Guardiana de Almas (KTH - JJK)

Sinopsis

En los confines del mundo, donde la niebla es espesa y los suspiros olvidados danzan en el viento, habita Mi-Suk, la Diosa protectora de almas. Durante siglos, veló en silencio… hasta que dos almas se entrelazaron con una fuerza tan pura que el destino mismo tembló. Dos almas gemelas, unidas desde antes del tiempo, encuentran su amor sellado por una promesa eterna. Pero la perfección provoca celos, en el rey de los Dioses quien se esmera en destruir aquello que ve una amenaza, así que lanza una maldición sobre una de ellas, condenándola vivir eternamente sin el amor que la hizo eterna. Mi-Suk, conmovida por la pureza de aquel vínculo, desciende de su reino de brumas y se convierte en su guardiana. Contra las leyes divinas, desafía el orden y los decretos divinos para proteger lo que el destino intenta borrar. Porque hay almas que se pertenecen. Porque hay amores que ni los dioses pueden destruir.

Genero:
Fantasy/Romance
Autor/a:
Maya. C
Estado:
Completado
Capítulos:
4
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Parte I: Maldición

Todo estaba en silencio, las penumbras reinaban en la habitación y Taehyung apenas podía ver algo de sí mismo.

Sin embargo, la poca visión no le impidió llevar el arma filosa hacia su muñeca y cortar su piel. Sintió su espesa sangre bajar por su brazo y gotear hasta el piso.

Suspiró en alivio, pensando que al fin lo había logrado, pero lloró de impotencia cuando sintió el líquido carmesí evaporarse de su piel.

“¿Cuántas veces tengo que repetirte que eso es inútil?” una voz femenina, la misma que lo atormentaba todas las noches en sus pesadillas, le dijo con tono suave. Taehyung debía reconocer la paciencia que la Diosa tenía con él.

“¿Acaso me tendrán atado a esto para siempre?” Taehyung se quejó, la voz sonándole cansada mientras se levantaba del piso y arrastraba sus pies hasta la sala, dejándose caer en el sofá “¿Cuánto más tengo que soportar para que me dejen en paz?”

“Los Dioses son crueles, Kim Taehyung” la mujer le repitió “crueles y rencorosos. No demuestran piedad a menos de que vean verdadero arrepentimiento”

El joven suspiró, echando la cabeza hacía atrás y cerrando los ojos, dejando que las lágrimas calientes resbalaran por su rostro.

“Son injustos” repitió el joven “¿él espera que me arrepienta por mi arrogancia? ¿defender al hombre que amo de su crueldad es arrogancia? Es patético”

“Taehyung” la Diosa advirtió “cuida lo que dices”

“¿Y que si no quiero hacerlo? Ya me ha encerrado en este tormento por el resto de la eternidad. Que intente matarme, me haría un favor”

La mujer vio a su protegido levantarse de su asiento y caminar con pereza dentro del pasillo que, ella sabía, llevaba hasta la habitación. Mi-Suk se materializó en el espacio antes de que Taehyung llegara.

“No podré ayudarte si no cambias de actitud” ella le advirtió, sonando más severa de lo que pretendía.

“No necesito que me ayudes, tu presencia aquí no cambia nada. No puedes hacer que tu rey quite esta maldición de mi”

“Estoy aquí para ayudarte a redimirte”

“Nunca me arrepentiré de lo que hice, porque hice lo correcto, aunque Minseo se empeñe en decirle a toda su legión de Dioses que no es así” Taehyung espetó, ya cansado “Hemos tenido esta conversación por los últimos mil años y sabes que es inútil, porque mi respuesta siempre es la misma: si quieres ayudarme, entonces provoca mi muerte”

La forma en la que Kim Taehyung hablaba de la muerte también hacía enfurecer a los Dioses. Mi-Suk misma se encontraba ofendida por sus palabras, pues nunca se había encontrado con un humano que tuviera tan poco respeto por la vida.

“¿Tengo que recordarte que no eres tú el único que paga el precio de tu arrogancia?” ella se atrevió a decir, a pesar de que sabía que provocaría la furia de su protegido “¿De qué sirve que hayas defendido a la persona que amas, si en cada una de sus vidas lo condenas a morir?”

“No intentes usar a Jungkook para convencerme”

“Quiero que dejes de ser tan egoísta” le espetó “Jungkook es inocente y está pagando una condena que no le corresponde”

“Creo que deberías de culpar a tu padre por eso, no a mí” Taehyung replicó, sin mirarla “concédeme la muerte y el sufrimiento de ambos acabará”

No puedes poner condiciones a una divinidad, Taehyung debió saberlo