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Dangerous Queen

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Sinopsis

Kiraphat fue criada para ser perfecta. Todo lo que hacía tenía que ser exitoso. Dondequiera que fuera, debía ser respetada y servir como representante de una familia influyente en la sociedad. A diferencia de Bonita. la cual siempre a tenido muchas dificultades en su vida, con una madre que solo la ve como una ganancia monetaria y como un objeto. Tambien ha aprendido a convivir desconfiada,con inseguridades y sola. A pesar de ser tan diferentes en todos los sentidos la vida las hará encontrarse y por sorpresa kiraphat se sentira extrañamente atraída por Bonita al verla trabajando en un bar. En su camino se daran cuenta de que no tienen nada en común, y que la clase social,problemas familiares y el dinero, no influye en el amor. NOTA: Esta historia no es mia, es el libro original de Dangerous Queen traducido a español. Lo edite,corregi los capitulos y subi ya que no es muy fácil de encontrar. La serie también se encuentra con este nombre en Youtube.

Genero:
Drama
Autor/a:
FernZ
Estado:
En proceso
Capítulos:
21
Rating
5.0 7 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Introducción

Kiraphat fue criada para ser perfecta. Todo lo que hacía tenía que ser exitoso. Dondequiera que fuera, debía ser respetada y servir como representante de una familia influyente en la sociedad. A diferencia de ella, Kita era el hermano que trabajaba arduamente entre bastidores, brindando un apoyo esencial para el éxito de su hermana.

A pesar de estas diferencias, nunca tuvieron problemas. Al contrario, eran hermanos que se querían y se llevaban muy bien. A Kita incluso le gustaba no ser el centro de atención como su hermana. No necesitaba que lo vigilaran ni que cumpliera con las expectativas de la sociedad, y podía vivir su vida privada como le placiera.

Para Kiraphat, sin embargo, las cosas fueron completamente diferentes. Ella no tenía esa libertad. O mejor dicho, sí la tenía, pero debía cuidar mucho su imagen para no dañar la reputación de su familia. Su padrastro era político, su madre provenía de una familia tradicional y su padre biológico era dueño de una gran empresa. Por eso muy pocas personas la conocían realmente.

Kiraphat soportaba bien la presión, pero se enojaba fácilmente cuando se trataba de su familia, especialmente de sus hermanos. Para ella, todos eran víctimas de las expectativas ajenas. «Somos producto de la sociedad y el poder, solo porque fuimos el esperma elegido», pensaba. Esto la impulsaba a esforzarse al máximo por mantener todo bajo control.

A menudo, ni ella ni sus hermanos se exigían tanto como el mundo esperaba de ellos. Necesitaban ser talentosos, ejemplares, tener opiniones que influyeran en la sociedad, respetar a sus mayores, cuidar a los pequeños y, sobre todo, seguir las reglas que todos obedecían.

—Reina, puedo ir a la fiesta mañana en tu lugar —dijo Kita.

Kita sugirió aquello al ver el cansancio en el rostro de su hermana. No parecía físicamente agotada, pero sus ojos lo decían todo. Desde la muerte de su padre biológico, Kiraphat había asumido responsabilidades aún mayores, ayudando a sus hermanos a afrontar los desafíos que trajo consigo la herencia que les había dejado.

A pesar de la fortuna heredada por sus hermanos, Kiraphat no mostró entusiasmo. Se alegró al saber que una parte también sería para ella. Por el contrario, dejó escapar un largo suspiro y murmuró:

—Qué demonios…

No quería nada de su despiadado padre. Si pudiera, no tendría ninguna conexión con él.

Kiraphat se detuvo al pie de las escaleras antes de subir a su habitación, sin darse cuenta de que su hermano la esperaba en el sofá. Los fines de semana, ambos siempre volvían a casa, siguiendo la tradición familiar. Aunque solo fuera por las apariencias, lo aceptaban como un deber que no les pesaba demasiado.

Se esperaba que durmieran en casa de su madre los fines de semana y cenaran con su padre una vez al mes, aunque esto ya no fue necesario después de su muerte.

—¿Sigues despierto, Rey? ¿Qué haces? —preguntó, con la voz cargada de cansancio, cambiando de dirección.

Se sentó en el sofá frente a su hermano. Una vez acomodada, suspiró profundamente y cerró los ojos.

—Te estoy esperando. ¿De acuerdo?

—¿Quién crees que soy? —respondió ella con sarcasmo, incluso con los ojos cerrados. Por muy cansada que estuviera, no quería mostrar debilidad ante Kita. Al fin y al cabo, él también llevaba una pesada carga. Si decía que no se encontraba bien, su hermano no se quedaría quieto.

—¿Y tú quién te crees que eres? —replicó Kita.

—Soy la reina, por Dios. ¿Cómo podría no estar bien?

—No te exijas demasiado. Si no puedes con ello, házmelo saber.

—Si me canso te lo diré.

—Tómate un tiempo para descansar. El mundo sigue girando sin ti, ¿tú entiendes?

—Sí.

Fue su única respuesta. Así que permaneció en silencio, simplemente descansando mientras su hermano le hacía compañía. Casi se quedó dormida ahí mismo, pero decidió levantarse e ir a su habitación.

Bonita, por otro lado, era una joven de 20 años con mucha más responsabilidad de la que debía. Primero, tenía que apoyar a su madre, alcohólica y ludópata, que siempre acababa causando problemas. Segundo, tenía que lidiar con un vecino insistente que intentaba convencerla, pensando que acabaría rindiéndose.

Él estaba agradecido por todo lo que ella había hecho por él, por lo que sentía que debería pagarle quedándose a su lado. Pero para Bonita, esto era una carga. No podía rechazarlo de plano, porque si él se enojaba o hacía algo imprudente, ella sería la que sufriría las consecuencias.

