludas mejillas de su compañero.

El auto se estacionó frente a un hotel, no vio cuál, no vio ni donde estaba, se dejó cargar por el rechoncho hombre que lo llevo en brazos hacia el interior, ni siquiera dentro, Scott quiso detenerse acariciando el cuello ajeno y dejando unos cuantos chupones en el proceso. No se detuvieron en recepción, fue llevado al elevador que por serte estaba vacío, ya dentro sintió como su espalda estrellaba contra una de las paredes del cubo metálico, sintió como su erección chocaba con el estómago ciertamente relleno de su perpetrador.

El ascensor se detuvo, lo sabía por la voz chillona de una mujer que los vio en aquella situación, Scott se rio a carcajadas cuando ella salió corriendo y rio aún más cuando el sujeto beso su cuello haciéndole cosquillas con su barba. Pronto llegaron a una habitación, él seguía en los brazos ajenos por lo que habían tardado en abrir la puerta, o mejor dicho el sujeto había tardado.

La puerta se cerró de un portazo, Scott fue atacado por unos labios hambrientos y unas manos que parecían expertas. Sus nalgas fueron amasadas al antojo de aquel hombre, siendo estiradas y pellizcadas, sus labios mordidos y succionados hasta el punto en el que pensó sentir un sabor metálico en su boca, su cuello tampoco salió bien librado, fue mordido, succionado y besado. Todo su cuerpo era un manojo de nervios y aun sin haberse acostado en la cama que aquel hotel ofrecía.

—Dime tu nombre. — Escucho el susurro que soltó el hombre.

—¿Me dirás el tuyo? — Pregunto acercando su boca a la oreja del otro, como si fuera un secreto.

—Puedes llamarme Star-Lord. — Su cuello fue nuevamente atacado y sus nalgas apretadas por esas enormes manos que ahora amaba.

—Me sirve, soy Scott. —

Y aquello pareció bastar para que fuera arrojado a la cama. Miro un tanto mareado por el movimiento brusco al tal Lord, este se deshacía de su camiseta y su pantalón en dos movimientos distintos que parecieron uno ante sus ojos debido a su embriaguez. Scott quiso colaborar con él quitándose su camiseta y su ropa interior tirándolas hacia algún lugar de la habitación que no logro ver por la falta de luz.

Star-Lord se subió encima de él, volvió a acercarse a su brazo, dejando un beso antes de bajar hacia su pene, empezando a succionarlo. Scott soltó un fuerte gemido arqueando su espalda y llevando su cabeza hacia atrás, su mano izquierda tomo el cabello del Lord empujándolo con más fuerza hacia su pene, mientras que la derecha sujetaba las sabanas con fuerza.

La cabeza del gordinflón subía y bajaba sobre la longitud de su pene, a la vez que su lengua se enredaba en el glande cada que subía; su nariz chocaba con el bello púbico y su mandíbula con los testículos de Scott. Una de sus manos acariciaba los sacos de carnes con suavidad, masajeándolos, mientras la otra sujetaba la cadera del de cabello oscuro.

Scott quiso hablar, avisar que estaba a punto de soltar su semen en la boca ajena, pero la excitación y el alcohol previamente consumido había hecho estragos en su cabeza, solo ligando soltar sílabas sin orden alguno. Sintió como su estómago se estrujaba, su cuero empezando a sentarse y su respiración entrecortada antes de que de su pene saliera su semen llenando la boca del Lord.

—Lo siento…— Soltó con voz entrecortada una vez su reparación se reguló.

Lord río, con la boca cerrada aún con el líquido en su boca, no se esperaba que fuera rápido, pero tampoco se quejaría. Tomo con ambas manos el culo de Scott impulsándolo un poco hasta que este término enseñándole su ano y con sus piernas al costado de su cabeza, similar a la postura del Arado en el yoga. El Lord acercó su boca al palpitante ano de Scott derramando en este el semen en su boca, una de sus manos se dirigió a la entrada rodeando sus bordes con su dedo corazón hasta que decidió ingresarlo por el agujero.

