Unas vacaciones inolvidables (Mario x Luigi)

Sinopsis

Después de sufrir un ataque de ansiedad, Mario se va con Luigi a un balneario a desconectar de sus responsabilidades y tomarse unas merecidas vacaciones. La imagen de la portada y los personajes no me pertenecen. Espero que os guste ❤️💚

Estado:
Completado
Capítulos:
9
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

PRÓLOGO: LA ANSIEDAD DE MARIO

Desde hace un tiempo, Mario, el héroe del Reino Champiñón, estaba sufriendo cambios en su personalidad: siempre pensaba en desastres que no iban a ocurrir, se encontraba irritado por dichos pensamientos, le era imposible centrarse en sus quehaceres diarios y sudaba e hiperventilaba bastante. Al vivir Luigi con él era obvio que era consciente que a su hermano le pasaba algo, pero cuando le preguntaba qué era lo que le preocupaba ni él mismo sabía en verdad que era, simplemente sentía que algo muy malo iba a ocurrir.

Una tarde, los hermanos fueron invitados al castillo de la Princesa Peach a merendar como agradecimiento por salvar de nuevo al Reino. Mientras hablaban todos juntos el techo del castillo se rompió debido a un Bill Banzai y tras la explosión del misil Bowser hizo acto de presencia. Como siempre Mario y Luigi fueron directos a luchar contra él, pero cuando Mario estuvo a punto de lanzarlo por la cola vio algo.

(Nota de la autora: en éste capítulo cuando veáis una F acompañando la inicial de Mario que será la inicial de Falso)


M F: “¿De verdad crees que tú eres digno ya de hacer eso?”

M: “¿Q-qué?” Soltó la cola de Bowser retirándose lentamente presa del miedo. “¿¡Q-quién eres tú!?” En frente de él se le apareció una figura que era totalmente idéntica a él mismo.

M F: “Soy el nuevo Mario, y ahora tú debes de desaparecer.”


Mario se sentó en el suelo temblando y agarrándose de las rodillas.


P: “¿Mario? ¿Qué te pasa?”

B: “¡Ahora serás mía, princesa!” Pero fue interferido por una patada de Luigi.

L: “¡No te acerques a la princesa y mucho menos a mi hermano!”

B: “¿Ah sí? ¿Y qué harás tú, bigotudo de verde? Solo eres valiente cuando tú hermano puede salvarte. ¡Bua ja, ja, ja!”


La ira de Luigi crecía ante los insultos de Bowser. El Maestro Kinopio interrumpió en la pelea.


K: “¡Maestro Luigi, toma esto!” Dijo lanzándole una flor de fuego la cual al hacer contacto con Luigi le dio el poder de lanzar bolas de fuego.


Al final Luigi resultó victorioso y Bowser se retiró pero juró que volvería. Esta vez el Reino se salvó gracias a Luigi, pero el pequeño no estaba de ánimo para celebrar su victoria.

Mario era testigo de cómo Peach, los Toads, Bowser y Luigi eran brutalmente asesinados por sus dobles.


M F: “Bueno, veo que mis amigos ya se deshicieron de sus copias falsas. Ahora me toca a mí.” Agarró al verdadero Mario del cuello. “Lo siento, Mario, pero en el Reino Champiñón solo puede haber un único Mario, y ese Mario… SOY YO.”


Volviendo con Luigi, éste se acercó lentamente a Mario, se arrodilló y extendió su brazo para posar su mano en el hombro de su hermano.


L: “¿Mario?” Preguntó en voz baja.


Cuando la mano de Luigi se posó en el hombro de Mario, éste último comenzó a gritar descontroladamente, pues creía que el que le había tocado era aquella copia malvada de sí mismo. No paraba de gritar que se alejasen de él, que no querían que le hicieran daño. Todos en la sala se quedaron en shock, ya que no era un comportamiento propio de Mario.

Pero el que peor lo estaba pasando de entre los que se encontraban con Mario era Luigi. No soportaba ver a su hermano sentado en el suelo gritando, con sus ojos encharcados en lágrimas, sudando y temblando. Así que se abalanzó hacia él y lo abrazó con el propósito de calmarlo, haciéndole entender que no estaba en peligro y que él estaba a su lado. Y al parecer la idea de Luigi funcionó pues Mario dejó de gritar y terminó dormido en el regazo de Luigi.

