I N T R O D U C C I Ó N
Lo cierto es que me gusta de eso no hay duda, pero el hecho de externalizar algo que para mí es tan intimido, me ha limitado a decir lo justo, lo que los demás quieren escuchar.
Escribo porque es mi catarsis, es la forma más sana y pura que tengo para drenar mis emociones. Empezando por un corazón roto y terminando por el amor propio, siguiendo con la duda, recorriendo el temor, transitando por el miedo y deteniéndome en el punto medio. Escribo sobre mi propia perdida, sobre mis pensamientos íntimos y mis lujurias ocultas. Escribo sobre la amistad, el amor, el sexo, placeres innegables y sentimientos buenos, malos, cuestionables.
Sentimientos al final del día.
De ahí nació este poemario que no se limita a nada, pero dice mucho, que puede abrir el alma y destruir, pero al mismo tiempo reconstruir.








