único
Un estruendo se escucha en la entrada principal de los laboratorios. Tozaki, Shimomura y otros superiores que estaban en la sala de conferencias hablando acerca de como iban los resultados con los dos Ajin que tenían en sus manos, se levantan de sus asientos y corren a la salida, se dispersan por los pasillos hasta llegar a las ventanas enormes y poder ver lo que está pasando allá afuera.
Satou, el Ajin que hace mucho tiempo les ha estado causando problemas, es el que ha entrado haciendo un escándalo y no solo él, también está acompañado de Tanaka, un Ajin que ayudo hace tiempo a escapar.
Pueden escucharse disparos y gente gritando en la radio que Tozaki está usando, sabe que ese hombre es peligroso, un psicópata totalmente que aprovecha muy bien su condición de Ajin que no se preocupa por los disparos de los guardias al tratar de detenerlo, porque se regenera y revive rápidamente para continuar con la masacre.
A Satou no le importan los jóvenes que yacen encerrados en los cuartos de investigación, él solo quiere destruir y hacer cenizas todo, y solo por diversión; mientras se deleita de las miradas desesperadas de los mortales que solo tienen una vida y se enfrentan a su ataque. Lanzando y colocando bombas por todas partes, el estruendo llega hasta los pisos superiores, se forman grietas y paredes se debilitan; lo que antes era un edificio firme ahora es solo uno con riesgo de ser demolido.
Tanaka sin embargo, está consciente de dónde están los chicos, porque él también estuvo ahí y sabe, aún si son un obstáculo para Satou, él busca la habitación donde están encerrados y en un estado de coma, para abrir sus gavetas y dispararles. La condición de coma no les permite morir del todo, así que no pueden revivir hasta que finalmente mueran, y eso es cruel, mantenerlos vivos en constante sufrimiento hasta que mueran y reinicie, solo para continuar con el ciclo.
La cosa es simple, el hombre entra, abre las gavetas con etiquetas: experimento 003 y experimento 004, entonces dispara a la cabeza y en lo que se toman su tiempo para revivir, él huye y sigue los pasos de Satou.
Cuando arranca los vendajes de su cara y finalmente puede ver la luz parpadeante de la habitación, se toma su tiempo, respira y trata los recuerdos de tortura, no como algo ageno, los deja fluir y los acepta. Lo atraparon, si, pero había ya escapado con ayuda de Kai y ahora tenía que pagarle, odiaba estar en deuda.Y mientras seguía en silencio evaluando sus opciones y preguntandose quien los habría liberado, escucha un sollozo que proviene de su costado, no se habia dado cuenta de que había alguien más.
—Mierda, capturaron a otro Ajin ¿En serio? Bueno, como iba a saber si estaba aqui—piensa y mira al castaño que también está sentado sobre la gaveta de metal donde los tenian—Y de todas maneras ¿Quién es él? ¿Porque no deja de llorar, no somos de la misma edad?
Kei no tiene tiempo de lidiar con el adolescente, pero con tal de poder tranquilizarlo le habla de mala gana, no sin antes voltear sus ojos en fastidio.
—Oye, calma ¿Si? ¿Cuál es tu nombre? El mío es Nagai Kei—sabe que iniciar presentandose calmara un poco al chico que al menos parece estar teniendo un ataque de pánico, porque sus sollozos no cesan pero son más bajos—Me llamo Sawada Tsunayoshi, y-yo...
—Tiene cubierta su cara, no puedo verlo—piensa levemente fastidiado, mientras mira la habitación y se percata de las grietas que le envuelven, no tienen tiempo. El suspira—Tenemos que—Lo último que recuerdo es que sufrimos un accidente de auto—el chico lo interumpe—Podía ver qué mi madre tirada, era imposible ver si se movía, q-quizas ella murió y luego yo desperté aquí envuelto en...estos vendajes, yo...no tengo a donde ir
—Esos infelices ¿En serio se trajeron a un Ajin que recién perdió a su madre y ni tiempo le dieron de buscar a sus familiares? Los Ajin también somos humanos— sus pensamientos siguen su curso, imaginado que lo mismo que pasó él, el chico también lo vivió y rápidamente su mente encuentra una especie de consuelo.
Es decir, si él era el único que había sido atrapado y sometido a tanto dolor, luego fuera y se quejara (lo cual sería patético) hipotéticamente hablando, nadie lo volteara a ver y le dará sus razones, porque es un Ajin, no un humano, no son lo mismo para los ojos de la sociedad; entonces se guardaría su experiencia para si y jamás saldría a la luz, porque nadie lo comprenderia, excepto quizas su...amigo Kai. Él que se preocupo cuando en su huida termino con un tobillo roto y para no ser una carga se mato, iba a revivir de todos modos, pero Kai, con esos amables ojos ámbar lo miraron preocupado aún sabiendo que volvería a la vida.Pero aquí tiene a un compañero, alguien que despertó acosando por el mismo calvario, y aunque suena terriblemente mal, todavía de aferrara a la idea de que no está solo en este momento.
Saliendo de su ensoñación, vuelve a mirar al castaño, está vez más calmado pero con las mismas condiciones que él: semi desnudos pero cubiertos con vendas. No hay paso que se puedan saltar, primero tenían que vestirse, hallar el camino a la salida sin ser vistos y huir, otra vez.
