INTRODUCCIÓN
El odio no fue una elección. Fue un legado.
La venganza, su única promesa intacta.
Durante años vagó por tierras rotas, dejando a su paso hechizos, fuego y lágrimas.
Amó a quienes ya no existen, perdió más de lo que alguna vez tuvo, y enterró su humanidad bajo capas de dolor seco y antiguo.
Su magia —poderosa, prohibida— fue escudo y filo.
Pero incluso el alma más endurecida sangra por dentro.
Todo cambió la noche en que la luna la arrastró al corazón del bosque prohibido.
Allí, entre el ulular de los lobos y el crujir de ramas viejas, encontró a la manada.
Seres salvajes, mitad hombres, mitad bestias.
Dueños de una libertad que ella jamás conoció.
Y entre ellos... él.
El Alpha no fue lo que esperaba.
No era un enemigo, sino el eco de algo perdido.
Su mirada no la juzgó ni la temió: la desafió.
Y en ese desafío, algo en Ayala comenzó a romperse.
O tal vez... a sanar.
¿Puede una mujer forjada en la venganza aprender a amar?
¿Puede una bruja maldita hallar un hogar entre lobos?
Y si el amor es tan poderoso como dicen...
¿Será suficiente para detener la tormenta que ella misma desató?








