Prólogo: El diario del nerd
Querido diario:
Tengo una fiesta a la que ir.
Bueno, en realidad no me invitaron. Mi amigo y yo nos vamos a colar porque estamos por empezar el último año de preparatoria y jamás hemos probado el alcohol.
Ni los labios de una chica.
Esa es mi razón principal para ir. Herbert es carismático. Solo estaba atrapado bajo la etiqueta de nerd por culpa de sus gafas y su amor por el estudio, igual que yo. Excepto que... alguien se enteró de mi colección de Funko Pops en sexto grado y mi reputación nunca se recuperó. Si la vieran hoy, estaría acabado.
Por otro lado —noticias desafortunadas—, papá se volvió a casar. Viéndolo por el lado amable, se fugaron durante el verano y no tuve que sufrir una ceremonia aburrida. Ya no puedo evitar conocer a la nueva madrastra ni a su hijo ahora que las vacaciones de verano se terminaron oficialmente.
El último año va a ser un infierno, pero al menos esta fiesta va a estar épica...
A menos que nos echen.
Leopold.