Scott soltó un quejido por la intromisión, pero se acostumbró con rapidez, no era la primera vez que hacía algo así con un chico. Después de ese primer dedo ingreso otro más, el índice, ambos dígitos exploraron su recto hasta chocar con su tan deseado ‘Punto G’. Cuando uno de aquellos dedos choco con aquel lugar sintió una corriente eléctrica por su columna vertebral, sintiéndose completamente excitado, su pene volvió a levantarse, listo para una segunda ronda.

—Star-Lord, te necesito dentro. — Logro configurar la oración con esfuerzo.

—No tengo condones ¿Te molesta si lo hacemos a pelo? —

—Solo mételo de una vez. —

Pidió, mejor dicho ordeno, el de cabello claro rio un poco antes de bajar la cadera de Scott a la altura de su ingle. Direcciono su erecto pene hacia el agujero de Scott y viéndolo a los ojos ingreso en él. Nada más al meter la punta de su pene, Scott soltó un grito ahogado por el estiramiento de su ano, era grueso, solo un poco más grande de lo que estaba acostumbrado, así que podría controlarlo. En cuanto ingreso a la mitad, Scott soltó un gruñido del placer, y cuando estuvo completamente dentro gimió un poco respirando entrecortadamente.

Star-Lord beso sus mejillas y su sien, acaricio su cadera y muslos sin salirse de su interior, beso castamente sus labios y empezó a moverse con exactitud, penetraciones lentas, pero profundas llegando incluso a sacar la mitad de su pene e ingresando de una sola estocada volviendo a chocar con su Punto G.

—Puedes hacerlo más rápido. — Murmuro Scott con una sonrisa mientras acariciaba el rostro ajeno.

—Puedo lastimarte. — Recordó sin detener sus estocadas.

—No me importa. —

Star-Lord sonrió con entusiasmo, posiciono la pierna derecha de Scott en su hombro, mientras la derecha la dejaba a su costado, se acercó al chico extendido haciendo que la pierna estirada quedara en medio de los dos, su mano derecha se posicionó en la cadera del de abajo siendo apretada con fuerza, seguramente quedarían marcadas en la piel de Scott.

El de cabello claro empezó a mover su pelvis, sacando casi por completo su pene del culo de Scott solo para volverlo a meter fuertemente, dando como resultado un fuerte quejido de parte del de cabello azabache. Sus movimientos fueron más salvajes y fuertes, la mano en su cadera era apretada con mucha fuerza y de su boca no pararon de salir gemidos y palabras sin sentidos producto de la excitación.

Pronto cambiaron de posiciones sin separarse mucho, Scott fue movido a disposición del chico y pareció no importarle, solo quería disfrutar. Estaba seguro de que había sentido un par de veces como el chico daba una fuerte estocada antes gruñir y quedarse quieto unos segundos para seguir moviéndose, eso solo le decía que el muchacho se había corrido demasiado en su interior.

Él mismo se había corrido en medio de los dos, luego sobre el colchón de la cama y finalmente frente a la pared manchándola. Pero no estaban dispuestos en parar, aun su pene, y el de su compañero, seguían erectos, listos para seguir, no estaban ni cerca de sentirse satisfechos en el ámbito sexual.

Pero el cuerpo y el espíritu no eran lo mismo. Pronto Scott sintió como se nublaba todo a su alrededor y dejo de sentir movimientos. Había caído dormido o desmayado, no podría encontrar la diferencia en ese momento y tampoco lo haría después, solo consideraría esa noche como la mejor.


Estaba asustado, espantado, estúpido e ingenuo, ¿cómo pudo ser tan estúpido? No había duda alguna de que había cometido un gran error y que las pagaría caro. Por más que quiso creer que era broma no podía, esas rayas rojas en el plástico blanco se lo confirmaba, miro sus manos con el plástico en ellas. Primero calló una lágrima y luego otra, otra y otra, miles de lágrimas, no encontraba como detenerse, era una situación difícil.

