HongJoong pierde el tesorito.

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Sinopsis

— Anda HongJoong… solo será la puntita, te juro que no va a dolerte. El mayor movió su cabeza en signo de negación. Ni que estuviera loco accedería ante esa locura que su Dongsaeng sugiere para matar el aburrimiento, ese fue su primer pensamiento ante aquella idea. ¿Acaso estaba siendo consciente de lo que le pedía? — No— mencionó apartándose del más alto. — Eso le dijeron a mi hermana y ella ahora ya tiene gemelos, olvidalo no me meterás ni la puntita ni nada. — ¿Ni siquiera por un viaje a París? ★......★......★ — ¡Ahhh, por la santa mierda…! ¡MinGi, sácalo ahora! Mientras momentos atrás en su mente divago un solo pensamiento, «Todo sea por ese viaje a París» ★★ Advertencia: contenido adulto. Pareja homosexual. Kpop fanfic.

Genero:
Erotica
Autor/a:
Melody
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo unico: El arte del engaño,


— Anda HongJoong… solo será la puntita, te juro que no va a dolerte.

El mayor movió su cabeza en signo de negación. Ni que estuviera loco accedería ante esa locura que su Dongsaeng sugiere para matar el aburrimiento, ese fue su primer pensamiento ante aquella idea. ¿Acaso estaba siendo consciente de lo que le pedía?

— No— mencionó apartándose del más alto. — Eso le dijeron a mi hermana y ella ahora ya tiene gemelos, olvidalo no me meterás ni la puntita ni nada.

— ¿Ni siquiera por un viaje a París?

★★

— ¡Ahhh, por la santa mierda…! ¡MinGi, sácalo ahora!

Mientras momentos atrás en su mente divago un solo pensamiento, «Todo sea por ese viaje a París»

★★


Ellos eran tan solo un par de idiotas que se hacían descaradamente propuestas sexuales cada vez que el licor se apoderaba de todo su sistema, y esa noche para nada sería la excepción.

— Hongie... Vayamos a mi habitación, hay algo que quiero mostrarte.

Sin mucha seguridad el mayor le siguió, a paso verdaderamente lento terminaron por subir los escalones. Ambos estuvieron bebiendo por un par de horas y el licor logró con éxito sacudir todo el sistema del coreano, nublando un poco de su juicio en el proceso. Al entrar se observaron por segundos.

HongJoong le observó confundido cuando de pronto el mayor se retiró su camiseta, dejando a la vista sus perfectos abdominales, pectorales y sus bíceps que mostraban el esfuerzo de sus tardes de gimnasio. La vista le hace tragar saliva.

— ¿Te gusta? — preguntó, su tono mostraba diversion mientras el dueño de esa misma voz observaba su cuerpo, — Estos últimos meses me sirvieron bastante, ¿no lo crees?

El mayor aún aturdido no dijo nada, lo que sí hizo fue pestañear un par de veces antes de enfocarse en otra cosa, todo era mejor que estar contemplando el cuerpo atractivo de su gran amigo, Song MinGi.

— Eh... Sí, te ves... ¿Cómo lo digo? — mientras pensaba cómo definir al adverso, pero este le roba la palabra.

— Perfecto, bien bueno.

El mayor se ruborizó ante dicho comentario, — ¡No! — exclamó ganándose la confusión del contrario. — Digo, sí, te ves muy bien... — y en su mente pensó que era «Demasiado atractivo» y antes de que aquellas palabras salieran de su boca, prosiguió — pero no tienes el mejor cuerpo del mundo, quizás podrías tener una zona no tan perfecta.

— ¿Cómo cuál?— sonrió con picardía— ¿Acaso crees qué mi entrepierna no está lo suficientemente dotada? — como si estuviese meditando en esas cuestiones el azabache camino hasta el más bajo, sin perder la sonrisa que existía en sus labios. — ¿Qué te parece sí hacemos una apuesta?

— ¿Qué tipo de apuesta?

