Ramé - MiTake

Sinopsis

Bonten era una organización criminal hecha por Manjiro Sano. Toman fue una organización criminal liderada por Manjiro Sano. Pero... Black Dragons es el principio del nuevo Bonten, liderada por Takemichi Hanagaki. Manjiro no podrá dejarlo ir, y Takemichi sucumbirá a su debilidad

Genero:
Drama/Lgbtq
Autor/a:
Alison
Estado:
Completado
Capítulos:
25
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Floreciendo



—¿Takemichi-kun?

—Hina-chan...

Frente a frente, ambos jóvenes miraban la inquietud y el mal presentimientos en sus pupilas, de alguna manera, la chica lo presentía.

—¿Sucedió algo?

—Yo..., he estado sintiendo algo, sólo que no lo sé..., por eso, quería decírtelo a ti, no es justo, y sé que posiblemente te haga daño, pero, en verdad quiero hacerlo —un pequeño suspiro abandonó los labios del joven, con su mirada en el suelo, pero a la vez decidido, pronto sería navidad.

—¿Tiene que ver con Mikey?

—¿Qué? —la sorpresa era obvia, la chica no era ingenua.

—¿Es sobre él o me equivoco?

—No exactamente.

—¿Entonces?

—No sé como sucedió, sólo, siento que mis sentimientos no están siendo justos..., que yo no estoy siendo justo contigo, lo siento.

—Sabes, creo que eras el único que no se daba cuenta —aquellas palabras espabilaron al chico, Hinata Tachibana miraba dolida a su acompañante, pero, ella era incapaz de odiar a alguien, y mucho menos a alguien como a Takemichi, no a su único amor y héroe.

—¿El único?

—Más bien, los únicos, Takemichi-kun, sé que sientes algo por Mikey, y sé que el siente algo de igual manera, te agradezco que me tuvieras en cuenta y que hayas tomado en cuenta mis sentimientos para hablar sobre ello, me alegra que tuvieras ese tipo de confianza conmigo.

—Lo siento, no sé que es lo que pasa...

—Takemichi-kun, a ti te gusta Mikey.

La posibilidad de que fuera así rondaba por su cabeza, era cierto que Hinata Tachibana era su misión, era su deber salvarla, pero, en el camino encontró a otras personas, y las quería, las apreciaba demasiado como para ser egoísta y dejarlos a su suerte, también luchaba por ellos.

Ella no estaba molesta, tal vez le tomaría tiempo aceptarlo, y quizá alejarse durante un tiempo de Takemichi, pero, de algo estaba segura, siempre lo apoyaría, pase lo que pase.

—Lo siento.

—No te preocupes.

Poco a poco sentía que la persona a la que trataba de salvar se alejaba, lo entendía, pero, ¿Eso estaba bien? Sentía que sí, pero su corazón no paraba de martillear en creer que faltaba algo. No entendía como alguien como ella se fijó en él, debió haber hecho algo extraordinario para que lo haga.

Se lo agradecía, lo hacía de verdad, nunca dejaría de cuidarla y protegerla, porque no se merecía su olvido. Takemichi, lo tenía claro, su camino con Hinata se separaba, le dolía, claro que lo hacía, era su primer amor, la quería demasiado, pero ya no podía verla como su pareja, no era lo mismo.

—¿Hanagaki-kun?

Y un nuevo intruso se veía irrumpiendo sus pensamientos, fácilmente podría confundirlo con Naoto.

—¿Podrías por favor terminar con mi hija? Quiero que ella sea feliz —en una reverencia, Takemichi lo entendió, comprendió porque terminó con Hinata en noche buena, a pesar de que ahora lo hizo una semana antes, ahí también lo comprendía.

—Espere un momento, quiero que ella... ¡también sea feliz! Por eso...

—Eres un delincuente, ¿Me puedes prometer que no la arrastrarás a eso?

