Único
Fue a la escena incluso sabiendo lo que podía encontrar y escuchar, pero una parte tonta de él, la parte aferrada a los años de la adolescencia junto a su hermano lo impulsaron a ese lugar junto al río.
—¿Alguna vez, aunque sea un poco, me consideraste tu hermano?— preguntó con una voz rota que él no esperaba. No quería que su hermano escuchara lo roto que se sentía en ese momento, preguntando algo tan estúpido.
—No, nunca pude hacerlo
La ira emergió desde su estómago golpeando a su hermano y del impulso lo tiró al suelo, pero él no quería hacerlo.
—¡Ryu Seung-Hoon!
Era cierto, todos estos años quiso imponer la identidad de Yoon Jae, que se le grabara en la cabeza que era adoptado, intentó apartarlo y ser duro con él, pero no sirvieron de mucho para que dejara de pensar en Song Joon como algo más que hermano.
Ahora que todo se había ido de sus manos, llegados a este punto dónde había descubierto su manipulación y su participación en los asesinatos, no tenía sentido seguir fingiendo que le importaba su máscara de buen hermano que lo traicionó.
Sus sentimientos y su venganza eran dos polos opuestos. Amaba a su hermano, no, amaba a Ryu Seung-Joon, admiró todo este tiempo en la persona decente que se convirtió, amo todo ese tiempo que pasaron juntos comiendo y cocinando.
—¿Todo este tiempo no pudiste confiarme tu dolor? No fui nada, solo un estorbo
—Tienes razón, lo lamento— murmuró, mirando fijamente a los ojos del detective, demostrando su sinceridad mientras él lo mantiene contra el suelo lodoso.
—¿Qué lamentas? ¿Los asesinatos?
—No, me temo que no
—¿Entonces que, Seung Hoon?
El hermano mayor alzó una de sus manos lentamente, hasta tocar la mejilla fría y mojada por la lluvia de su hermano menor. Su herida del brazo palpitaba, pero eso no impidió que acariciara el rostro de Seung-Joon.
—¿Hyung?
El detective tembló por el repentino toque, quiso apartarse, pero los ojos de su hermano que lo reflejaban, lo hicieron sentirse atrapado.
—Ya sabes que no soy tu hermano — murmuró muy cerca de la boca ajena, besándole antes de que Seung-Jun protestara o se apartara.
La lluvia continuó cayendo mientras el corazón del detective palpitaba como loco al no poder entender porque su hermano mayor le estaba besando. Sintió el sabor de la sangre mezclado con su saliva, la herida que le había abierto cuando lo golpeó con el puño ahí seguía y podía sentir el rose mientras sus torpes dientes chocaban para darle paso a lengua de su Hyung.
Cuando menos se da cuenta, el beso se ha terminado y su hermano vuelve a tener su espalda contra el suelo húmedo
—¿Q-qué fue eso?
—Ni siquiera me apartaste— dice Seung-Hoon con una mediana sonrisa
Atormentado por las preguntas y el significado de las cosas, el detective se aparta, le da la vuelta al asesino y lo esposa.
—Solo estás tratando de distraerme otra vez, estás jugando conmigo — dice molesto, aunque no sabe el porqué.
¿Por qué no lo aparto? ¿O porque llegó un punto que lo disfruto?
Él no lo sabía, los últimos minutos era tan confuso, en un instante sintiendo ira y ganas de desquitarse a golpes, y en el siguiente todo se detuvo cuando sintió ese cálido toque.
Más ahora, conduciendo hacia la comisaría para encerrar e interrogar tanto a su padre como a Seung-Hoon, lo regresaba a la realidad de que se estaba distrayendo con el orquestador de los asesinatos.
El responsable de los asesinatos así como todos los cómplices y personas que ocultaron la verdad, fueron encerradas exitosamente, eso significa que Seung-Joon arresto y encerró a toda su familia; sus padres que jamas se sintio como tal, por su indiferencia y poco interés en él, pero de nuevo su hermano, fue todo tan distinto. Todavía quería creer que podía haber sido inocente, sin embargo terminó de confesar todo en su juicio.
A Seung-Joon ya no le quedaba nada ni nadie.
Pasó tiempo suficiente para que el beso de aquel momento lo hubiera olvidado, de no ser porque lo llamaron debido a que su hyung intentó quitarse la vida en prisión.
¿De nuevo trata de jugar conmigo?
Pensó entonces, pero aun así se presentó de mala gana a la sala de hospital, encontrándose con el rostro apacible de su hermano durmiendo y la máquina produciendo ruido de sus signos vitales.
Sus ojos se desviaron a lo labios secos de su hermano, pensando en lo tonto que sonaria si dijera en voz alta que todavía lo llama “hermano”. Aun después de todo lo que hizo y confesó, hay noches en que las que no puede dormir por los recuerdos atormentandolo y el beso viniendo a su memoria.