— Sí yo la tengo más chica que tú, hago lo que tú quieras, sin cuestionarlo, pero sí yo la poseo más grande que tú... Me dejarás metértela, ¿qué dices? ¿Aceptas?

HongJoong se volvió sobrio en cuestión de segundos, ¿había escuchado bien?. Pero que mierda se le ocurría a su Dongsaeng, estaba completamente enloquecido.

— No, estás loco.

— Oh, vamos. Así sabremos sí no soy tan perfecto. ¿Oh acaso tienes miedo? Miedosito, — preguntó de forma burlón.

El rubor se extendió por todo el rostro de Kim, llegando hasta la parte de sus orejas evidenciando aún más su estado.

— No lo soy.

— Gallina.

— ¡Qué no lo soy! — se dio la vuelta dándole la espalda al menor. Quién sonríe ante la reacción de su bajito amigo, y futuro amante.

— Pruébalo, y acepta este tipo de reto. Mira que te estoy dejando a ti escoger tu premio.

HongJoong se giró con lentitud para volver a encarar al más alto, suspiró, y no muy convencido accedió.

— De acuerdo... — comentó, sabía que se iba a arrepentir después por ello.

No alcanzó a mencionar nada más en lo absoluto cuando sintió como de tirón le despojan de sus pantalones, Kim trató de cubrirse con sus manos pero Song de un manotazo las apartó. Un silbido salió de los labios del moreno.

— Para ser una pasiva no estás nada mal por aquí abajo, Hyung.

— ¡Oh, Cállate! — Exclamó más que avergonzado, de la nada sintió una cinta que su amigo sostenía con su mano izquierda. ¡¿De dónde carajos la había sacado?! Estaba desconcertado ya que no lo sabía, lo único que llegó a ser consciente era de cómo utilizó eso para medir su hombría.

— Trece centímetros, nada mal gran minion.

— No me llames así, — dijo apretando su mandíbula, odiaba ese apodo y más por que el tono grave de voz que utilizaba su Dongsaeng, tenia ese doble efecto que lograba enverdecerle llamas en su interior. Le excitaba.

— Esta bien ya no lo haré. Ahora gírate, no me verás medirme la verga, el pudor ante todo HongJoong.

— ¿Tú qué? Espera dijiste pudor, pero sí tú.... —no le dijo terminar.

—Por favor HongJoong Hyung, yo si tengo pudor... Así que voltéate no dejaré que veas... aún.

— Pues qué crees, tengo que verla, sí no lo hago podrás mentirme sobre la medida de tu pene.

— Bien. Cómo quieras,— se encogió de hombros restándole ya importancia, bajando sus pantalones junto a su ropa interior. De esa manera su miembro quedó en libertad.

HongJoong tragó nervioso saliva mientras miraba como el contrario se acomodaba la cinta métrica, y al ver el resultado se llevó ambas manos a su virgen trasero.

— ¡Diecinueve centímetros! —gritó entusiasmado.— Lo ves, mi verga es majestuosa.— sonrió.

El mayor comenzó a retroceder. Quería huir de esa habitación lo más pronto posible, pero cuando estaba por hacerlo sintió cómo sus pies dejaron de tocar el suelo, alarmado volteó hacía atrás y vio la sonrisa maliciosa de su "amigo", y sin evitarlo comenzó a patalear.

- Noooo… ¡MinGi, suéltame!... ¡te ordeno que me bajes en este momento, idiota!.

—Oye, perdiste. Por lo tanto es hora de que me pagues —, de forma juguetona y burlona le contestaba.

— Estoy seguro hiciste un pacto con el diablo mentalmente para tenerla de tal tamaño, ¡me hiciste trampa!

Sin más sintió como su cuerpo cae al esponjoso colchón, el mayor cae boca abajo y antes de que se giré e intenté salir como lunático, Song se coloca sobre él.

— Oh, vamos. que te va a gustar.

— ¡No! Aleja ese monstruo de mi trasero, ¡No lo quiero dentro!

— Anda HongJoong, sólo será la puntita, te juró que no va a dolerte... —trataba de convencerlo.

Pero el mayor giró su cabeza en signo de negación. Esas palabras no le convencían para nada.

