Jack In The Box © [JHS]

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Summary

"Había pasado tanto tiempo encerrado en esa caja que ahora que ella le había liberado no podía pensar en otra cosa que no fuera divertirse con su nueva ama." Una chica solitaria y un ser sobrenatural al que había quedado atada. ¿Qué podría salir mal? ♧ Heterosexual. ♧ Contenido +18. ♧Posible historia Corta. ♧ Con tintes paranormales. ♧ Posibles faltas ortográficas (intentaré corregirlas cuanto antes). ♧ Capítulo semilargos. ♧ Actualizo cada que puedo. ♧ Fanfic.

Status
Complete
Chapters
35
Rating
4.9 16 reviews
Age Rating
18+

Prólogo.

Respira profundamente intentando contener el ligero mareo que en ella se forma.

Nunca había sido muy fanática de viajar en Ferri pero esa era la única manera de llegar a la isla Jeju.

—Dios, te ves terrible. — El hombre a su lado ríe levemente. — Cariño... Siempre has sido muy delicada del estómago. — le revuelve el cabello.

— Nam, por favor... — Susurra. — Realmente odio estas cosas, me dan pánico desde lo ocurrido en la tragedia... — Dice haciendo una mueca pues aquel era un tema muy sensible para la población coreana en general así que prefería no seguir hablando de ello a cometer alguna imprudencia.

—Tranquila. Te entiendo, pero... Sabes que era necesario venir. — Menciona— Y si te soy sincero a mí también me sorprendió bastante saber sobre la herencia. Creí que nuestra familia realmente nos había desterrado del clan Kim cuando se enteraron sobre mi orientación. — Menciona. — ¿Recuerdas el lío que armaron cuando supieron que me casé? Fuiste la única que nunca me abandonó. —

—¿Cómo podría? Eres mi hermano y mi mejor amigo. Además, adoro a Seokjin... Hace la mejor comida del planeta. — Sonríe la chica. — ¿Podrías recordarme quién nos heredó esa casa? —

— No recuerdo bien. Creo que fue una tía abuela o algo así... Pero según ví, la casa es enorme con una hermosa vista frente al mar y un pequeño huerto. Sí todo sale bien me gustaría mudarme de inmediato con Jin. — Sonríe. — Sería un sueño hecho realidad. Podría tener un vivero de diferentes plantas y Jin podría pescar como tanto le gusta. —

Justo en ese momento el teléfono de ella resuena. La peli negra observa el nombre y apenas observa el nombre en la pantalla rueda los ojos. Acto que no pasa desapercibido por su hermano mayor. — ¿Otra vez Yeonjun? —

— Si. Creí haberle dejado muy en claro que no quería volver a saber de él. — Suspira. — Ese maldito perro infiel... — Murmura para sí misma, aunque por obvias razones Namjoon puede escucharle.

— Escucha... Sé lo sucedido con Yeonjun te afectó mucho porque ambos llevaban juntos mucho tiempo, pero aún eres joven y muy fuerte. Sé que lo superaras porque eres una campeona. — Sonríe. — Lamento no haber sido el hermano sobre protector que le rompe la cara a todo aquel idiota que te rompe el corazón. —

— Descuida... Jungkook se encargó de eso y digamos que fuiste sobre protector de otras maneras. — Sonríe y para evitar más inconvenientes prefiere mejor apagar el móvil.

Cualquier cosa que alguien necesitase de ella, podría llamar a Namjoon. Ella de momento no estaba para nadie.

Y cómo estarlo sí había pasado por mucho en una semana. Había tenido un despido injustificado en su trabajo; De la nada un pariente lejano les había heredado una casa a ella y a su hermano a pesar de ser las ovejas negras de la familia y para colmo, había encontrado a novio con las manos en la masa cuando regresaba al apartamento que ambos compartían.

¿La cereza sobre todo ese pastel de mierda? “La masa” resultó ser una de sus supuestas mejores amigas.

Y el solo recordarlo hacia que Naejoon se replanteara sí que el Ferri se hundiera era mala idea. Seguramente morir ahogada no resultaría tan malo... Pero inmediatamente sacude su cabeza.

Ella y Yeonjun se habían conocido en su época de estudiantes, y habían tenido una química incomparable desde entonces. No se habían querido separar ni un solo momento.

Aquel chico de precioso rostro y carisma natural le había conquistado completamente. Él había sido su primer amor, su primer novio, su primer beso.

Su primera vez...

Había pasado a su lado 4 años que para ella habían significado demasiado. Al punto de soñarse a sí misma caminando hacia el altar del brazo de su hermano mayor mientras el chico le esperaba para que ambos uniesen sus vidas en un matrimonio lleno de amor, respeto y fidelidad.

Que estúpida había sido.

Se había olvidado de que esta era la vida real y no una estúpida película de Disney.

Y Yeonjun había resultado no ser ese príncipe que por tanto tiempo creyó. Había quedado tan mal que ni siquiera se molestó en recoger sus cosas o armar algún escándalo. Solo se dio Media vuelta y con lo poco que traía puesto: su bolso, ropa y las llaves de su auto. Huyendo así directamente al Departamento de su hermano.

Y ahora estaba ahí.

Más tarde cuando finalmente habían bajado de ese transporte infernal y dado con la dirección otorgada por el notario que los había contactado, Nae abre los ojos completamente sorprendida. Aquello no era solo una simple casa... Era toda una mansión.

— A que es bonita ¿verdad? — Pregunta el mayor mientras saca las maletas del taxi. Pasarían ahí el fin de semana y Jin los alcanzaría mañana debido al trabajo.

— Es más grande de lo que alguna vez imaginé. — Susurra la chica.

Al entrar puede notar como por dentro esta ya se encontraba amueblada y lista para habitarse. Aunque con alguna que otra telaraña. — Es bastante... Rústica. — menciona.

— Es perfecta. Quizás un poco grande pero seguro se solucionará con el tiempo. Esperamos agrandar la familia en un futuro no muy lejano. — Sonríe Namjoon. — Si quieres, puedes subir y elegir la habitación que más te guste. Yo debo llamar a Jin y después encender la corriente eléctrica. Además, supongo que debes tener hambre, pediré algo de comida. —

Pese a seguir algo mareada por el viaje, Nae asiente tomando su maleta para subir al segundo piso donde se encontraban las habitaciones.

Sin embargo, un pequeño ruido se escucha en la habitación del fondo. Debido a su naturaleza curiosa y el escepticismo con el que Namjoon le había criado, esta deja la maleta en el pasillo para ir directamente a esa puerta.

La puerta que daba al ático.

— Seguro debe ser un gato o algún mapache que entró a la casa. — Se dice a sí misma comenzando a subir las escaleras cuando nuevamente se escucha un golpeteo.

Arriba no encuentra mucho, solamente cajas, Cachivaches y más telarañas. Todo oscuro casi en su totalidad de no ser por la poca luz que se filtra por una ventana. Todo en total silencio...

Está a punto de bajar nuevamente cuando el ruido se vuelve a escuchar con demasiada fuerza. Aquello toma tan desprevenida a la chica que no puede evitar gritar del pequeño susto.

Al darse media vuelta observa una caja en el suelo. Naejoon se acerca para levantarla, estaba toda polvorienta, pero al sacudirla nota que no es una caja Común y corriente, sino que a un lado contiene una manija.

Esta estaba decorada en un cuadriculado azul con negro y al frente tenía el logo del juguete.