Chapter 1
En el norte de Argentina, donde las montañas son imponentes gigantes que captaron las miradas de todos dejándolos marianillados y pensando en la naturaleza y el pasado. Donde el humano recuerda lo pequeño que es.. el sol abrasador y sofocante era impresionante... .
–¿A quién se le ocurre traernos de viaje escolar a un lugar lleno de iglesias? Ah, sí... a una escuela católica altamente religiosa -dijo Ámbar, enojada.
-Vayan, chicos. Pueden recorrer por todos lados. Estaremos cerca de ustedes; si necesitan algo, solo diganlo -dijo la profesora con una sonrisa amable-. Bien, espero que se diviertan.
-Sí, claro... “diviértanse”. Qué divertido. Oh, mirá, una iglesia. ¡Oh, mirá, otra más! Qué magnífico. Es hermoso... Mirá el sol, cómo brilla, cómo pega en mi piel... magnífico. Puto colegio de mierda.
Sofi soltó una pequeña risa.
-Ey, miren esa iglesia.-dijo Sofi.
-¿Qué tiene? -preguntó Martí.
-¿No se ve un poco distinta a las demás?
Las tres levantaron la vista. A diferencia del resto, aquella construcción tenía un aspecto lúgubre, oscuro y sombrío. Sus paredes parecían desgastadas por siglos de abandono y el techo daba la impresión de que podía derrumbarse con la próxima tormenta. Por un instante, Sofi tuvo la extraña sensación de que la iglesia las estaba observando..
–Sí, sí, el lugar es bastante llamativo para hacer un vídeo; podría conseguir muchos seguidores y muchas visitas -dijo Martí, cuyos ojos empezaron a brillar como las monedas de oro cuando el sol las ilumina-.- ¡¡¡Entremos!!!
-No creo que nos dejen entrar, ya que hay rejas alrededor -exclamó Sofía.
-¡Pero preguntemos! ¿Qué perdemos si no lo intentamos? -dijo Martí con una sonrisa maquiavélica, como siempre que tenía una idea arriesgada para sus videos.
-Vamos, muchachas, ¡dale, vamos! -insistió mientras se frotaba las manos antes de actuar.
-Vayan ustedes a preguntar y después me dicen; me disgusta hablar con monjas tanto como con los padres -dijo Ámbar con cara de desinterés.
-Está bien, Ámbar. ¡Sofía! Ven, vos me acompañaras a preguntar -Martí puso su brazo alrededor de los hombros de Sofía con fuerza y la llevó a rastra sin esperar una respuesta. Ámbar se quedó mirando cómo se alejaban. Miró a su alrededor y caminó hacia una iglesia que estaba frente a ella, la cual llamó su atención por las lápidas que la rodeaban. Al llegar, se inclinó un poco para leer lo que decía: «No darás falso testimonio ni mentirás». En la parte inferior de la lápida había un dibujo de un cura de unos 50 años.
-Ja, qué irónico que lo digan estas personas -murmuró Ámbar-.-Eran los que más mentían.
-Holaa, querida. Al fin te interesó algo, qué bueno -dijo la profesora con alegría forzada.
-No, aún no me interesa; solo me llamaron la atención los dibujos y quería saber qué decían estas lápidas. Me interesaron solamente las estructuras -respondió Ámbar.
–Por algo se comienza, corazón -le dijo la profe con un tono fino y molesto.
-Sí, eso creo -respondió Ámbar con una sonrisa más falsa que los dientes de algunos ancianos.
En cuanto la profesora se fue, masculló:
-Qué molesta que es; me gustaría decirle lo que pienso, pero si lo hago me llevaré su materia hasta que me muera... Qué vieja pelotuda...
De pronto, Martí regresó emocionada y con la respiración agitada.
-¡Ey, ey, ey, ey, Ámbarrr! Escucha —dijo Martí con emoción y con la respiración un poco agitada.
-¿Qué pasó?
-Sí, sí, todo está bien. Le preguntamos a una de esas monjas y nos dijo que no podíamos entrar porque es peligroso, que se podría caer algo o algo así... ¡Pero!... ¡Pero vos sabes que eso a mí no me importa! Así que con Sofi buscamos una manera de entrar y ¡la encontramos! ¡Ven!
-¿Pero si te dijeron que es peligroso, para qué quieren meterse? -preguntó Ámbar, inclinando un poco la cabeza.
–Como dijo alguien alguna vez: “¡El que tenga miedo de morir, que no nazca!”
-¿Y vos, Sofi, querés entrar?
Ella dirigió su mirada hacia Sofi, pero cuando estaba por hablar, Martí le tapó la boca.
-Sí, ella sí quiere. Sí me dijo, solo que tiene un poco de miedo en este momento, ya que piensa que nos van a descubrir.
-¡Qué! Yo no dije eso -le dijo a Martí, que le tapó la boca nuevamente.
-Shhh, ¿ves? Sí quiere. Vamos.
Las agarró de los hombros a las dos y las fue llevando hacia donde estaba la iglesia. Martí agarró a sus amigas de los hombros y las llevó hacia la parte trasera de la iglesia cuando nadie las veía. Avanzaron por un pasillo de cantera desgastada por los años.
-Este lugar me da miedo -dijo Ámbar, mirando todo a su alrededor con mucha perspicacia, atenta a cada uno de los detalles de ese sombrío lugar...
Sofi estaba un poco nerviosa y Martí estaba tan emocionada que casi saltaba de alegría.
