el surgimiento del caos
8 de diciembre de 2015
Aeropuerto Internacional Washington Dulles (IAD)
La lluvia caía torrencialmente sobre el aeropuerto, golpeando el techo y los ventanales como si quisiera adentrarse en el, los truenos y rayos iluminaban el interior de este, haciendo un ambiente relajante.
Brooklyn tenía su cabello amarrado, llevaba unos jeans ajustados, unos zapatos blancos y una polera roja, en su mano junto a su equipaje ella sostenía su iconica chaqueta rosa. Ella esperaba mientras miraba la hora en su teléfono, deseando que sean la hora para abordar.
Ella Tenía una mochila de cuero negra colgada del hombro y el pase de abordar doblado entre los dedos, en el cual se podía identificar las iniciales "JW" Frente a ella, alguien esperaba para despedirse sin acercarse demasiado, como si un solo paso pudiera cambiarlo todo.
Ellas parecían cerca pero en verdad estaban muy distantes.
Brooklynn miró su teléfono, ya era hora de partir.
— Espera...Aún hay tiempo —dijo esa voz.
Brooklyn negó despacio.
—No para mí. —Murmuró mientras observaba la hora de su pase de abordar
El ruido constante del aeropuerto llenaba la distancia entre ambas.
—Prometiste que te acompañaría si te seleccionaban...—añadió la voz mientras agarro sus manos ¿vez ? Estás junto a mí pero pareciera que estás a kilometros Brook, eso duele más que cualquier enojo.
Brooklyn apretó el pase de abordar entre los dedos mientras fruncía el ceño
—En verdad me hubiera encantado, siempre somos muy unidas... lo bueno éramos.
Hubo un silencio pesado.
—Entonces... —la voz dudó—. Entonces vuelve, la Brooklynn que conocía...
Brooklyn levantó la vista por primera vez.
— Lo hago...
La otra persona negó suavemente.
—No la última vez —ella bajó la mirada con decepción
Brooklyn tragó saliva con incomodidad
—¿Qué sucede, Syd?
—Ya no es lo mismo —respondió en voz baja.
Brooklyn intentó acercarse pero no lo logro el arrepentimiento le gano.
El anuncio de embarque sonó por los altavoces.
Brooklyn desanimada, tomó su equipaje y dio media vuelta
Sydney miró como su mejor amiga se estaba yendo y dijo
—Espera, Brooks.
Ella se detuvo, y la miró con miedo
—Recuerda esto —dijo Syd—. Si algo te persigue... corre.
Brooklyn no respondió.
Ambas se miraron y sonrieron como antes o eso intentaban.
Syd se acercó un paso más y ambas se abrazaron, con fuerza, como si ese gesto pudiera detener el tiempo solo unos segundos más, por ese pequeño lapso de tiempo volvieron a ser las buenas amigas que eran.
Luego, Brooklyn se apartó.
Y otra vez, se fue. Fue la última vez que sydney la vio, bueno... hasta ahora.
3 de mayo de 2018
Faltaban solo unos meses para que el barco Arcadia partiera rumbo a Isla Nublar. Casi dos años habían pasado desde que los seis sobrevivientes de nublar regresaron al continente, pero para Brooklyn Brooks el tiempo nunca había pasado tan rápido. Era como si al salir de esa isla todo volvía a la normalidad. Aunque en su interior sabía que esto no había terminado
Brooklyn estaba recostada sobre su cama, mirando el cielo azul de Washington a través de su ventana. El día estaba despejado, tranquilo... demasiado tranquilo para ser Washington. Su padre estaba trabajando. Su madre... ella ya no vivía con ellos. La casa se sentía grande y vacía, como si le sobraran paredes. Siempre le asustó quedarse sola pero esta vez no estaba sola en la jungla con un bate de béisbol y 5 adolescentes más Y eso la asustaba.
Ella seguía en pijama, aunque ya eran las doce del día. No tenía apuro. Últimamente, levantarse temprano o tarde le daba igual. Con un suspiro cargado de cansancio emocional, se levantó de la cama, se puso un par de calcetines y salió de su habitación para bajar las escaleras.
Los tablones de madera crujieron bajo sus pies. Ese sonido siempre le molestaba. Frunció el ceño, con una cara de sueño que ni el rugido más fuerte de un T‑Rex habría podido borrar.
