Te amo sin importar qué

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Sinopsis

Dante un chico de 17 años, entra a un nuevo instituto y ahí encuentra a Edward que es un chico de 19 años. ¿Edward odia a Dante? No lo sé, pero eso es lo que piensa el joven de 16 años. Y aunque el chico de 19 años no esté seguro luchará por lo que siente. ¿Quieres saber cómo? ¡PUES QUE ESPERAS, LÉELA! (Tal vez haya algo de incoherencias o cosas muy WTF en la historia, es porque la escribí cuando estaba en la secundaria, así que quería dejar ese 'aire' tal vez en algun futuro lo edite, no lo sé haha) (Solo modifiqué ortografía y los nombres de los personajes)

Genero:
Romance
Autor/a:
Isabel Canto
Estado:
Completado
Capítulos:
17
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Capítulo 1

Eran las seis de la mañana, me levanté de la cama para poder irme a bañar, en menos de diez minutos salí del baño con una toalla enrollada en la cintura, me dispuse a vestirme, después de media hora tomé mi mochila y bajé, como supuse, mis padres no estaban, así que salí de la casa camino al instituto.

En menos de una hora ya estaba en la puerta de mi nuevo instituto.

Me encontraba caminando por los pasillos buscando mi casillero, estaba tan concentrado buscando, hasta que de repente choco con algo o más bien alguien.

——Fíjate por dónde caminas——Me dijo el chico.

––Yo...lo siento––Le dije un poco nervioso, genial, primer día y ya alguien me habla mal.

––No lo sientas, sólo...no te vuelvas a cruzar por mi camino––Me dijo de lo más serio, ¿Y a este qué le pasará? Tremendo loco y maleducado.

Sin más decir el chico se fué.

Ojalá me vaya bien el resto del día, por favor Dios mío.

Después de eso, pude encontrar mi casillero, metí las libretas que no me servían por ahora, listo ahora sí a buscar mi salón.

[...]

Estaba en mi salón, escribiendo lo de la pizarra, por cierto hice una amiga, se llama Lía, le conté lo que me había pasado con ese chico, me contó que se llama Edward, tiene 19 años y que normalmente así es él. Edward no era feo, pero sí que tenía un carácter algo cuestionable.

Gracias a Dios, hora de receso.

––¿Qué pedirás?––Me preguntó Lía mientras se formaba en la fila de la cafetería.

––No lo sé, creo que solo tomaré agua––La verdad es que no tenía hambre.

Dejé a Lía que comprara y yo me fuí a buscar una mesa.

––Quítate, esta es mi mesa––Me dijo nada más y nada menos que Edward.

––En primera se dice “con permiso”––Dije mientras volteaba a verlo––En segunda no veo donde dice tu nombre––Dije mientras me hacía el que busca su nombre en la mesa.

––Mira niñito, te lo diré una última vez––Dijo haciendo una pausa––Quítate––Puedo apostar que la mirada de toda la escuela se fijaba en nosotros.

––No eres quién para mandarme––Dije ya algo molesto, este chico puede ser lindo pero como me saca de mis casillas.

––Dante––Era Lía. Pude ver cómo Edward apretaba más su mandíbula––Vamos––Sin más voltee para poder irme.

Así era, toda la escuela estaba viendo, pude escuchar algunos murmullos como: ”Es el primero que lo reta" ”Pobre chico" ”El chico nuevo se ganó un enemigo"

––No les hagas caso––Me dijo Lía––Solo están alterados porque eres el primero en enfrentarse––Dijo.

––No lo enfrente, sólo me defendí––Le dije obvio.

––Para ello es enfrentarse––Dijo sentándose bajo un árbol.

––¿Nunca nadie se había defendido?––Dije imitando su acción, ella negó con la cabeza y me dió la botella con agua.

[...]

Ya era la hora de la salida, Lía se despidió de mí y se fue, mientras yo me dirigí a mi casillero.

Estaba guardando la última libreta en mi mochila cuando cierran la puerta de mi casillero y di un brinco de susto.

––¿Te crees muy valiente?––Me susurró en mi oído, tragué saliva y voltee a verlo.

––Solo me defendí, no quiero tener problemas––Le dije.

––No tendrás problemas, si no te metes conmigo––Fue lo último que me dijo y se fue.

Este chico es raro.