En la enfermería del castillo, Kinopio, el doctor Kokino y Luigi le hicieron un examen médico a Mario cuando éste despertó. Después del diagnóstico Kinopio acompañó a los hermanos hasta su casa.


L: Abrió la puerta de su casa. “Gracias por acompañarnos, Maestro Kinopio.”

K: “No tienes que agradecérmelo, Maestro Luigi, la seguridad de la princesa y de vosotros dos es lo primordial para mí.”


Mario apenas articulo palabras ya que se sentía bastante avergonzado. En el salón de la casa Mario se sentó en el sofá y cubierto con una sábana que Luigi le había puesto para que se sintiese cómodo y calentito, y el Maestro Kinopio se quedó sentado a su lado mientras Luigi estaba en la cocina preparando té.


L: “Toma, te vendrá bien.” Dijo Luigi entregándole una taza bien caliente y después le ofreció otra al Maestro Kinopio.

M: “Gracias, Luigi.” Dijo, y bebió de la taza. “Así que un ataque de pánico, ¿eh?”

L: Se sentó en el reposapiés. “S-sí.”

M: Bajó la cabeza y las lágrimas volvieron a salir de sus ojos. “¡Lo siento mucho! ¡No fue mi intención que…!”

L: “¡N-no, bro!” Dijo preocupado por él queriendo llorar. “¡Yo sé que lo tenías bajo control! ¡Y sé que tú nunca actuarías así! B-bueno, sabía que n-no estabas bien pero no pensaba que de verdad te encontrabas tan mal, y yo solo quiero que no te hagas daño.”

M: “L-lo… Lo siento Luigi. Soy un completo idiota.” La verdad es que sabía que Luigi lo decía de corazón, y que para su hermanito él era su héroe.

K: “Maestro Mario, si me permites interferir, yo creo que estás asumiendo demasiadas responsabilidades últimamente. Ya sabes: rescatar a la princesa, reparar las tuberías de las casas de los Toads, las consultas y los daños físicos ocasionados por Bowser. No digo que tú, Maestro Luigi, no seas igual de productivo que tu hermano, al contrario, haces una gran labor también por y para el Reino Champiñón, pero tal vez a Mario le vendría bien desconectarse.”

M: “¿Pero cómo?”

K: “Esperad un momento, que hago una llamada y os lo explico.” El Maestro Kinopio salió de la sala para hablar por su teléfono mientras los hermanos se quedaron con la duda. “Bueno, ya está.” Y volvió a sentarse.

L: “¿Qué ha hecho, maestro?”

K: “Os he conseguido una reserva de cinco días y cuatro noches en nada más ni menos que a Onsen, las mejores aguas termales del Reino Pasítea.” Ambos hermanos se quedaron sorprendidos. “Yo una vez me alojé allí antes de que la princesa y vosotros dos nacieseis y cuando regresé me quedé como nuevo. Y lo mejor de todo Mario es que puedes ir acompañado por quien tú quieras.”

M: “¿Solo a una persona?” Kinopio asintió. “Pues…” Miró directo a Luigi. “¿Quieres venir conmigo, Luigi?”

L: “¿Y-yo? ¿M-me…? ¿Q-quieres que vaya yo?”

M: “Me siento mucho mejor cuando estás a mi lado. Además, creo que te lo mereces ya sabiendo que tú defendiste el castillo y a la princesa mientras yo me quedé ahí quieto sin hacer nada.”

L: “¡Oh, bro!” Se sentía tan alagado por las palabras de Mario que fue directo a abrazarlo lleno de amor. “S-si tú te sientes bien si estoy contigo entonces vale, voy contigo.”

K: “Que bonito veros a los dos abrazados. Sois la gran prueba del verdadero amor fraternal.”

M y L: “Gracias, Maestro Kinopio.”


Aquí termina el prólogo.


Decidme si os ha gustado.


Nos vemos 💕