¿Qué haría con su vida en ese instante? ¿Conseguir trabajo? No es como que supiera hacer muchas cosas, simplemente no estaba preparado para ese paso gigantesco, no estaba listo para hacerlo solo, pero no había logrado ubicar al inútil que lo metió en esa situación después de aquella noche en esa fiesta. Y por más que Tony intentaba ayudarlo, tampoco lo había localizado después de terminar con su novio de ese entonces.

—¡Scott! — Escucho el grito de su hermana desde el primer piso.

—¡Ya voy! — Grito de regreso, tratando de que su voz no sonara quebrada, fallando estrepitosamente.

—¿¡Estás bien!? — Preguntó sin parar de gritar.

—¡Sí! —

Rápidamente, se limpió las lágrimas con el dorso de su mano, guardo el plástico y la caja del producto entre medio de su camiseta y chaqueta para luego salir del baño, solo llego hasta la puerta de su habitación cuando sintió una fuerte arqueada, llevo una de sus manos a su boca antes de correr al baño dejando caer la prueba de su delito en el proceso.

No se dio cuenta de aquello, tampoco lo pensó, solo pensó en vomitar y sacar todo lo que había cenado, apenas y logro cerrar la puerta del baño cuando sintió que su estómago se vaciaba. No hubo mucha espera cuando llego su hermana menor a acariciar su espalda con suavidad. Su hermana no dijo nada, nunca lo hacía, la situación era común desde hace un par de meses, hace dos meses, los síntomas habían comenzado un mes después de aquella fiesta.

—¿Cuánto tiempo? — Escucho la pregunta de su hermana cuando dejo de vomitar.

—¿Cómo dices? — Ella le mostró el plástico blanco. —¿Dónde lo encontraste? —

—Estaba frente a mi puerta, ya dime cuanto. — Scott negó con la cabeza sintiendo sus ojos picar nuevamente. —Scott, ¿Cuánto tiempo? —

—Creo que ya son tres meses. — Ella negó con la cabeza siguiendo las caricias en la espalda de su hermano. —Ava, no puedes decir nada, ni a papá, ni a mamá, ni siquiera a Hope, sobre todo a ella. —

Su hermanita Ava, de apenas catorce años, miro preocupado a su hermano antes de asentir la cabeza. Scott la saco del baño quitándole lo que había recogido del peso, le hizo prometer que no diría nada nuevamente antes de cerrarle la puerta, cuando lo hizo se acercó al lavamanos lavándose los dientes y de paso la cara tratando de borrar el rastro de haber llorado y vomitado en el minuto.

—¿¡Ya estás listo Scott?! — Le pregunto desde abajo a su hermano. —¡La función empieza a las cinco y media! ¡Y queda media hora! — Volvió a gritar. —¡Luis, ya está afuera esperándonos! —

Los hermanos irían a un concierto de un grupo recién conocido, apenas era famoso, pero Hope amaba a la guitarrista de la banda y un par de canciones, su padre le había comprado dos entradas y aunque en un principio ella iría con una de sus amigas, pero esta se enfermó quedando Scott como su opción más rentable.

—De todas formas, yo los puedo llevar niños. — Hablo su padre acercándose a la pelinegra y viendo como su hija guardaba dinero y otras cosas en el bolso que llevaría. —Es un lugar muy lejos, les puede pasar algo. —

—No es necesario papá. — Scott bajo las escaleras con su chaqueta puesta y secándose la boca con una de sus mangas. —Luis nos irá a dejar y él nos traerá de regreso, confía en nosotros. — Le pidió dándole un beso en la mejilla para luego acercarse a su madre y hacer lo mismo.