Siempre quiso preguntarle “¿Por qué hiciste eso, hyung?“, pero al igual que la primera vez, teme que le diga que lo hizo solo por diversión y ocio, que no lo considera para nada como tal. Es injusto la forma en que Seung Hoon sigue en su vida, metiéndose en sus pensamientos y haciendo que sus sentimientos cambien.
Todavía se preocupa por él y lo extraña, al punto que le gustaría visitarlo a diario; en lugar de eso, cuando está en casa entra a su habitación y duerme entre las sábanas que todavía guardan su olor.
—Eres injusto, hyung. Estoy aquí, porque te extraño, pero parece que tu no, ¿Deseas morir? ¿Me vas a dejar atrás nuevamente? —hablo en voz alta, acariciando cuidadosamente el brazo desnudo de Seung Hoon.
Él no estaba realmente dormido, su mente iba y venía entre el sueño hasta que escucho a alguien entrar a la habitación y cerró los ojos. Se sorprendió bastante al oír que era el detective visitandolo.
Entonces su voz sonó hueca, triste como ese día lluvioso. La culpa le regresó así como los recuerdos y las palabras que siempre quiso decirle de verdad.
Atrapando entre sus dedos la mano del detective, confesó ain dejarlo ir:
—No te veía como un hermano, porque para mi eres alguien mucho más especial. Te ame, Seung-Joon, pero mis deseos de venganza me consumieron más. Lo lamento
—Estás siendo egoísta de nuevo. Ni siquiera has pensado en lo mucho que me afectan tus palabras.— contestó, forcejeando con los dedos entrelazados, sin realmente querer separarse. Su mirada se había perdido entre todo el rostro de su hermano, estaba pálido y se veía cansado. Los pocos meses en prisión le estaban afectando. — ¿Y que si digo que también te amo? No va a cambiar nada, porque tú seguirás en prisión por el resto de tu vida y yo estaré afuera, tratando de superar lo que me has hecho.
Cuidadosamente, la mano que sostenía de su hermano menor, se la llevó a sus labios y besó el dorso de su mano.
—Odiame, Seung-Joon y déjame atrás, así como yo lo hice en su tiempo. Puedes hacer lo mismo
Seung Hoon liberó la mano de su hermano, pero en lugar de ver cómo se apartaba, sintió el suave rose en su mejilla áspera y seca. Lágrimas bañaron las propias mejillas de su hermano, confundiéndolo.
—No puedo hacer eso. No soy como tu, no puedo olvidarte, o dejarte atrás o hacer como si no fueras importante ¿Acaso no estoy aquí por lo mismo?— Seung Hoon volvió a extender su propia mano para secar las lágrimas del detective, pero estas corrían rápidamente— Pero entonces si no te olvidó me quedaré estancado, sin poder avanzar realmente.
Ryu Seung-Joon se dejó acariciar nuevamente, incluso si la hora de las vistas se estaba acabando, no tenía la valentía para salir de la habitación sin haber resuelto sus propios sentimientos.
Sus labios fueron tomados nuevamente, dándole fin a sus lágrimas descontroladas, mismas de las que estaba avergonzado de mostrar. No quería verse vulnerable y roto, pero pensó que tal vez si se trataba de su hyung, no le importaba mucho. Cuando él terminó el contacto, todas sus lágrimas se habían desvanecido, pero no la tristeza.
El ex juez conocía lo testarudo que podía ser el detective, lo duro que le costaba dejar ir las cosas y sabía que si no apartaba a su hermano de una forma u otra podría caer en un abismo. Seung-Hoon quería evitarle más dolor a su hermano, aunque lo siguiera amando y aunque todo el odio fuera una mentira, las cosas debían de terminar.
—No vuelvas, detective Ryu Seung-Joon. No eres ni fuiste alguien importante para mi. Olvídate de que alguna vez fuimos hermanos— dice fríamente Seung-Hoon, rechazando el contacto visual y alejando la mano que sostenía la de su hermano menor.
Él también tiene que dejar ir las cosas. De todas maneras no hubiera funcionado nada, debido a que lo sucedido en su infancia tenía mucho más impacto en su vida de lo que hubiera querido. Su vida ya era desafortunada no tenía porque ocasionar lo mismo a su hermano que tanto se había esforzado por ser policía, por ser una persona decente.
Ryu Seung-Joon se alejó lentamente, hasta que llegó a la puerta y suspirando por última vez, agotado de sus propios sentimientos y conflictos, salió de la habitación y camino sin mirar atrás. En esa habitación de hospital que le generó más preguntas que respuestas, no es el lugar para Seung Joon, él necesita avanzar y esperar un futuro más esclarecedor, porque en su pasado ya no le quedaba nada por añorar.
Estoy obsesionada y escribí esto solo porque me hubiera gustado ver por lo menos un beso, asi que este fic probablemente sea un desastre en todos los sentidos. Además, solo quería hacer que este drama se hiciera conocido también en Inkitt
Rezó por que mas gente conozca el drama, se obsesione y escriba fics.
Pd: este trabajo se inspiró de otro que ahora mismo no recuerdo el nombre :p
Pd2: no puedo darles un final feliz sin saltarme la ley 😫