-No tengan miedo, nada nos va a pasar; como dicen ellas: “siempre Dios nos vigila y cuida a sus seguidores” -dijo Martí con una sonora risa que rebotó por el lugar.
-¡Silencio!, nos pueden escuchar -susurró Sofi, tapándole la boca a Martí.
-Sí, perdón...
-Ehh... ¿por dónde vamos a entrar? Si no hay puertas... -dijo Ámbar mientras la miraba con atención y disgusto.
-Por ahí -dijo Martí con emoción y con ganas de aventurarse en esa iglesia y saber qué se encontraba dentro de ella... .
Indicó un hueco en la pared de la iglesia. Parecía que había sido provocado hacía bastante tiempo; a su alrededor había escombros y restos de cimientos.
–¿Vos estás loca? ¿Cómo vamos a entrar por ahí? -dijo, asustada y exaltada por lo que acababa de escuchar.
-Ambas -dijo con una sonrisa malvada-.. Lo revisamos con Sofi y no hay nada malo dentro; está muy lindo. Te prometo que no hay nada que te pueda asustar. Sé que tienes claustrofobia, pero quédate tranquila.
-¿Qué? ¿Se metieron ya? -exclamó sorprendida e indignada.
-No, no. Agarramos el celular y grabamos. Tranqui. Primero entro yo, luego vos y Sofi... Así que vamos.
Ahí nomás, después de terminar de decir eso, se metió como bala de cañón por el hueco. Después la siguieron Ámbar y Sofía.
-Me llené de tierra -decía Ámbar mientras se sacudía el uniforme del colegio.
El piso estaba lleno de tierra, lo que impedía ver la madera que había debajo.
Todo el interior estaba hecho de madera.
Las chicas agarraron sus celulares y prendieron la linterna.
-Yo voy a transmitir un vivo.
Tomó su celular y, en cuestión de segundos, ya estaba transmitiendo y hablando sin parar, comentando todo lo que habían hecho.
-Chicas... ¿no les parece raro que no haya altar, ni bancas o mesas? —dijo Sofi mirándolas, pero la única que la miró fue Ámbar, ya que Martí estaba muy concentrada.
-¿Ah? Tienes razón, no hay nada —respondió Ámbar mientras alumbraba con su celular—. Sofi, mira, hay maderas incrustadas en el suelo.
Las dos se acercaron a una que se encontraba cerca de ellas. Se agacharon y Ámbar movió un poco la tierra para ver el piso, pero por más que cavaba no encontraba el suelo de la iglesia; todo estaba cubierto de tierra. Se levantó y empezó a mirar hacia todos lados.
-Sofi, dame mi celular.
Sofi se lo dio y fueron a explorar más.
-Sofi, esto es raro.
-Sí, lo sé. Ey, mira, ¿esas no son ventanas? ¿Por qué están cerca del piso? —dijo mirando los enormes vitrales.
-Sí... ¿Cuánta tierra habrá en este lugar? —dijo con preocupación, pateando la tierra.
-¿Por qué hay tanta tierra y cómo entró? -dijo Sofi-.- Si la tierra llega a esta altura... ¿dónde está la puerta?
-Mira, Ámbar, ¿esa no es una cruz con el cuerpo de Jesús? -dijo sorprendida por las cosas que estaban descubriendo.
-Sí... Mira su cabeza tirada en el piso... Mira, ni se ven sus pies... -dijo mirando a Sofi.
-Yo pensaba que estaba todo bien en este lugar, ya que es una iglesia vieja; con razón el techo está tan bajo. Las paredes muestran que esta iglesia sufrió un incendio en algún momento... -dijo Sofi mientras tocaba la pared. Sus dedos quedaban manchados de color negro por la ceniza.
Sofi, siempre muy perspicaz con los cambios en los lugares, empezó a notar que algo no encajaba.Las bancas, las mesas, la cruz de Jesús, las ventanas, la cantidad de tierra, las maderas incrustadas en la tierra, el nivel de la tierra y la ceniza...Y se preguntaba y preguntaba...
-Sofi... ¿Por qué está oscuro este lugar si afuera había mucho sol y las ventanas no están cubiertas con nada?... ¿Por qué no entra la luz?... -preguntó Ámbar aterrorizada. Su rostro, que normalmente reflejaba alegría, estaba completamente serio, al igual que su voz.
-¡Eso es verdad! ¡No me di cuenta de eso! ¡¿Por qué está oscuro?! Es mejor que nos vayamos de este lugar... Me da miedo... -dijo Sofi con un tono inusualmente serio. No estaba bromeando ni exagerando; las cosas que había visto empezaban a hacer ruido en su cabeza y ninguna tenía sentido.
-Vámonos. No quiero estar en este lugar. ¡¡Martí!! ¡Vámonos, este lugar es raro!
-¡No! Por eso vinimos, porque es raro y extraño. Estoy en vivo, no puedo.
Se miraron entre ellas dos y se acercaron a Martí con pasos firmes. Ámbar le agarró un hombro con fuerza y dijo:
-¡Vámonos ahora! -dijo con tono serio mientras la miraba fijamente a los ojos.
-¿Eh? Suéltenme. ¿Qué hacen?
En ese momento vio las expresiones de Ámbar y Sofi. La emoción desapareció de su rostro y se rindió.
-¿Qué pasa? ¿Qué vieron?
-Después te contamos. Vámonos ahora, Martí. -Sofi la miró con una expresión aterrada y seria mientras le agarraba el brazo.
