Prólogo

Hay un momento en que la linea entre la realidad y la fantasia se desdibuja y lo unico que sabes, es que podrías cometer una locura.
Que estás tan irremediablemente perdido como para abrirle la puerta a un extraño a la mitad de la noche, dejarle husmear entre tus cosas, dejarle infiltrase en tu vida —e incluso entre tus sabanas—si asi lo quisiese, bajo el simple pretexto de que sientes que alguna vez lo viste.
En tus mas inconfesables sueños.
O quizá,
En la peor de tus pesadillas.
Aquel rostro tan atractivo, aquella mirada tan hipnotizante, aquellos labios que se curvan con astucia porque saben que tienen la partida ganada mucho antes de que comience.
Aquella energia dominante y atrayente que emana su cuerpo... Todas y cada una de esas cosas se sienten tan familiares y a la vez tan embriagadoras, que cometer una locura suena irremediablemente lógico.
Solo basta un instante para que todo cambie, una decision para que no haya marcha atrás.
Pero hay algo que debo advertirte.
Una vez abras esa puerta, perderás por completo, el control de tu realidad.
La decisión está en tus manos... siendo asi ¿Aun te atreves continuar?