— No, —hizo un puchero. — Eso le dijeron a mi hermana y ahora ya tiene gemelos, olvidalo no me meterás ni la puntita ni nada.

— Ni siquiera por un viaje a París...

MinGi sabía de antemano, gracias a WooYoung, que su hyung ansiaba ir a París. Ya que en una conversación trivial el menor habló demás, al comentarlo. Ahora esa información serviría para algo.

— ¿París?

— Así es Hyung, París. Podrás visitar la torre eiffel.

Y en la mente del menor solo una oración se origina en su cabeza. «Todo sea por ese viaje a París»

— Sólo será la puntita... ¿Verdad?

— Claro, lo prometo. Sólo será eso y lo sacaré de inmediato, ni siquiera sentirás dolor. Es más, ni sentirás que lo habré metido.— mintió.

— Está bien... Pero solo la punta Song o te voy asesinar.

— Sí. Te doy mi palabra.

Si Kim hubiera observado con mayor detenimiento como MinGi sonreía, si tan solo hubiera visto el cruce de dedos y las segundas intenciones de su Dongsaeng, no hubiese aceptado. Pero como jamás lo hizo fue cruelmente engañado.

★★

Song ya se encontraba dilatando la entrada del mayor. El menor le hizo mención que era necesario para no darle dolor cuando incrustará el glande en su ano, así que iluso el mayor no pidió más explicaciones al respecto. HongJoong para ese momento sentía miles de cosquilleos en su vientre, se comenzaba a excitar y de ello lo delató la evidente erección que se cargaba. Kim gemía suavemente al sentir los movimientos circulares y suaves embestidas con dichos dígitos.

Jadeó cuando aquellos falanges invasores salieron de su cavidad, y sentía la dureza de la hombría del mayor pasearse entre sus nalgas, poco a poco también percibió como el contrario se posicionaba en su virginal cavidad anal, usando algo de presión. El menor se tensó y su cuerpo lo evidencia, MinGi le susurraba que se tranquilizara mientras acariciaba su espalda.

— ¡Sólo mételo! Y termina, por favor Minky.

— Pero...

— ¡Sólo hazlo!—, ordenó y el menor simplemente obedece.

Song metió más que sólo la puntita. MinGi le incrustó más de la mitad de su miembro y fue testigo de cómo el mayor arqueaba su cuerpo y comienza a gritar.

— ¡Ahhh, MinGi! ¡sácalo!— su voz entre quejidos exclamaba—. ¡Al diablo París, debes sacarlo! ¡Ahora!

HongJoong rogaba que el memor saliera de su interior y el otro imploraba por entrar en su totalidad. MinGi sentía como su miembro era atraído con mayor intensidad, aunque Kim lo negará su cuerpo proclamaba más que solo la "puntita" de su miembro.

«Al diablo» pensó Song mientras se mordia el labio inferior, él iria por ese más que tanto deseaba. Valiéndole un poco si después de esto HongJoong le castraba. Esa noche iba amar a su adorado Hyung e iba hacerle ver estrellas, teniendo mucha confianza de que su hyung le iba a gustar.

★★


MinGi se contuvo por incontables minutos, y a pesar de escuchar la suplicante voz de HongJoong rogarle que saliera, éste se negó, no iba a desaprovechar semejante oportunidad que se le habría presentado.

— MinGi... Por favor, ya lo metiste, — su voz evidenciaba su dolor. — Prometiste sacarlo.

— HongJoong— una risa burlona se generó en toda la habitación— ¿sabes? Amo tu inocencia, eres como un niño pequeño que cree todo lo que su Dongsaeng le dice.

El mayor abrió sus ojos perplejo, y con solo escucharlo trató de alejarse del moreno que lo sumergía contra la cama.

— ¡MinGi! ¡No te atrevas!, te juro por dios que te cortaré tu largo y grueso pene si no lo sacas ahora mismo!

Song lo meditó tan sólo incontables segundos para mover su cabeza de un lado a otro en signo de negación, así que sin más introdujo lo restante de su miembro. HongJoong gimió cerrando sus ojos y apretando instantes después sus labios.