—Espera tu...¿No apareciste en las noticias,verdad?— Tsuna atiende a la pregunta y se siente confundido
—¿Que quieres decir?—¿Eh? ¿Este niño sabe porque está aquí? ¿No tiene idea? ¡Fui noticia casi mundial!—Kei está ahora confundido—Recuerdas haber muerto y ser revivido inumerables veces en los experimentos ¿No?—el castaño asiente, tocando su muñeca derecha donde recuerda haber sentido un corte muy doloroso, pero ahora está bien—Eres un Ajin, no puedes morir y por eso despertaste aquí —explica con paciencia tratando de no exasperarse del chico, aunque no podía culparlo, seguramente todo ocurrió tan rápido.
—Ya...veo—el azabache mira con intriga la respuesta vacía del castaño, como si todavía le costará asimilarlo—Eso es un problema, si tú estuviste en las noticias ¿Significa que te estarán buscando aún si escapas?
El adolescente azabache voltea sus ojos en molestia, pensando que este chico en serio tenia problemas—Si, pero lo que yo haga no debe importar, más bien tu a dónde irás pues tú rostro no se hizo público. Puedes irte lejos
—¿Y tú qué harás? ¿A donde irás?—ojos miel finalmente miran al azabache, brillando en esperanza que Kei no comprende—No lo se, no importa, creo que me quedaré y trataré de luchar por una vida normal como Ajin—
—¿Significa que no nos volveremos a ver?—Kei halla en esos ojos miel, la misma amabilidad que Kai alguna vez le dio, entonces piensa que ese chico es tan raro a peaar de ser un Ajin.
Este chico Sawada Tsunayoshi no parecía muy fuerte, no imaginaba como se las arreglaría para salir solo de ese lugar a punto de caerse, asi que lo que se le ocurrió por ahora es que lo acompañe
—¿Estás seguro que no tienes ningun otro familiar? Puedes ir a vivir en un pueblo pequeño y con gente que no te conozca, reiniciar su vida—ambos chicos se encuentran fuera de la gavetas, avanzan charlando hasta encontrar una habitación donde encuentren ropa y puedan vestirse.
Tsuna se siente tan delgado bajo su agarre, tan pequeño y tímido, pero ya le había preguntado su edad y efectivamente tenían la misma, y se seguía preguntando como un joven así había sobrevivido a los recuerdos de turtura en ese lugar; pero obviamente no todos reaccionan de la misma manera, siendo más probable que todo este asunto lo recuerde meses más tarde.
—Y-yo, creo que recuerdo que mamá dijo que nos mudariamos a Naminori—responde el moreno mientras se deja arrastrar por el chico—Quizas...si voy ahí encuentre un hogar, aunque ella ya no esté, también me dijo que papá trabaja en el extranjero. Talvez sepa que ocurrió aquí y venga
—Ja, olvídate de esa idea Tsunayoshi, tu padre seguro se armó una nueva familia en el extranjero—abren la puerta y finalmente adentro hallan ropa y otras cosas que les pueden servir. Mientras se sigue escuchando como rugen y se agrietan más paredes
—¿Porque dices todo el tiempo cosas asi? Son ...hirientes—dice, pero Kei no le presta atención, más bien está escuchando las noticias proyectadas en la tele dentro de lo que parece ser una sala de reuniones. La habitación está frente a dónde están ellos.
—Solo estoy diciendo lo obvio, para que no te hagas ilusiones—responde rápido y luego centra toda su atención en la pantalla
Satou, mejor conocido como “El hombre del sombrero”, luego de irrumpir en las instalaciones de investigaciones con Ajin y destruir el lugar, ha hecho su declaración abiertamente en el techo del edificio mientras tiene consigo dos científicos como rehenesEsto dice:“¡Tienen que reconocernos! ¡Los Ajin también somos humanos! ¡Y si no lo hacen, tomaré está ciudad entera y le haremos entender que los Ajin merecemos derechos!
Kei no nesesito escuchar más para decir que ese viejo estaba loco. Él no estaba exigiendo derecho de los Ajin, él estaba haciendo ese escándalo como juego, con el puro fin de divertirse.
—Tsunayoshi, ya se lo que voy a hacer...
【 。。。】
Quién iba a decir que Naminori era realmente un pueblo pequeño, alejado de todas las noticias sobre Ajin y lo que pasaba en la ciudad principal, en Tokyo, donde su amigo Kei se quedó para luchar en contra de ese viejo Psicópata.Nadie ahí había escuchado de su amigo, ni de él, muy centrados en noticias más importantes y en cosas que tenían que ver con el mismo pueblo de Naminori; y al ser pequeño, pudo encontrar fácilmente la residencia de su casa, gracias a la placa afuera de la casa que decía: Sawada.
Ver el nombre casi lo hizo romperse, recordándole que él ahora se encontraba solo, aún si su padre existía, Kei tenía razón, no debía hacerse ilusiones. Y así el joven de 14 hábito solo esa enorme casa, que durante unos meses tuvo que acostumbrarse a vivir y hacer todo por el mismo; encontrar trabajo y medio estudiar, todo mientras evitaba morir para no ser descubierto como un monstruo inmortal y que su huida perdiera todo sentido. Lo hizo bien.