Las tres se dirigieron rápidamente hacia el hueco por el que habían encontraron y se acercaron a él, pero de repente, sin previo aviso, el agujero comenzó a cerrarse frente a sus ojos. Las tres se quedaron inmóviles. La abertura se hizo cada vez más pequeña hasta desaparecer por completo. Su salida ya no estaba.Había desaparecido frente a sus ojos. La luz acá se termina. Aquel que vea la luz en la oscuridad será visto como un mesías... Siempre habrá falsos mesías, y de ellos hay que cuidarse más que de la propia oscuridad.
¡¡Ay, no!! ¡Ay, no! ¿¡Por qué!? -dijo Ámbar con preocupación, a punto de sufrir un ataque de pánico.
-Tranquila, todo va a estar bien. No te preocupes, vamos a encontrar una salida... -dijo Martí, sosteniendo las manos de Ámbar.
-Sí, sí, tranquila. Todo va a estar bien. Respira y exhala como te enseñó Mili.
Ámbar asintió con la cabeza mientras intentaba recuperarse. Martí dejó de sostenerle la mano y se fue alejando de ellas en busca de una salida. Se acercó a la puerta e intentó abrirla, pero no pudo. Puso ambas manos sobre ella e intentó abrirla con todas sus fuerzas, pero tampoco lo consiguió. Arrimó el hombro contra la puerta y volvió a empujar con toda su fuerza. Luego retrocedió unos pasos y se abalanzó contra ella, pero la puerta no se abría por más fuerza que hiciera ni por más golpes que le diera.
-Mierda... Esto no se abre... -dijo mientras retrocedía con pasos débiles, sosteniendo su brazo derecho, que había golpeado con fuerza contra la puerta.
Miró a su alrededor y alzó su celular del piso. Se acercó hacia la ventana y le metió una patada, pero eso solo provocó que se cayera con fuerza, golpeándose la cabeza y dejándola un poco mareada. Su celular también salió volando cuando ella cayó. Se sentó en el suelo esperando que se le pasara el retumbo de la cabeza. Miró hacia atrás y vio que detrás suyo había una piedra que casi le pega en la cabeza.
-¡Ventana de mierda! ¡¡Casi me mato por tu culpa!! —dijo tocándose la cabeza y mirando la ventana con furia-. Mmmj... Ya sé... Mj... .
Se estiró y se acercó hacia la piedra, que estaba incrustada en el suelo. La agarró con la mano derecha y tiró de ella con fuerza hasta desprenderla. Cuando ya tenía la piedra en su poder, se levantó rápidamente y se acomodó. Luego levantó su brazo derecho y, con ayuda de toda su fuerza bruta, lanzó la piedra contra el ventanal... La piedra rebotó. El vitral no sufrió ni una sola quebradura, ni una lastimadura, ni un rasguño. Ni siquiera había un indicio de que algo lo hubiera golpeado. Martí se quedó mirando la ventana con furia mientras apretaba los puños con impotencia. Ella, ya enojada, caminó hacia donde estaban las chicas. Estaba a punto de hablar con furia y seguir refunfuñando cuando se dio cuenta de que Ámbar ya se estaba recuperando de aquel estado y no quería que sufriera otro ataque de pánico o ansiedad.
-Todo va a estar bien, no te preocupes. Sofi, ven, ayúdame a buscar la mochila.
-Es que... ¿Está bien si la ayudo? -preguntó Sofi mientras apoyaba una mano sobre el hombro de Ámbar.
-Tranquila ya me estoy mejorando anda a ayudarla. -Dijo Ámbar.
-Bueno, vamos te ayudo. Sofí se levantó del piso y empezó a seguir a Martí. cuando se fueron un poco más lejos le preguntó.-¿Dónde estaba por última vez que la viste?
-Está por acá.-Miro disimuladamente donde estaba Ámbar y vio que ya estaban lejos. -...no hay salida o eso es lo que parece las ventanas no se rompen ni un rasguño sufrieron y la puerta es imposible de mover. -Dijo susurrandole a Sofía.
-¿E..estás segura?
-Si
-¿Siguis en vivo?
-Si aún si ¿Por?
-Pedí ayuda, si algunas personas conocen a tu familia lo ven, le pueden decir, yo llamaré al grupo del colegio.
-Si cierto,si, si, llama.-Agarro su celular y veía como los mensajes de preocupación no paraban de subir y vio como extrañas rayas se empezaban a ver en su celular como si estuviera roto.
-¡Hola¡ ¿¡Me escuchan!? ¿Si? ¡¡Entonces escuchen, todas las personas que conoce a mí familia o algún familiar mío llámenlo y diganle donde estamos!!...La mayoría sabe cómo se llama mí colegio llamen mí colegio se llama la santa...-Dijo desesperada mientras la transmisión se estaba cortando, los mensajes seguían sin parar y las líneas cada vez aparecían más y de repente se cortó. -¡¡NO NO NO, MIERDAA!!
Por otro lado
-pa, atiende papá, mierda no contesta,.. mí hermano, aver si él me contesta...-Se escuchó el sonido blanco cuando contestan la llamada y se escuchó..-
-¿Hola? Sofi ¿qué pasa?
-¡Bruno! ¡¡Escuchame!!
-¡¿¿Qué pasa??!-Dijo preocupado por escuchar la voz desesperada de su hermana pequeña.
-¡ESCUCHAME! ¡¡Con mis amigas estamos en una iglesia que parece destruida y nos quedamos atrapadas!! ¡¡No podemos salir!! ¡Dile a papá!
-¿¡¡Dónde estás!!? ¡¡Sofi!! ¡¡Sof!!...