—Ellos tienen razón Hank. — Hablo su esposa, Janet, abrazándolo por detrás. —Ya son chicos grandes y confió mucho en Luis. —

—¿En serio? Yo no. — Comento, pero después de ver la mirada triste de su hija, termino por bufar mientras asentía. —Está bien, los dejaré ir, pero llevarán a su hermana. —

—¿¡Qué?! — Pregunto exaltada Hope. —¡No! ¿¡Qué hará allí!? — No tenía nada en contra de su hermana, de hecho era la favorita de su familia, pero el ambiente de un concierto no era para ella.

—Si no la llevan, no irán. — Era el ultimátum que le hizo olvidar a Hope cualquier futura queja, no había ambiente inapropiado para adolescentes, a ella le iría bien mientras se quedara cerca.

—Que se apresure en alistarse. —

—¡Ava! ¡Cariño, ve a cambiarte! ¡Acompañarás a tus hermanos! — Grito Hank hacia su hija menor, la cual desde donde estaba grito “¡Voy!” Antes de bajar casi corriendo ya cambiada y con un abrigo en sus manos.

También llevaba un bolso colgado en su hombro, en él estaba su celular, sus audífonos y sus dos cargadores portátiles junto con el normal. Al llegar le entrego el abrigo a su hermana, quien le agradeció con una sonrisa colocándoselo. Los tres hermanos salieron hacia el jardín donde Luis esperaba con su camioneta oxidada, al apenas entrar Ava se apresuró en ponerse sus audífonos y apoyar la cabeza en la ventana hasta quedar dormida.

Scott se sentó al lado de Luis, mentiras que Hope se quedó al lado de Ava, apenas arrancaron, Scott miro el camino por la ventana mientras Hope hablaba con Luis sobre la banda a la que irían a ver y sus inicios, incluso insistió en escuchar la música en el camino, el cual no sería tan largo.

Al llegar al camino solo Hope y Scott se bajaron, dejaron a Ava en su lugar, no tenían otra entrada para ella, no lo pensaron en el principio, pero su padre no les había dado otra entrada para la niña o algo así. Prefirieron no pensar en eso, sus padres querían un tiempo a solas y no querían imaginar para qué. Luis les aviso que se quedaría hasta la hora que ellos dirían, también había estado preparado con su celular, audífonos y cargadores.

Cuando llegaron a la entrada del concierto entregaron sus tickets y fueron guiados hacia la zona donde se estarían sus asientos, una parte algo alejada del escenario, pero lo suficientemente alto para lograr ver a la banda sin problema alguno, justo en el medio de los palcos Scott vio un par de asientos libres, lo señalo con uno de sus dedos llamando la atención de su hermana. Ambos se dirigieron rápidamente para sentarse en estos de inmediato.

—¿Quién dijiste que venían a tocar? — Con todo el alboroto no le había preguntado.

—Los guardianes de la galaxia. — Le respondió mirando hacia al frente, a Scott ese nombre se le hizo conocido, más no se acordaba donde. —Te van a encantar. —

Pasaron unos minutos y el escenario empezó a botar humo, por lo que todos voltearon en silencio mirando al frente, donde se podía que del piso asedian siete personas. La gente grito desesperada, incluso algunas poniéndose pie en el proceso, entre ellas Hope. Scott Debía admitir que había muchas personas pese a no ser tan conocidos como se esperaba de una banda del momento.

—¿Scott? — Escucho a su lado, al voltear se encontró con el exnovio de Tony, junto a Tony. —Carajo, si eres tú, hola amigo, ¿me recuerdas? Soy Steve. — Como olvidar al chico que casi mata a su mejor amigo por coquetear con una chica.

—Sí, hola, Steve, Tony, hola también. — Saludo con algo de incomodidad, no quería entablar una verdadera conversación con los chicos. —No sabía que habían vuelto. —

—Regresamos hoy, esta es nuestra cita de reconciliación. — Explico el rubio justo cuando Tony quería hablar. —Entonces, ¿Conoces la banda? No es la mejor del mundo, pero Thor insisto en que apoyara a Peter, aunque no somos los más grandes amigos. — Conocía a Thor, había estado en la fiesta, desmayado, a su lado, curiosamente lo reconoció como uno de sus vecinos después de esa noche.

