Prólogo
—Jungkook -se acercó al entrenador- eres bueno pero... Te recomiendo que comiences a tomar clases de ballet, serias aun mejor de lo que ya eres
—No lo necesito -respondió restándole importancia
—Como quieras, pero tenlo en cuenta -se marchó dejando al menor pensando
Esa misma tarde Jungkook paso por el club de ballet, creyó que estaría vacío, más se sorprendió de ver a aquel chico, más que un chico era un ángel, fascinado lo miró, quería admirar cada movimiento, pero una vez este se dio cuenta de su presencia se detuvo y se alejó un poco nervioso
—¿Jimin terminaste tu práctica? -sonrió viendo al chico futbolista- si es así muéstrame tu avance
Jimin sin decir ni una sola palabra asintió y viendo el espejo comenzó con su baile, se veía tan natural, una belleza andante, un ángel, cualquiera que lo viera estaría fascinado por eso, su término fue fantástico a ojos de Jungkook, no sabía si debía interrumpir a la mujer que veía atentamente a Jimin o debía esperar, pero claro, tuvo que esperar ya que su cuerpo y mente sólo veía a aquel chico de mejillas regordetas
—Bien, todavía no lo dominas -mencionó sin prestar mucha atención- mañana te quiero dos horas antes de que lleguen los demás, tu padre debe estar decepcionado de ti
Jimin con la cabeza agachada y una reverencia tomó sus cosas y salió huyendo de aquel salón, Jungkook se sintió molesto por esa actitud, no soporto mucho el no querer gritarle a esa maestra
—¿Qué haces ahí parado? -pregunto sin verlo
—El entrenador Jung me a enviado -apretó los puños queriendo gritarle
—Entiendo, mañana si gustas ven con mayas y una camisa cómoda, de preferencia llega al terminar las clases
—Entendido -dijo y salió en busca de aquel chico, podía ver su molestia en sí mismo
Camino unos cuantos pasillos y por fin lo encontró en otro salón, practicando aquella coreografía que al parecer no era lo suficientemente buena para su maestra, lo vio caer y quiso acercarse pero se dio por vencido al ver su llanto, no sabía si acercarse o sólo mirarlo
—¿Te encuentras bien? -se animó a preguntar al verlo sobar su tobillo, asustando al menor que lo miró de inmediato- ¿Quieres que te lleve con un doctor?
—No, no es nada -limpio sus mejillas- ya pasará el dolor, de todas maneras tengo que hacerlo, con dolor o sin él, tengo que hacerlo
—¿Por qué? -pregunto enojado
—Por que me gusta el ballet, me fascina tanto que no me importa romperme ambas piernas por obtener la perfección -respondió sorprendido por el enojo contrario
—¿Y por qué lloras entonces? -sorprendido quiso saber
—Creo que no es correcto hablar con el corredor del equipo de Fútbol americano o ¿Si? -evitó la pregunta negándose a tener más contacto con el chico frente a él
—Lo siento -sonrió- soy...
—Lo sé -suspiró poniéndose de pie- Jeon Jungkook, toda la escuela te conoce ¿Lo olvidas?
—Cierto -se burló de sí mismo poniéndose de pie igualmente- por cierto, eres un gran bailarín, me impresionas, no puedo creer que esa maestra no viera tu potencial
Ese inicio los hizo darse cuenta que ninguno de los dos encaja en el mundo del otro, olvidando por completo que ya se conocían de antes
—Eres una basura
Sin pensar que las palabras dolían más y que dolerían el triple por las acciones mal tomadas