Capítulo 1: Donde la felicidad parecía suficiente
Era de esas personas que nadie se preocupa por revisar dos veces, de las que parecen estar bien incluso cuando no lo están, de las que sonríen en todas las fotos y llegan a tiempo a todos lados y saben exactamente qué decir para no incomodar a nadie, como si hubiera aprendido que ser fácil de querer era más seguro que ser realmente vista
Tenía una familia que la amaba, su mamá se lo decía seguido, con palabras que intentaban cubrirlo todo, su papá no era de decir mucho, era más duro, más exigente, pero en su forma también la quería, quería verla bien, fuerte, en el camino correcto, y ella intentaba ser todo eso incluso cuando sentía que no podía
Tenía un hermano que destacaba en todo y ella lo admiraba en silencio, sin competir, sin pedir el mismo espacio, celebrando sus logros como si fueran propios porque así era más fácil, ser la que acompaña, no la que necesita, no la que incomoda
Porque aunque tenía todo, había algo que no lograba llenar, algo que no sabía explicar, un vacío que no desaparecía por más que lo intentara, una sensación constante de no ser suficiente
Pero no importaba, porque estaba bien, siempre estaba bien, o al menos eso era lo que todos creían.