—¿Quién? —

Pregunto por la persona a la que apoyaba esa noche, sin embargo, pronto una de las televisiones gigantes se encendió mostrando lo que pasaba en el escenario, principalmente al cantante principal. A Scott se le hizo parecido, pero no podía reconocerlo bien, solo le daba la sensación de conocerlo.

—Ya sabes amigo Peter, el chico con el que te fuiste esa noche. — Explico el rubio sin mediarse en poner un poco de filtro en su oración.

Scott miró la imagen en la televisión notando el porqué ese chico se le hacía tan conocido, era el desgraciado que le había dejado un pastel en el horno. El hombre que había permanecido oculto a su vista estaba frente a sus narices todo este tiempo, parecía estar mejor que nunca, sonriendo ante un público juvenil y parecía haber bajado un poco de peso, lo recordaba un tanto más gordito.

—¿¡Cómo están!? — Pregunto casi gritando por el micrófono, provocando que casi todos en el público gritaran. —La primera canción está dedicada a alguien especial para mí, lo conocí una noche de fiesta y de ese momento no lo puedo sacar de mi mente. — Comento al mismo tiempo que un rayo de luz empezó a pasear por todos los asientos, deteniéndose en Scott, nada de eso podía estar pasando. —¿Creíste que te había olvidado? — Una melodía empezó a sonar, la canción había empezado. —Espero te guste. —

—¡Amigo, esto es increíble! — Grito Steve a su lado, Hope volteo a mirarlo con sus córneas casi saliendo de sus lugares.

—Olvido poco porque siempre mi sentido está, voy recordando nuestro exilio a la eternidad, el canto sabio de tu boca cuando wa’, yo no entiendo la realidad solo pienso en volver atra’ — Peter empezó cantando sin despegar la vista de Scott, solo atino a taparse la cara con un evidente sonrojo que había aparecido en el momento que la luz la había señalado. —Que te tengo siempre en mente na’ lo va a cambiar, porque realmente vos formaste algo en mí, que nadie ma’, nadie ma’, nadie ma’ y voy no te olvido no, y es que no hay caso pa’ este amor, yo voy escaso de dolor y encuentro, y encuentro, me sacia saber que tus ojos hablan lo justo y encuentro notorio que estás muy bien sin mí, pero no estoy bien sin ti. — Eso no parecía ser cierto, Scott solo podía pensar que aquello era tan fácil de decir desde su lugar.

—Y hace siete lunas no te olvido, y hace siete lunas no te olvido, nueve mañanas que no te miro, ya no sé cómo seguir con esto, pero aun así sigo… Y voy. — Esta vez canto una de las coristas, una pelirroja alta y hermosa. —Y hace siete lunas no te olvido, nueve mañanas que no te miro, ya no sé cómo seguir con esto, pero aun así sigo… Y voy. —

—Pasan los sueños entre los dos… Pasa tanto, que ya no quiero llorar, no quiero más llanto, que solo te quería mirar de nuevo desde el balcón… Vibrar tu regreso, estás tan lejos que no te encuentro, me enerva el alma, saber que no te tengo y aun así te siento… No… No… Y es que noto por dentro todo está muy denso… Denso, y hace siete lunas no te olvido, nueve mañanas que no te miro… Yo, te juro que no sé cómo sigo… Hoy. —

Volvió a cantar el cantante principal sin apartar su vista de Scott, él solo sabia que era así por como Steve parecía empecinado en narrar todo lo que pasaba al muchacho, por como Hope lo sacudía tratando de sacar sus manos de su cara y como Tony se deshacía en disculpas por el comportamiento de su novio.