Estaba tan dormida que pensó que su papá aún seguía en casa
— ¿papi? Estás en la cocina
Nadie respondió
Al llegar a la planta baja se detuvo frente al espejo del pasillo.
Después de tanto tiempo, ahí estaba su rostro.
Ya no era la misma Brooklyn de antes. Su cabello había perdido el rosa intenso y ahora era de un color lila pálido apagado, como ella. Conservaba el mismo peinado que había llevado en Nublar, como si una parte de ella se negara a soltar ese recuerdo. El cambio de color, se decía a sí misma, era para "dejar su infantilidad atrás". Aunque sabía muy bien cuál era la etapa que quería dejar atrás.
Apartó la mirada.
En la repisa del pasillo había una foto vieja, cubierta de polvo. Era ella y... alguien más
Brooklyn la vio de reojo.
No se detuvo a mirarla una vez más.
En la cocina se preparó unas tostadas francesas con tocino. El olor dulce y salado llenó el ambiente, pero no logró despertarle el hambre del todo. Se sentó frente al televisor y lo encendió sin prestar atención.
En ese momento, su teléfono vibró.
Era Sammy
Una sensación agridulce como las tostadas se apoderó de ella.
—debí olvidar la videollamada—murmuró
Ella contestó la llamada
—¿Sammy? —respondió Brooklyn, con la voz baja—. Perdón por no contestar las videollamadas... sé que prometí hacerlo, pero la verdad es que no estoy del todo bien.
—¡Brooklyn! —la voz de Sammy sonó aliviada—. Me alegra que contestes. Hey sabes ... Yaz no se encuentra bien. En verdad Está muy mal, no lo digo para que te preocupes pero ¿no crees que deberíamos hacer algo?
Brooklyn escuchó un sollozo al fondo de la llamada.
—¿Esa es Yaz? —preguntó, tensándose—. ¿Por qué está llorando? ¿A qué te refieres con hacer algo?
—¿No viste las noticias, ¿verdad?
Un nudo se formó en su estómago.
Con manos temblorosas, Brooklyn subió el volumen del televisor.
"A tres años de la caída de Mundo Jurásico, continúa el debate por el destino de Isla Nublar. El volcán, antes considerado inactivo, ha sido reclasificado como activo tras mostrar un aumento significativo de actividad en los últimos meses. Geólogos advierten que una erupción podría provocar un evento extintivo que acabaría con los últimos dinosaurios vivos del planeta.
Tras el desastre de 2015, la corporación Masrani ha pagado más de 800 millones de dólares en daños legales. Mientras tanto, grupos de activistas se han movilizado en todo el mundo, convirtiendo el tema en un conflicto global sobre los derechos de estas criaturas.
Con la erupción cada vez más cerca, el Senado de los Estados Unidos ha formado un comité especial para responder una pregunta moral clave: ¿merecen los dinosaurios la misma protección que otras especies en peligro de extinción?"
Brooklyn quedó completamente inmóvil.
Apagó el televisor de golpe.
Sammy seguía en la línea, hablando, pero Brooklyn ya no escuchaba sus palabras. Un pitido agudo comenzó a crecer en sus oídos. Su respiración se volvió rápida, desordenada. Las imágenes de Nublar aparecieron otra vez. el fuego, los gritos, la huida constante, el miedo, el trauma.
Las lágrimas comenzaron a caer sin que pudiera detenerlas.
—¿Brooklyn? —la voz de Sammy sonó distante—. ¿Estás ahí?
Brooklyn no respondió.
estuvo a punto de marcar un número que sabía de memoria.
Cerró el teléfono antes de que pudiera arrepentirse.
Aún que por fuera ella se mostraba normal, en el fondo todos esto la había marcado
Ella No apoyaba en lo absoluto el "rescate" que se estaba planeando.
No después de todo lo que había visto.
No después de lo que esa isla le había quitado.
Hasta ese momento estaba convencida de que lo peor ya había pasado. Estaba equivocada
Brooklyn cortó la llamada sin despedirse. No dijo nada más. No tenía fuerzas para explicarse, ni para escuchar consuelo.
Ella dejó el teléfono sobre la mesa y entendió que, aunque ella no quisiera volver a mirar atrás, el mundo ya había decidido hacerlo por ella



![Los Deseos del Mafioso [+21]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_d7a3e3ef186796b0a30af068ae39249b.jpg)
![Kira [Completa]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_0e6399958cd358c30469b2d86d41f0e9.jpg)