—Yo... —en una reverencia hecha de igual manera, se enfrentó a un hombre que amaba a su hija, pero que el también adoraba a Hinata —Ya lo hice..., se lo que conlleva tener una relación y que ella este en un posible peligro, me aterra, la he protegido durante mucho tiempo, y lo seguiré haciendo, porque de verdad es alguien muy valiosa para mí, no puedo prometer que me aleje de ella, pero, Hinata-chan y yo, no somos pareja, sé que encontrará a alguien mejor que la haga feliz, ella se merece mucho más que alguien como yo...

—Tampoco te menosprecies, me alegra saber que también quieres cuidarla —interrumpió, de ante mano el padre sabía como era el amor de los jóvenes y por un momento agradeció equivocarse.

—Yo..., no sé por cuanto tiempo sea un delincuente, pero, estoy seguro de que no quiero que la hagan daño, haré lo que sea para proteger a quienes quiero.

—Eres joven, y cargas con muchas cosas, deja algo para la gente adulta, Hanagaki-kun.

—Puede decirme Takemichi, y lo siento, hice sentir mal a Hinata-chan, pero, creo que fue lo mejor.

—Sé que estará bien.

Tal vez, en otro tiempo, intercambiaron diferentes palabras, no lo sabía, lo sentía tan lejano, pero tan presente que le dolía.

Chifuyu, como su mejor compañero y confidente, estaba al tanto de la situación, y Emma, la amiga más cercana a Hinata, también lo sabía.

—¿Debería llevar a Takemicchi?

—No —la voz demandante de la hermana menor del líder de la Tokio Manji se escuchó a un lado de ambos chicos.

—¿Qué? ¿Por qué?

—Deja a Takemichi aclarar su mente, no lo debe estar pasando bien.

—¿Por qué? ¿Pasó algo?

—Terminó con Hina... —tres palabras, esas tres palabras llenaron un poco la ilusión en el pecho del carismático comandante —y luego, tuvo una charla con el padre de Hina.

—¿Y por qué? —esta vez fue la voz del más alto de los presentes preguntar.

—Por la misma razón, quería que Takemichi terminara con Hina, pero, al parecer se adelantó, e incluso llegó a casa para ver a Hinata y llamar a Takemichi por su nombre, Hina dijo que fue extraño, que su padre quería a Takemichi cuando ya no son nada.

—Ya veo...

—Mikey..., a ti, ¿Te gusta Takemichi? —una pregunta que fue respondida por un suspiro pesado, dejando al chico vagar un poco por la inconciencia.

—Al principio creí que era parecido a lo que sentía por Kenchin, pero luego se sentía diferente, era más especial, y dolía cuando veía a Hina. Si, supongo que sí.

—Ya veo, como hermana, supongo que no sirve de nada decirte que le des tiempo a Takemichi, pero, creo que podrías verlo, al menos uno de estos días.

Ahí estaba, la voz de la razón haciéndole ver lo que debía hacer, pero a la vez, quedándose al margen con respecto a ese tema.

Navidad estaba a la vuelta de la esquina, lo sabían, lo tenían claro, pero, sus mentes y corazones a pesar de ser pensados, se enfocaban en otras cosas.

Una traición.

Un perdón.

Una disculpa.

Una lealtad.

Caprichos...

Y un sentimiento cálido alrededor de sus corazones.

—Vine a detenerte.

—Takemichi, no tuve esa conversación contigo para que me detuvieras.

El hermano pequeño de Taiju Shiba, Hakkai, era otra persona a la cuál deseaba proteger de igual forma, porque sabía que Mitsuya se pondría triste, y de ahí Draken también lo haría, y ello conllevaba a Mikey, no podía darse el lujo de que algo así suceda.

Lo sabía, lo tenía claro, pero en la mente del rubio teñido, sólo podía repetirse el escenario por el cual pasó en el futuro.

No tenía opción, y cada vez se le estaba haciendo complicado seguir.

Pero no estaba solo, no, todavía tenía a su compañero, tenía a su amigos, por ellos el seguiría.

Los protegería, porque todos son importantes para Mikey, y él lo sabe más que nadie, sin ellos, la oscuridad por la que Mikey carga se desbordaría sin que pueda hacer algo, por eso lo hacía por él.