Más tarde, cuando ya tenía una rutina, cayeron de golpe todos los recuerdos de los meses anteriores. Su mamá muerta, enterarse que es un Ajin,capturado, torturado y finalmente liberado; desde las sensaciones de soledad hasta las de dolor, de alguna manera su cerebro envío tardíamente las imágenes y todo fue un caos en el castaño. Lo que su mente había bloqueado, ahora había soltado todo y simplemente hizo que el joven cayera al suelo a abrazarse en consuelo.
De repente extraño mucho a su madre, pensando que es inmortal, se sentía completamente inútil e inecesario tener tal habilidad, solo le había arrebatado la vida a la persona que más fue su apoyo. Después llegaron los fantasmas del dolor punzante e intenso de sus dedos siendo arrancados o su brazo siendo cortado con una cierra, luego oír las voces de los científicos decir: Corten más y estudien su actividad cerebral.Todo eso mantuvo por lo menos al adolescente, dos días tendido en el suelo, acurrucado lo mejor que podía mientras sentía romperse.
Sin Madre, sin amigos reales a los que le pudiera contar su condición, porque no lo comprenderia y lo llevarían de vuelta a ese calvario; y si, tenía a Kei, pero no contactaba con él por la seguridad de los dos. Más en caso de Tsuna, el azabache le había dicho que mantendría en secreto su nombre e identidad por su bien, porque quería verlo viviendo al menos una vida normal si es que lo llegaba a visitar, Tsuna lo agradeció. Aunque al principio ese chico no era fácil de comprender, de alguna manera lo llegó a llamar amigo.
Pero en la escuela fue distinto, los insultos y la exclusión que recibió ahí fueron el detonante para que Tsuna empezará a considerar quitarse la vida; hasta que en medio de sus sueños vio a Nana haciéndo su comida favorita o viendo una película con él, cuando despertó, despertó más deseoso que nunca de finalmente quitarse la vida y poder ir con ella.
Sin embargo como un balde de agua le callo el recordatorio de que él era Un Ajin, de que si se lanzaba del edificio toda la escuela vería como revivia como un monstruo; entonces sería encontrado y llevado lejos sin su permiso, todo el mundo reconocería su cara y, lo más importante, los deseos de su amigo de vivir una vida tranquila y normal, se acabarían por su propio egoísmo.
Entonces Tsuna se trago una vez más ese dolor y se mantuvo firme, aguantando todo deseo de morir porque su amigo, en donde quiera que estuviera, también lidiaba con sus propias batallas.
Y luego una semanas después de obtener sus notas y ver lo malas que eran, un folleto de tutor en casa apareció en la puerta de su hogar.
【 。。。】
El año paso rápidamente, con su familia formada a base de algunos combates peligrosos, finalmente el joven jefe tenía un periodo de relativa paz y con todo ese ajetreo había olvidado levemente todo el asunto de ser un inmortal. No tenía idea como es que su tutor no lo había descubierto al dispararle esa balas especiales, bien habían surgido sus llamas del cielo en su frente y había vencido a ya varios enemigos, entrenado con el fin de que él no muriera en manos de esos mafiosos psicópatas a los que se enfrentó. Afortunadamente no tanto como el que su amigo decidió vencer.
Y no le preocupaba morir a manos de uno de esos locos, le importaba poco su vida en realidad, porque sabía que volveria a la vida, quería tomarse relajado cada enfrentamiento; pero entonces su tutor vio sus intenciones de no ser serio respecto a su entrenamiento y solo lo hizo más duro. Ahora, seguía sin valorar mucho la vida, pero al menos no lo mostraba ante Reborn o sus Guardianes, dios, no quisiera verlos preocupados porque murió y minuto después verlo regresar a la vida, solo levantaría sospechas y probablemente iría a la prisión de Vindice por...por ser un inmortal Ajin.
Aunque eso no quería decir que en secreto no muriera, es decir, si alguna bala o ataque lo hubiera dañado muy gravemente por error y está no fue notada por su familia, para él era ganancia; así solo iba a su habitación, cargaba el arma y luego se disparaba en la cabeza, era más certero y más rápido, y las mismas partículas negras de su fantasma hacían que no hubiera tanto derramamiento de sangre.
Su fantasma, quién últimamente no ha podido salir, es la representación de su poder de Ajin y, como su mismo nombre lo dice, es un fantasma y nadie mas lo puede ver a parte de él y Kei. Lo que es bueno, porque si no su familia al verlo, seguramente se asustaría como él al principio.
Apareció por primera vez en su ataque de pánico, cuando estaba recordando todo lo que pasó encerrado, el fantasma negro apareció y como si le ordenará inconcientemente, vago por su casa hasta tomar una cobija y llaverla a su dueño para poder cubrirlo, quién estaba acurrucado en el suelo sollozando. Desde entonces solo se manifestaba cuando las emociones de Tsuna eran muy fuertes, sea extrema felicidad o extrema tristeza, el fantasma saldría a ayudarlo.
Esas veces fueron contadas, pero afortunadamente pasaron desapercibidas para su familia. Cuando Mukuro lo atacó, ayudo a Yamamoto cuando había caído por un hoyo y se enfrentó a Ken, luego ayudo un poco a Hibari y Gokudera cuando estaban débiles para terminar con Chikusa, para cuándo él mismo peleó contra el ilusionista, tuvo que enfrentarse cara a cara y arriesgar una de sus tantas vidas para salvar a aquellos a quien amaba, no fue fácil, pero desde ahí había tenido un poco más de control en su fantasma negro.
