Capítulo I
El sonido de los tacones resonó por el piso ejecutivo.
Tac. Tac. Tac.
A su alrededor, los teclados no descansaban.Los teléfonos sonaban sin parar.
Las impresoras trabajaban a toda velocidad.
Era una mañana normal en Asterion Group, una de las empresas de marketing internacional más importantes de Londres.
Nia Delcourt avanzó por el pasillo sosteniendo una carpeta contra su pecho.
Llevaba tres años trabajando allí.
Tres años soportando reuniones interminables.
Tres años organizando la agenda más imposible de Inglaterra.
Y tres años trabajando para Josh Lancaster.
El hombre más insoportable que había conocido.Y también el más atractivo.
Lo cual era bastante molesto.Al llegar a la oficina principal, abrió la puerta sin tocar.
Josh estaba de pie frente a los ventanales.La ciudad de Londres se extendía bajo sus pies.
Vestía un traje negro perfectamente planchado.
En una mano sostenía una taza de café.
En la otra, unos documentos.
Parecía sacado de una revista empresarial.Y lo sabía.
—Buenos días.Josh giró la cabeza.
La observó durante unos segundos.
Y señaló la puerta.
Nia puso los ojos en blanco.
—Qué amable.
No obtuvo respuesta.
Como siempre.
Suspiró y cerró la puerta.
Un rato después, ambos estaban trabajando.O al menos intentándolo.
Nia dejó varias carpetas sobre el escritorio.
—Necesito estas firmas antes del mediodía.
—Déjalas ahí.
—También tienes una reunión a las once.
—Lo sé.
—Y una videollamada a las dos.
—Ya sé.
—Y Olivia sigue esperando que respondas ese correo.
Josh levantó la vista.
—¿Terminaste?
—Todavía no.
Mientras él revisaba documentos, Nia observó la taza de café.Luego volvió a observarla.Y una vez más.
—No.Nia parpadeó.
—¿Qué?
—No.
—Ni siquiera dije nada.
—Pero estabas pensando en hacerlo.
—Eso no es una prueba.
—Nia.
—Solo quiero un sorbo.
—No.
—Uno pequeño.
—No.
Ella aprovechó que Josh volvió a mirar los papeles.
Tomó la taza.
Bebió.
Y la dejó exactamente donde estaba.
Silencio.
Josh levantó lentamente la mirada.
—¿Acabas de tomar mi café?
—No.
—Nia.
—Tal vez.
—Delcourt.
—Lancaster.—Voy a empezar a esconder las tazas.—Y yo voy a encontrarlas.
Minutos después, Nia salió de la oficina acomodándose el cabello.
Caminó hasta su escritorio
Se dejó caer en la silla.
Y continuó trabajando.
O al menos lo intentó.
Porque una silla giratoria apareció junto a ella.
Girando.
Demasiado rápido.
—¡Buenos días!
Nia dio un pequeño salto.
—¡Olivia!
Olivia soltó una carcajada.
—Siempre funciona.
Un día me vas a matar.
—Pero no fue hoy.
—Vengo por el correo.
—¿Cuál?
—El que Josh lleva ignorando tres días.
—Ah.
—Sí, ese.
—Sigue ignorándolo.
Olivia suspiró.
—Sabía que dirías eso.
Las dos siguieron trabajando.
Durante aproximadamente treinta segundos.—¿Cómo estuvo tu mañana?preguntó Olivia.
Nia casi deja caer el bolígrafo.
—Normal.
—Ajá.
—Muy normal.
—Claro.
—Absolutamente normal
Olivia sonrió.
—Estás mintiendo.
Antes de que pudiera responder, una sombra apareció junto a los escritorios.
Las dos levantaron la vista.
James Lancaster acababa de llegar.
Traje oscuro.
Expresión tranquila.
Y una carpeta bajo el brazo.
Olivia se quedó completamente inmóvil
Nia la observó.Luego observó a James.Y volvió a mirar a Olivia.
—Oh, no.—¿Qué?—Ya pusiste esa cara.—¿Qué cara?—La cara de “James apareció y olvidé cómo respirar”.
James arqueó una ceja.
—¿Interrumpo algo?
—No
respondieron ambas al mismo tiempo.
Nia se levantó de inmediato
Tomó una carpeta de su escritorio y se la entregó.
—Necesito un favor.James abrió la carpeta.
POSTULANTES - SEGURIDAD Y VIGILANCIA
—¿Qué es esto?
—Los nuevos candidatos para seguridad.
—¿Y por qué me los das a mí?
—Porque Josh ni siquiera los ha visto.James soltó una risa.
—Eso suena a Josh.
—Llevan una semana esperando.
—También suena a Josh.
—Revísalos tú.
—¿Yo?
—Eres el jefe de seguridad.
—Soy guardaespaldas.
—Y hermano del CEO.
—Eso no ayuda.
—Ayuda más que Josh.
James terminó aceptando la carpeta.
—Está bien.
—Gracias.
Mientras se alejaba hacia la oficina de su hermano, Olivia volvió a seguirlo con la mirada.
Nia sonrió.
Porque si Olivia seguía así...tarde o temprano tendría que admitir que estaba completamente enamorada de James Lancaster.