-¡¡Bruno!! ¿¡Me escuchas!? ¡¡BRUNO!! Mierdaa-Se agarró la nuca y apretó el celular con fuerza y lo estaba a punto de tirar al piso con fuerza pero no pudo hacerlo.
-Aparecer a vos también se te corto... Espero que nos hayan escuchado..-Dijo marti con preocupación y más por Ámbar que por los gritos que pegaron era obvio que las escucho, miro hacia ámbar y ella está mirándolas fijamente con ojos de miedo.
-marti..No te preocupes va a estar todo bien.. Ellos nos escucharon, mí hermano por lo menos si me escuchó y le dirá a mí papá y ella al colegio y al colegio a las profesoras que están acá.-Dijo Sofi intentando mantener la calma así poder demostrar que todo iba a estar bien aunque ella no sabía que pasaría-. Vamos por Ámbar...¿Estás bien?
-Si..Ya me siento un poco mejor.
-Che, am, llamamos a..
-Si, la escuche a martí no te preocupes, las escuche.
-Igual ya le dije a mí hermano y él ya sabe.
No se si lo vieron pero...cuando me metí yo ya que fui la última, pero vi afuera a un grupo de personas grande cerca de donde estábamos nosotras, una de ellas giró la cabeza y creo que me vio de seguro que va a llamar a alguien si es que me vio.-dijo Sofi.
-Yo no vi a nadie, pero espero que nos viera.-Dijo martí un poco preocupada.
-¿Y ahora qué hacemos? -Dijo Sofi.
-Y si ¿subimos las escaleras a ver dónde nos lleva?-Dijo ámbar, con sus ojos un poco rojos.
-Es una buena idea, podría a ver una ventana que nos lleve hacia afuera y poder pedir ayuda. -Dijo Sofi la más tímida del grupo.
-Bueno vamos,¿puedes pararte?
-Si, si, puedo tranquila, marti.
Marti le extendió la mano al igual que Sofi y la ayudaron, ella se levantó y las tres se acercaron a la escalera y la miraron con temor; las tres se miraron, esperando un no se que.
-Chicas pero esto me da mucho miedo, parece que mataron a alguien en este lugar.-Dijo sofi.
-Sofi, ambar, yo también tengo miedo desde que llegué a este lugar, sentí mucha presión y una incomodidad que pensé que era porque estábamos en casi completa oscuridad.. pero ustedes saben que ya no le temo a eso ni menos estar en lugares que no debo, por está vez siento que es diferente, las iglesias siempre dan miedo y tiene un aura muy rara pero... está vez es diferente.. -Dijo Martí.
-Eso es verdad, a mí también me causo eso y sobre que alguien murió acá es muy posible por cómo está este lugar... y vi un casco de un soldado muy antiguo entre la arena que casi me tropiezo con él.- dijo ámbar.
-Chicas... este lugar es muy muy viejo y la profe y una monja me dijeron que esta iglesia se construyó desde la edad que mataban las brujas, no me acuerdo la fecha que me dijo pero recuerdo que me dijo que era en esa época. -Dijo martí.
-Si, creo que era del siglo 16.
-¡Puta madre! ¡¡Entonces nos metimos en una iglesia llena de almas de personas que fueron torturadas por la iglesia y ahora estamos encerradas con ellas!! tengo miedo.... ¿Y si nos quieren hacer daño?-Dijo Ámbar desesperada por todo lo que está pensando.
-Tranquila ¿no era que vos no creías en todo eso de dios y eso?
-¡Pero una cosa no tiene nada que ver con la otra Sofi! Una cosa es Dios y su protección y que nos vigila y otra son los espíritus, las maldiciones, hechizos, posesiones y almas en pena o que buscan venganza.
-Si.. perdón tenés razón ¡pero tampoco me grites!
-Perdón es que tengo mucho miedo...
-Tranquila chicas todas tenemos miedo pero tratamos de calmarnos tenemos que estar tranquilas... tengo que decirles algo... Pero no tengan más miedo de lo que ya tienen.. cuando estaba pidiendo ayuda a las personas que me veían, una de ellas me dijo que salga rápido de ese lugar que era peligroso que y no se que más por qué pasó muy rápido y de nuevo vi uno de sus mensajes diciendo que suba las escaleras y que cuente 4 escalones o 24 escalones y después se apagó mí celular.
Las chicas se quedaron calladas, con sus caras pálidas del miedo, y un una mirada de desesperación; sólo se escuchó el sepulcral silencio de su alrededor....
-Mierda...¡Mierda! -Dijo desesperada por lo que pensaba que creía que iba a pasar-.
-Tranquila Sofi, todo va a estar bien como vos dijiste.Dijo ámbar sorprendida al igual que martí por la actitud de Sofi que nunca la vieron así.
-Esque tengo miedo y está incomodidad que siento es molesto...
Las dos chicas abrazaron a Sofi para calmarla y también para que ellas se calmen, ellas sabían que si Sofi estaba si es que era muy grave y si ella está intranquila ellas también lo estarían y sería peor poder estar en ese lugar, si todas estaban intranquilas.
-Tomemos nuestras manos y subamos todas juntas como hacíamos cuando éramos chicas.-Dijo Marti con una sonrisa ocultando su tristeza-
Las chicas se agarraron las manos como señoras grandes y dieron el primer paso con mucho miedo y empezaron a contar las tres a la misma vez.
Uno.
Dos.
Con cada paso se miraban entre ellas y seguían
Tres.
Cuatro.