La siguiente vez, casi se sale de control cuando Leviathan lastimó severamente a su guardian de Rayo, el fantasma casi se colocó atrás del hombre y estaba listo para despedazarlo; sin embargo el castaño decidió encender sus llamas y demostrarle a Xanxus el poder y pureza que para ese entonces ya tenia.
Después de esas batallas, Tsuna ya se había acostumbrado a ver a su fantasma y tratar de controlarlo cuando Reborn no supervisaba su entrenamiento de sus llamas, dándole haci hasta chances de hablar con su fantasma como si se tratara de un amigo imaginario. Le diría que extraña a Kei, a su mamá, pero está feliz con la familia que tiene ahora, la cual desearía poder decirles la verdad sobre su inmortalidad, para que finalmente sepan todo lo que es su pasado.
Sin embargo,mientras pensaba todavía como decirles, un nuevo compañero llegó transferido a Naminori.
—Tenemos un nuevo estudiante, el es Nagai Kei y se transfiere desde Tokyo, denle la bienvenida—para suerte del Moreno, quién todavía se encontraba extrañando a su amigo, llegó a su clase de sorpresa.
Y técnicamente también fue una sorpresa para Nagai, él solo había decidido regresar a su vida normal y recordó que Naminori era una buena opción, siendo un pueblo que no había visto su cara en los noticieros, entonces nadie lo reconocería. También había planeado visitar a Tsuna, una vez que se asentará correctamente e incluso buscara un trabajo, primero busco un instituto donde continuar su educación y en eso encontró Nami-chuu, una escuela común y sin muchos malas noticias; además agregarle el hecho de que eran pocas las escuelas en ese pueblo, asi que solo escogio por azar.
Finalmente cuando entro al edificio siendo acompañado por su fantasma negro, sentía como si un Ajin estuviera también aquí, quién iba a pensar que se trataba de Tsuna y no de algún otro inmortal. Pero a pesar de la sorpresa, se alegro ligeramente de hallar rapido a ese chico, quién lo conoció como un llorón y tímido; esa charla que habían iniciado en el laboratorio destruido, fue suficiente para entablar amistad. Y eso para Kei, era decir mucho.
—Es él, estoy tan contento. Jajaja aunque él no lo parece en lo absoluto— piensa el moreno mientras ve como el azabache pone una cara de fastidio por todos los murmullos que estallan en el salón.
No es su culpa, han llegado tantos alumnos extravagantes, que el hecho de que aparezca uno “normal” es extraño en si. Pero Kei es afortunado, al menos esos susurros no dicen nada relacionado con las noticias del último año, en el que se union con las fuerzas armadas Ajin para derrotar a Satou; también junto a un mocoso impertinente y el hombre de lentes, Tozaki, que tanto le disgusto, pero al final de cuentas termino encerrando a ese psicópata y le dieron a él la libertad y otra identidad, le dijeron que borraron todos sus expedientes de ser un Ajin, una vida nueva. Lo aprecio a regañadientes, es decir, no estarian dándole un nuevo comienzo si para empezar su cara no la hubieran hecho pública por todo el país, si simplemente lo hubieran perseguido discretamente...
Pero ya estaba aquí, en Naminori con su amigo y listo para empezar esa vida normal que le permitieron.
—Toma tu lugar, a un lado de Dam–Quiero decir, de Sawada—se corrigió el profesor al decir su apodo, aunque era algo que todos mencionaban, era un maestro y todavía tenía que tratar a los alumnos con respeto aún si este era un inútil.
Nagai no quizo preguntar del porque esa traba, no quería perder el tiempo ni recibir más miradas inecesarias, entonces tomo su lugar al lado izquierdo del moreno; la clase con la que se inició fue sobre ciencias, para el azabache fue perfecto, era hora de cero contratiempos,pues quería continuar con su deseo de estudiar medicina para salvar a su hermana.Pero ahora que quería ponerse rápidamente a la par con los estudios, recordó que los libros llegarían al menos una semana después.
Suspirando pensó—No recordaba que todo este tipo de cosas fueran tan fastidiosas—Oye, comparteme tu libro—le hablo al moreno a su lado, en un susurro para no interrumpir la clase.
Su castaño amigo, tan bondadoso como lo recordaban, se arrimo y compartieron el libro de ciencias a la mitad de la mesa. Aunque él en realidad quería prestarle totalmente el libro, de todas maneras no prestaba atención en clase, pero sabía que si lo veían sin libro el profesor probablemente lo ridiculizaria.
A su lado derecho, mientras tanto, el peli-plata murmura malumorado. Mientras que detrás de Tsuna, Yamamoto ve levemente sorprendido de esas interacciones.
—Como se atreve a hablarle tan casualmente al Decimo—y Tsuna puede jurar que Gokudera probablemente esté rompiendo un lápiz.
La hora sigue en silencio, mejor de lo que podría imaginar Kei. Le recuerda a su vieja escuela, donde su salón no estaba rodeado de grupos ruidosos, pero de nuevo recordó que no era muy sociable y que quizás tendría problemas para adaptarse si es que llegaban a preguntar sobre él cuando la hora del descanso llegará.