—Hace siete lunas no te olvido, nueve mañanas que no te miro, ya no sé cómo seguir con esto, pero aun así sigo… Y voy. — Esta vez fue la segunda corista, una rubia de piel pálida. —Y hace siete lunas no te olvido, nueve mañanas que no te miro… Ya no sé cómo seguir con esto, pero aun así sigo y voy. —

La canción terminó y la luz sobre él se apagó, Scott rápidamente se paró de su asiento corriendo hacia la salida siendo seguido por su hermana y Tony, quien termino con Steve nuevamente, cuando llego al estacionamiento Luis bajo de la camioneta viéndolo con preocupación, no se había dado cuenta de que estaba llorando.

Ya estando más cerca no dudo en abrazar a su amigo siendo apretujado por él, su amigo soltó unas palabras extrañas en español que no entendía del todo antes de guiarlo hacia los asientos de atrás de la camioneta. Ava había despertado y se había sentado en el lugar del copiloto, tenía una hamburguesa a medio comer en sus manos, pero aun así lo veía algo preocupada.

—¡Scott detente! — Escucho el grito a sus espaldas, al voltear espero ver a su hermana o a Tony, incluso a Steve, pero en su lugar estaba ese sujeto siendo seguido por millones de fans, entre ellos sus conocidos. —Hablemos, por favor. — Pidió sonriéndole y estirando una de sus manos. —Acompáñame, hablemos en mi camerino ¿Sí? —

Se sentía como un animal en el zoológico, siendo expuesto, como si estuviera en una exhibición al gusto de las personas. Scott miró a Ava, luego a Luis, ambos asintieron, al mirar a Hope y Tony ellos negaron, incluso poso su vista en Steve quien asintió, eran tres de dos. Miro a Peter a los ojos y asintió con una mueca de nerviosismo, el de cabello claro sonrió entusiasmado tomando su mano y entrando por la puerta de atrás donde una persona de su staff lo dejo entrar.

Ingresaron a la primera puerta después de pasar detrás del escenario, el camerino de Peter. Ambos ingresaron y Scott se permitió observar, encontrándose con su encendedor en el tocador de la habitación. Pensó haberlo perdido esa noche, pero parecía que alguien lo había tomado como recuerdo o eso es lo que quería pensar.

—Escucha. — Llamo Peter cerrando la puerta tras de él. —Perdóname por no haberte llamado o haber aparecido, estuve de viaje en viaje, Kansas, Texas y Florida, perdí mi celular y no me pude contactar con ninguno de mis amigos aquí. —

—¿Por qué te fuiste? — Peter alzo una de sus cejas sin entender. —Esa mañana, cuando desperté, no estabas. —

—Era mediodía y no despertabas, fui por Drax, es mi bajista, estudio enfermería y creí que podría ayudarte. — Explico con tranquilidad. —Cuando llegamos, no estabas, pero habías dejado tu encendedor, después de florida nos dieron la oportunidad de tocar aquí y pensé en buscarte después, pero apareciste y todo está mejor ahora ¿No? —

—¿Mejor? Yo no lo veo mejor. — Nuevamente, las lágrimas cayeron de los ojos de Scott, preocupando a Peter, quien rápidamente lo abrazo por la cintura. —Nada está bien, Peter. —

—¿Por qué? ¿Qué paso? — Scott inhalo una gran bocanada de aire antes de soltarla y alejarse un poco de Peter.

—Creo que seremos padres. — El cantante se quedó quieto, casi paralizado. —Me hice una prueba hoy, pero pueden equivocarse, ¿no? Tengo miedo, no sé qué hacer, no creo poder hacerlo solo, Peter ¿Qué hago? —

—¿Padres? ¿Estás esperado un bebe? — Parecía que acababa de reaccionar a lo que había dicho.

Scott asintió con nerviosismo, Peter lo siguió viendo, su mueca paso rápidamente de miedo a preocupación y finalmente por felicidad. Fue abrazado por él, siendo su rostro oculto en el ahora formado pecho del cantante, no paro de llorar, sintiéndose cada vez más triste. Peter no lo soltó de sus brazos acariciando su espalda, dándoles toques suaves, tratando de tranquilizarlo.