Y las chicas antes de hacer el siguiente paso se preguntaron.
-¿Quieren seguir hasta el 24?-Preguntó ámbar-
Las dos asintieron con la cabeza y miraron al frente e hicieron el segundo paso. Y así contaban las tres juntas para no perder la cuenta y no marearse.
Listo- Dijeron las tres al mismo tiempo.
-Qué más tenemos que hacer Martí? -Preguntó Sofi que estaba a su lado derecho de ella-.
-No se, eso fue lo único que pude leer.
-¡¡Que MIERDAA!!
Sofi y Martí rápidamente miraron a Ámbar que estaba mirando hacia detrás.Las dos miraron por encima de sus hombros. No lo podían creer, giraron todo su cuerpo por las dudas de que su mirada borrosa la estuvieran engañando. Su sorpresa fue que lo que estaban viendo era real y no era ninguna ilusión. Se quedaron heladas al ver qué las tres estaban viendo lo mismo, su cara era de confusión y miedo absoluto, su sangre se heló y sus corazones empezaron a latir más rápido pero no se dieron cuenta de eso, su mente se empezó a marear. Los escalones por dónde habían subido ya parecían mil escalones y seguirán aumentando; no paraban de salir de debajo de ellas, uno tras otro... .Sofi se acercó a la pared y se agarró de ella y empezó a vomitar.
-¡Sofi! ¿Estás bien? -Dijo Ámbar.
-¡Sofi!
-Estoy bien...solo me marie...
¡¿Qué está pasando Ámbar?!- exclamó Marti.
-No sé, ¡no sé!
-Tengo miedo chicas..-Dijo Sofi.
-¡Y yo también!-dijo martí.
-¡Tranquilas! Tratemos de tranquilizarnos... puede ser que tocamos algo que nos haga ver cosas que no están o puede ser que respiramos algo..
-Vos sos boluda Ámbar ¡¿cómo va a ser eso?!-Dijo sofi.
-¡¡Sofi!! ¡Cálmate!.. puede ser o no pero..pero esto es muy raro..-Dijo dándose la vuelta y poniéndose contra la pared.
-Esta bien.. pero.. ¡cómo va a ser eso posible! ¿Co..cómo vamos a ver nosotras tres lo mismo? Ustedes lo saben y Ámbar no nos trates de calmar poniendo excusas tontas.
-¿Y cómo nos explicas que vimos todo lo mismo y no nos dijimos nada?
-Por que todas asumimos lo que vimos y listo.-Dijo Martí.
-A ver.. dios... ¿que viste vos ?-Dijo Ámbar.
-Decime vos qué viste primero..-Dijo Martí.
-Vi que las escaleras se empezaron a mover a..a aparecieron más y más. ¿Y vos?
-Haa yo..yo..¡Sofi! ¿Tu que viste?
-Lo mismo, ay, quiero vomitar de nuevo ay mierda.
-Respira, Sofi..¡Vez que te dije marti! ¿ Ah ver qué viste vos?
-Lo mismo... que ustedes..
-Chicas, sigamos subiendo y veamos si podemos abrir una ventana..
-Esta bien Sofi.. vamos -Dijo martí.
Apenas dieron un paso y las escaleras se empezaron a mover de nuevo.
-¡Chicas! ¡¡Se están moviendo, corrann!! - dijo Martí.
Las tres empezaron a correr una más rápido que la otra eso hizo que se separaran por unos metros.
-¡¡Ambar!! ¡¡Sofi se quedó muy atrás!!
-¡HO MIERDA!
-¡No corran!
Todas se quedaron quietas al escuchar esa voz y al mismo tiempo las escaleras. Las tres miraron hacia arriba y se miraron entre ellas.
-¡¿Quién eres?! -Preguntó Martí, después de mirar a las chicas y a las escaleras.
-Mi nombre es Tomas y ella es mí esposa Lucia.
-¡La chica que está más lejos camina hasta donde está tu amiga!
Sofi empezó a caminar con miedo, mientras las miraba, se fue acercando a Martí y le agarró la mano.
-¿Estás bien?-Preguntó Martí.
-Algo así..
-Bien, ahora ustedes dos caminan hacia su otra amiga.
Ellas caminaron agarradas de las manos hacia Ámbar, cuando llegaron a ella Martí le agarró la mano.
-¡Bien! ¡Ahora las tres caminen al mismo tiempo hacia acá!
-¡Está bien! Ámbar, Sofi ¿Listas?
-Si.
-Si..
Las tres empezaron a caminar y al fin llegaron a dónde la pareja estaba;Las chicas estaban muy asustadas, la mujer se acercó a ellas..
-¿Están bien?
Las chicas se miraron entre ellas preocupadas y dijeron que sí con la cabeza.
-Su..su vestimenta... ¿Por qué están vestidos así?-Preguntó con titubeo Sofi.
La mujer llevaba un vestido sencillo de lino que llegaba hasta los tobillos, en tonos oscuros de verde y marrón. La tela era rústica y práctica, adaptada para su realidad. Su peinado era igualmente sencillo, recogido con un moño, y en sus pies llevaba sandalias de cuero. El hombre vestía con un uniforme distinguido y funcional. Llevaba una chaqueta de lana o algodón grueso, entallada, junto con pantalones ajustados y botas de cuero resistentes. Bajo la chaqueta, lucía una camisa de lino y un chaleco a juego, que le confería un aire de autoridad y elegancia militar. Se quedaron en silencio, las chicas estaban sin entender nada, la cara de la mujer cambió por completo pasó de amable a preocupada, desesperada y asustada al igual que su esposo Tomás.