— Estás mucho mejor de lo que podría haber fantaseado hyung.

— Hijo de tu bondadosa madre... Ojalá y lo disfrutes porque después vas a implorar no habérmela metido.

— Bueno, entonces en ese caso no dejaré de follarte, así cuando acabé no tendrás estabilidad para mantenerte de pié y así pueda salir sin necesidad de prender carrera.

El más alto sonrió divertido, ya después se tomaría la preocupación de temerle a su adorado Hyung, ya que por ahora solamente le importaba disfrutar del semejante placer que estaba sintiendo. Encajó sus uñas en la cadera del mayor, y éste suelta un quejido bajo que es silenciado contra el colchón.

Esperó con paciencia, hasta que HongJoong estuviera listo. Los primeros movimientos eran lentos y sutiles, logrando teñir del carmín más lindo las mejillas de Kim. Las pupilas del mayor comenzaron a dilatarse cuando en un no tan lejano momento Song tocó su punto dulce. Por primera vez HongJoong no se quejó, al contrario su garganta emitió un suave pero sugerente gemido que erizó la piel del moreno.

— Ahhh... — su voz se escuchó suave, cerrando sus ojos fue llevándose llevar por el placer.

MinGi prosiguió con el ritmo que estableció en el vaivén. Acariciando las caderas del más bajito, mirando con fijeza como los glúteos desnudos del mayor rebotaban contra su pelvis. Song se mordió los labios tras humedecerlos. Incrementó considerablemente las estocadas contra su Hyung, golpeando constantemente la próstata de HongJoong y no solo eso, inclusive azotó ambas nalgas en sonoros golpes marcando estás mismas con sus manos. El mayor mordió sus labios evitando que sus gemidos fueran emitidos con descaro, sus orbes estaban cristalinos ya que era evidente el placer que su Dongsaeng estaba otorgándole y más de lo que se pudo imaginar.

HongJoong extasiado cerró sus ojos recostando su perfil izquierdo en la cama. Una de sus manos cubrió sus labios, mientras la contraria la llevó hacia atrás buscando tener contacto con la pierna de su Dongsaeng, y así acariciar de ella.

Fue cuestión de poco donde MinGi terminó por indicarle a HongJoong a través de su tacto el voltearse, lo cual acató quedándose boca arriba, mirando así al menor. Las manos de Kim buscaban tocar la amplia espalda del mayor, sin detenerse hasta lograrlo. Sus pequeñas uñas se clavaban en la piel de MinGi y arañó de ella marcando esa tonificada espalda. Song simplemente ejerció más potencia en el vaivén ocasionando que HongJoong chillase de satisfacción. Su clímax estaba a punto de sacudir su interior. El ritmo cardíaco de ambos se vuelve irregular, y la cama se mueve conforme sus movimientos.

Kim apretó sus párpados al sentir el tacto de su Dongsaeng envolverse alrededor de su pene, comenzando una estimulación precisa mediante la masturbación. MinGi terminó por acercarse al rostro contrario sin dejar el frenesí de las penetraciones, HongJoong mueve su cadera de forma circular haciéndole difícil al menor callarse, la voz ronca de MinGi fue melodía para HongJoong en tal encuentro erótico. Los dedos del menor con maestría jugaban con el pene y testículos del pelirrojo, MinGi sólo buscó el cuello ajeno para allí dejar sus marcas en dicha suave piel que evidenciaría su dominio en aquel cuerpo. MinGi lo marcaba como suyo.

Constantes cambios de posiciones, diferentes velocidades e improvisados movimientos eso y más lograron que HongJoong fuera un manojo de gemidos, de jadeos y demas sonidos que animaban el ambiente pasional del momento. A pesar de que había soñado con eso por años, jamás creyó que sería tan glorioso cómo en ese momento.

— Ahhh, Min-MinGi...

— ¿Aún quieres que salga? ¿Es enserio HongJoong-ah?