Consecuencias. Estos casos eran comunes y estaban por todo internet.

Ya era pasada la medianoche y su madre aún no había llegado. Bonita ya sabía qué esperar: o estaba borracha en el supermercado, hablando con sus amigas, o frustrada tras haber perdido dinero jugando en alguna casa.

La joven suspiró. Esa noche, probablemente nadie volvería a casa. Así que cerró bien las puertas y ventanas. Una casa alquilada tan pequeña no ofrecía mucha seguridad. Con los techos casi tocándose, la privacidad era inexistente.

Bonita soñaba todos los días con salir de allí. Ella quería dormir tranquila, sin miedo a que alguien la acosara, trepar por la ventana para entrar en su casa o que los vecinos empezarían a pelear y se lastimarían entre ellos.

—Bo, ¿estás ahí?

La voz de Khem, el vecino, resonó a través de la puerta de madera. En cuanto oyó el tono lento, junto con el ligero olor a alcohol, el corazón de la joven se aceleró tanto que le dolió. Siempre le pasaba lo mismo cuando estaba borracho. Khem siempre encontraba la manera de acercarse, intentando convencerla con palabras dulces y tocándola más de lo debido.

"Si eres mía, tendrás una vida cómoda. Puedo cuidarte para siempre." Ella no creyó ni una sola palabra. ¿Cómo podría apoyarla si apenas llegaba a fin de mes? Todo el dinero que tenía se lo gastaba en alcohol. Además, Bonita no quería que nadie la cuidara. Ella ya estaba acostumbrada a valerse por sí misma.

"Solo servir bebidas, hablar con los clientes, nada más. Yo me encargo de ti. Pero si no quieres, le diré al jefe que busque a otro. Contáctame pronto." Mint su cercana amiga la cual había visto sus constantes problemas económicos, la invitó a trabajar en un bar en el cual ella estaba. Mint trabajaba en la industria del entretenimiento y se enorgullecía de su trabajo honesto. Esto hizo que Bonita lo reconsiderara aunque no sabía si era una buena opción.

Al final, acabó en el camerino de un bar. Mint sonrió de oreja a oreja al ver que su amiga finalmente se rendía.

—¿Puedo hacer esto, Mint?

—¡Claro! P'Fern te cuidará, P'Fern era la gefa de aquel sitio. Qué lástima que yo esté en otro grupo, si no fuera por eso estarímos juntas.

—¿Qué pasa si no puedo?

—Bueno, al menos lo intentaste. Pero puede que haya clientes que intenten conseguir cerca de ti. Si no te gusta, díselo de inmediato. Nunca pienses que tienes que aceptarlo solo porque te pagan.

—¿Realmente puedo negarme?

—¡Claro! Servimos comida, bebidas, hacemos compañía, preparamos bebidas. Nada más. Recuerda.

—¿Y mi nombre…?

—¡Elige un apodo! Todos tenemos uno. Aquí estoy como, Bunny.

Bonita arqueó una ceja al oír el nombre tan bonito de su amiga, pero se dio cuenta de que era una ventaja. Un apodo la ayudaría a ocultar su identidad.

—No quiero que me llamen Bo. Si hago este trabajo, quiero… dejar a Bonita atrás.

—Entonces… ¿qué tal "Kit" o "Babe"?

—¿Qué quieren decir?

—Son sinónimos, solo cambia la forma de hablar. Y nadie en el bar los usa todavía.

Bonita asintió.

—Podría ser.

Tras casi un mes de trabajo, Bonita por fin encontró a alguien a quien no le importaban ni su cuerpo ni su rostro. En cambio, le interesaba lo que ella sabía.

—¿Valió la pena la noticia que leíste antes de dormir?—le dijo Bonita a Kiraphat

—¿Cómo te llamas?

La voz era suave, pero lo suficientemente potente como para intimidarla. Cuando levantó la vista y vio el rostro increíblemente hermoso de la mujer, sintió aún más que estaban en mundos completamente diferentes.

—Mi nombre es Babe, pero en el trabajo todos me llaman Bee.

Fue el nombre que eligió para que otros la llamaran, pero para esta mujer, estaba dispuesta a darle una opción.

—Hm... ¿Y cómo quieres que te llame?

—Como prefieras.

—Entonces, nena, saca tu teléfono y busca la página de noticias que leíste esta mañana. Léemelo.

Bonita se sorprendió por segunda vez. Mientras leía las noticias en voz alta, la mujer simplemente cerró los ojos y se cruzó de brazos. ¿Estaba escuchando o durmiendo? Bonita decidió comprobarlo y guardó silencio.

—¿Por qué paraste?

—Creí que habías dormido.

—No dormí. Sigue.

—¿No necesito preparar bebidas?

La mujer abrió los ojos y le lanzó una mirada aguda a Bonita, quien estaba sentada en el sofá a su derecha. Era el lugar que la mujer había elegido para protegerse de los clientes más atrevidos de la mesa los cuales venian con Kiraphat.

—¿Te dije que hicieras bebidas?

—Aún no.

—Entonces, ¿mis órdenes no fueron claras?

—¡Oye, Reina! Llamé a la chica para que sirviera a todos, no solo a ti. Dejemos que ella venga a sentarse con nosotros también.

—¿Y si quiero que me cuide solo a mí? ¿Cuál es tu problema?

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Me encanta

18

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Divertido

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Picante

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Suspense

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Alentador

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Impactante

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Bien escrito

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Trama absorbente

1

Trama absorbente

Buenos personajes

8

Buenos personajes

Diálogos potentes

4

Diálogos potentes

author

genial

5 meses

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