-¡¡¡Digan que malito año es!!!-Dijo gritando expulsando saliva cuando gritó, acercándose a las chicas aún más cerca que donde estaba su esposa.
-..¡Hee!.. ¡¡Es el 2023!! Es el año 2023... -Dijo Martí.
La pareja se miró con terror, parecía que estaban viendo su vida pasar tan rápido como un tren bala; sus labios tiritaban, una respiración fría salían de su boca, sus lágrimas empezaron a brotar.
-..No puede ser..
Tomas cayó arrodillado al piso, agarrándose el pecho con fuerza con su mano derecha y con la otra agarrando el brazo de su esposa con fuerza, la esposa se arrodilló al frente de él y lo abrazó con fuerza. el oculto su cara en el hombro de ella. Los llantos de ellos eran muy fuertes y desgarradores, sus respiraciones eran tan aceleradas que parecía que ya no podían responder.
-¡¡¡¡¿P..por..porque...tuvimos que entrar.. a esta puta iglesia?!!!!-Gritó con su garganta rota y cansada. El ya no podía respirar.
Su esposa no pudo evitar gritar de dolor por las palabras y el sufrimiento que sentía su esposo, su sentimiento de desesperación aumentó. Y los dos terminaron gritando desde lo más profundo de sus almas, sus mentes y sus corazones. Las chicas no entendían nada, pensaban que ellos estaban locos o era un juego, Martí pensaba en huir, algo malo presentía pero a la vez tenía que sacar respuestas y algo le decía que sería mejor que se quedarán todos juntos. Sofi se puso delante de ellas, ámbar inconscientemente se puso delante de Sofi. Sofi solo se quedó helada en ese lugar, su cuerpo no reaccionaba cómo ella quería. Marti se estaba mentalizando para ver qué decir, qué preguntar. Ver a dos personas adultas de esta manera tan cutre, desgarrador no sabía cómo reaccionar, puso su mente fría y trato de que su cuerpo se viera despreocupada como si no le importara nada.
-¡¿Bueno me van a decir que pasa o que?! ¿Cómo sabían ustedes de las escaleras ?
Ámbar al escucharla así reaccionó y se posicionó al frente de Sofi ahora si protegiéndola de forma consciente, pero cerca de Martí por si pasaba algo, ella sacó de su bolsillo su navaja mariposa la abrió y la ocultó en su mano derecha lejos de la vista de la pareja y con su mano izquierda estaba cerca de Martí por si tenía que hacerla a un lado y ella atacar.
-¿Por qué se metieron? no debieron -Dijo Tomás, con la voz rota y con lágrimas que no paraban de salir. -Están condenadas... lo lamento...
Ámbar pensaba “estás personas están locas debemos de irnos, no son buenos, ellos de seguro nos hicieron ver eso. Si hacen algo yo no voy a dudarlo en matarlos, está gente se droga o vinieron a hacerlo en este lugar ¿A qué carajos le gustaría hacerlo en este lugar y vestidos de granaderos y de esclavas? Si de seguro están enfermos están mal de la cabeza está gente está mal de la cabeza”
-Perdón, perdón.- dijo mientras Tomas se levantaba y la ayuda a levantarse a su esposa.
-Chicas¿Qué edad tienen?-preguntó Lucia, secándose las lágrimas de su rostro azabache.
-¡Respondan nuestras preguntas primero!
-Puede que no nos crean, pero les juro que es verdad. Y si no nos creen, prométannos algo. Pase lo que pase en este lugar, no se separen. No se alejen ni dos metros unos de otros.”
Solo hubo un silencio profundo en el lugar pero algo no se sentía bien, se sentían amenazadas por más que estuvieran con ellos.
-Tenemos que irnos de este lugar porque a ellas no les gusta que lo estemos y es peor para todos. En especial si ustedes no saben que pasa acá. -Dijo Luci.
-Si quieren quédense detrás nuestro a unos cuantos pasos pero que siempre nos tengan de vista y lo más importante para ustedes no se dejen atrás ninguna tómensen las manos o de la ropa. - Tomas ya había visto esos ojos y esa posición de Ámbar muchas veces y sabía que haría, él solo lo aceptó sin decir nada pero puso su mano en la espalda de su esposa y puso su otra mano en su bolsillo agarrando su navaja.
Las chicas los siguieron, Sofi tomó el hombro de Ámbar con fuerza, ámbar miró de reojo a Sofi y tomó el brazo de Martí.
-Lo que pasa acá es que, estamos atrapados, no hay salida o si la hay jamás nosotros la pudimos encontrar, y capaz que nunca la podremos encontrar, pero no perdemos la esperanza...
-¿Aja y ? ¿Eso ya lo sabíamos? Estamos encerrados y si había una salida era por dónde nosotras entramos, no fue tan difícil de encontrarla.
-No es así señorita, solo escucha, acá no es nada lógico lo que pasa nada es lógico ni hablemos de algo pensante. Todo lo que sabes es ridículo, absurdo acá adentro.
Todo acá se descontrola, se desfigura. Si no nos creen, manténganse juntas pase lo que pase.
-Por ridículo que suene... Aquí hay espíritus de brujas. Esta iglesia tiene muchos años. Varios intentaron destruirla, pero no pudieron. Incluso trataron de quemarla; por eso las paredes están negras, es el hollín que quedó del incendio.
Es como si la iglesia dijera: “Intenten lo que quieran... yo no voy a morir”.
