♡●[Prologo]●♡
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A cualquier persona que le preguntaras quién era Eleanor Ashford, respondería lo mismo.
"Una joven con una belleza incomparable, pero con una personalidad del demonio."
Y, sinceramente...
No podía culparlos.
Fui una malcriada toda mi vida, creyendo que todo debía ser mío solo por haber nacido como hija de un duque.
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Caminé pesadamente hacia el centro de la plaza. Cada paso hacía que la fría piedra bajo mis pies pareciera más afilada.
Como último "consuelo", me habían puesto mi vestido rojo favorito.
O, mejor dicho...
El vestido que él decía que me quedaba mejor.
Qué irónico.
Las cadenas que rodeaban mis muñecas y tobillos eran tan pesadas que apenas me permitían mantener el equilibrio. Cualquiera pensaría que habían capturado al peor criminal de la historia.
Con cada paso que daba, los insultos se volvían más fuertes.
-¡Bruja!
-¡Monstruo!
-¡Por culpa de tu magia negra mi hijo está muerto!
Todas esas personas...
Las mismas que antes inclinaban la cabeza al verme y hacían todo lo posible por complacerme...
Ahora disfrutaban de mi sufrimiento.
Qué irónico.
Aun cuando cada paso dolía más que el anterior, me negaba a caer.
No iba a darles el gusto de verme derrotada.
De repente, uno de los pueblerinos lanzó una lata abierta.
La tapa rozó mi muñeca, dejándome un pequeño corte.
No era una herida grave.
Pero ardía horriblemente.
El guardia que caminaba detrás de mí ya había perdido la paciencia.
Me empujó con brusquedad.
Perdí el equilibrio.
Caí al suelo.
Esperé... aunque fuera por un instante... que me obligara a levantarme.
Pero no.
Sujetó las cadenas y comenzó a arrastrarme hasta la hoguera.
Las piedras raspaban mi piel mientras un quejido escapaba de mis labios.
Ni siquiera eso logró detenerlo.
Cuando finalmente llegamos, dos guardias comenzaron a atarme al enorme poste de madera.
Entonces...
Decidí mirarlo una última vez.
Al hombre por el que había sacrificado todo.
Al cruzar nuestras miradas, él solo mostró asco.
Después, con una delicadeza que jamás tuvo conmigo, rodeó con su capa a la mujer que estaba a su lado para protegerla del frío.
《Yo... lo hice todo...》
《Todo... solo para que me miraras...》
《¿Qué tiene ella... que yo no tenga...?》
Una voz masculina interrumpió mis pensamientos.
-Eleanor Ashford. Acusada del uso de magia negra. Tras la investigación realizada por el Consejo de Magos de la Torre Mágica del Sur, ha sido declarada culpable.
-Su sentencia es... la muerte.
Su tono sonó indiferente, justo como debe de ser un gobernante.
Algo dentro de mí terminó por romperse.
-¡Mentira!
Mi voz resonó por toda la plaza.
-¡Son unos mentirosos!
Las lágrimas comenzaron a caer sin que pudiera detenerlas.
-¡Juro por mi orgullo... que si vuelvo a vivir...!
Respiré con dificultad.
-¡Haré que todos ustedes se arrepientan de esto!
Pero ya era demasiado tarde.
El verdugo acercó la antorcha.
Las primeras llamas comenzaron a consumir la madera.
Y lo único que podía escucharse...
Era la celebración de quienes habían esperado mi muerte.
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《¿Qué hice... para merecer este final...?》
《...》
《Si tan solo pudiera... volver atrás...》