El nombrado con un poco de dificultad le mira a los ojos, las palmas de sus manos tocaron los glúteos del moreno e impulsó el trasero del menor hacia él. HongJoong negó.

— N-no... — contestó segundos después — Esto es tu culpa MinGi, ahora sigue. ¡No te atrevas a salir!

Una burlona sonrisa en Song se generó, lentamente salió y escucho un reproche por el mayor. MinGi sujetó de la cintura a su amante, haciéndole sentarse en su cadera, realizando algo que no habían hecho en toda la noche, ellos se unieron mediante un beso húmedo y hambriento. MinGi estaba besando a HongJoong y este con la misma pasión y destreza le correspondía. Ambos cuerpos fucionandose en un solo ser al abrazarse y entregándose al disfrute del sexo llegando allí al orgasmo.

★★

MinGi cumplió con su palabra, ya habían perdido la cuenta de cuántas veces se había unido a HongJoong esa noche de copas. Song continuó arremetiendo contra su hyung y este movía sus caderas en sincronía en tales penetraciones, se arañaron la piel, y se marcaron mutuamente. Las horas transcurrieron sin darse cuenta, aferrándose como si su vida dependiera de ello. Desgastándose los labios, el olor a sexo impregnó la habitación y sus fosas nasales, el sudor de sus pieles las hacían verse más brillantes. El choque de cuerpos era el sonido más excitante junto con sus gemidos.

El clímax llegó, y ambos estaban exhaustos. Quedándose dormidos al instante. Uno al otro se habían abrazado, el momento era demasiado dulce.

Pero pronto la dulzura acabaría. Y eso sucede cuando los rayos del sol llegan hasta la cama dónde estaban ambos amantes, HongJoong fue el primero en despertar y se soltó del más alto, sonrió mientras le miraba dormir y cuando se enderezó un dolor en su cadera le hace apretar la mandíbula.

Con enojo volteó a ver al MinGi quién placenteramente seguía durmiendo.

— Te lo advertí Song.

HongJoong salió de la cama, y a pesar de que caminaba con dolor y bastante incómodo trató de vestirse. Con lentitud bajó hasta la planta baja, tomó un cuchillo con el cuál cumpliría según él con su amenaza — cosa que evidentemente no haría— y subió de nuevo hasta la habitación después de varios minutos, para cuanto abre la puerta de aquella habitación ya no había nadie en la cama. El lugar estaba sólo.

HongJoong volteó hacía todos lados y no había rastro del menor. Sintió un viento golpearle con suavidad su cuerpo dándose cuenta que la ventana estaba abierta. Camino hasta ella y puede ver desde ahí como su Dongsaeng corría semi desnudo mientras trataba de vestirse.

— ¡MinGi!

El nombrado sonrió mientras seguía corriendo por su vida y la de su amiguito entre sus piernas.

HongJoong negó con una sonrisa en los labios y volvió a la cama de aquel hombre que salió corriendo. — Tienes que volver MinGi— susurró, pero después de unos segundos él contempló sobre la cama una hoja con un solo dobles por la mitad de esta, HongJoong la agarró entre sus manos y tras iba desdoblando de ella encontro la caligrafía de su menor. A lo que comenzó a leer.

Querido HongJoong.

Tal vez quisieras leer que me arrepiento de lo sucedido, más déjame decirte que no. Joder, follarte siempre fue mi deseo así que me aproveche de tu inocencia, cosa que yo creía que no poseías.

Vaya fue mi sorpresa al darme cuenta de que aún la conservabas. Más no te preocupes, te deje el boleto de avión en el mueble de un lado, París te espera amor. No lo sé, puede que para tu regreso a Corea olvides el que deseas castrarme.

Besos. Feliz viaje. Te quiere.

Song MinGi.


— Tonto...

Sonrió. Amaba a ese tonto.

★★

Fin



hola, hola esta es Melody y estaré trayéndome todas mis historias y adaptaciones de Wattpad aquí. Espero que no sea un problema.

Gracias por el tiempo, y amor. Espero que les guste. ¡Sayonara! ❤️‍🔥