Antes de eso intentaron exorcizarla, pero tampoco sirvió. Todos sabían lo que pasaba aquí y nadie quería acercarse a esta iglesia, excepto los satanistas. Ellos entraban o se reunían alrededor para idolatrarla y a sus habitantes. Cuando vieron las cosas atroces que estaban haciendo, decidieron buscar una forma de alejarlos. Construyeron iglesias alrededor de esta, pensando que así los espantarían. Pero con una sola no funcionó; incluso la destruyeron, y eso solo aumentó el conflicto religioso contra los satanistas. Entonces tomaron otras medidas: construyeron dos iglesias más, además de la que habían destruido, y pusieron guardias alrededor de todo el lugar. Con el tiempo, también hicieron un parque, y así quedó durante muchos años. Ya saben... la parte lógica, dentro de lo que cabe. Hace muchos años, muchos, antes de que mí abuela naciera incluso más, acá está misma iglesia mataban a mujeres, la torturaban sin piedad. Por meramente diversión les diría yo,Creo que ya saben qué época era.
-Si, era la época de las brujas, donde usaban la iglecia para someter a todos y en especial a las mujeres que destacaban o rechazaban a peticiones asquerosas de los hombres o simplemente para dar un ejemplo que pasaría si desobedecían, era muerte o tortura. También como los filósofos o personas que se oponían al régimen, básicamente una dictadura ocultada por la religión que la religión aprobaba por qué nunca hicieron nada para detenerlos.-Dijo Martí.
-Por eso esas personas, tomaron forma, más oscuridad, con sed de venganza y cada vez aumentaba más por cada muerte, por cada sufrimiento y los satanistas aumentaron ese pesar.
No sé si algún día podríamos salir pero quiero salir, eso es lo que me mantiene aferrada y quiero vivir. Espero que ustedes tampoco pierdan eso. Acá todo lo que ven es real mientras lo vean todas juntas todo es real, los espíritus, entes, fantasmas como ustedes lo llamen, la van a torturar, se van a meter en sus cabezas y van a hacer todo lo posible para que ustedes se maten o maten, las ban a hacer llevar hasta la cordura total. Ambar seguía pensando que la gente estaba loca enferma o drogada, que vivían en esa iglesia abandonada y se tenían que ir inmediatamente de ellos pero cómo explicar sobre las escaleras de movimiento cobraron vida de la misma nada.
-¡¡BRUNOOOO!! ¡¡¡SI!!! viniste qué rápido llegaste. Gracias por encontrarme, la verdad estábamos asustadas.
Dijo mientras se acercaba a una habitación que estaba a su derecha, tomás con pasos rápidos y precisos ya estaba encima de Sofi, desenfundando su sable, ámbar trato de llegar a ella pero por la confusión del momento no reaccionó. Tomas miró a Sofi con ojos aterradores y la tomó de uno de sus hombros y con fuerza apretó con su mano el sable, y Sofi ya estaba en sus brazos sin aliento y con los ojos muy abiertos.
-¡Todo lo que ves no es real! ¡Sólo escúchame!
No hay nadie, no es real. Martí y Ámbar se quedaron helados por lo que estaba pasando. que era este chiste mal contado está broma muy mal hecha de mal gustó. Aterrorizadas se quedaron las dos perplejas.
-¡Suelta! -Dijo Martí.
-Por que ves no es real. ¿Qué estás viendo o que viste?
-Mi... mí hermano está ahí, nos encontró. Por favor soltame.
-¿Alguien más lo vio ? -Solo hubo silencio en el pasillo. -Ahora quiero que vuelvas a mirar pero no te sueltes de mí yo no te voy a dejar de abrazar, no trates de soltarte. -Ella volteó y miró con temor.
-Pero si está hay, es Bruno mí hermano. No pasa nada el me cuida.
-miralo más y más, es imposible que él llegara a este lugar. ¿Dónde estaba él antes de que esté acá?
-En mí casa..... ¿Bruno? ¿Estás bien?
Bruno la miraba, con una lentamente y aterradora sonrisa que lentamente era peor y peor.
-No le hagas daño solo me abraza. ¿Bruno?
¿Que paso? el de la nada desapareció. -Dijo preguntándole a Tomás con ojos desorbitados.
El cuerpo de Sofi se hacía para atrás y empezaba a apretar con fuerza a Tomás y pego un ensordecedor grito. Todos se aturdieron menos la pareja ni se exaltaron, como si estuvieran acostumbrados o mejor dicho lo están. Ámbar se acercó a Tomás y puso su navaja mariposa en el cuello. -Suéltala. Dijo con su respiración agitada y con la mirada segura de matarlo. El solo levantó sus manos y la miró con una mirada fría y sin anhelo de la vida pero en el fondo había algo de comprensión; Sofi estaba aferrada a él, sus nudillos estaban blancos de la fuerza que estaba haciendo.
-¿Sofi qué pasa? ¿Qué te hizo?
-...
-Dale tiempo, no puede hablar ahora.
-¿Qué le hiciste?
-El no hizo nada señorita, ella solo vio lo que les estaba contando que verían.
-¡¿Tenemos que irnos?! Martí, toma a Sofi.
Martí se acercó a Sofi y la intentó soltar de Tomas. Pero no pudo, ni Tomas ni Luci hicieron ni dijeron nada, Sofi se cayó al piso y se tapó la cara con las manos que estaban tiritando. Dio un respiro muy profundo y se aferró a la pierna del granadero.
-¿Sofi, qué pasa? -Pregunto Martí, mientras se agachaba.