Afortunadamente y muy extraño, nadie se le acercó a lanzar preguntas estúpidas cuando el timbre del descanso llegó luego de tres clases seguidas. Miro a sus alrededores y todos realmente lo pasaron por alto ¿Porque? Era un misterio, que solo cuando fue al baño pudo entender masomenos.
—Oye, escuché que en tu grupo llegó un alumno nuevo
—Si, pero el profesor lo sento a lado de Dame-Tsuna
—¿En serio?—kei pudo escuchar asco en la voz, a través de las puertas de los baños
—Si y luego el chico nuevo le habló, como si se conocieran, con familiaridad ¿Sabes?—Y eso que tenía que ver?—penso Nagai
—Que alguien hable con Dame-Tsuna,solo significan problemas
—Igual el chico no se veía tan interesante, tenía esa expresión aburrida en su rostro, como si odiara al mundo—Bueno, Kei no podía negar eso, realmente odiaba a todo el mundo que no fuera quizás Kai y Tsunayoshi.
Con eso, era hora de salir del baño, ver la expresión tonta de los estudiantes cuchucheando como chicas y salir para buscar al moreno por explicaciones, y es que apenas sonó e timbre, el chico que parecía delincuente y el jugador de baseball lo sacaron del salón y lo arrastraron a quien sabe dónde. La azotea, seguramente.
Camino por los pasillos, viendo como algunos estudiantes con los que se cruzaban tropezaban con su fantasma negro que lo seguía por detrás. Y eso, era otra cosa que odiaba, que su fantasma saliera sin control y lo siguiera por todas partes; era pasivo, si, pero después de luchar contra Satou, su poder se descontrolaba a de vez en cuando y atacaba, no tan severo, pero era seguro que alguien terminaba en el hospital.En el camino, mientras se esforzaba por desaparecer al sujeto creado con su poder, pierde la concentración y termina regresando por chocar con alguien. Alguien conocido.
—¡Nagai! Que bueno que te veo—el azabache nota como bajo el tono de voz, además de usar su apellido. No lo entendio cuando ahora el adolescente movía sus manos avergonzado—Mmm A-acompañame a otro lado, aquí pueden vernos
—Y de nuevo ¿Eso que tiene que ver—penso, pero asintió y siguió al chico a las escaleras lejanas donde no pasaban alumnos—¿Porque apartarnos?
—A bueno, pensé que no te gustaría que los demas vieran que nos tratábamos de forma familiar—se encoje de hombros, pero de nuevo se ilumina su rostro—Pero realmente me sorprendió que estuvieras aquí, Kei—todavia no puede soportar la sonrisa brillante del chico —Si. A mí también— Entonces ¿Cómo es que estás aquí? ¿Cuando llegaste? ¿Cómo estuvo todo en Tokyo? ¿Vas a—Antes que eso, yo también quiero hacer mis preguntas—le interrumpe, pero no ve que se moleste, él ya lo conoce.
—Jajaja De acuerdo, pregunta primero—asiente y espera—¿Porque “Dame-Tsuna”?—luego ve como esos ojos miel se apagan y agacha la mirada.
—Oh, eso... Verás—Tsuna busca las palabras para explicar mientras se siente tímido de la pregunta—En el año que estuve aquí, me hice una reputación de ser torpe e inútil en la materias, así que me gane ese apodo
—Veo...¿Y eso está relacionado con que la gente huya de los que llegan a hablar contigo?—¿Eh?—Si, escuché en el baño que la razón por la que no se acercaron a mi a pesar de ser el nuevo, fue por ti, porque hablé contigo
El moreno se detiene a pensar, porque él tenía que ser una vez más el culpable de que su amigo no entable relaciones con alguien más, sin embargo, entre más hace memoria de todas las cosas que han pasado en el último año, lo que dijo el azabache empieza a tener sentido.Y se le escapa un pequeño “Uy” de su boca, atrayendo la atención de Kei.
—¿Que, es algo malo?—Mm no en realidad, bueno quizás si, no lo se ... ¡Pero definitivamente no tiene que ver con que soy Dame-Tsuna!—y Kei le dio una mirada de poco convencimiento, con sus ojos rubí brillando en intriga—Bueno, esas eran todas mis preguntas. Ahora ¿No te esperan en la azotea o algo así?
—¿¡Como supiste?!— Porque mirabas todo esté tiempo hacia las escaleras que llevan arriba—Ah...Bueno, si me esperan mis Guar– Quiero decir, mis amigos
Kei enarco un ceja por ese corte del moreno y nuevamente mostrándose nervioso.
—De todas maneras, lamento si por mi culpa no pudiste hacer amigos—
—No hay problema, no estaba interesado de todos modos. Solo quiero centrarme en el estudio ahora que realmente puedo vivir una vida normal—dice haciendo signo de comillas con sus dedos—Asi que no te preocupes por eso, Tsuna
—Ah, me llamaste por mi nombre, la última vez todavía me llamaste “Tsunayoshi”— viendo como el Oji-miel pareció contento con tanto poco, sentía envidia de su positivismo—No es gran cosa, aunque escuché que alguien te llamo ¿“Décimo”?
