SINOPSIS — Cazador de cuentos
Los cuentos no existen para ser felices.
Existen para terminar.
Desde tiempos inmemoriales, las historias se repiten una y otra vez, atrapadas en estructuras inmutables donde el peligro, la pérdida y el sacrificio son inevitables. Nadie recuerda quién escribió el primer cuento. Nadie se pregunta qué ocurre cuando una historia se desvía demasiado… hasta que alguien entra en ella.
Cuando un hombre común entra en posesión de un libro imposible —un volumen que no narra cuentos, sino que los contiene— descubre que puede atravesar sus páginas y habitar las historias desde adentro. No como autor. No como lector. Sino como intruso.
Convertido en el Cazador de Cuentos, intentará corregir injusticias, salvar vidas y cambiar destinos. Pero pronto aprenderá una verdad brutal: los cuentos toleran cambios, pero no aceptan ser negados. Cada intervención tiene un límite. Cada salvación exige una pérdida. Y ningún personaje principal escapa al final que le fue asignado.
Porque un cuento sin final no es un cuento.
Y los cuentos siempre cobran su precio.









Esto tiene buena pinta