-¿Sí, qué pasa Sofi ?¿ Martí qué pasa?-siguiendo en la posición de antes.
-Yo me quedo con él.
-¡¿Cómo?!
-Yo me quiero quedar con él, hay algo acá y no es normal, Bruno no era Bruno. Tengo miedo, la puerta se cerró, las ventanas no se rompen, hay cadáveres de soldados, tierra , todo lleno de cosas quemadas....
-¿Como que cadáveres?-pregunto Ámbar.
-No les quise decir nada pero había huesos de soldados antes de subir las escaleras me tropecé con el casco y vi el cráneo...yo vi el cráneo y no sabía qué hacer no sé qué decir no se yo.
-¿Ustedes los mataron? ¡Ustedes los mataron!
¡¿Qué clase de juego enfermo hacen ustedes acá?! -Dijo Ámbar, apretando más el cuchillo en la garganta del granadero.
-Señorita, solte esa navaja y relájate.
-¡¡¡UNA MIERDA, ¿¿QUE MIERDA SON USTEDES ???!!!
-Si no me creen lo que pasa entonces váyase, si le haces daño te juro que te matare, te perseguiré hasta los confines de esta iglesia y te matare de la misma manera que tu lo hiciste e incluso peor.
-Cariño, cálmate, todos cálmensen,
Mira niña te daré mi sable, así te sientes más segura y te daré lo que quieras para que estés más segura, pero no te conviene hacerme daño, parte de lo que te hará mí esposa si me dañas es por que te vas a dar cuenta que teníamos razón y te vas a lamentar. Tu amiga sigue aferrada a mí, yo no se que puedo hacer. Tenemos que irnos de este lugar. Pensaba Ámbar -yo no sé qué hacer ¿qué hago? Están asustadas, Sofi no se quiere ir y va a ser difícil, no hay salida abajo, las escaleras, no sé si puedo confiar en ellos y si pasa algo es mí culpa...
-Dame tu sable yo lo llevo.-Dijo Martí. -No tenemos salida abajo y está todo muy raro. Ustedes van adelante y nosotras atrás, no les conviene intentar nada, buscaremos una ventana y vamos a pedir ayuda. Nos iremos sin más y no vamos a decir nada que ustedes estaban acá.
-Sofi, vamos arriba, saldremos de este lugar.
-Vamos, granadero ve con tu esposa.-Dijo Ámbar.
Sofi estaba abrazada a Martí, Martí con su mano derecha apuntando hacía el frente el sable del granadero, Ámbar estaba al costado de ellas con su navaja mariposa en su mano.
-Tenemos que ir para esta parte. -Dijo Lucí.
-No iremos, dónde nosotras digamos.-dijo Ámbar.
-Esta bien.
-Hacia la derecha.
Entraron en una habitación muy desordenada, una mesa tirada en el piso, algunas sillas estaban paradas pero otras no; una fogata; una pintura de María con los ojos sangrando; una estatuilla de niño Jesús cortada la cabeza y los animales también. Un ventanal en el fondo de la habitación con dibujos católicos.
-Rompan el vidrio.
-Ya dijimos que es inútil.
-Callate Tomás y rompan esa ventana.
Él y su esposa tomaron dos sillas y empezaron a pegarle a la ventana.
-¿Ve ya viste que no se puede?
Se escuchó un grito desgarrador a lo lejos que puso a todos con piel de gallina, Lucí y Tomas tomaron sus manos.
-Miren si no nos creen cosa suya hagan lo que quieran pero nosotros nos vamos y me vas a devolver mí sable. -Dijo Tomás y se lo arrebató de las manos de Ámbar.
El grito se hizo más fuerte tanto que parecía a unos pasos de ese lugar. Luci y Tomás estaban saliendo por la puerta, cuando de repente frente de ellos donde antes había una pared lisa ahora estaba una puerta abierta, con una persona cortando el cuerpo de una mujer y comiendo sus entrañas mientras seguía con vida, la escena y los gritos eran demasiado para cualquier ser vivo de la tierra.
-Ella me obligó, ella tiene la culpa, yo no hice nada malo, ella tiene la culpa de todo.-Con manos y cara llenas de sangre.
-¡¡¡Qué mierda le hiciste a Valentina!!! ¡¡¡Enfermo de mierda!!! -Gritó Luci, desesperada viendo cómo se comían a su amiga.
-¡Callate! ¡¿No ves que es su culpa?! ¡¡Me exige mucho siempre quiere que yo la cuide y y eso!!
-¡¡Eres un negro de mierda, aparte de maricon un hijo de re mil puta!! Era mí amiga y tú..
-¡Yo no la mate! Ella me obligó ya no la soporte y tenía hambre! ¡¡Que no lo entendés!! Yo soy la prioridad ¿no lo ves? yo la estaba pasando peor que ella, ¡¡yo sufrí más que ella!! Ella no tenía ningún trauma. ¿QUE LE COSTABA ALIMENTARME UN POCO MÁS?
¡¡¿POR QUÉ NADIE ME ENTIENDE?!!
DIOS. ¿NO LO VEN?
-Decía mientras se acercaba a ellos con las manos, la boca y ropa llena de sangre de Valentina por todos lados. En su mano sostenía una cuchilla con sangre y trozos de carne de Valentina.
Saben que yo nunca le haría esto si yo la amo.
¿No recuerdan lo que les dije y como hablaba de ella? ¡Ella tiene la culpa! ¡¡Era demasiado lo que pedía!!