—Ah...eso jaja, es...no es nada—evade su pregunta, pero poco le importa—Oye, cuando termine la escuela déjame acompañarte al lugar donde vives y así respondes mis preguntas con más tranquilidad
—Mejor no, todavía tengo que arreglar mi casa y no es tan grande, además hoy tengo una entrevista de trabajo. Ya sabes, esas cosas—se encoje de hombros y su compañero asiente—Pero si me das tu número, todavía puedo enviar mensajes
Quitando su mirada de tristeza por no poder hablar más con Kei, es remplazada otra vez con una sonrisa. Tsuna le extendió su celular y así intercambiaron contactos, luego la campana sonó y ambos fueron al salón, no sin antes el castaño ir al baño para no crear rumores de que eran más que compañeros.
Sin embargo, a las afueras del instituto, ya había alguien que sospechaba de esas interacciones con el estudiante nuevo, Reborn no estaba a gusto con la presencia del niño, tenía algo que lo incomodaba y lo hacía sentir como si estuviera frente a otro enemigo muy poderoso, solo no podía saber exactamente que era.Por el otro lado, Nagai se sintió vigilado desde que piso la escuela. No lo culpen, demasiado tiempo trabajando para derrotar a ese psicópata, acompañado de casi ex militares y la policía, lo hizo estar demasiado con la guardia en alta; así que sabía bien que alguien lo vigilaba desde el árbol que daba a la ventana del salón y esa presencia se sintió aún más cuando Tsuna hablo con él
【 。。。】
Nagai no mentia con estar ocupado, apenas había llegado un fin de semana y el lunes ya había entrado la escuela, y eso porque antes ya había hecho el papeleo con Tozaki firmando como su “tutor”, de algún modo tenía que tenerlo para que sucediera todo eso. También se le proporciono un vehículo para transportar sus cosas, aunque eso no estaba dentro del “contrato”, pero lo exigió como otro pago por ayudarlos en capturar a Satou, al final el de lentes no se negó porque Nagai si mudaba lejos.
Luego Nakano quizo acompañar a Nagai en su camino a Naminori, pero él se negó rotundamente, no quería estar más tiempo con adolescente ni en el viaje ni nunca; y aunque el castaño le insistio y le dio razones, él siguió negándose, porque no iba a llevar a un niño que llamaba la atención al lugar donde pisará, cuando quería una vida pacífica. Al final Nakano dijo que trabajaría, mientras le dio una mirada de incredulidad cuando el respondió que todavía buscaría ser médico.
Finalmente sus caminos de separaron, Nakano seguro cambio su nombre por el que el señor Tozaki les haya dado, mientras que él mantuvo el suyo, porque alguien lo estaba esperando en un pueblo pequeño. Kai, su amigo, lo apreciaba, claro, pero no quería verlo, por lo menos aún no; después de verlo morir frente a sus ojos, todavía recuerda como la bala atravezo su garganta y luego paro en su ojo; la sangre desbordandose, los ojos ambarinos dilatados, recuerda vividamenente el frío a través de su tacto. Kai realmente murió, puede asegurarlo, pero de alguna manera revivió y no quería preguntarse como, solo estaba contento de verlo respirar.
Entonces estaba en esto solo, por lo menos lo fue hasta que se encontrará con Tsuna. Y lo encontró vivo.
【 。。。】
—Lo siento por no regresar a la azotea chicos, mi dinero cayó bajo la máquina expendedora y me tomo tiempo recuperarlo—se excusa su jefe de camino a casa.
—Tranquilo Tsuna, igual ya estaba por acabar el descanso—sonrie la lluvia siguiendo a su amigo sin preocuparse mucho
—Vas a mentirles ¿Dame-Tsuna?—Hiiee, Reborn ¿Mentirles? — el bebé azabache ve atravez de todo—Estuviste hablando con el estudiante nuevo ¿De dónde lo conoces?
—¿Eso es cierto, Tsuna?—ojos miel miran la intriga en Yamamoto
—¡Lo sabía! Por eso lo escuché tratando a Décimo de manera irrespetuosa—el ex arcobaleno mira como la tormenta celebra—Asi que también lo notaste ¿Entonces? ¿Nos dirás Dame-Tsuna?
Pero para ese momento el castaño había huido, entrando directamente a su casa y cerrando con llave, al final de cuentas él era el único ahí con las llaves. Excepto por Reborn, él era otra cosa. Pero el hecho de que corrió al primer momento de distracción de sus amigos, solo hizo que fuera más sospechoso; y es que Tsuna podía sentir como si su fantasma negro salía de prisa, por la emoción tan fuerte de pánico que sintió.
Bien sabía que Reborn era muy observador y que en la escuela lo vigila de vez en cuando, no porque todo el tiempo quisiera molestarlo, también entendía que era por su seguridad de ser un jefe y todo eso, pero vigilarlo y preguntarle tan repentinamente sobre Kei, era una pregunta que se respondía contando incluida la muerte de su madre; se sintió asustado de que fuera una desepcion para su familia que no les contara todo.
En medio de su panico y de saber que, no importa cuánto cierre su casa, su tutor encontrará la manera de sacarlo y obligarlo a decir todo. Así que se decide por enviar un mensaje de ayuda a Kei, agradecido con tener así número, este rápidamente le contesta y le dice que vaya a su casa dándole la dirección. Tsuna luego sale volando con sus llamas, olvidando el sigilo por completo y yendo directo con su amigo.Cuando Kei lo ve llegar más rápido de lo que pensaba, abre de inmediato y le indica sentarse en su sala en cuanto entra; nota a parte de su expresión en pánico, que su fantasma negro está presente y rodea a su dueño como queriendo dar un abrazo, viéndolo pensó que realmente era muy diferente al suyo.Tan egoísta y arrogante.