—¿Peter? — La puerta se abrió dejando ver a un tipo sin cabello. —Rocket pregunta si ya vuelves. —

—Dile que no podre hacerlo, ¿puedes Groot? — El tipo asintió y cerro la puerta dejándolos solos.

—Anda, yo creo que son muchas emociones, iré a casa a descansar, vivo al lado de Thor, soy su vecino. — Murmuro sin querer apartarse de Peter, pero debía hacerlo, él estaba trabajando en ese momento, podría perder dinero si se quedaba consolándolo.

Se alejó de Peter y salió del camarín y pronto llego al estacionamiento donde lo esperaba Luis, sus hermanas y Tony. Este último fue el primero en acercarse dándole un abrazo y disculpándose por el momento que vivió por culpa de Peter y Steve, aunque él recalcó Steve.

Entraron los cinco a la camioneta de Luis, Hope hacía preguntas sobre lo que había pasado, Ava se había dormido de nuevo, Luis manejaba y Tony trataba de sintonizar música en la radio. En el camino a casa dejarían a Tony en su enorme casa, aunque él había insistido en llevar primero a Scott y luego él tomaría un taxi, pero Scott tenía pocas ganas de regresar a casa.

Cuando llegaron a casa su madre los esperaba, se podía ver que estaba preocupada por ellos, mejor dicho por él, puesto que al cruzar por la puerta fue abrazado por ella susurrándole cosas como que todo iría bien y que ella lo ayudaría, al principio no entendió a o que se refería hasta que miro como Ava caminaba hacía el segundo piso en completo silencio, ella se lo había dicho.

Pensó en enojarse e ir tras su hermana para reclamarle lo que había hecho, pero no tenía las ganas de discutir en ese momento. Hope subió las escaleras, al igual que Ava, seguro se encerraría en su habitación a dormir por el cansancio emocional que aquel concierto había provocado, pero estaba completamente seguro de que a la mañana siguiente estaría furiosa por no haber confiado en ella desde un principio. Luis se había marchado a su casa deseándole suerte, lo cual agradeció porque lo necesitaría para cuando su padre apareciera.

Él no lo hizo esperar, apareció poco después de que Hope y Ava se marcharan con una expresión sería y los brazos cruzados, lo había decepcionado y aquello estaba claro en cada una de sus expresiones. Quiso romper en llanto, pero se sintió vacío en ese aspecto, no parecía que algo saldría de sus ojos, ya había botado todo lo que tenía que botar en el concierto al lado de Peter.

No estaba seguro si él aparecería esa noche o en la mañana siguiente, o siquiera si aparecería, pero sabía que debía esperar a que algo pasara, algo que tal vez lo ayude con la nueva responsabilidad que se acercaba. Solo debía esperar a que no volvieran a pasar siete lunas o más.


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MoonlightN🌕: I absolutely love Sully. He's such a mature, patient, and understanding character—a complete green forest. 💚I love Sorsha too. She's strong, resilient, and easy to admire. They're a perfect match, and watching their relationship grow with patience, trust, and love was beautiful.The way their bond d...

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Alien Claim: Book 1

Noor jahan: THE NOVEL WAS TRULY AMAZING, SO AMAZING THAT I WISHED FOR ME BEING KIDNAPPED BY SUCH ALIEN 🤣🤣🤣

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Stripped Shadows

Pfefferwinz: Richtig gut geschrieben und spannend bis zum Schluss.Ich kann es nur absolut empfehlen und bin auch schon bei der Fortsetzung, ... soweit wie sie eben schon fertig gestellt ist. Ich bin sehr gespannt was noch kommt ♥️Danke für die Bereicherung meiner Freizeit. Für mich der perfekte Ausgleich zumArbe...

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Stadt der Alphas

Uschi: Sehr gut geschrieben aber durch die kleinen Happen baut sich keine Spannung, Erotik, Romantik oder ähnliches auf

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Death's Shadow MC Book 1

tita: Great story, i enjoy reading it to the end...

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