Chapter 1
— Que se supone que deba hacer? Bruno se fue de nevermore, yo no quiero tener este hijo, es demasiado para mí.
Enid estaba en un aprieto bastante fuerte, un día casual fue invitada a una fiesta nocturna llena de alcohol y drogas, claro que la idea para una adolescente en plena pubertad no sonaba nada mal así que decidió ir, sin esperar que su propio novio Bruno le diera varias bebidas que tenían drogas hormonales en ellas, provocándole un celo de licántropo en pocos minutos a la rubia. Por lo que se terminó acostado con Bruno en lugares que preferiría no recordar, después de la fiesta pasaron los días y la salud de Enid comenzó a cambiar, vomitaba a cada rato por la cosa más mínima, tenía dolores intensos en el estómago y por alguna razón necesitaba tener afecto de cualquier persona las 24 horas del día o si no se ponía de malhumor
Su mejor amiga, Merlina. Fue la primera en notar estos cambios en ella, no solo era algo físico si no que también había notado que últimamente Enid no se alejaba de ella, su pelo de lobo estaba siempre en toda la habitación como si quisiera marcar ese lugar como suyo, desprendía un aroma inusual y eran demasiadas consistencias que esto pasara justo después de acostarse con otro hombre lobo. Así que la azabache obligó a la rubia a hacerse una prueba de embarazo solo para asegurarse de que no fuera eso, sin embargo las dos quedaron heladas al ver las dos rayitas dando positivo en la prueba.
Bruno se fue apenas se enteró de la noticia, dijo que "no podía arruinar su futuro" con algo así e incluso tachó a Enid de fácil y de prostituta pues de seguro ese bebé no era suyo, los padres de la loba la echaron de casa y todos sus hermanos la veía con decepción, incluso ya se había comenzado a correr el rumor del embarazo. Rumores que fueron callados por amenazas de Merlina, pero que igualmente se seguían esparciendo cada día más
— Quieres tenerlo? — La pregunta fue directa, tanto que las palabras se sintieron como una acuchillada en el corazón de Enid, Merlina no vaciló en sus palabras, hablando con el tono frío de siempre pero ahora con los ojos clavados en su amiga, prestándole la atención que hace mucho no le daba
— Pero Bruno.. — Sus palabras se cortaron a medias por la propia Merlina, dejándola a medias
— No te pregunté por Bruno, te estoy preguntando a ti, quieres tener al bebé, Sinclair?
Hubo un silencio largo que invadió la habitación, Enid no soporto tanta presión y solamente comenzó a sollozar, abrazando a Merlina mientras sus lágrimas se deslizaban por sus mejillas, con ambas manos aferrándose al cuerpo de la azabache como si tuviera pánico de perderla, esa noche no pudo dormir sola por lo que durmió en la misma cama que su mejor amiga. Era raro, porque dos mejores amigas se llevaban así?
Los días pasaron, Enid nunca decidió qué hacer con el bebé que día con día crecía en su panza, se sentía culpable, quizá Bruno tenía razón con las últimas palabras que le dijo "si no hubieras abierto las piernas tan fácil no estarías embarazada". Aunque ya no podía arrepentirse de eso pues era demasiado tarde, inconscientemente la rubia había estado pasando mucho más tiempo con merlina de lo normal, ya no se iba con los demás licántropos a hacer tonterías, solo se la pasaba pegada como chicle con la azabache, abrazándola por horas en un día entero
— El chicle sigue contigo? — Preguntó Agnes apareciendo de la nada en la habitación de las chicas, observando con incredulidad y curiosidad como Enid usaba una sudadera de Merlina y como estaba en su cama envolviéndose en el aroma de la gótica, moviendo su cola de loba de un lado a otro
— Esta muy rara.. supongo que es por el embarazo, cosas de lobos — Merlina ni siquiera alzó la vista de su escritorio, moviendo los dedos con rapidez sobre su máquina de escribir aunque miraba de reojo de vez en cuando a Enid
— Solo falta que se termine imprimiendo en ti, ya sabes, cosas de lobos.. — Dicho esto la pelirroja desapareció al sentir la mirada asesina de merlina sobre ella, con una última risa que solo sirvió para molestar más a la azabache
Enid imprimirse en Merlina? Que estupidez.
Ningún secreto era oculto por mucho tiempo en nevermore, por lo que en pocas horas casi toda la escuela ya había confirmado sobre el embarazo de Enid pero sin saber quién era el padre, lo que solo empeoraba la situación, comenzaron a hacerle bullying a la rubia, lanzando tomates a la ventana de su habitación o dejándole notas en su casillero como "eres una puta." Hasta incluso alguien había puesto una nota con letras rojas en la puerta de su habitación con el mensaje "Facilota" en grande, mensaje que fue arrancado por Merlina en cuanto lo vio. Todos pensaban que Enid había engañado a Bruno y que por eso él se había sido de nevermore
Sinclair ya ni siquiera podía comer, se sentía peor que una escoria, como pudo haber sido tan fácil? Lo peor es que no tenía con qué defenderse pues nadie le creería si dijera que la drogaron, así que solo se escondida en su habitación para llorar a mares sin que nadie la viera. Merlina sabía en la situación que estaba metida su mejor amiga y no estaba dispuesta a ver al amor de su vida ser tratada de cualquiera.
Una noche mientras enid lloraba bajo las sábanas solo sintió como las cálidas mantas fueron arrancadas de un brusco tirón, era su amiga Addams, quien le tiró helado y sus dulces favoritos al lado con una cara de seriedad, sin decir absolutamente nada y yéndose en silencio. Dejando a Sinclair sin palabras
La noche siguiente la rubia estaba acabada, alguien había puesto en cada uno de sus libros "zorra" con plumón permanente, solo llegó a su habitación y se acercó a la espalda de Merlina quien estaba escribiendo su novela como siempre, recostó su cabeza sobre su hombro y comenzó a sollozar, hubo un corto silencio donde solo se escuchaba el sufrimiento de Sinclair
— Sinclair, le daré mi apellido a tu hijo y seré legalmente su madre también — Enid se quedó callada, ni siquiera los sollozos salía de su boca, sus ojos se abrieron con sorpresa y volteó a ver directamente a Merlina, lo estaba diciendo en enserio. — Dile a todos que es mío, porque así será. —
La licántropa casi se limpia los oídos ahí mismo, estaba escuchando bien o estaba delirando? Solo pudo reír esperando que fuera una broma de mal gusto
— JAJA esa estuvo buena mer — sin embargo no recibió respuesta, solo una mirada fría y seria —Espera.. es enserio Merlina? —
— Solo para que quede claro, no me gustas. Pero tampoco quiero que te tachen de fácil, solo hago esto por el hijo que esperas, no porque quiero tener algo romántico contigo. — Merlina siguió escribiendo como si nada, ignorando que la mandíbula de Enid casi llegaba al suelo por lo impactada que estaba, lo último que vio fue como la rubia lloraba y la abrazó sin decir nada.