—Tranquilo Tsuna, dime primero qué pasó y así puedo ayudarte—dice y suspira, no molesto por él, pero si inconforme por ver al adolescente nuevamente sollozando.
—E-es una larga historia—formula él ocultando su rostro—Puedo esperar, bueno, trataré en lo que traigo té—no hay respuesta, pero mira como asiente el chico.
La sala conectada con la cocina, es favorable cuando Tsuna empieza a relatar en lo que se calienta el agua.
—Yo quería ponerme al día contigo en cuento llegaste, porque también quería contarte sobre mi—lentamente quita sus manos que cubren su rostro—No se si te disguste, porque en el año que estuve aquí no viví exactamente la vida pacífica que querías
—¿Que quieres decir?—lo deja continuar
—Mientras tu probablemente seguías enfrentandote a Satou, como dijiste, yo ....yo estaba luchando en la mafia—vio a su amigo mirarlo con incredulidad—Mi padre realmente trabajaba en el extranjero, pero como un asesor externo de Cedef, mientras que yo resulte ser el tatara tatara nieto de un sujeto que inicio Vongola como una mafia
Kei siguió escuchando, sacando tazas mientras le daba miradas a su amigo a que continuará.
—Fui elegido para ser el décimo jefe de los Vongola y en contra de mi voluntad me fui forzado a luchar—fue divertido ver cómo esos ojos reflejaban frustración y luego alegría con lo que dijo después—Pero gracias a esa alocada herencia, tuve una familia y amigos, los cuales nunca les dije de dónde vengo y quién soy realmente—se encoge en su asiento y recibe el té que el azabache le extiende—Justo hoy al terminar la escuela, mi tutor me pidió que contara como es que te conocía, pero hacerlo es decirles que soy un monstruo que no muere y que probablemente no merecen porque soy un mentiroso
Kei sigue escuchando con atención bebiendo también su té y mirando la preocupación plasmada en el castaño, cuando bien sabe que eso no queda bien con Tsuna, él debería permanecer positivo y feliz, siempre contrario a lo que él sentía; y ciertamente era grave que no les contara, bien dijo que eran su familia, pero que les ocultara eso no significa que no los quisiera y a Kei realmente le aprecia una estupidez. Tsuna se podía preocupar hasta de lo más simple, complicando las cosas para si mismo, entiende que tenga miedo y que a su vez recuerde a su madre difunta, pero si dice que es amado por esa familia, entonces nada debería de pasar.
—Yo no tengo problema con que les digas, es tu familia ¿No?—se encoge de hombros restándole importancia— Además si se entera tu supuesto tutor Asesino ¿Que es lo peor que podría hacerme? ¿Matarme? Ya quisiera
—¡Kei! No es un juego, en serio da miedo—habla más calmado y el azabache puede notarlo
—Si les dices, nada va a pasar, en realidad no le veo el problema. Se tu mismo, no te queda esa expresión melancolica—suspira una última vez y ve al Oji-miel—Entiendo, no suena convincente...Bien, si resulta algo malo, entonces simplemente huimos está vez juntos, después de todo tengo quizás dos lugares más en donde podría hospedarme
—¿En serio? ¿Dónde sería eso? Ah. Quiero saber ¿Que sucedió mientras estabas en Tokyo?— la respuesta había quedado a la deriva, pero Tsuna realmente lo pensó, no habría problema de que sus guardianes se enteraran. Ahora se entretuvo en escuchar las aventuras de su amigo en lugar de seguir preocupado.
El sol se puso y sus amigos seguian esperando en sus respectivas casas alguna señal del arcobaleno sobre Tsunayoshi, realmente preocupados de la sobre reacción de él al escuchar sobre el chico nuevo. Al verlo y sin saber el transfondo de la situación, solo pensaron en distintas opciones que, al imaginarlas, todas resultaron en ser negativas.
Por otro lado, la tarde de los dos jóvenes que fueron experimentos, ahora charlaban pacíficamente sobre todas las experiencias en Tokyo
—¿¡En serio la policía termino siendo tu aliada?! ¡Ehh! ¿No que Tozaki odiaba a los Ajin, que hizo que te diera tantos regalos en tu partida?
—No lo se, quizás simpatía o mi soborno realmente fue convincente Jaja
—Entonces al final ¿Que paso con tu amigo? ¿En serio no planeas volver a verlo?—pregunto por último Tsuna, tocando un nervio sensible del ojo rubí, pero no reacciono tan brusco
—Aun no lo se, no estoy listo ¿Sabes? Así como tú madre, siento que es mi culpa porque él estuviera apunto de morir y si lo perdía no sería justo. Nosotros que podemos reiniciar y no necesitamos, ellos si y sin embargo, se pueden desvanecer en un mísero parpadeo—Tsuna escucha su voz tamblar levemente—Se llega a un punto en donde no desearía reiniciar
—Pero si Kaito, quién no dejo de mirarme preocupado cada que moria, entonces supongo que trataré de aprovechar todas estas vidas infinitas, por él—Te entiendo. Yo usaré está inmortalidad al menos para cuidar a mi familia hasta el final—declara a su vez el moreno, luego Kei vuelve a hablar—Solo necesito tiempo para recuperarme y luego iré a buscar a Kaito
—¿Y Kou?—porque el azabache tuvo que contarle del adolescente burbujeante—No, el estará bien, es un Ajin de todos modos. Agh, si se conocieran, apuesto que se llevarían muy bien de inmediato, seguro tampoco dudaria si le dijeras “Conviértete en mi guardián” lo haría sin cuestionar—pone sus ojos en blanco tan solo recordarlo
—Jajaja aunque no es tan sencillo, además yo ya no quisie—Suena interesante el chico, tráelo y hazlo parte de tu familia, Tsuna—¡Ah, mierda!—grita Kei asustado más por el bebé de traje que habla, que el hecho de que llegara por sorpresa. Es Reborn obviamente, interrumpiendo a su alumno
—¿Y el es?—Mi tutor, Reborn—Veo que es fanático de escuchar conversaciones ajenas ¿Verdad?
—Tsuna, recluta a ese tal Nakano, que sea inmortal puede ser útil para la familia—sigue Reborn, pero el castaño le regresa una mirada represiva
—¿No escuchaste todo?—el arcobaleno se queda en blanco—Yo tampoco puedo morir
—El niño se ve perturbado, parece que no te cree—adivina Kei al ver la mirada incrédula del azabache
—Y tampoco Kei ¡Pero eso no significa que meteré a ambos chicos a la mafia! Con un inmortal te basta ¿No? Puedo pagarlo, por mi gran mentira
Pronto una neblina púrpura cae y revela a toda la familia de Tsuna, pero para Kei eran nada más que extraños excepto por el peli-plata y el azabache, pero eso no disminuye su disgusto por ver a extraños dentro de su casa y todavía escuchando a escondidas.
—¡Chicos! ¿Que hacen aquí?—Tsuna, tu familia tiene serios problemas de privacidad—el moreno siente la mano de su amigo sobre su hombro y le mira avergonzado—Perdon, ellos...
—Que sepas Tsuna, que no nos molesta que seas un Ajin, es genial en realidad—comienza el chico del baseboll, Tsuna susurra un débil “Yamamoto”, bueno, ahora tienen nombre.
—Estupido friki del baseball, yo quería decir eso— otra pequeña murmuracion del castaño, ahora sabe que ese tipo con problemas de irá se llama Gokudera.
—Kufufufu ya tenía mis sospecha, Nagi igual ¿No es así?—observa como el hombre llamado Mukuro, miro con ternura a “Nagi”, quién asintió
—Hmp— un hombre de pocas palabras, “Hibari”, lo nombro Tsuna
—No morir nunca es ¡Extremo!—el opuesto al anterior. Nagai lo veía venir y escucho “Ryohei” en un murmullo
—En realidad no es tan cool— aclara el azabache volteando sus ojos— Todos los días despierto con ganas de morirme— responde sinceramente Kei, ante el positivismo de la familia de Tsuna
—¡Oye!—Perdon, en serio no puedo evitarlo—su amigo a su lado le da una mirada aprensiva.
—Yo te entiendo, todavía hay días en los que despierto y pienso que quiero morir pronto para alcanzar a Mamá quien me dejó muy pronto—abre sus palmas desnudas y las mira con tristeza, recordando— Y el deseo de no querer experimentar otra perdida, también se suma a las razones de querer morir. —El sentimiento de perdida es muy fuerte, Reborn no me digas que solo exagero, porque si lo es—
Sus guardianes lo miran, unos más preocupados que otros, pero se nota que quieren abrazarlo, sin embargo se abstienen todavía por la cara de fastidio que Kei tiene.
—Aun así, Tsuna, tienes que explicar en casa como funcionan los Ajin exactamente—
—Ahh eso puede esperar, pero mi espacio personal no, así que salgan todos—reclama el oji rubi con brazos cruzados mirado a todos molesto—Tsuna lo dirá cuando quiera y no vayan a presionarlo o me enteraré y mandaré mi fantasma negro a matarlos—el castaño puede sentir esa amenaza verdadera y luego siente emanar felicidad porque su amigo lo este defendiendo.
Y aunque los guardianes no saben a qué se refiere de que les mostrará un fantasma negro, pero aun se sienten asustados. Entonces se retiran todo en medio de niebla y ambos adolescente quedan por fin solos.
—Lamento la interrupción así y no te preocupes por ser parte de la mafia, estoy seguro que Reborn no hablaba en serio—comentó el moreno una vez que la habitación se quedó en silencio.
—Estoy tratando de disfrutar mi normalidad, así que me negaría rotundamente y si me obliga...En serio me voy a enojar—Tsuna sabe que su amigo habla en serio—Aunque me compadecere por ti, tu si te viste obligado y lo seguirás estando siempre
—Bueno...no fui normal desde el principio, así que que puedo pedir. Un tatara abuelo que me heredó una mafia y algún otro familiar que me heredó ser un Ajin—suspira—Pero no me arrepiento y, si viviré eternamente al menos será cuidándolos
—Como un cielo ¿No?—
—Que rápido aprendes—le devuelve una sonrisa
—Que fastidio...